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lunes, 22 de agosto de 2022

¿EL MODERNISMO ES PARTE IMPORTANTE DE LOS TIEMPOS APOCALIPTICOS?

 

Nota. En este articulo ahondaremos más en el conflicto actual de la Iglesia, este conflicto es como la noche oscura de la misma o la pasión de la esposa de Nuestro Señor. Injustamente nos han negado el acceso al tercer secreto, pero no han podido suprimir el Apocalipsis, el secreto de la Sallete, los secretos de Fátima, me refiero a los dos ni tampoco los comentarios de los Padres de la Iglesia que, juntos conforman ente ellos equipo al cual se une EL Padre Castellani y la mente del Padre que supo amalgamar todo esto para hacernos la entrega del presente escrito. La verdad siempre ha sido un arma de doble filo: una porque responde a la realidad de los acontecimientos actuales de la Iglesia y otra porque es muy dura de asimilarla y nos genera confusión, desconfianza y angustia, ¿No podemos creer que los actuales jerarcas de la Iglesia (modernista al servicio del anti Cristo) estén confabulados con quienes quieren entregar el poder al Anti Cristo? ¿No les preocupa la salvación de nuestras almas al promover una doctrina contraria a de Nuestro Señor Jesucristo? Parecería una triste y lamentable pesadilla, pero no lo es, es la cruda realidad. Cerrar los ojos y pretender ignorarla no ayuda en nada, mantenerse inactivo ante esta calamidad que ya es una pandemia mundial es hacerse cómplice de ellos y contribuir a la “destrucción” de la Iglesia verdadera la que recibió y conservo intachable el depósito de la fe durante muchos años, eso es inaudito. No podemos contribuir a la destrucción de la Iglesia verdadera fundada por Nuestro Señor Jesucristo.

 

E aquí el articulo:

«Esta historia de una religión falsa, falseada, falsificada, falluta (de “fallo- Fallere”, caer) la veremos recurrir de nuevo en la visión 16, la Gran Ramera; y la tal religión “fornicaría” es necesaria para que pueda surgir el culto sacrílego, del Anticristo, “que cederá en el Templo de Dios, haciéndose como si fuese Dios”, según predice San Pablo. Lo cual llama Daniel “la abominación de la desolación”, (en su momento el templo de Jerusalén quedo desolado tras la última transmigración poco ante de la venida de Nuestro Señor Jesucristo, ceso el culto, los sacrificios y las ofrendas literalmente quedo desolado)   y repite Jesucristo» (Nuestro Señor hablando de la dispersión definitiva de los judíos hecha por los romanos, en esta ocasión no quedo piedra sobre piedra del templo de “salomón” y esta acción es tomada como una figura de la abominación de la desolación en el lugar santo en cuyos días nos encontramos). (Ibíd. p.211).

«No hay en la Escritura mención de otro delito del Anticristo que este de la blasfemia y el sacrilegio máximo (“la abominación de la desolación”) y la iniquidad y tiranía contra los cristianos, que es su consecuencia...» (Si nos damos cuenta ya estamos en esta persecución, pero no abierta como cuando este el Anti Cristo, sino solapada. Unas de las señales inequívocas es la prohibición del santo Sacrificio de la Misa o Misa Tridentina, el “auge” del modernismo promotor de la nueva Misa, la desacralización de lo sagrado, la laicización de la Iglesia actual en aras de unirse al mundo y el marcado anticlericalismo promovido por los obispos y sacerdotes en el mundo y otras tantas que ustedes ven con frecuencia). (Ibíd. p.344).

«La desolación abominable o la desolación, la palabra de Daniel ya aplicada a la tiranía de Antíoco varios siglos antes. También se verificó ahora, el año 70, aunque es dudoso cual fue. Ahora en el fin de los tiempos sabemos por San Pablo que el Anticristo profanará el Templo de Dios, entronizándose él como Dios; y eso es realmente una horrible profanación». (Castellani, Catecismo para Adultos, ed.  Patria Grande, Buenos Aires 1979, p. 159).

El modernismo es la religión del Anticristo: «El “enciclopedismo” de los sedicentes “filósofos” del siglo XVIII, o sea el “naturalismo religioso” que empezó por el “deísmo” y se prolonga en el actual “modernismo”: la peor herejía que ha existido, pues encierra en su fino fondo la adoración del hombre en lugar de Dios, la religión del Anticristo». (El Apokalypsis, p.136).(Una de las condiciones la encontramos en el rito de la Santa Misa; la de siempre, como también se le llama, la de espaldas al pueblo y cara a Dios, ahora no es así el sacerdote le da la espalda Dios trino y uno y la cara al pueblo por esta razón en muchas iglesias han quitado el tabernáculo y lo han puesto en otro lugar lo que da a entender que Dios ya no es mas adorado como Él quiere)

Es importante retener que las dos bestia la del mar (Anticristo cap. 13 del Apocalipsis de San Juan) y la de la Tierra (Pseudoprofeta) forman el Anticristo completo, ya que las dos bestias son complementarias entre sí, y se enriquece la visión que podría ser un poco parcial de otro modo, ayudando además a ver mejor, pues podría darse que la bestia del mar se consolida en un poder oculto mundial, (ya de todos es conocido este poder oculto mundial integrado por judíos y masones principalmente) y la bestia de la tierra por un Antipapa, al servicio de la otra bestia: «El Anticristo será, pues un Imperio Universal Laico(todos los gobiernos del mundo son actualmente laicos) unido a una Nueva Religión  Herética (san Pío X no duda en llamar al modernismo como la cloaca de todas las herejías y es el que está actualmente en la Iglesia de Jesucristo); encarnados ambos en un hombre o quizá en dos hombres, el Tirano y el Pseudoprofeta». (Cristo ¿Vuelve..., p. 47-48).

