utfidelesinveniatur

martes, 17 de marzo de 2020

EL CORONAVIRUS Y LA PANDEMIA DEL MIEDO



La exageración sobre la peligrosidad del coronavirus en relación con otras ‎enfermedades así como la preparación de la respuesta de los principales actores, ‎2 meses ante de la aparición de la epidemia, resultan especialmente sorprendentes. Por ‎el momento, parece apresurado tratar de sacar conclusiones. ‎
Partiendo del principio que no hay que subestimar el coronavirus y que se deben seguir las ‎‎10 reglas de prevención divulgadas por el ministerio de Salud [italiano], habría que adoptar ‎además una 11ª regla fundamental: impedir también la propagación del virus del miedo. ‎

Sin embargo, los medios de prensa, principalmente la televisión, comenzando por la Rai [1], que está dedicando sus espacios informativos casi enteramente al coronavirus, ‎se dedican precisamente a propagar el miedo, un virus que penetra así en todos los hogares, ‎a través de los canales de televisión. ‎

Pero esas mismas televisoras que siembran la alarma sobre el coronavirus callan el hecho que la ‎gripe invernal, ha resultado mucho más letal que el coronavirus, dejando en Italia, sólo durante la ‎‎6ª semana de este año 2020 –según el Instituto Superior de Salud–, un promedio diario de ‎‎217 muertes, provocadas por complicaciones pulmonares y cardiovasculares derivadas de ‎esa simple gripe. Tampoco dicen que –según la Organización Mundial de la Salud (OMS)– en Italia ‎mueren cada año más de 700 enfermos de SIDA, lo cual representa un promedio de ‎‎2 fallecimientos diarios, de un total mundial de 770 000 muertos por el SIDA. ‎

Al referirse a la campaña alarmista sobre el coronavirus, la directora de microbiología clínica, ‎virología y diagnóstico de biourgencias del laboratorio del hospital Sacco, de Milán, Maria Rita ‎Gismondo, declara:‎ ‎

«Es una locura. Han convertido una infección a penas más seria que una gripe en una ‎pandemia letal. ¡Miren las cifras! No es una pandemia.»


Pero la voz de esta científica no llega hasta el gran público, mientras que cada día, desde la Rai –‎servicio supuestamente público– hasta los canales de Mediaset y todos los demás, se les inculca ‎a los italianos el miedo al «virus mortal que, desde China, se extiende por el mundo». ‎

El hecho es que esa campaña va en el mismo sentido que lo que declaró el secretario del ‎Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, en una entrevista transmitida por Fox Business: ‎ ‎

«Pienso que el coronavirus ayudará al regreso de los empleos de China a Estados Unidos. ‎En China hubo, primero el SARS, después la peste porcina y ahora el coronavirus.»‎

Por consiguiente, comenta el New York Times, «lo que China pierde podría ser una ganancia ‎para América» [léase “para Estados Unidos”]. Dicho de otra manera, el coronavirus podría tener un ‎impacto destructor sobre la economía china y, en una reacción en cadena, sobre las economías ‎del resto de Asia, de Europa y de Rusia, ya afectadas por la caída de los flujos comerciales y ‎turísticos, en beneficio de Estados Unidos, económicamente indemne. ‎

Global Research, el centro de investigación sobre la globalización, dirigido por el profesor Michel ‎Chossudovsky, está publicando una serie de artículos de expertos internacionales sobre el origen ‎del coronavirus. Esos expertos estiman que «no se puede excluir la posibilidad de que este virus ‎haya sido creado en un laboratorio», hipótesis que no puede ser simplemente clasificada como ‎‎«complotista» para desacreditarla. ¿Por qué? Porque Estados Unidos, Rusia, China y las demás ‎grandes potencias tienen laboratorios donde se realizan investigaciones sobre virus que, al ser ‎modificados, pueden ser utilizados como agentes de guerra biológica, dirigiéndolos incluso contra ‎ciertos sectores de la población. Estamos hablando de una actividad rodeada del mayor secreto, ‎a menudo bajo la cobertura de investigación científica de tipo civil. ‎

Pero algunos hechos salen a la luz, como la existencia en Wuhan de un biolaboratorio donde ‎científicos chinos realizan, en colaboración con Francia, investigaciones sobre virus letales, ‎entre ellos algunos enviados por el Laboratorio de Microbiología de Canadá. En julio de 2015, el ‎instituto gubernamental británico Pirbright patentó en Estados Unidos un «coronavirus ‎atenuado». En octubre de 2019, el Johns Hopkins Center for Health Security realizó en ‎Nueva York un simulacro de pandemia por coronavirus utilizando un guión que, de convertirse ‎en realidad, provocaría 65 millones de muertos [2].‎

Pero lo que no se simula es la propagación del virus del miedo, que se extiende, con efectos ‎socioeconómicos devastadores. ‎

¿Que gano Cina con el coronavirus, su economía se vio afectada?
He aquí la realidad:
Se habla de una estrategia de jaque mate al estilo chino, que paso con Cina en los últimos días China rompió muchos records ganaron  20,000 millones de dólares en las primeras noticias y compraron alrededor del 30% de las acciones de compañías que pertenecen a occidente.
China ha superado a los europeos y a los demócratas estadounidenses; un juego maravilloso a los ojos del mundo entero. Debido a la situación de Whuan la moneda china comenzó a disminuir y el banco central chino no tomo ninguna medida para detener este colapso también corrieron rumores de que China no tenía suficientes mascaras para combatir el coronavirus. Estos rumores y la declaración del presidente chino de que está listo para proteger a los residentes de Whuan bloqueando las fronteras han llevado una fuerte caída en el precio de las acciones 44% en la tengnología china y en la industria química. Los tiburones financieros comenzaron a vender todas las acciones chinas, pero nadie las quería comprar y se devaluaron por completo, el presidente chino hizo un gran movimiento en este momento y esperando una semana entera y sonriendo en las conferencias de prensa como que si nada especial ocurriera y cuando el precio cayo al límite permitido ordeno comprar todas las acciones de europeos y estadounidenses. Luego los tiburones financieros se dieron cuenta de que habían sido engañados y llevados a la banca rota, pero ya era demasiado tarde porque todas las acciones habían pasado a manos de China que en ese momento había ganado no 2,000.00 millones de dólares sino que, gracias al simulacro, vuelve a convertirse en el accionista mayoritario de las empresas construidas por europeos y estadounidenses. Ahora las acciones son de sus empresas y se han convertido en propietarios de la industria pesada de la que dependen la Unión Europea, América (E.UA.) y el mundo entero. A partir de ahora China fijara el precio y los ingreso de sus compañías cuyo capital se queda en China y no saldrán de sus fronteras sino que se mantienen en casa y mantienen las reservas de oro chinas por lo tanto los tiburones financieros y estadounidenses y europeos perdieron mucho millones de dólares en ganancias.


Manlio Dinucci

lunes, 16 de marzo de 2020

TRATADO DE LA CONFIANZA CRISTIANA CONTRA EL ESPIRITU DE PESIMISMO Y DESCONFIANZA Y CONTRA EL TEMOR EXCESIVO

Resultado de imagen de imagenes de la aparicion de Jesus a sus discipulos
 Jesucristo y los Apóstoles

Nota este articulo es muy importante para quienes son presa del pesimismo, miedo y panico que han invadido y oprimido sus corazones y han amontonado mas cosas materiales que espirituales, espero aprovechen este escrito. No basta leerlo superficialmente sino de rumiarlo en vuestros corazones para que otengais los frutos de el.

Al contrario, la tristeza del corazón es una llaga universal: porque derrama el tedio y la amargura sobre todas las acciones, cubre el entendimiento de pensamientos e imágenes oscuras, se opone a la confianza y amor de Dios, a la ternura, a la compasión y al sufrimiento del prójimo: ella excita la cólera, la impaciencia, el odio, la envidia destruye hasta la misma salud del cuerpo y, finalmente es una llaga universal, como se dijo más arriba. No abandones, pues, tu alma a la tristeza, y no te aflijas a ti mismo con la agitación de tus pensamientos. Ten compasión de tu alma haciéndote agradable a Dios, reúne tu corazón en la santidad de Dios arroja lejos de ti la tristeza, porque ella ha causado la muerte de muchas personas, y para nada es útil.

