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viernes, 5 de febrero de 2021

Fátima: Un asunto pendiente, ¿Qué es lo que no se hizo?

 



I PARTE


 La historia de Fátima no es sólo la historia, aun si una notable y convincente historia verdadera, de la Reina de la Paz que descendió a la tierra para traer un Mensaje de paz, así como admoniciones urgentes a tres niños inocentes. Ni es simplemente un Mensaje destinado sólo a ellos, sino que, a todo el mundo y confirmado por el irrefutable y asombroso Milagro del Sol, testificado por decenas de miles de personas.

 ¡No! Fátima es todo eso y mucho más. Es, como el fallecido Padre Malachi Martin señaló, el acontecimiento fundamental de los últimos cien años, la lente a través de la cual la lucha gravísima entre el Bien y el Mal, con que se enfrentan las almas de los hombres de nuestro tiempo, puede ser observada en su formidable y aterradora realidad. Es el prisma a través del cual podemos ver toda la pauta que se reflecte en lo que podría dar idea que hubiese sido una serie de desafíos variados y aislados en el mundo contemporáneo, desafíos en las esferas sobrenatural, histórica, religiosa, moral y geopolítica.

 

Aquí, por lo menos, su deseo radical de saber toda la verdad de nuestra existencia precaria, confiado en que, sean cuales sean las tribulaciones que tengamos que enfrentar, por fin, Su Inmaculado Corazón realmente triunfará.

 Hoy hay tanta gente, tantos católicos, que intentan comprender los peligros y las degradaciones que asaltan el mundo y sus familias, concentrándose en un área en particular, como la liturgia o la política, o adhiriéndose a la consolación de devociones particulares o de movimientos en el interior de la Iglesia, pero son incapaces de ver el cuadro en toda su grandeza. Están mirando sólo a una pequeña parte de la piel del proverbial elefante. A través de la lente de Fátima y con la gracia del valor que el Espíritu Santo nunca deja de proporcionar, podemos aprender a ligar los bocados, aun si retrocedemos espantados ante la imagen que emerge.

 ¿Habrá aquí asuntos pendientes?

 Aquello que todos oímos en los últimos tres días y también ya hoy, orador tras orador, confirmó lo que la mayor parte de nosotros ya conocía, o de que por lo menos había fuerte sospecha, debido a lecturas o investigaciones personales a lo largo de muchos años.

 Hay en efecto, asuntos pendientes con respecto a la historia de Fátima y a las órdenes dadas a la humanidad y al Santo Padre por Nuestra Señora, cuando apareció a Lucía, a Francisco y a Jacinta en 1917 y que Ella y Nuestro Señor desarrollaron en subsecuentes apariciones a Sor Lucía, en su convento.

 Hay asuntos pendientes en relación al Tercer Secreto. Y hay asuntos pendientes referentes a la Consagración de Rusia.

Las muchas discrepancias con respecto al Secreto aún no han sido explicadas. Entre ellas:

 ·        Las dimensiones y el aspecto del papel donde fue escrito;

 ·        La colocación de los sobres y lo que está escrito en ellos;

 ·        El abrupto cambio de posición de Sor Lucía en 1989;

 ·        El origen celeste contra supuestamente humana de la fecha de 1960 para divulgación del Secreto y de la oración “Oh mi Jesús”;

 ·        Los detalles de la visión publicada en el 2000 contra las interpretaciones que le fueron dadas;

 ·        Si su significado pertenece al futuro o completamente al pasado;

 ·        Lo que sea que Sor Lucía realmente dijo al Cardenal Bertone en el 2000 y 2001. (A estas alturas no sabíamos si fue la verdadera Lucia o la falsa, los rumores sobre su muerte fueron muchos, como también lo fueron los de la falsa Lucia).

 Podríamos continuar aún más con estas minucias, pues cada detalle presentado por el Vaticano sirve sólo para levantar más preguntas no contestadas. ¡Y claro! está el caso de los asuntos pendientes con respecto al Secreto que nadie puede negar de manera convincente, así como el encubrimiento de las palabras de Nuestra Señora. Siendo que es innegable, tanto por la evidencia intrínseca como la extrínseca:

 ·        Hay un contenido, aún no revelado, del famoso “etc.”;

 ·        Hay el hecho del comentario sobre la fe en Portugal que no tiene conexión con los asuntos anteriores y que sólo se puede relacionar con lo que viene después;