San Juan identifica al Anticristo con el espíritu que disuelve o que divide a Jesús «spiritus qui solvit Jesum» (I Jn 4,3), esto es, el espíritu de apostasía (La clásica estrategia del diablo, “divide y triunfaras”. Para un modernista Jesucristo puede ser una de estas dos cosas: Dios para unos y hombre para otros, aunque esta última es la más preferida por ellos porque es la que más se acerca a sus fines humanistas o a los fines del Anti Cristo)

Todo esto implica una falsa Iglesia, pues donde la religión se pervirtió, los que la representan son una Iglesia falsa, hasta con un pseudo Papa o Antipapa, que la dirige, eclipsando la verdadera Iglesia, la de siempre, la siempre fiel a la tradición apostólica romana, por esto la Salette habla del eclipse de la Iglesia y que Roma perderá la fe y será la sede del Anticristo; una falsa Iglesia requiere un falso Papa (Antipapa).

«San Victorino Mártir netamente asevera que la Iglesia será quitada” (“de medio fiet”); pero eso no significa que será extinguida del todo y absolutamente como lee Domingo Soto, O.P.; sino su desaparición de la sobre haz de la tierra. Y su vuelta a unas más oscuras y horridas catacumbas». (Ibíd. p. 204).

Si se mira bien esto es en cierto modo un hecho, el culto verdadero ha quedado sepultado, la misa de siempre ha sido relegada de los templos e iglesias; se cumple lo que San Jerónimo dice, comentando a Daniel 12,11 donde se refiere a la abolición del sacrifico perpetuo y a la abominación de la desolación: «Por sacrifico perpetuo entienden aquí los Padres con San Jerónimo, el de la Eucaristía, y todo el culto solemne, que ninguno osará ofrecer públicamente». (Felipe Scio).

Tal como hoy acontece, nadie se atreve a decir la Santa Misa de siempre salvo unos poquísimos sacerdotes fieles a la Tradición de la Iglesia.

La Iglesia quitada, es decir, eclipsada, en el sentido como explica el P. Castellani al referirse a la vuelta de Cristo y a la perdida de la fe: «…porque fe habrá, aunque sean pocos y perseguidos en los últimos tiempos. Pero la fe en este sentido, significa la fe organizada, es decir la Iglesia. La iglesia dice el teólogo Domingo Soto será quitada del medio». (Catecismo para Adultos, ed. Patria Grande, Buenos Aires 1979, p.36).

«En todas las naciones hay grandes catedráticos de la Anti Iglesia, voceros potentes de la impiedad». (Castellani, Los Papeles de Benjamín Benavides, ed. Dictio Buenos Aires 1978, p. 266).

La Anti Iglesia es la que persigue y eclipsa a la Iglesia, pues no la puede totalmente destruir, gracias a la promesa las puertas del infierno no prevalecerán, ya que siempre habrá un pequeño rebaño. Este pequeño rebaño es más notorio en nuestros días al meditar en escrito anterior, solo falta que nos reduzcan a las "catacumbas", es decir, que nos ocultemos para permanecer firmes en Nuestro Señor Jesucristo y su santa Iglesia. Por ahora las Iglesias, como antes, las tienen ellos, pero nosotros tenemos la fe, con la ayuda de Nuestro Buen Padre Dios, tratemos de imitar en esto a los primeros cristianos quienes ya pasaron por esto hasta el martirio.

 

 


lunes, 15 de agosto de 2022

NA ASUNSÃO DA VIRGEM MARIA, Minha humilde e breve contribuição a esta grande solenidade.

 

E ele (Elias) disse ao seu servo:  “Suba e olhe para o mar.”  Ele subiu, olhou e disse:  “Não há nada”.  Elias disse:  “Faça isso sete vezes”.  E na sétima vez ele disse:  "Eis uma nuvem, tão pequena quanto a palma da mão de um homem, subindo do mar."  Então Elias disse a Acabe:  " Suba, coma e beba, porque ouço um grande barulho de chuva".

Esta pequena nuvem é uma figura de Nossa Senhora porque essa sétima vez é como a sétima idade de Nossa Senhora, Santo Tomás de Villanueva traduz:  "Eis que uma pequena nuvem sobe do mar como a pegada de um homem" Destas duas traduções a o mais importante é  "aquela nuvem" falando da humildade do Beato. Virgem, porque em outros lugares se diz que ela era uma grande nuvem que continha Deus no colo; e essa nuvem era capaz de ser o próprio céu. Esta nuvem, repito, é uma nuvem leve, uma nuvem sem pecado, formada pelo vapor de água, isto é, de carne passível; mas foi levantada pelo ardor do sol, isto é, com o amor de Deus que habitou nas alturas pela contemplação. As Sagradas Letras continuam a dizer:  "como a pegada de um homem".   Em Cristo Jesus a cabeça é a divindade segundo o apóstolo:  “Deus é a cabeça de Cristo” ; e nas Canções:  "Sua cabeça, ouro fino".  E seu pé é a humanidade que a tira do Sma. Virgem, portanto, a Virgem é a marca deste pé; porque, assim como a pegada se assemelha ao pé, a Virgem em toda a sua vida é uma verdadeira imagem e figura da humanidade de Cristo.