XII Jesucristo y sus apóstoles han tenido un cuidado muy particular para advertirnos sobre la desconfianza, la turbación y del temor excesivo y nos recomiendan la confianza, la paz y el gozo en los mayores males. (Actualmente el famoso coronavirus)

1. Debemos tener muy en cuenta que Jesucristo empleo sus últimos momentos en enseñar a sus discípulos, y el ellos a todos nosotros,
estas importantes verdades; en el sermón de la última cena les dejo como herencia su gozo y su paz como por testamento; les mando expresamente que desterraran de su corazón la turbación y el espanto y se las remarco para que pusieran en ello más atención. Vuestro corazón no se turbe; vosotros creéis en Dios, creed también en mí. (A raíz de este fantasma de la pandemia del PANICO Nuestro Señor Jesucristo se da cuenta de la poca y pobre confianza de los católicos en ÊL. Esto es una “tristeza para ÈL y una perdición para el alma) Realmente nos es suficiente para calmar todas las turbaciones, creer que tenemos a Dios por Padre y a su Unigénito hijo por mediador. Yo os dejo la paz, yo os doy mi paz: yo no os la doy como el mundo la da. Vuestro corazón no se turbe y no se deje abatir del temor (Lapidarias palabras son estas como para poner toda nuestra confianza en Dios en medio del desbande  que el enemigo y sus esbirros de la natura humana han puesto en el mundo actual. Que buen tés para ellos al darse cuenta de la poca fe de los que nos llamamos católicos). Os he dicho todas estas cosas para que mi gozo permanezca en vosotros. Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea lleno. Os he dicho estas cosas para que tengáis la paz en mí. Estaréis oprimidos en el mundo; pero tened confianza, yo he vencido al mundo. Hablando después con su Padre le dijo: Padre mío ahora vengo a ti: y digo esto estando aun en el mundo, para que tengan en sí mismos la plenitud de mi gozo. Los apóstoles, que recibieron tales instrucciones de Jesucristo, no se había cansado de inculcarlas a los fieles y todas sus epístolas están llenas de todas estas instrucciones.
   2. No obstante esto, los primeros cristianos a quienes los apóstoles recomendaron incesantemente la paz y el gozo, estaban expuestos a trabajos y tentaciones mucho más grandes que las nuestras (1856); porque las persecuciones eran mucho más horribles (hoy 2003 las persecuciones morales también son terribles y más angustiantes causando una muerte lenta y dolorosísima); las amenazas de la muerte y de una muerte cruel y sangrienta casi continuas. Mas no por esto se debe creer que aquellos fieles todos eran perfectos y poseían fortaleza heroica; pues vemos por las mismas epístolas de los apóstoles, que también había muchos débiles e imperfectos que veían, con frecuencia, en peligro de perder la fe y la salvación eterna, a no ser que Dios les concediera la gracia del martirio, gracia que se concede aún a los más fuertes y perfectos. Además de lo dicho estaban expuestos a terribles tentaciones y los apóstoles les prohibían la turbación y la agitación mandándoles arrojar en el seno de Dios todas sus inquietudes, que creyesen con firmeza sobre el cuidado de Dios sobre nuestras almas, que jamás permitiría fuésemos tentados más allá de nuestras fuerzas, que se fortalecieran en su virtud omnipotente; que afianzarán su corazón en la gracia, que puede hacer en nosotros más de lo que pedimos, y todo lo que no pensamos; y que se regocijan en todo tiempo en el Señor. Con aquella confianza que los había llamado a la compañía de su Hijo y a su eterna gloria, los afirmaría y fortificaría y que habiendo comenzado por sí mismo la obra de la salvación, la perfeccionaría hasta la venida del Señor.

XIII Las almas piadosas no se deben dejar llevar por la turbación y desconfianza, aunque no experimenten en sí esta paz y este gozo.

   1. Aunque este gozo y esta paz en el Espíritu Santo estén tan unidas tan unidas con la justicia cristiana, es preciso, para los que viven piadosamente no dejarse abatir y desanimar con el pretexto que no sienten en sí esta paz y este gozo, sino al contrario se ven muchas veces turbados y agitados; ni se dejen persuadir, por el demonio, que no participan de la justicia cristiana. En aquel pasmoso sermón de la última cena en cual Jesucristo recomendó repetidas veces el gozo y la paz, como legados preciosos que quería dejar a todos sus verdaderos discípulos. Conforme a esto Jesucristo expreso contundentemente: Vuestro corazón no se turbe, y no de deje abatir por el temor. Solo prohíbe aquella turbación que proviene de la poca confianza en su poder y en su bondad: pero no aquella turbación que procede de los sentidos y la imaginación de los cuales el alma no es siempre dueña; porque mientras la parte inferior del alma está agitada, la superior puede y debe conservarse en paz.

jueves, 12 de marzo de 2020

TRATADO DE LA CONFIANZA CRISTIANA CONTRA EL ESPIRITU DE PESIMISMO Y DESCONFIANZA Y CONTRA EL TEMOR EXCESIVO.