 ·        Hay el hecho de que Nuestra Señora habiendo pensado necesario explicar la visión del infierno, que por la descripción de Lucía, no ofrecía cualquier duda a partir de su aspecto “video”, aun no habiendo cualquier “audio” que lo explicase; y quieren que creamos que nuestra Madre Santísima no vio cualquier necesidad de explicar la visión del “Obispo vestido de blanco” que, como sabemos por muchas interpretaciones que ya le fueron dadas, no se explica por sí mismo;

 ·        Hay las referencias específicas a las “palabras” de Nuestra Señora, hechas por aquellos que han leído el Secreto – no sólo por Sor Lucía misma, sino también por el Cardenal Ottaviani (Y notablemente por el portavoz del Papa Juan XXIII, que al explicar su decisión de no revelar el texto, dijo que “aunque la Iglesia reconoce las apariciones de Fátima, no se compromete a garantizar la veracidad de las palabras, que los tres pastorcitos dicen haber oído de Nuestra Señora”).

 ·        Y hay también el hecho de que las descripciones del contenido del Tercer Secreto, hechas antes del año 2000 por personas que se sabe que lo habían leído, apuntan a elementos que no se encuentran en la visión. Tenemos comentarios de los Cardenales Ottaviani, Oddi, Ciappi, y del entonces Cardenal Ratzinger, así como del Padre Malachi Martin (que dijo que el Cardenal Bea le había mostrado en ese entonces, en que el Papa Juan XXIII decidió no divulgarlo) y aún del mismo Papa Juan Pablo II en 1980. Sin citar las palabras textualmente, todos estos lectores del Secreto se refirieron a un contenido que es compatible con la visión divulgada en el 2000 pero que no está, indudablemente, contenido en ella.

 Aunque toda la verdad sobre el Secreto no pueda ser conocida con toda la certeza – al final, es un Secreto – se podría pensar que habría poco espacio para dudas en el caso de la Consagración de Rusia.

 Innumerables veces, hasta 1989, Sor Lucía insistió en tres condiciones para que se cumpliese el pedido de Nuestra Señora para la Consagración de Rusia: (1) que Rusia sea específicamente nombrada como siendo el país a ser consagrado; (2) que la Consagración sea hecha de forma pública y solemne; y (3) que el Papa debería hacer la Consagración juntamente con todos los Obispos católicos del mundo.

 Si tomamos literalmente estas condiciones, es simplemente un caso de registro histórico, que no haya sido hecha ninguna Consagración que las cumpla:

 ·        Rusia nunca fue mencionada por su nombre, excepto en una carta apostólica enviada por el Papa Pio XII a los pueblos de Rusia en 1952. El texto incluía una declaración de Consagración, pero no se hizo cualquier ceremonia.

 ·        Las consagraciones públicas hechas por varios Papas, aunque pareciesen a la primera vista hechas en respuesta al pedido de Nuestra Señora de Fátima, fueron Consagraciones del mundo, y no de Rusia o de cualquier otro país en particular.

 ·        Y aunque algunas de estas Consagraciones hubiesen envuelto muchos Obispos, ninguna llegó ni siquiera cerca de envolver todos los Obispos del mundo.

 Como es evidente que la Consagración no fue hecha según las instrucciones de Nuestra Señora, hay una tendencia para cambiar el debate a la cuestión de que si lo que se hizo haya sido o no suficientemente parecido para ser válido, desde el punto de vista de Dios.

 El Cardenal Bertone relató que, en sus largas entrevistas con Sor Lucía en 2001, ella le dijo que “la Consagración pedida por Nuestra Señora se hizo en 1984 y fue aceptada por el Cielo”. (Esta consagración no cumplió con las tres condiciones especificadas mas arriba) Aunque la primera mitad de esta frase sea imposible de reconciliar por completo con su insistencia permanente en cómo Rusia debería ser nombrada.

 La segunda afirmación de que había sido aceptada por el Cielo, está totalmente opuesta a la posición que ella siempre tuvo: que Dios y la Madre Santísima acogen aún las tentativas imperfectas para cumplir Sus deseos, aun si no llegan a cumplir Sus pedidos y por lo tanto, no traen los beneficios prometidos.

 Por ejemplo, Sor Lucía insistió en que la Consagración del mundo hecha por Pio XII en 1942, ayudó a apresurar el fin de la Segunda Guerra Mundial, así como hoy mucha gente (y tal vez hasta Sor Lucía misma), consideró que la Consagración hecha en 1984 por Juan Pablo II, ayudó a realizar el colapso del comunismo soviético. (históricamente hablando no se puede relacionar esta caída del muro con lo de 1984. La Unión Soviética ya representaba antecedentes de decadencia antes de este año como lo de Afganistán en 1979 y Chernóbil en 1986 que fueron los verdaderos detonantes de esa posterior caída).