    Esta Virgem subiu do mar e isso não é outra coisa que a glória do Bem-aventurado. Virgem Maria, Mas a Virgem conseguiu este triunfo sem esforço? Certamente não: porque aqui é como ele se levanta do mar das tribulações, do mar das perseguições tão bem conhecido por nós, ele conhecia as ondas do mundo, seus tremores e suas tempestades.

    Por fim, é dito a Acabe:  “Vá, coma e beba; porque ouço o barulho de uma grande chuva chegando”. A Virgem se eleva, a Virgem se eleva às alturas. Seu Acabe ou nós, vá, coma e beba até ficar satisfeito; alegrai-vos, alegrai-vos porque a vossa terra, isto é, as nossas almas, já não será estéril; uma nuvem sobe do mar, uma chuva de graças virá; uma torrente extraordinária de dons descerá da nuvem, inundando toda a Igreja, fecundando todas as almas.      

Para ela, como diz São Bernardo, Deus decidiu dar ao mundo o que ele tinha para dar. E o salmo diz:  "Mirra, aloés e cássia seus vestidos, camadas de marfim". As escadas e degraus por onde a Virgem subiu são, portanto, de marfim, vejamos de que marfim são feitas: o primeiro degrau é a eterna predestinação de Deus para ser sua mãe; a segunda deve ser representada pelos patriarcas; a terceira, a ser anunciada pelos profetas; o quarto, saudado pelo anjo; a quinta, conceber por obra do Espírito Santo e tornar-se mãe de seu criador; a sexta, sua exaltação neste dia ao céu acima de todas as criaturas, sendo também coroada Rainha de toda a criação e a sétima está encerrada nas palavras de Sua Santidade Pio XII tiradas dos atos dos Papas: ¨PRONUNCIAMUS, DECLARAMUS ET DEFINIMUS DIVINITUS REVELATUM DOGMA ESSE:

INMACULATAM DEIPARAM SEMPER VIRGINEM MARIAM EXPLETO TERRESTRIS VITAE CURSU, FUISE CORPORE ET ANIMA AD CELETEM GLORIAM ASSUMTA¨(A imaculada sempre virgem Maria terminou o curso de sua vida terrestre e foi assumida, corpo e alma, na glória celestial)

Desta forma ela se eleva, seguindo o exemplo de Elias, como um vento suave sem violência ou ruído para o céu, levado não pelo carro de fogo como Elias, mas pela comitiva dos anjos abençoados destinados a esta nobre missão. Enquanto Eliseu gritava, consternado e triste: “Meu pai, cocheiro de Israel e seus cavalos”, nós, representados pelos apóstolos, gritamos Minha mãe, arca da verdadeira aliança e tabernáculo vivo do Altíssimo, tende piedade de nós, miseráveis ​​mortais. e interceda por nós agora que você estará à direita de seu amado Filho. Como professores, nós também nos aproximamos dela como o triste São Pedro, que viu nesta outra oportunidade, dizer-lhe com profunda dor: "Mãe, diga ao seu Filho que me perdoe" e a Mãe, convencida do que ele estava respondendo, disse-lhe : "Pedro, meu Filho eu já te perdôo", mas o teimoso São Pedro insistiu: "Eu sei, mãe, mas se você perguntar a ele, ele vai tirar essa dor de mim." De onde aprendemos que São Pedro nunca se sentiu incomodado com a nossa Mãe que, com grande mansidão que convém a uma onipotência suplicante, com a maior condescendência, curvada pela insistência do apóstolo, atendeu ao pedido de São Pedro. Isso também acontecerá conosco se seguirmos o exemplo do Apóstolo, sem dúvida, que ela intercederá por nós diante de seu Filho amado por qualquer necessidade diante de seu Filho que tudo pode e quer fazer naqueles a quem ama com especial amor porque souberam preservar seus mandatos, fé e doutrina tão atacados em nossos tempos. Já podíamos ouvir suas palavras usando as de sua Filha Santa Teresa de Jesus: Meu filho: “Nada te perturbe, nada te assuste. Tudo muda Meu Filho não muda”, tenha firme confiança nEle e você não sofrerá decepções e todas as suas necessidades serão atendidas, segundo Sua vontade divina, melhor do que você esperava. Então se cumprirão em nós as palavras que se cumpriram plenamente no Beato São Pedro. Meu desejo mais fervoroso como o mais indigno ministro do Senhor, o mais indigno devoto desta Mãe do BELO AMOR, é que nossas mais queridas orações sejam cumpridas, por meio das quais é levado ao céu, não apenas para nossas necessidades tão urgentes como os de todo o mundo e sobretudo pela conversão da Rússia através da consagração ao seu Imaculado Coração através da nossa petição individual e colectiva de todos os católicos fiéis ao seu divino Filho. de acordo com sua vontade divina, todas as suas necessidades melhor do que você esperava. Então se cumprirão em nós as palavras que se cumpriram plenamente no Beato São Pedro. Meu desejo mais fervoroso como o mais indigno ministro do Senhor, o mais indigno devoto desta Mãe do BELO AMOR, é que nossas mais queridas orações sejam cumpridas, por meio das quais é levado ao céu, não apenas para nossas necessidades tão urgentes como os de todo o mundo e sobretudo pela conversão da Rússia pela consagração ao seu Imaculado Coração através da nossa petição individual e colectiva de todos os católicos fiéis ao seu divino Filho. de acordo com sua vontade divina, todas as suas necessidades melhor do que você esperava. Então se cumprirão em nós as palavras que se cumpriram plenamente no Beato São Pedro. Meu desejo mais fervoroso como o mais indigno ministro do Senhor, o mais indigno devoto desta Mãe do BELO AMOR, é que nossas mais queridas orações sejam cumpridas, por meio das quais é levado ao céu, não apenas para nossas necessidades tão urgentes como os de todo o mundo e sobretudo pela conversão da Rússia pela consagração ao seu Imaculado Coração através da nossa petição individual e colectiva de todos os católicos fiéis ao seu divino Filho.