Resultado de imagen de imagenes del encuentro de san pedro y Jesus en el lago

SAN PEDRO Y JESUCRISTO

3. No se temen lo suficiente los funestos efectos de esta desconfianza, de estas turbaciones, de esta tristeza y de estas agitaciones, que pueden con rapidísimos progreso causar grandes destrozos. En pocos días se adelanta mucho y, desgraciadamente, varios años son necesarios para remediarlo lo que puede desencadenar en una verdadera desesperación y persuadirnos de que estamos abandonados y desechados por Dios para siempre y los consejos de los más hábiles directores no pueden remediarlo.
X. Esta tentación es más peligrosa al fin de nuestras vidas.
   1. Esta tentación de un temor y desconfianza excesiva se hace más fuerte y violenta al fin de la vida: porque, en ese momento, todas las circunstancias la fortifican y el demonio sabiendo que le quedan pocos instantes y el tiempo urge, no deja de aprovecharlos y redoblar sus esfuerzos. Se aprovecha ventajosamente del desaliento ordinario en que esta el alma y el cuerpo en aquella hora, para atiborrar la imaginación de tristes ideas, y cubrir el entendimiento de espesas nubes. Representa con viveza, que es cosa horrible caer en las manos de un Dios vivo, presentarse dentro de unos instantes en el tribunal de un supremo juez de vivos y muertos. Les pone delante de sus ojos la espantosa imagen de una eternidad abrasadora, el abuso de las gracias de Dios, la memoria de tantos pecados, por los cuales se ha merecido el ser precipitado a aquellos estanques de fuego y de azufre, para ser atormentado en ellos por los siglos de los siglos.
   2. Es fácil comprender cuan terrible y peligroso es semejante tentación en aquellos últimos instantes, para las personas que toda la vida han estado gobernadas por un temor y desconfianza excesiva. ¿Y cómo pueden despojarse de esta tentación temible estas almas, cuando tantas veces se experimenta que aquellas mismas que no estuvieron sujetas durante sus vidas a esta timidez, se ven algunas veces trastornadas al acercarse la muerte no obstante de ver en ellos, hasta entonces, tanta virtud, confianza y amor?
   3. El mismo demonio hace que sea motivo de escándalo ordinariamente contra la virtud esto mismo, persuadiendo a los malos cristianos, que para morir bien no es tan importante, como se dice, vivir practicando fiel y constantemente todas las virtudes; pues los mismos que vivieron practicándolas con fidelidad no adquieren con su devoción y todas sus virtudes más fortaleza para alejar de ellos los espantos de una muerte próxima, en la que también se les ve tan turbados como los demás. El demonio también les hace mirar, como puras ideas faltas de solidez, aquellas grandes máximas de la religión cristiana: que la muerte es para los justos el fin de la miseria, de su destierro y el principio de su bienaventuranza; que ellos han recibido ya las primicias del Espíritu Santo, para suspirar por el cumplimiento de la adopción de los hijos de Dios y verse libres de su cuerpo: deseando y como adelantando el advenimiento glorioso del gran Dios nuestro Salvador Jesucristo: deseando y como adelantando con su anhelo el advenimiento del día del Señor; estando siempre prontos para salirle al encuentro cuando Él venga a las bodas y abrirle luego que llame a la puerta ; mirando con gozo la cercanía del último día, persuadidos que su perfecta redención se aproxima. Así es como los miedos que manifiestan algunas personas devotas en sus enfermedades son perjudiciales a la misma devoción y dan al demonio ocasión para desacreditarla, y disminuir su estimación y aprecio en el concepto de muchos cristianos.
XI. El espíritu de pusilanimidad y desconfianza es injurioso a Dios, que nos lo ha prohibido expresamente.
   1. Nuca se podrá advertir lo suficiente a las almas devotas sobre el peligro y la importancia para estar alerta contra el espíritu de pusilanimidad, no abandonándose a la desconfianza y a la tristeza, sino conservando en todo tiempo y todas las circunstancias una viva confianza en la bondad de Dios, una paz y un gozo santo. No sin razón el Espíritu Santo sobre esto nos ha advertido como cien veces en las Sagradas Escrituras, para obligarlas a que en esto pongan una atención muy particular. A Dios no se le honra con la desconfianza, la turbación y el decaimiento del espíritu: todo esto ofende e injuria su bondad, nos aleja de Él y aleja de nosotros sus auxilios. Por estos temores y desconfianzas Dios permite que caigamos en aquellos males que tememos y no sería así teniendo una entera confianza en su misericordia.
2. S. Pedro camino con seguridad sobre las olas del mar agitado por una gran tempestad, mientras considero la bondad y el poder de Jesucristo a quien quería llegar; y comenzó a hundirse en el agua, sino cuando, aterrado por la violencia de los vientos, empezó a temblar y a faltarle la confianza. Oh hombre de poca fe y confianza, ¿por qué has dudado? Desgraciados a aquellos a quienes les falta el ánimo, que no se fían de Dios y por tanto no les protege. Luego nuestra principal obligación es desterrar esta pusilanimidad y esta desconfianza, pues son la causa de nuestras caídas y nuestras desgracias: porque también son la causa que Dios nos deje de proteger, y afirmarnos cada vez más en la esperanza, manantial de la paz y el gozo del corazón y de todo género de bienes. Vosotros los que teméis al Señor, esperad en Él, y os hará misericordia y su misericordia será vuestro gozo. El que adora y sirve a Dios con gozo, será bien recibido de Él y su oración subirá hasta las nubes. Regosijaos en el Señor, y Él os dará todo lo que vuestro corazón pidiere. La paz y el gozo del corazón es la vida del hombre y un tesoro inagotable de santidad.
Al contrario, la tristeza del corazón es una llaga universal: porque derrama el tedio y la amargura sobre todas las acciones, cubre el entendimiento de pensamientos e imágenes oscuras, se opone a la confianza y amor de Dios, a la ternura, a la compasión y al sufrimiento del prójimo: ella excita la cólera, la impaciencia, el odio, la envidia destruye hasta la misma salud del cuerpo y, finalmente es una llaga universal, como se dijo más arriba. No abandones, pues, tu alma a la tristeza, y no te aflijas a ti mismo con la agitación de tus pensamientos.

miércoles, 11 de marzo de 2020

¿Se repite el caso de los testigos de Jehová? La verdad sobre los 'pecados' de los movimientos religiosos en Rusia.


Resultado de imagen de la catedral de moscu
LA CATEDRAL DE SAN BASILIO EN  MOSCU

"Durante nuestras reuniones con los activistas de derechos humanos al analizar dichos materiales incluso ellos reconocieron que la literatura de los testigos de Jehová contenía elementos que incitaban al odio"
Las actividades de diferentes movimientos religiosos minoritarios como la cienciología y los testigos de Jehová a menudo se convierten en objetos de controversia. En Rusia, las actividades ilícitas de algunos de sus seguidores resultaron en procesos penales contra ellos. ¿Por qué dichos grupos religiosos suelen tener problemas con la ley en Rusia?

En San Petersburgo se registró un caso penal contra los gerentes y algunos miembros de la Iglesia de сienciología local. Se les acusa de incitar al odio o a la enemistad, realizar negocios ilícitos, y de participar en una asociación extremista. Los investigadores del Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB, por sus siglas en ruso) tienen pruebas de que los cienciólogos de San Petersburgo recaudaron más de 276 millones de rublos —4,3 millones de dólares— por "haber prestado sus servicios" entre 2013 y 2016.
Entre otras cosas, se les acusa de blanquear dinero obtenido ilegalmente. Se trata de al menos 17 millones de rublos —270.000 dólares—. Además, a la Iglesia de cienciolgía de San Petersburgo la califican de una organización extremista porque la ideología de sus miembros, según consideran los organismos de seguridad rusos, se basa en su literatura que fue reconocida como extremista por algunos tribunales rusos.
Otro movimiento religioso que se enfrenta a problemas en Rusia es los testigos de Jehová. El Tribunal Supremo de Rusia reconoció en 2017 a la organización Centro de Gestión de los Testigos de Jehová en Rusia como extremista y prohibió sus actividades y las actividades de todas las 395 filiales de esta organización en el territorio de Rusia.
El problema de los grupos como estos radica en el hecho de que sean destructivos.
Por ejemplo, en caso de los testigos de Jehová la organización prohíbe un procedimiento tan común como la transfusión de sangre lo que representa un peligro real para el bienestar y la salud de la sociedad. Asimismo, los expertos que analizaron los panfletos en el marco del proceso judicial encontraron llamamientos extremistas en muchos de ellos.
El caso de la Iglesia de cienciología
Si bien los cienciólogos en Estados Unidos no son perseguidos y cooperan con las autoridades, en el pasado sí hubo precedentes criminales vinculados con esta organización. Los principales pecados de los cienciólogos es el impago de impuestos en grandes cantidades, fraude y otros delitos criminales. En el pasado la CIA y el FBI abrieron investigaciones contra algunos de sus miembros que luego fueron condenados por tribunales estadounidenses.
Incluso en Estados Unidos los cienciólogos fueron considerados una organización peligrosa para el Estado. Pero dado que los cienciólogos cooperan con las autoridades estadounidenses, en los últimos años no hubo cargos criminales contra esta iglesia en el país, declaró en una entrevista para Sputnik el experto en religiones del Ministerio de Justicia de Rusia, Ígor Ivánishko.
Pero hoy en día los cienciólogos tienen problemas judiciales en ciertos países del Viejo Continente donde se les acusa de ser "una asociación criminal". La Iglesia de cienciología extorsiona dinero de sus adeptos a través de recurrir a teorías seudocientíficas, señaló el experto citando los veredictos de diferentes instituciones judiciales de países europeos.

"Todos saben que la Iglesia de cienciología es una organización muy peligrosa. Es una de las organizaciones más destructivas del planeta", dijo el entrevistado.

En Rusia los expertos psicólogos determinaron ya en los años 1990 que la ideología de la cienciología daña la salud física y psíquica, agregó. Los cienciólogos recopilan 'trapos sucios' sobre sus adeptos y luego los usan para extorsionar, como fue en el caso de los cienciólogos de Moscú, relató el experto. La gente que promueva la ideología de la cienciología se aprovecha de la ignorancia de otras personas, enfatizó.
Los cienciólogos tienen muy buenos abogados por lo cual es difícil presentar cargos criminales contra ellos. El caso llega a ser considerado por el juicio solo si hay pruebas sólidas contra los acusados, explicó.
"Hay una paradoja. La Iglesia de cienciología no está proscrita en el territorio de Rusia ni se considera extremista, aunque los panfletos y otros materiales que promueve este movimiento sí son reconocidos como extremistas. En otros países esta paradoja no existe. Si los materiales son reconocidos extremistas, el movimiento automáticamente también se reconoce como extremista", indicó.
Lo mismo sucedió con los testigos de Jehová cuando la organización continuó operando en el territorio de Rusia durante muchos años mientras su literatura ya había sido calificada de extremista por diferentes tribunales, agregó. Solo cuando quedó claro que la organización hizo caso omiso a la prohibición de su literatura, fue proscrita en el territorio de Rusia en su totalidad.
"Durante nuestras reuniones con los activistas de derechos humanos al analizar dichos materiales incluso ellos reconocieron que la literatura de los testigos de Jehová contenía elementos que incitaban al odio", destacó.
Lo mismo puede pasar con la Iglesia de cienciología si continúa difundiendo su literatura después de ser reconocida como extremista, puso de relieve Ivánishko.
¿Por qué la gente se une a estas organizaciones?