 Pero por grandes que sean las bendiciones, no son la conversión de Rusia, ni el tiempo de paz que Nuestra Señora prometió, si el Santo Padre consagrase a Rusia como Ella pidió. De ninguna manera tampoco están éstas de acuerdo al escenario que Nuestro Señor expuso a Sor Lucía hace tantos años: una conversión de Rusia tan efectivamente dramática – y directamente siguiendo la Consagración de aquella nación, hecha por el Papa – que convencería a toda la Iglesia, en todo el mundo, sobre el poder de María y la importancia de la devoción a Su Inmaculado Corazón.

 Pero es posible que, durante la década de 1980, el Santo Padre y hasta Lucía misma se habían resignado a la conclusión de que nada más sería posible en nuestro tiempo. Aún en los primeros años de su pontificado, Juan Pablo II había dicho a una audiencia en Alemania, que era demasiado tarde para evitar las tribulaciones, sobre de las que Nuestra Señora de Fátima había avisado y que estas sólo podrían ser mitigadas, especialmente rezando el Rosario.

 Así que tal vez, Sor Lucía pudiese mantener consistentemente:

 1.   Que la Consagración a la que las promesas originales de María estaban ligadas, no había sido hecha y tal vez ya no pudiese ser hecha, pero:

 2.   Que se había hecho una forma de Consagración que Dios consideró aceptable, de acuerdo con las circunstancias, y que seguirían de ella bendiciones significativas. Esto no es convincente bajo ningún aspecto respecto al tercer secreto de Fátima, aún considerando que Dios Nuestro Señor es misericordioso y que hasta en el Antiguo Testamento, exigía la conversión de toda una ciudad, pero estaba dispuesto a ser satisfecho por solo diez personas. Aquí se trata no de la misericordia de Dios, sino de la veracidad del cumplimiento al pie de la letra, de la consagración de Rusia que requiere el cielo por medio de la Santísima Virgen María.

 Casi que se puede imaginar al Papa Juan Pablo II –Que se consideraba el “Papa de Fátima”, que sentía tal gratitud para con Nuestra Señora que entregó su pontificado a Sus brazos maternales– a decir, en efecto: “Aquí está, Madre; es lo mejor que vas a recibir”. Y a María Santísima concediendo las bendiciones limitadas que hemos visto hasta hoy, con las palabras: “Aquí tienes, querido hijo, es lo mejor que vas a recibir”. Y después los dos a mirarse en los ojos, y Nuestra Señora a añadir entre lágrimas: “Pero si supieras lo mayor que quería darte”.

 ¿Pero tenemos que contentarnos con medio “pan”? ¿No debemos aspirar a obtener todas las bendiciones que Nuestra Señora prometió? ¿No deberíamos hacer todo a nuestro alcance para desviar las calamidades de que nos avisó y a que Nuestra Señora aludió al mencionar el destino del Rey de Francia?

 Aunque Nuestro Señor hubiese dicho que sería tarde, tal vez aún no sea demasiado tarde. (a estas alturas ya es tarde, muy tarde, el tiempo ya se pasó por un lado y por el otro los prelados actuales NO TIENEN LA INTENCION NI SIQUIERA REMOTA DE CONSAGRAR A RUSIA AL INMACULADO CORAZON).

 El deseo ardiente de todos los que aquí están presentes, de que nuestro Papa actual consagre realmente a Rusia por su nombre, pidiendo a todos los Obispos que se asocien a él; se sigue naturalmente a partir de la respuesta a la última de nuestras preguntas acuciantes: ¿Hay pruebas de que a Rusia ya se convirtió? definitivamente Rusia no se ha convertido.

 Como ya oímos de forma convincente, sólo podemos inferir, observando la evidencia del mundo real, que la Consagración no tuvo lugar, porque –A pesar de la muy posible relación causal entre la Consagración de 1984 del Papa Juan Pablo II y el colapso del Comunismo en el Bloque Soviético cinco años más tarde– es imposible apoyar la tesis de que la conversión de Rusia ya tuvo lugar.

 A partir de casi todos los criterios –Así sean la práctica religiosa, la moral individual, la cultura popular, la libertad religiosa, la responsabilidad gobernativa, o la busca de la paz– la situación actual en Rusia como ya oímos hoy, es de algunas maneras tan mala, o casi tan mala y en ciertos aspectos aún peor de que cuando aún gobernaba el régimen soviético.