 

 

IN THE ASUNSION OF THE VIRGIN MARY, My humble and brief contribution to this great solemnity.

 

And he (Elias) said to his servant:  "Go up and look towards the sea."  He went up, looked and said:  "There is nothing."  Elijah said,  "Do it seven times."  And at the seventh time he said:  "Behold a cloud, as small as the palm of a man's hand, rising from the sea."  Then Elijah said to Ahab:  " Go up, eat and drink, because I hear a great noise of rain."

This little cloud is a figure of Our Lady because that seventh time is like the seventh age of Our Lady, Santo Tomás de Villanueva translates:  "Behold, a little cloud rises from the sea like the footprint of a man" Of these two translations the most important is  "that little cloud" speaking of the humility of the Blessed. Virgin, because elsewhere it is said that it was a great cloud that contained God in his lap; and this cloud was capable of being the sky itself. This cloud, I repeat, is a light cloud, a cloud without sin, formed by the vapor of water, that is, of passible flesh; but it was raised by the ardor of the sun, that is, with the love of God who dwelled in the heights by contemplation. The Sacred Letters continue to say:  "like the footprint of a man."   In Christ Jesus the head is the divinity according to the apostle:  “God is the head of Christ” ; and in the Songs:  "His head, fine gold."  And his foot is the humanity that takes it from the Blessed. Virgin therefore the Virgin is the imprint of this foot; because, just as the footprint resembles the foot, so the Virgin in her entire life is a true image and figure of the humanity of Christ.

    This Virgin rose from the sea and this is nothing other than the glory of the Blessed. Virgin Mary, But did the Virgin achieve this triumph without effort? Certainly not: because here is how he rises from the sea of ​​tribulations, from the sea of ​​persecutions so well known to us, he knew the waves of the world, its shakes and its storms.

    Finally Ahab is told:  “Go, eat and drink; because I hear the noise of a great rain coming.” The Virgin rises, the Virgin is raised to the heights. Your Ahab or us, she walks, eats and drinks until you are satisfied; rejoice, rejoice because your land, that is to say our souls, will no longer be sterile; a cloud rises from the sea, a shower of graces will come; an extraordinary torrent of gifts will descend from the cloud, flooding the entire Church, fertilizing all souls.      

For her, as Saint Bernard says, God decided to give the world what he had to give. And the psalm says:  "Myrrh, aloes and cassia your dresses, tiers of ivory." The ladders and tiers where the Virgin climbed are therefore made of ivory, let's see what ivory they are made of: the first tier is the eternal predestination of God to be her mother; the second, she is to be represented by the patriarchs; the third, to be announced by the prophets; the fourth, greeted by the angel; the fifth, conceiving by the work of the Holy Spirit and becoming the mother of her creator; the sixth, her exaltation on this day to heaven above all creatures by also being crowned Queen of all creation and the seventh is contained in those words of His Holiness Pius XII taken from the acts of the Popes: ¨PRONUNCIAMUS, DECLARAMUS ET DEFINIMUS DIVINITUS REVELATUM DOGMA ESSE:

INMACULATAM DEIPARAM SEMPER VIRGINEM MARIAM EXPLETO TERRESTRIS VITAE CURSU, FUISE CORPORE ET ANIMA AD CELETEM GLORIAM ASSUMTA¨(The immaculate ever-virgin Mary finished the course of her terrestrial life and was assumed, body and soul, into heavenly glory)