"Las personas que se unen a organizaciones como estas no entienden que están a punto de ingresar en un grupo peligroso y destructivo. Una persona simplemente puede no tener ni idea de dónde puede aparecer un reclutador", proclamó el experto.

Por ejemplo, la Iglesia de cienciología es "una organización destructiva" que recluta a nuevos adeptos a través de actividades no formales. Lo hace durante eventos como coaching de negocios lo que les permite reclutar a empresarios que disponen de grandes cantidades de dinero, declaró.
Esta táctica ha resultado ser exitosa. Además, hay otra ventaja de este enfoque al reclutamiento. Hubo casos en los que la gestión de una empresa se convirtió a la cienciología y empezó a reclutar a sus empleados, recordó. 
Diferentes sectas engañan a sus seguidores afirmando que sus movimientos están reconocidos por confesiones tradicionales como el cristianismo ortodoxo.
"En otras palabras, estas personas simplemente no entienden que forman parte de un grupo religioso que no es tradicional. Solo después, algunos de ellos se dan cuenta de que esta información era falsa. Muy poca gente se une a estos movimientos religiosos conscientemente", explicó el entrevistado.
Para otros, la razón para ingresar es su deseo de no estar solos y participar en un grupo. Hay quienes quieren construir su carrera a través de la participación en "una secta". Por ejemplo, si el jefe de una empresa es cienciólogo, un empleado también puede ingresar en ella conscientemente para promocionarse, señaló.
"Cuando estaba estudiando a los testigos de Jehová asistí a sus reuniones. Allí, unos abogados que eran adeptos a aquella organización me ofrecieron una promoción como abogado si yo seguía siendo miembro de su iglesia. Hubo también funcionarios públicos que me ofrecieron cosas parecidas. Pero en realidad si tratas de usar la secta como un trampolín para promocionarte, puedes perder más de lo que puedes ganar", recalcó.
Cualquier movimiento religioso como los testigos de Jehová al reclutar nunca revelará los aspectos negativos de la participación en ello. Solo cuando un nuevo adepto acepte los dogmas del movimiento, entonces le contarán la verdad completa sobre su nueva fe, sobre todo las cosas que están proscritas para los seguidores, como la transfusión de sangre, subrayó el entrevistado.
La ley es dura, pero es la ley
Hoy en día el Estado ruso vigila meticulosamente la situación en el ámbito religioso. Esto es muy diferente  de la situación que hubo en los años 90. En aquel entonces predicadores de diferentes movimientos religiosos minoritarios a menudo violaban el espacio personal de muchas familias al entrar en la propiedad privada e insistir en que les escucharan, dijo.
Hubo casos en los que los predicadores trataron de propagar su filosofía en medios de transporte, en escuelas y colegios. Para evitar situaciones como estas las autoridades empezaron a ejercer más control sobre el ámbito religioso. Sin embargo, incluso hoy se cometen una gran cantidad de delitos de carácter religioso, señaló.
Hay algunos casos penales contra los seguidores de otros grupos religiosos, como los adeptos del pentecostalismo. La tendencia común es que este grupo religioso crea centros de rehabilitación para drogadictos, pero en realidad una dependencia se reemplaza con otra.
Según recalcó el entrevistado, hay casos parecidos en los que se trata de dependencia de sectas cuando un seguidor depende de la opinión del líder del movimiento. Cuando uno sale de una secta, tiene que curarse de esta dependencia, declaró. Ivánishko relató casos de privación ilícita de la libertad, violencia y amenazas de muerte en algunos grupos de adeptos del pentecostalismo que organizaron dichos centros de rehabilitación.
Esto tiene que ver con el hecho de que algunos individuos con antecedentes penales crean grupos que se declaran seguidores del pentecostalismo, pero en realidad, la administración central de la Iglesia no ejerce un control duro sobre estas llamadas filiales, por lo cual, de vez en cuando tienen lugar casos de violencia dentro de estos nuevos grupos.
Esta es la principal imperfección de la estructura del funcionamiento de la Iglesia del pentecostalismo en Rusia.
En resumidas cuentas, en Rusia no está prohibido realizar actividades misioneras, pero de acuerdo con las leyes vigentes, los predicadores tienen que recibir un permiso oficial, un documento especial que confirma que a este individuo se le permite difundir la información sobre cierto grupo religioso.
Asimismo, los predicadores en Rusia tienen que revelar el nombre completo de la organización que representan y proveer información detallada sobre su grupo. Es decir, ya no pueden ocultar hechos que puedan parecer negativos para algunos y deben informar de todo desde el principio. En realidad, la legislación hacia el ámbito religioso en Europa e incluso en EEUU parece más dura, relató el experto.

"No es verdad cuando dicen que en Rusia hay represión contra ciertos movimientos religiosos. El Estado solo trata de regular y vigilar sus actividades efectivamente para que cumplan con la legislación rusa. Como dice una frase en latín muy conocida: 'dura lex sed lex' —la ley es dura, pero es la ley—. Y hay que cumplir con ella", concluyó Ivánishko.

viernes, 6 de marzo de 2020

EL SANTO ABANDONO. DOM VITAL LEHODEY


Resultado de imagen de imagenes de santa gertrudis y jesucristo
SANTA GERTRUDIS
«Sería muy de mi agrado que mis amigos me juzgasen menos cruel.
Deberían tener la delicadeza de pensar que no uso de severidad sino para su bien, y para su mayor bien. Hágalo por amor; y si esto no fuera necesario para curarlos o para acrecentar su gloria eterna, ni siquiera permitiría que el viento más leve los contrariara.»

UN LLAMADO AL ALMA
Hace ya mucho tiempo vengo tratando este tema profundamente espiritual y necesario en nuestras vidas como católicos debido a los malísimos tiempos que se están viviendo, en donde las fuentes espirituales que brotan de no sé dónde están debilitando las almas por su muy bajo contenido espiritual en detrimento de las verdaderas fuentes de agua cristalina y pura se están perdiendo mas no por ello se están destruyendo sino, que al contrario, siguen llevando esa energía espiritual pura y sólida capaz de fortalecer al católico que de buena voluntad las busque y llene su alma no de algarrobas como es la falsa espiritualidad o la espiritualidad flaca. Nuevamente les recomiendo encarecidamente leer con atención estos escritos espirituales de dom vital para el bien de vuestras almas. Padre Arturo Vargas Meza
Vamos a resumir con brevedad este trabajo, a fin de poner de relieve conclusiones prácticas.
La voluntad divina es la regla suprema de nuestra vida, la norma del bien, de lo mejor, de lo perfecto; cuanto más se conforma con ella, más se santifica el alma.
Existe la voluntad de Dios significada a la que corresponde la obediencia. Para nosotros religiosos, su principal manifestación es la Santa Regla con las órdenes de los Superiores. De parte de Dios es la dirección estable y permanente, y en cuanto a nosotros, el trabajo normal y de todos los días. La obediencia será, pues, el gran medio de santificación.
Existe también el beneplácito divino, al cual corresponde la conformidad de nuestra voluntad. Este se manifiesta por los acontecimientos; se nos presenta como ellos, variable, imprevisto, a veces desconcertante; en el fondo, es un querer de Dios, siempre paternal y sabio. La Regla está hecha para la Comunidad; el beneplácito divino corresponde más a nuestras necesidades personales, y lejos de suplantar a la Regla, añade a la acción de ésta la suya propia, siempre beneficiosa y con frecuencia eficaz, y a veces hasta llega a ser decisiva. El verdadero espiritual se adhiere con amor a toda voluntad de Dios, sea significada o de beneplácito, de suerte que pueda recoger todos los frutos de santidad que aquélla le proporciona.
La conformidad nacida del temor, o la simple resignación, produce desde luego efectos saludables; nadie hay que no pueda y deba practicarla. La conformidad, fruto de la esperanza, es más elevada en su causa y más fecunda en sus resultados y es accesible a todas las almas piadosas. La conformidad que produce el amor divino es sin comparación la más noble, la más meritoria, la más dichosa; transformada en hábito forma el camino de las almas adelantadas. Es esta conformidad perfecta, amorosa y filial la que hemos estudiado bajo el nombre de abandono.
El Santo Abandono eleva en nosotros a su más alto grado, y con tanta fuerza como suavidad, el desasimiento universal, el amor divino, todas las virtudes. En la cadena más poderosa y más dulce para hacer nuestra voluntad cautiva de la de Dios en una unión del todo cordial, de una humilde confianza y de una afectuosa intimidad. El abandono es por excelencia el secreto para asegurar la libertad del alma, la igualdad del espíritu, la paz y la alegría del corazón. Nos procura un agradable reposo en Dios, y lo que aún vale más, es que El es el artista de nuestras más encumbradas virtudes, el mejor maestro de la santidad. Llevándonos de la mano de concierto con la obediencia, nos guía con seguridad por los caminos de la perfección, nos prepara una muerte feliz y nos eleva a pasos agigantados a las cumbres del Paraíso. Es el verdadero ideal de la vida interior. ¿Qué alma, por poco clarividente que sea, no aspirará a tal estado con todas sus fuerzas? Si se conociera mejor su valor, ¿podría uno ser indiferente en tender a él, acercarse, establecerse firmemente y hacer en él, de continuo, nuevos progresos? Seguramente que sin pagar el precio debido no podremos obtenerlo, más una vez posesionados de este tesoro, ¿no recompensa con usura nuestro trabajo? ¿Qué hemos de hacer, pues, para conseguirlo?
Ante todo el abandono, según lo hemos visto, exige tres condiciones, y trataremos de hacemos indiferentes por virtud a los bienes y a los males, a la salud y a la enfermedad, a las consolaciones y a las sequedades, a todo lo que no es Dios y su santa voluntad, a fin de que Él pueda disponer de nosotros a su agrado sin resistencia de nuestra parte. Y puesto que la naturaleza tiene sus raíces más profundas en el orgullo y la independencia, consagraremos nuestros más exquisitos cuidados a la obediencia y a la humildad.
Empeño nuestro ha de ser crecer cada día en la fe y confianza en la Providencia. El acaso no es más que una palabra. Dios es quien dirige los grandes acontecimientos del mundo y los menores incidentes de nuestra vida. Se sirve de las causas segundas, pero éstas no obran sino bajo su impulso. Quieran o no, los malos como los buenos no son en sus manos sino simples instrumentos; reservándose El recompensar a los unos y castigar a los otros; quiere, sin embargo, hacer servir sus virtudes y sus defectos para nuestro adelantamiento espiritual, y ni los mismos pecados podrán estorbarle en sus designios; están ya previstos por El y los ha hecho entrar en sus planes. Ahora bien, Aquel que todo lo ha combinado y que es el Soberano Dueño de los hombres y de los acontecimientos, es también nuestro Padre infinitamente sabio y bueno, es nuestro Salvador que ha dado su vida por nosotros, es el Espíritu de amor ocupado por completo en nuestra santificación. Sin duda, se propone su gloria, más no la cifra sino en hacernos buenos y felices. Buscará, pues, en todo el bien de su Iglesia y de nuestras almas. Piensa sobre todo en nuestra eternidad. Nos ama como Dios, y de la manera que Él sabe hacerlo, pura y sinceramente; y si crucifica en nosotros al hombre viejo, es para dar la vida al hijo de Dios; aun cuando castiga con alguna dureza, su amor es quien dirige su mano, su sabiduría regula los golpes. ¡Pero no siempre lo entendemos así y a veces la conducta de la Providencia nos irrita y desconcierta! Pudiera entonces decirnos el buen Maestro como a Santa Gertrudis: «Sería muy de mi agrado que mis amigos me juzgasen menos cruel.
Deberían tener la delicadeza de pensar que no uso de severidad sino para su bien, y para su mayor bien. Hágalo por amor; y si esto no fuera necesario para curarlos o para acrecentar su gloria eterna, ni siquiera permitiría que el viento más leve los contrariara.»
Jesús, instruyendo a su fiel esposa, «La hizo comprender poco a poco que todo cuanto sucede a los justos viene de mano de Dios; que los sufrimientos, las humillaciones son de un precio incomparable y constituyen los más preciados dones de su Providencia; que las enfermedades espirituales, las tentaciones, las faltas mismas vienen a ser, por medio de su gracia, poderosos instrumentos de santificación. Le mostró Jesús cómo escucha las oraciones de sus amigos, aun en aquellas ocasiones en que se creen olvidados o rechazados; cómo a sus ojos la intención avalora sus actos; cómo -en los fracasos- los buenos deseos pasan y son considerados como obras. Le reveló también la elevada perfección de un abandono completo al divino beneplácito, y la alegría que halla su corazón al ver un alma entregarse ciegamente a los cuidados de su Providencia y de su amor.»



jueves, 5 de marzo de 2020

EL CUARTO MANDAMIENTO. COMENTADO POR SANTO TOMAS DE AQUINO


Resultado de imagen de los dies mandamientos de dios

DEL CUARTO PRECEPTO
Honra a tu padre y a tu madre, para que tengas una
larga vida sobre la tierra que el Señor Dios te dará
Éxodo 20, 12
No hace mucho tiempo se suscitó una polémica sobre este mandamiento, esta polémica nace a mi forma de ver de la falta de conocimiento sobre las Sagradas Escrituras de la doctrina católica pues no basta exponerla escuetamente sino profundizar en ella. Otra razón puede venir del Evangelio de Nuestro Señor en donde el Profeta por excelencia vaticina sobre estos tiempos tan difíciles tanto para los padres de familia como para los hijos…”Entonces estarán padre contra hijo e hijo contra padre…los enemigos del hombre estarán en su propia casa” y otras tantas sentencias de Nuestro Señor.
Mi objetivo no es polemizar sino exponer solo la doctrina sobre este tema a lo que se llama “Moral General” y cada caso en particular pertenece a lo que en Moral se llama “casuística”

"Primero debemos amar a Dios; y en segundo lugar a padre y madre"; y esto es lo que dice [el cuarto precepto]: "Honra a tu padre y a tu madre".