In this way she rises, following the example of Elijah, like a soft wind without violence or noise to heaven carried not by the chariot of fire like Elijah but by the entourage of the blessed angels destined for this noble mission. While Elisha shouted, dismayed and sad: "My father, charioteer of Israel and his horses", we represented by the apostles shouted My mother, ark of the true covenant and living tabernacle of the most high, have mercy on us miserable mortals and intercede for us now that you will be at the right hand of your beloved Son. As teachers, we also approached Her like the sorrowful Saint Peter, who saw in this other opportunity, to tell her with heartfelt pain: "Mother, tell your Son to forgive me" and the Mother, convinced of what he was responding, told her: "Peter, my Son I already forgive you”, but the stubborn Saint Peter insisted: "I know, Mother, but if you ask him, he will take this pain away from me." From where we learn that St. Peter never felt bothered our Mother who, with great meekness that befits a pleading omnipotence, with utmost condescension, bowed by the insistence of the apostle, agreed to St. Peter's request. This will also happen to us if we follow the example of the Apostle without a doubt that she will intercede for us before her beloved Son for any need before her Son who can do everything and wants to do it in those whom He loves with a special love because they have known how to preserve their mandates, faith and doctrine so attacked in our times. We could already hear her words using those of her daughter Saint Teresa of Jesus: My son “Nothing disturbs you, nothing scares you. Everything changes My Son does not change”, have firm trust in Him and you will not suffer disappointment and all your needs will be attended to, according to His divine will, better than you expected. Then the words that were fully fulfilled in Blessed Saint Peter will be fulfilled in us. My most fervent wish as the most unworthy minister of the Lord, the most unworthy devotee of this Mother of BEAUTIFUL LOVE, is that our dearest prayers be fulfilled, by means of which is taken up to heaven, not only for our needs as pressing as those of the whole world and above all for the conversion of Russia through the consecration to her Immaculate Heart through our individual and collective petition of all Catholics faithful to her divine Son. according to his divine will, all your needs better than you expected. Then the words that were fully fulfilled in Blessed Saint Peter will be fulfilled in us. My most fervent wish as the most unworthy minister of the Lord, the most unworthy devotee of this Mother of BEAUTIFUL LOVE, is that our dearest prayers be fulfilled, by means of which is taken up to heaven, not only for our needs as pressing as those of the whole world and above all for the conversion of Russia through the consecration to her Immaculate Heart through our individual and collective petition of all Catholics faithful to her divine Son. according to his divine will, all your needs better than you expected. Then the words that were fully fulfilled in Blessed Saint Peter will be fulfilled in us. My most fervent wish as the most unworthy minister of the Lord, the most unworthy devotee of this Mother of BEAUTIFUL LOVE, is that our dearest prayers be fulfilled, by means of which is taken up to heaven, not only for our needs as pressing as those of the whole world and above all for the conversion of Russia through the consecration to her Immaculate Heart through our individual and collective petition of all Catholics faithful to her divine Son.

 

 

EN LA ASUNSION DE LA VIRGEN MARIA, Mi humilde y breve aporte a esta gran solemnidad.

 

Y dijo (Elías) a su criado: “Sube y mira hacia el mar” Subió, miro y dijo: “No hay nada.” Dijo Elías: “Hazlo siete veces.” Y a la séptima vez dijo: “He aquí una nube, tan pequeña como la palma de la mano de un hombre, que se levanta del mar.” Entonces dijo Elías a Acab: Sube, come y bebe, porque oigo gran ruido de lluvia.”

Está nuvecita es una figura de Nuestra Señora pues esa septima vez es como la séptima edad de Nuestra Señora, Santo Tomas de Villanueva traduce: “he aquí que sube del mar una nuvecilla como la huella de un hombre” De estas dos traducciones lo más importante es “esa nube pequeña” hablando de la humildad de la Sma. Virgen, pues en otra parte se dice que era una gran nube que contenía a Dios en su regazo; y era esta nube capaz que el mismo cielo. Esta nube, repito, nube ligera es, nube sin pecado, formada por el vapor del agua, esto es, de carne pasible; pero se elevaba por el ardor del sol, es decir, con el amor de Dios que moraba en las alturas por la contemplación. Continúan diciendo las Sagradas Letras: “como la huella de un hombre.” En Cristo Jesús la cabeza es la divinidad según dice el apóstol: “Dios es la cabeza de Cristo”; y en los Cantares: “Su cabeza, oro finísimo.” Y su pie es la humanidad que la toma de la Sma. Virgen por lo tanto la Virgen es la huella de este pie; porque, así como la huella se asemeja al pie, así la Virgen en su vida entera es una verdadera imagen y figura de la humanidad de Cristo.

    Esta Virgen subía del mar y esto no es otra cosa que la gloria de la Sma. Virgen María, Pero ¿consiguió la Virgen este triunfo sin esfuerzo? Ciertamente que no: porque he aquí cómo sube del mar de las tribulaciones, del mar de las persecuciones tan conocidas para nosotros conoció el oleaje del mundo, sus sacudidas y sus tempestades.

    Finalmente se dice a Acab: “Anda come y bebe; porque oigo el ruido de una gran lluvia que viene.” La Virgen sube, la virgen es elevada a las alturas. Tu Acab o sea nosotros, anda, come y bebe hasta saciarte; alégrate, regocíjate pues tu tierra, es decir nuestras almas, ya no serán estériles; sube una nube del mar, sobrevendrá una lluvia de gracias; un extraordinario torrente de dones descenderá de la nube, inundando a toda la Iglesia fecundando a todas las almas.    

Por ella, como dice San Bernardo, dispuso Dios dar al mundo cuanto había de darle. Y el salmo dice: “Mirra, áloe y casia tus vestidos, de gradas de marfil.” Son pues de marfil las escalas y gradas por donde subió la Virgen, miremos de qué marfil están fabricadas: la primer grada es la predestinación eterna de Dios para ser su madre; la segunda, es estar figurada por los patriarcas; la tercera, estar anunciada por los profetas; la cuarta, saludada por el ángel; la quinta, el concebir por obra del Espíritu Santo y quedar convertida en madre de su creador; la sexta, su exaltación en este día al cielo por encima de todas las criaturas al ser también coronada Reina de todo lo creado y la séptima se encierra en aquellas palabras de su Santidad Pío XII sacadas de las actas de los Papas: ¨PRONUNCIAMUS, DECLARAMUS ET DEFINIMUS DIVINITUS REVELATUM DOGMA ESSE:

INMACULATAM DEIPARAM SEMPER VIRGINEM MARIAM EXPLETO TERRESTRIS VITAE CURSU, FUISE CORPORE ET ANIMA AD CELETEM GLORIAM ASSUMTA¨(La inmaculada siempre virgen María terminado el transcurso de su vida terrestre fue asunta, en cuerpo y alma, a la celestial gloria)

De esta manera sube, siguiendo el ejemplo de Elías, como un viento suave sin violencia ni estrepito a los cielos llevada no por el carro de fuego como a Elías sino por la comitiva de los bienaventurados ángeles destinados para esta noble misión. Mientras que Eliseo gritaba, consternado y triste: “Padre mío auriga de Israel y sus caballos”, nosotros representados por los apóstoles gritábamos Madre mía arca de la verdadera alianza y tabernáculo viviente del altísimo compadécete de nosotros miserables mortales e intercede por nosotros ahora que estarás a la diestra de tu Hijo amado. También docentes nos acercábamos a Ella como el compungido San Pedro, que veía en esta otra oportunidad, para decirle con sentidísimo dolor: “Madre dile a tu Hijo que me perdone” y la Madre convencida de lo que respondía le dijo: “Pedro mi Hijo ya te perdono”, pero el porfiado San Pedro insistió: “lo se Madre, pero si usted se lo pide el me quitara esta pena”. Por donde aprendemos nosotros que san Pedro nunca sintió importunar a nuestra Madre quien, con gran mansedumbre cual conviene a una omnipotencia suplicante, con suma condescendencia accedió, doblada por la insistencia del apóstol, en la petición de San Pedro. Así también nos sucederá a nosotros si seguimos el ejemplo del Apóstol sin duda que ella intercederá por nosotros ante su Hijo amado por cualquier necesidad ante su Hijo que todo lo puede y quiere hacerlo en aquellos que Él ama con un amor especial porque han sabido conservar sus mandatos, la fe y la doctrina tan atacada en nuestros tiempos. Bien podríamos ya escuchar sus palabras utilizando las de su Hija Santa Teresa de Jesús: Hijo mío “Nada te turbe, nada te espante. Todo se muda Mi Hijo no se muda”, ten firme confianza en Él y no sufrirás decepción y serán atendidas, conforme su voluntad divina, todas tus necesidades mejor de lo que tu esperabas. Entonces se cumplirán en nosotros las palabras que se cumplieron plenamente en el Bienaventurado San Pedro. Mi más ferviente deseo como indignísimo ministro del Señor indignísimo devoto de esta Madre del AMOR HERMOSO es que se cumplan, por medio de la que es asunta al cielo nuestras más caras suplicas no solo por nuestras necesidades tan apremiantes como las del mundo entero y sobre todo por la conversión de Rusia por medio de la consagración a su Inmaculado Corazón mediante nuestra petición individual y colectiva de todos los católicos fieles a su Hijo divino.

 

 

miércoles, 10 de agosto de 2022

O GOLPE MESTRE DE SATANÁS. Mons. MARCEL LEFEVRE.

 

Arcebispo Marcel Lefebvre

Observação. Esta pequena obra do Arcebispo Marcel Lefebvre contém verdades impressionantes sobre a atual crise na Igreja que devemos conhecer e sempre colocar diante de nossos olhos. Este pequeno livro é composto de sermões proferidos por ele nos anos 1970, quando o Conciliabulum Vaticano II havia terminado há cerca de 5 anos, daí sua importância em denunciar desde aqueles anos os erros do referido Concílio com a intrepidez que só um grande homem de Igreja Poderia fazê-lo. Custou-me muito trabalho encontrar esta pequena e maravilhosa obra, pois, com os acordos com a Roma modernista, as autoridades da Neo Fraternidade tiraram de circulação não só este livro, mas muitas outras obras de tão ilustre prelado. Espero que você aproveite tanto quanto um servidor.

Sabemos pelo Gênesis e melhor ainda pelo próprio Nosso Senhor que Satanás é o pai da mentira. No versículo 44, capítulo 8 do Evangelho de São João, Nosso Senhor apostrofa os judeus dizendo:

“O diabo é seu pai e você quer realizar seus desejos. Ele sempre foi um assassino e permanece fora da Verdade, pois não há verdade nele, sua palavra é mentirosa porque ele mente por natureza, pois é mentiroso e pai da mentira...

Satanás é um assassino em perseguições sangrentas, o pai da mentira nas heresias, em todas ases falsas filosofias e nas palavras erradas que estão na base das revoluções, guerras mundiais, guerras civis.

Ele nunca deixa de atacar Nosso Senhor em seu corpo místico: a Igreja. Ao longo da história, empregou todos os meios, um dos últimos e mais terríveis dos quais foi a apostasia oficial das sociedades civis. A laicidade dos Estados foi e sempre é um imenso escândalo para as almas dos cidadãos. E é por causa desse subterfúgio que conseguiu laicizar pouco a pouco e fazer perder a fé numerosos membros da Igreja, a ponto de esses falsos princípios de separação da Igreja e do Estado, do. liberdade de religião, de ateísmo político, de autoridade que se origina de indivíduos, acabaram invadindo seminários, presbitérios, bispados e até mesmo o Concílio Vaticano II.