110. La perfección del hombre consiste en el amor de Dios y del prójimo. Al amor de Dios pertenecen tres preceptos que fueron inscritos en la primera tabla; y al amor del prójimo siete preceptos que lo fueron en la segunda tabla. Pero, como se dice en I Juan 3, no hemos de amar de palabra ni con la lengua, sino con hechos y en verdad. En efecto, el hombre que ama así debe hacer dos cosas, a saber: huir del mal y hacer el bien. Por lo cual entre los preceptos algunos inducen al bien, pero hay otros que prohíben hacer el mal.
111. Y es de saberse que evitar hacer el mal está en nuestro poder; pero no podemos hacer el bien a cualquiera; por lo cual dice San Agustín que a todos debemos amar, pero no estamos obligados a hacerles a todos el bien. Pero entre todos debemos hacerles el bien a nuestros parientes, porque, dice San Pablo (I Tim 5, 8): "Si alguno no tiene cuidado de los suyos, y sobre todo de los de su casa, es un infiel". Pues bien, entre todos nuestros allegados, los más próximos para nosotros son padre y madre; por lo cual dice San Ambrosio: "Primero debemos amar a Dios; y en segundo lugar a padre y madre"; y esto es lo que dice [el cuarto precepto]: "Honra a tu padre y a tu madre".
Y de esto mismo da la razón Aristóteles, el cual dice que al gran beneficio que de ellos recibimos no podemos corresponder con igualdad, por lo cual bien puede un padre ofendido expulsar a su hijo, pero no es posible lo contrario.
112. En efecto, tres cosas dan los padres al hijo. Primero, el sostén en cuanto al ser. Eccli 7, 29: "Honra a tu padre, y no olvides los gemidos de tu madre. Recuerda que sin ellos tú no habrías nacido".
En segundo lugar, el alimento o mantenimiento en cuanto sea necesario para la vida. En efecto, desnudo entra el hijo en este mundo, como se dice en Job 1 , 2 1 ; pero sus padres lo sustentan.
En tercer lugar la enseñanza. Hebr 12, 9: "Hemos tenido a nuestros padres carnales para educarnos". Eccli 7, 25: "¿Tienes hijos? Instrúyelos".
113. Los padres deben dar a sus hijos dos enseñanzas, porque, como se dice en Prov 22, 6, "Instruye al niño en su camino, que aun de viejo no se apartará de él"; y en Lamentaciones de Jeremías 3, 27: "Bueno es que el hombre soporte el yugo desde la mocedad". Y estas son las enseñanzas de Tobías a su hijo (Tobías IV), a saber: "el temor de Dios y la abstención de todo pecado". Lo cual es contra aquellos que se deleitan con las maldades de sus hijos. Pero, como se dice en Sab 4, 6: "Todos los hijos que nacen de padres inicuos son contra sus padres testigos de su iniquidad". Por eso Dios castiga el pecado en el hijo, como se dice en Exod 20, 5. 114. Así es que los hijos reciben de sus padres el ser, el sustento y la educación. Y por deberles a ellos el ser, debemos honrarlos más que a señores de quienes recibimos solamente bienes, pero menos que a Dios, de quien tenemos el alma. Eccli 3, 8-10: "El que teme al Señor honra a sus padres, y sirve como a señores a quienes lo engendraron, de obra y de palabra y con toda paciencia. Honra a tu padre y a tu madre, para que venga sobre ti la bendición de Dios". Y así te honras a ti mismo, porque como se dice en Eccli 3, 13: "la gloría del hombre viene del honor de su padre, y es deshonra del hijo el padre sin honor".
115. Así también, por darnos ellos el sustento durante nuestra niñez, nosotros debemos dárselo en su ancianidad.
Eccli 3, 14-15: "Hijo, acoge a tu padre en su ancianidad, y no lo contristes durante su vida; y si pierde la razón, sé indulgente, y no lo desprecies por tu vigor".
Ibid. 18: "¡De qué mala reputación es el que abandona a su padre! ¡y es maldito el que exaspera a su madre!".
Para vergüenza de los que hacen lo contrario, Casiodoro escribe en Epistolis, lib. 2, que las cigüeñas, cuando sus padres, por su vejez avanzada, sueltan las alas, ni pueden ser aptos para transportar sus propios alimentos, abrigando con sus plumas los miembros de sus padres, restauran con alimentos los cuerpos flojos, y con piadosa mudanza los jóvenes devuelven lo que de pequeños recibieron de sus padres.
116. Además, en tercer lugar, por habernos instruido, debemos obedecerles. Colos 3, 20: "Hijos, obedeced a vuestros padres en todo", menos, es claro, en lo que sea contra Dios. Le dice San Jerónimo, a Heliodoro: "En este caso, la única clase de piedad es ser cruel". Luc 14, 26: "Si alguno no aborrece a su padre y a su madre... no puede ser mi discípulo". En efecto, Dios es más verdaderamente nuestro padre. Deut 32, 6: "¿Acaso no es El tu padre, el que por Sí mismo te hizo y te creó?".
117. "Honra a tu padre y a tu madre". Entre todos los preceptos sólo a éste se agrega: "para que tengas larga vida sobre la tierra". Y esto es así para que no se crea que por ser algo natural no se deba un premio a quienes honran a sus padres.
118. Pero es de saberse que para quienes honran a sus padres se prometen cinco cosas deseables.
a) Lo primero es la gracia en el presente, y la gloria en el futuro, que son en extremo deseables. Eccli 3, 9: "Honra a tu padre para que venga sobre ti la bendición de Dios, y su bendición permanecerá hasta el fin". Lo contrario es debido a los que maldicen sus padres; y aun en la ley son malditos de Dios, como se dice en Deut 27; y en Luc 16, 10 se dice: "El que es injusto en las cosas pequeñas lo será también en las mayores".
Pero la vida natural es como nada en comparación con la vida de la gracia. Así es que si no reconoces el beneficio de la vida natural que tienes de tus padres, indigno eres de la vida de la gracia, que es mayor, y en consecuencia de la vida de la gloria, que es la máxima.
119. b) La segunda cosa deseable es la vida: por lo cual "para que tengas larga vida sobre la tierra". Se dice en Eccli 3, 7: "El que honra a su padre tendrá larga vida".
Y observa que una vida es larga cuando es llena, pues no se mide por el tiempo sino por la acción, según Aristóteles. Pues bien, es llena la vida cuando es virtuosa. Por lo cual el virtuoso y santo vive largo tiempo, aun cuando muera pronto corporalmente. Por lo cual se dice en Sab 4, 13-14: "Perfecto en breve, completó una larga vida, pues su alma era grata a Dios".
Por otra parte, excelente negocio hace el que cumple en un día tanto cuanto otro en un año. Y nótese que a veces ocurre que una más larga vida es causa de la muerte corporal y espiritual, como le ocurrió a Judas.
Es, pues, un premio la vida corporal.
120. Pero lo contrario, es decir, la muerte obtienen los que ultrajan a sus padres. En efecto, de ellos tenemos la vida, como los soldados reciben del rey un feudo; y por eso, así como es justo que se les quite el feudo por una traición, así también a éstos la vida por el ultraje inferido a los padres. Prov 30, 17: "Que el ojo del que injuria a su padre y que desprecia el parto de su madre, sea agujerado por los cuervos de los torrentes y lo devoren los aguiluchos". Por aguiluchos se entienden los reyes y los príncipes, y por cuervos sus oficiales.


martes, 3 de marzo de 2020

TRATADO DE LA CONFIANZA CRISTIANA CONTRA EL ESPIRITU DE PESIMISMO Y DESCONFIANZA Y CONTRA EL TEMOR EXCESIVO.


Resultado de imagen de imagenes de la divina providencia

IV. La poca confianza en Dios es un manantial peligrosísimo de tentaciones, porque roba al alma la paz, la llena de turbaciones y fortifica la oposición natural a las virtudes cristianas.
1.     El reino de los cielos está desde ahora dentro de vosotros, dice Jesucristo, y este reinado o reino de Dios consiste, dice san Pablo, en la justicia, en la paz y en el gozo del Espíritu Santo. Esta paz y gozo interior son fruto de la justicia y de la devoción cristiana, y no deben estar separadas, según aquellas palabras de Isaías: “La paz será la obra de la justicia y mi pueblo se sentará en la hermosura de la paz.” Y esta es aquella paz que sobrepuja a todo gusto y afecto,
2.     que conserva nuestros corazones y nuestro pensamiento en Jesucristo, que enflaquece y vence todas las tentaciones. Pax Dei, quae expurat omnem sensum, custodiat corda vestra in Christo.

VII. Esta tentación, aunque peligrosa, es común.

   1. Por lo peligrosa que sea esta tentación, no obstante es muy común; y trastorna a las almas temerosas de Dios. “¿ Cuántos se encuentran que, considerando sin cesar su propia flaqueza, están, dice san Bernardo, abrumados y abismados en la pusilanimidad y el desaliento? Estas personas habitan, no en el socorro del altísimo ni en la protección del Dios de los cielos, sino en sí mismas, en sus desconfianzas y penas. Están enteramente ocupadas en sus achaques, en sus enfermedades y siempre prontas a hacer grandes relaciones de lo que les pasa y de lo que padecen. Están inquietas día y noche, se atormenta con los males que sienten, y aún más con los que todavía no tienen. No quieren , según la regla del Evangelio, que a cada día le baste su mal; sino que también se molestan y agobian con cosas que puede ser que nunca sucedan. ¿Hay tormento mayor que este? ¿Hay infierno más insoportable?