Para fazer isso, Satanás inventou palavras-código que permitiram que erros modernos e modernistas penetrassem no Concílio: a liberdade foi introduzida através da Liberdade Religiosa ou Liberdade de Religião; a igualdade, através da Colegialidade, que introduz os princípios do igualitarismo democrático na Igreja e, finalmente, a fraternidade através do Ecumenismo que abraça todas as heresias e erros e alcança todos os inimigos da Igreja. O golpe de mestre de Satanás será, portanto, difundir os princípios revolucionários introduzidos na Igreja pela autoridade da própria Igreja, colocando essa autoridade em situação de incoerência e contradição permanente; Enquanto esse mal-entendido não for dissipado, os desastres se multiplicarão na Igreja. À medida que a liturgia se torna equívoca, o sacerdócio torna-se equívoco, e o mesmo tendo acontecido com o catecismo, a Fé, que só pode ser mantida na verdade, se dissipa. A própria hierarquia da Igreja vive num equívoco permanente entre  a autoridade pessoal, recebida pelo sacramento da Ordem e da Missão de Pedro ou do Bispo, e os princípios democráticos.

Deve-se reconhecer que o truque foi bem feito e que a mentira de Satanás foi maravilhosamente usada. A Igreja vai se destruir por meio da obediência. A Igreja vai se converter ao mundo herético, judeu, pagão, pela obediência, por meio de uma liturgia equívoca, um catecismo ambíguo cheio de omissões e novas instituições baseadas em princípios democráticos.

As ordens, as contra-ordens, as circulares, as constituições, as cartas pastorais serão tão bem manipuladas, tão bem orquestradas, sustentadas pela onipotência dos meios de comunicação, pelo que resta dos movimentos da Ação Católica, todos marxistas, que todos os fiéis honestos e os bons sacerdotes repetirão com o coração partido, mas com consentimento: Devemos obedecer! ¿A quem, a quê? Não se sabe exatamente: à Santa Sé, ao Concílio, às Comissões, ¿às Conferências Episcopais? Perde-se aqui como nos livros litúrgicos, nos ordos diocesanos, no emaranhado inextricável dos catecismos, das orações do tempo atual, etc. Você tem que obedecer, com o perigo de se tornar protestante, marxista, ateu, budista, indiferente, não importa! deve-se obedecer através das negações dos padres, a ineficácia dos bispos, exceto para condenar aqueles que querem preservar a Fé, através do casamento dos consagrados! a Deus, da comunhão aos divorciados,  intercomunhão com hereges, etc. deve obedecer! Os seminários são esvaziados e vendidos como os noviciados, as casas religiosas e as escolas; Os tesouros da Igreja são saqueados, os padres são secularizados e profanados em suas vestes, em sua língua, em sua alma!... devemos obedecer. Roma, as Conferências Episcopais, o Sínodo Presbiteral querem. É o que repetem todos os ecos das Igrejas, dos jornais, das revistas: aggiornamento, abertura ao mundo. Infeliz aquele que não consente. Ele tem o direito de ser pisoteado, caluniado, privado de tudo o que lhe permitiu viver. Ele é um herege, ele é um cismático, que merece apenas a morte.

Satanás realmente conseguiu um golpe de mestre : ele consegue que aqueles que preservam a fé católica sejam condenados por aqueles que deveriam defendê-la e propagá-la.

É tempo de redescobrir o senso comum da fé, de redescobrir a verdadeira obediência à verdadeira Igreja, escondida sob aquela falsa máscara de equívocos e mentiras. A verdadeira Igreja, a verdadeira Santa Sé, o Sucessor de Pedro, os Bispos submetidos à Tradição da Igreja, não nos pedem e não podem nos pedir que nos tornemos protestantes, marxistas ou comunistas. Ora, poder-se-ia acreditar lendo certos documentos, certas constituições, certas circulares, certos catecismos que nos pedem que abandonemos a verdadeira Fé em nome do Concílio, de Roma, etc.

Devemos nos recusar a ser protestantes, a perder a fé e a apostatar como fez a sociedade política depois dos erros difundidos por Satanás na Revolução de 1789. Nós nos recusamos a apostatar, mesmo em nome do Concílio, de Roma, das Conferências Episcopais

Permanecemos aderentes, sobretudo, a todos os Concílios dogmáticos que definiram perpetuamente nossa Fé. Todo católico digno desse nome deve rejeitar qualquer relativismo, qualquer evolução de sua fé no sentido de que o que foi definido solenemente pelos Concílios em outros tempos deixariam de valer hoje e poderiam ser modificados por outro Concílio, tanto mais se for apenas pastoral.

A confusão, a imprecisão, as modificações dos documentos sobre a Liturgia, a pressa na aplicação, mostram claramente que não se trata de uma reforma inspirada pelo Espírito Santo. Esta maneira de agir é tão contrária aos costumes romanos que eles sempre agem “cum consilio et sapientia”. É impossível que o Espírito Santo tenha inspirado a definição da Missa de acordo com o artigo VII da Constituição e ainda mais inédito que se sentiu a necessidade de corrigi-la imediatamente, o que é uma confissão de trapaça na realidade mais importante da Igreja: o Santo Sacrifício da Missa. 

 

THE MASTER BLOW OF SATAN. Mons. MARCEL LEFEVRE.

 

Archbishop Marcel Lefebvre

Note. This small work by Archbishop Marcel Lefebvre contains impressive truths about the current crisis in the Church that we should know and always put before our eyes. This little book is made up of sermons said by him back in the 1970s when the Second Vatican Council had already ended some 5 years ago, hence its importance in denouncing since those years the errors of said Council with the intrepidity that only a great man of Church could do it. It cost me a lot of work to find this small and wonderful work since, with the arrangements with modernist Rome, the authorities of the Neo Fraternity took out of circulation not only this book but many other works of such an illustrious prelate. I hope you take advantage of it as much as a server.