VIII. Esta tentación es más engañosa que las demás.

1.  Aquellas tentaciones que mueven directamente a acciones manifiestamente malas, no son las más peligrosas; porque la visible malignidad de ellas horroriza. Las que se presentan al entendimiento con cara de virtud, son mucho más peligrosas para aquellos que viven devotamente; pues son más seductoras y no dejan percibir el lazo oculto que el enemigo pone en ellas y de esta especie son las que atacan la esperanza. “Esta tentación, dice san Bernardo, es la menos fácil de descubrir, y su causa está más oculta; pero esta misma es más larga y violenta que las otras porque el enemigo emplea todo cuanto tiene de maligno contra nuestra esperanza.”
   2. Preciso es obrar nuestra salvación con temor y temblor. Es necesario llorar toda la vida los pecados pasados, trabajar para corregirse de las faltas veniales, siempre desconfiar de su propia flaqueza, temer los juicios de Dios, la profanación de los sacramentos y el abuso de la gracia, abstenerse de todo lo que tiene apariencia de mal. El número de los escogidos es cortísimo: ninguno sabe si es digno de amor o de odio, etc. Estas todas son verdades capitales. Pero Satanás, que se transforma en ángel de luz, se sirve de ellas mismas para seducir a las almas piadosas. Se las presenta separadas de otras verdades que suavizan el rigor de estas; proponiéndoselas así, las llena de desconfianzas, de espanto y de turbaciones. Les hace todas las obligaciones de la piedad cristiana insípidas, amargas e insoportables; y finalmente las lleva a que las abandonen en todo o en parte.
3. Habiendo tenido el demonio la osadía de tentar a Jesucristo, lo tentó sirviéndose de las palabras de la Escritura, haciendo una mala aplicación: y este es el lazo más ordinario y artificioso del cual se vale para tentar a las almas más piadosas, empleando para seducirlas las verdades más santas, por supuesto mal aplicadas, pero según sus designio. Estas son aquellas tentaciones, de las que habla san Bernardo explicando el versículo sexto del salmo noventa; tentaciones que son las más temibles par
IX. Continúa explicando porque esta tentación es más engañosa que las demás.

   1. “Las aflicciones y angustias del corazón son propias de todo hombre que obra el mal, pero la gloria, el honor y la paz son fruto de todo hombre que obra el bien” No es de admirar que los impíos estén como en un mar siempre agitado, que no se puede calmar porque: no hay paz para los impíos, dice el Señor. Así lo tiene ordenado su justicia y así será siempre. Pero es una gran desgracia que los justos, a quienes pertenece la paz y el gozo del Espíritu Santo, tengan las mismas agitaciones que los malos.
   2. Esto nace por no poner la atención suficiente para discernir la inspiración del Espíritu Santo, cuya propiedad es consolar del silbido de la serpiente de quien es propio espantar. Espíritu habla de verdad; lo mismo hace el espíritu de seducción también habla. Sus voces, infinitamente diversas, algunas veces pareciera que dicen una misma cosa. El Espíritu de verdad a nadie lisonjea: nos presenta la grandeza de nuestros pecados, de nuestra flaqueza, de nuestros riesgos. El espíritu de seducción nos presenta estas mismas cosas. Pero la voz del Espíritu de verdad humillándonos nos sostiene, nos llena de nueva fuerza y nos hace recurrir a Dios con confianza; el espíritu de seducción al contrario humillándonos nos abate, nos desanima: y si no nos lleva a huir de la presencia de Dios, como lo hizo con Adán, hace, por lo menos, que nos dirijamos a Dios con temblor como delante de un juez infinitamente justo y terrible, y sin aquella humilde confianza que debe animar nuestras oraciones tantas veces recomendadas en las Sagradas Escrituras.



miércoles, 19 de febrero de 2020

EL CORAZÓN ADMIRABLE DE LA MADRE DE DIOS

Resultado de imagen de inmaculado corazon de maria

§ 2. TRES CORAZONES Y UN SOLO CORAZÓN

CAPÍTULO III (continuación)

El Corazón corporal de la Santísima Madre de Dios Para mejor conocer qué sea el Corazón sensible y corpóreo de la Santísima Virgen, será bueno aclarar antes algo de las excelencias de su santo cuerpo, del cual es parte primerísima el Corazón. A este respecto he de afirmaros que así como nada existe en Jesús que no sea grande y admirable; tampoco hay nada en la Madre de Jesús que no esté lleno de maravillas y grandezas. Cuanto existe en la santa humanidad de Jesús, se halla deificado y elevado a una dignidad infinita por su unión con la divinidad. Y todo lo que existe en María se ve enaltecido y santificado hasta lo incomprensible por su divina Maternidad. Ninguna parte hay en el sagrado cuerpo de Jesús que no sea digna de la eterna admiración de los hombres y de los Ángeles. Y nada hay en absoluto en el cuerpo virginal de la Madre de Dios, que no merezca las inmortales alabanzas de la creación entera.
Con razón dice San Pablo: que en modo alguno somos deudores a la carne ni a la sangre'; que cuantos viven según las tendencias de la carne y de la sangre perecerán y morirán de muerte eterna (2); que la prudencia de la carne es la peste y muerte del alma 3; que la sabiduría de la carne, es enemistad con Dios (4); que los hijos de la carne no son hijos de Dios (5); que ni la carne ni la sangre poseerán el reino de Dios (6); que el bien no es patrimonio de nuestro cuerpo, sino todo lo contrario, lo es toda clase de mal; que es un cuerpo de muerte (7), y una carne de pecado (8); y que cuantos son de Jesucristo han crucificado su carne con todos sus vicios y perversos inclinaciones ( 9 ) .
Sin embargo, cuanto mayor debe ser nuestro desprecio y mortificación de este cuerpo de muerte y de esta carne de pecado que llevamos con nosotros, y que viene a ser un vertedero de inmundicias, masa de corrupción, un muladar pútrido e infierno de abominación, tanto mayor debe ser nuestro respeto y veneración del purísimo y santísimo cuerpo de la Madre del Redentor, por sus maravillosas excelencias de que está dotado, entre las cuales quiero señalar cinco principales que vienen a constituir el permanente objeto de veneración de los Espíritus bienaventurados.