We know from Genesis and better yet from Our Lord Himself that Satan is the father of lies. In verse 44, chapter 8 of the Gospel of Saint John, Our Lord apostrophizes the Jews saying:

“The devil is your father and you want to fulfill his wishes. He has always been a murderer and remains outside the Truth, since there is no truth in him, his word is a liar because he lies by nature, since he is a liar and the father of lies...

Satan is a murderer in bloody persecutions, the father of lies in heresies, in all the false philosophies and in the wrong words that are at the base of revolutions, world wars, civil wars.

He never ceases to attack Our Lord in his mystical body: the Church. In the course of history he has employed every means, one of the last and most terrible of which has been the official apostasy of civil societies. The secularism of the States has been and always is an immense scandal for the souls of the citizens. And it is because of this subterfuge that it has managed to laicize little by little and make numerous members of the Church lose faith, to the point that these false principles of separation of the Church and the State, of the. freedom of religions, of political atheism, of the authority that takes its origin from individuals, have ended up invading seminaries, presbyteries, bishoprics and even the Second Vatican Council.

To do this, Satan has invented code words that have allowed modern and modernist errors to penetrate the Council: freedom has been introduced through Religious Freedom or Freedom of religions; equality, through Collegiality, which introduces the principles of democratic egalitarianism in the Church and, finally, fraternity through Ecumenism that embraces all heresies and errors and reaches out to all the enemies of the Church. Satan's masterstroke will therefore be to spread the revolutionary principles introduced into the Church by the authority of the Church itself, placing this authority in a situation of incoherence and permanent contradiction; As long as this misunderstanding is not dispelled, disasters will multiply in the Church. As the liturgy becomes equivocal, the priesthood becomes equivocal, and the same thing having happened with the catechism, the Faith, which can only be maintained in truth, dissipates. The hierarchy of the Church itself lives in a permanent equivocation between  personal authority, received by the sacrament of Holy Orders and the Mission of Peter or the Bishop, and democratic principles.

It must be recognized that the trick has been well done and that Satan's lie has been wonderfully used. The Church is going to destroy itself by way of obedience. The Church is going to convert to the heretical, Jewish, pagan world, by obedience, through an equivocal Liturgy, an ambiguous catechism full of omissions and new institutions based on democratic principles.

The orders, the counter-orders, the circulars, the constitutions, the pastoral letters will be so well manipulated, so well orchestrated, sustained by the omnipotence of the mass media, by what remains of the Catholic Action movements, all Marxistized, that all the honest faithful and the good priests will repeat with a broken heart, but consenting: We must obey! ¿To whom, to what? It is not known exactly: to the Holy See, to the Council, to the Commissions, ¿to the Episcopal Conferences? One gets lost here as in the liturgical books, in the diocesan ordos, in the inextricable tangle of the catechisms, of the prayers of the current time, etc. You have to obey, with the danger of becoming Protestant, Marxist, atheist, Buddhist, indifferent, it doesn't matter! we must obey through the denials of the priests, the ineffectiveness of the bishops, except to condemn those who want to preserve the Faith, through the marriage of the consecrated! to God, from communion to the divorced, from  intercommunion with heretics, etc. must obey! The seminaries are emptied and sold just like the novitiates, the religious houses and the schools; The treasures of the Church are looted, the priests are secularized and profaned in their dress, in their language, in their soul!... we must obey. Rome, the Episcopal Conferences, the Presbyteral Synod want it. It is what all the echoes of the Churches, of the newspapers, of the magazines repeat: aggiornamento, openness to the world. Unfortunate be the one who does not consent. He has the right to be trampled on, slandered, deprived of everything that allowed him to live. He is a heretic, he is a schismatic, who deserves only death.

Satan has truly achieved a masterstroke : he manages to have those who preserve the Catholic faith condemned by those who should defend and propagate it.

It is time to rediscover the common sense of faith, to rediscover true obedience to the true Church, hidden under that false mask of equivocation and lies. The true Church, the true Holy See, the Successor of Peter, the Bishops as submitted to the Tradition of the Church, do not ask us and cannot ask us to become Protestants, Marxists or Communists. Now, one could believe when reading certain documents, certain constitutions, certain circulars, certain catechisms that we are asked to abandon the true Faith in the name of the Council, of Rome, etc.

We must refuse to become Protestant, to lose the Faith and to apostatize as political society did after the errors spread by Satan in the Revolution of 1789. We refuse to apostatize, even in the name of the Council, of Rome, of the Episcopal Conferences .

We remain adhered, above all, to all the dogmatic Councils that have defined our Faith in perpetuity. Every Catholic worthy of the name must reject any relativism, any evolution of their faith in the sense that what has been solemnly defined by the Councils in other times would cease to be valid today and could be modified by another Council, all the more so if it is only pastoral.

The confusion, the imprecision, the modifications of the documents on the Liturgy, the haste in the application, show clearly that it is not a question of a reform inspired by the Holy Spirit. This way of acting is so contrary to Roman customs that they always act “cum consilio et sapientia”. It is impossible that the Holy Spirit inspired the definition of the Mass according to article VII of the Constitution and even more unheard of that the need to correct it immediately was felt, which is a confession of bungling in the most important reality of the Church: the Holy Sacrifice of the Mass.