LA CARNE VIVIFICA DE MARÍA

1. LA CARNE VIVIFICA DE MARÍA.
La excelencia primera, es la de haber sido formado este cuerpo, en las entrañas benditas de Santa Ana, no ciertamente por la ordinaria virtud de la naturaleza, sino por el extraordinario poder de Dios, ya que la inmaculada concepción de la Santísima Virgen, sólo a base de un gran milagro de naturaleza y de gracia pudo realizarse. En este sentido se puede aseverar que su cuerpo ha sido formado por mano del Espíritu Santo, y que es obra del Altísimo. Por eso después del cuerpo deificado de Jesucristo Nuestro Señor, no ha habido ni habrá nunca en la tierra cuerpo alguno tan perfecto en toda suerte de ventajosas cualidades como el sagrado cuerpo de la Purísima Madre. Pues Dios, le formó de propia mano y para altísimos destinos de su eterno juicio, ¿quién va a dudar de que la haya dotado de cualidades convenientes al fin tan sublime a que la ha destinado, y a las funciones en que ha de ocuparse? ¿Queréis saber algo de las raras perfecciones del santo cuerpo de la Virgen de las vírgenes? Leed lo que los Santos Padres y eclesiásticos historiadores dicen de él. Leed lo que nos dicen San Epifanio, Nicéforo, Calixto y tantos otros.
Su cuerpo se veía adornado de cuantas perfecciones se requieren para la perfección de una soberana hermosura. Su andar reposado y compuesto, lleno de modestia, con la cabeza algo inclinada al andar como una virgen humilde y pudorosa; su voz argentina, dulce, casta y graciosa. Toda su compostura exterior llena de majestad y bondad. En una palabra: era imagen viviente del pudor, de la humildad, de la mortificación, de la modestia y demás virtudes. El vestido era limpio y apropiado; siempre, con todo, modesto, sin ostentación, ni más color que el de la lana; su manto de color celeste.
Era de santísimas costumbres y en su conversación se mezclaban la dulzura y la gravedad, la humildad y la caridad: todo lo cual la hacía amable y respetable a cuantos la veían. Era amante del silencio, hablaba poco y raras veces, nunca se dejó llevar de ira, de impaciencia, de risas inmoderadas, ni pronunciaba jamás palabras ociosas.
De esta forma nos describe Nicéforo en su Historia a la Santísima Virgen (1O). Y parecidamente San Epifanio, presbítero de Jerusalén, que asegura haber puesto toda la diligencia posible en la búsqueda de antiguos autores griegos que describieron las costumbres de la Madre de Dios, para escoger cuanto hubiese de más exacto (11).
Prestemos oído ahora a los demás Santos Padres. "Sois toda hermosa, Virgen de las Vírgenes, exclama San Agustín; sois toda agradable, inmaculada, luminosa, gloriosa, adornada de toda perfección, enriquecida con toda santidad; sois más santa y más pura -aun en vuestro mismo cuerpo- que todas las Virtudes angélicas" 12. " i Oh hermosura de hermosuras! exclama San Jorge, Arzobispo de Nicomedia. ¡Oh madre de Dios!, sois el ornato y la corona de cuánto hay de más bello y resplandeciente en el universo" 13.
i0h Virgen santa, dice San Anselmo, vos sois tan soberanamente bella y tan perfectamente admirable, que encantáis los ojos y robáis los corazones de cuantos os contemplan!» (14).
La segunda excelencia del virginal cuerpo de la Reina del cielo es la de haber sido expresamente formado para nuestro Señor Jesucristo, y para El sólo. Fue creado el cielo para ser morada de los ángeles y de los santos; pero el cuerpo glorioso de María es un cielo creado exclusivamente para morada del Rey de los Ángeles y del Santo de los Santos. iOh divina Virgen, vuestra purísima sangre ha sido creada para materia del cuerpo adorable de Jesús; vuestro sagrado seno, para recibirle durante nueve meses; vuestros benditos pechos para amamantarle; vuestros santos brazos para sostenerle; vuestro seno y virginal pecho para hacerle reposar; vuestros ojos, para mirarle y cubrirle con sus lágrimas dolientes y amorosas; vuestros oídos, para escuchar sus divinas palabras; vuestro cerebro para emplearse en la contemplación de su vida y de sus misterios; vuestros pies, para conducirle y acompañarle a Egipto, Nazaret, Jerusalén, al Calvario, y demás lugares por los que anduvo; vuestro divino Corazón, para amarle, y amar cuanto El amaba.
La tercera excelencia del sagrado cuerpo de la Madre admirable, es la de haber sido animado por el alma más santa que haya existido, después del alma adorable de Jesús. Con respecto a lo cual puede afirmarse que los órganos de este santo cuerpo han servido para las más altas y excelentes funciones que pueden darse, después de las del alma deificada del Hijo de Dios.
Paréceme oír al gran apóstol San Pablo cuando protesta con orgullo que, sea en vida, sea en muerte, Jesucristo será siempre glorificado en su cuerpo (15). Si Cristo es glorificado en el cuerpo de un Apóstol, que llama a su mismo cuerpo, cuerpo... de pecado y de muerte, ¡qué gloria no recibirá en el cuerpo de su divina Madre, que es fuente de vida inmortal, y en el cual no tuvo entrada el pecado, por haber sido santificado juntamente con el alma desde el mismo instante de su Concepción inmaculada! Con tal motivo la llama en su liturgia, el apóstol Santiago, apellidado hermano del Señor:
"Virgen santísima, inmaculada, bendita sobre todas las cosas, siempre dichosa e irreprensible en todos sus modales".
Y he aquí la cuarta excelencia del sagrado cuerpo de la Madre del Santo de los santos, que consiste en haber cumplido a perfección el mandamiento que Dios nos enseña por su Apóstol con estas palabras: "Glorificad y llevad a Dios en vuestro cuerpo" (16); y que ella comenzó a poner en práctica mucho antes de que se pronunciasen.
Queriendo dar a conocer el Espíritu Santo a todos los cristianos que la voluntad de Dios es su santificación, no sólo en sus almas mas también en sus cuerpos, en los que han de llevarle y glorificarle, les comunica por boca de San Pablo: "Que deben ser en cuerpo y alma, como vasos honorables y santos, útiles al servicio del soberano Señor de todas las cosas, y dispuestos a toda clase de buenas obras" (17).
Que sus miembros deben ser como armas de justicia y de santidad en manos de Dios, de que pueda servirse El para combatir y vencer a su enemigo, el pecado, y para santificarles (18.)
Que sus cuerpos deben ser hostias vivas, santas, agradables a Dios y dignas de ser inmoladas a gloria de su Divina Majestad (19). Que esos mismos cuerpos deben ser templos del Dios vivo (2O).
Que son miembros de Jesucristo, hueso de sus huesos, carne de su carne, porción del mismo, y sus santas reliquias; y en consecuencia, deben vivir animados de su espíritu, vivir su vida, y hallarse revestidos de su santidad; y que el Hijo de Dios debe vivir no sólo en sus almas, sino también en sus cuerpos; y que debe aparecer su vida en nuestra carne mortal (2l).
Ahora bien; si un cuerpo de muerte, y una carne de pecado como es la nuestra, están obligados a llevar realmente todas estas santas cualidades y estar adornados de tan grande santidad, ¿cómo puede dudarse que el virginal cuerpo de la Madre de Dios no se halle poseído de tan sublime perfección, y que no haya experimentado tales efectos en sumo grado? ¿No es cierto que este cuerpo bienaventurado es vaso purísimo y utilísimo para gloria de su Hacedor, y es asimismo el más cumplido en frutos de buenas obras como jamás se hayan dado? ¿No es cierto que después de la Víctima adorable, inmolada en la cruz, nada más santo ha podido ofrecerse nunca a Dios que el purísimo cuerpo de la Reina de los Santos? ¿No es cierto que es el más augusto y el más digno templo de la divinidad, después del sacratísimo cuerpo del Hijo de Dios? ¿No es cierto que es el primero y más noble miembro del Cuerpo Místico de Jesús? Y ¿quién podrá referir el ornato y lustre que la casa de Dios recibe de este precioso y admirable vaso? ¿Quién podrá pensar en la gloria que recibe la Santísima Trinidad en este santo templo, con el sacrificio de esta hostia incomparable? ¿Quién dudará de que el espíritu de Jesús no se halle plenamente viviente en todas las partes del cuerpo de su divina Madre -la más noble y perfecta de las vidas-, como en el más noble y excelente de entre sus miembros? ¿A quién le cabe dudar de que este sagrado cuerpo no se vea amado, poseído y regido por este mismo espíritu como por su propia alma? ¿Quién puede dudar de que Dios no se vea más honrado en este cuerpo de la Virgen Madre, que en todos los cuerpos restantes y en todos los espíritus aun los más santos del cielo y de la tierra? ¿Quién puede dudar, en fin, de que esta fidelísima Virgen no haya glorificado a Dios en su cuerpo, de todas las formas posibles? Le ha glorificado con la práctica de las palabras de San Pablo, mucho antes de que fuesen proferidas: "Mortificad vuestros miembros" (22); pues la Virgen ha mortificado de continuo los suyos con ayunos, abstinencias y otras maceraciones, y por una perfecta privación de las satisfacciones de la naturaleza: no comiendo, no bebiendo, ni durmiendo, ni tomando recreación alguna para satisfacción de los sentidos, sino por sola necesidad, y para obedecer a la divina Voluntad que gobernaba enteramente su alma Y su cuerpo y en todas las cosas.