Editor: Padre Arturo Vargas Meza

Corrector: Sr. Alfredo Davila

 

miércoles, 3 de febrero de 2021

EPÍSTOLA ENCICLICA SOBRE LA DEVOCIÓN DEL SANTO ROSARIO Papa León XIII

 


El apostolado supremo que Nos está confiado y las circunstancias difíciles por las que atravesamos, Nos advierten a cada momento o imperiosamente Nos empujan a velar con tanto más cuidado por la integridad de la Iglesia, cuanto mayores son las calamidades que la afligen.

 Por esta razón, a la vez que Nos esforzamos cuanto es posible en defender por todos los medios los derechos de la Iglesia y en prevenir y rechazar los peligros que la amenazan y asedian, empleamos la mayor diligencia en implorar la asistencia de Dios y sus divinos socorros, con cuya única ayuda pueden tener buen resultado nuestros afanes y cuidados.

 Y creemos que nada puede conducir más eficazmente a este fin que el hacernos propicia la práctica de la religión y la piadosa devoción a la gran Madre de Dios, la Santísima Virgen María, quien es la que puede alcanzarnos la paz y dispensarnos la gracia, colocada como está por su Divino Hijo en la cúspide de la gloria y del poder, para ayudar con el socorro de su protección a los hombres que en medio de fatigas y peligros se encaminan a la Ciudad Eterna.

 Por esto y próximo ya, el solemne aniversario que recuerda los innumerables y cuantiosos beneficios que ha reportado al pueblo cristiano la devoción del Santo Rosario de María, Nosotros queremos que en el corriente año, esta devoción sea objeto de particular atención en el mundo católico, a fin de que por la intercesión de la Santísima Virgen María obtengamos de su Divino Hijo, venturoso alivio y fin a nuestros males.

 Por lo mismo hemos pensado, Venerables Hermanos, dirigiros

estas letras a fin de que, conocido Nuestro propósito excitéis con vuestra autoridad y con vuestro celo la piedad de los pueblos para que cumplan con él esmeradamente.

En tiempos críticos y angustiosos ha sido siempre el principal y solemne cuidado de los católicos el refugiarse bajo la égida de María y ampararse a su maternal bondad; lo cual demuestra que la Iglesia católica ha puesto siempre y con razón en la Madre de Dios toda su confianza. En efecto, la Virgen, exenta de la mancha original, escogida para ser Madre de Dios y asociada por lo mismo a la obra de la salvación del género humano, goza cerca de su Hijo de un favor y de un poder tan grande que nunca han podido ni podrán obtenerlo igual ni los hombres ni los Ángeles. Así, pues, ya que les es de sobremanera dulce y agradable conceder su socorro y asistencia a cuantos la pidan, luego es de esperar que acogerá cariñosa las preces que le dirija la Iglesia universal.

 Mas esta piedad, tan grande y tan llena de confianza en la Reina de los Cielos, nunca ha brillado con más resplandor que cuando la violencia de los errores, el desbordamiento de las costumbres, o los ataques de adversarios poderosos, hubiesen parecido poner en peligro la Iglesia de Dios.

 La historia, antigua y moderna y los fastos más memorables de la Iglesia recuerdan las preces públicas y privadas dirigidas a la Virgen Santísima, así como los auxilios concedidos por Ella e igualmente en muchas circunstancias la paz y la tranquilidad pública, obtenidas por su intercesión. De ahí esos excelentes títulos de Auxiliadora, Bienhechora y Consoladora de los cristianos; Reina de los ejércitos y Dispensadora de la victoria y de la paz, con los que se la ha saludado.

 Entre todos sus títulos es muy especialmente digno de mención el de Reina del Santísimo Rosario, por el cual han sido consagrados perpetuamente los insignes beneficios que le debe la cristiandad.

Ninguno do vosotros ignoráis, Venerables Hermanos, cuántos sinsabores y amarguras causaron a la Santa Iglesia de Dios a fines del siglo XII los heréticos Albigenses, que nacidos de la secta de los últimos Maniqueos, llenaron de sus perniciosos errores el Mediodía de Francia y todos los demás países del mundo latino y llevando a todas partes el terror de sus armas, extendían por doquiera su dominio con el exterminio y la muerte.

Contra tan terribles enemigos, Dios suscitó en su misericordia al insigne Padre y fundador de la Orden de los Dominicos. Este héroe, grande por la integridad de su doctrina, por el ejemplo de sus virtudes y por sus trabajos apostólicos, se esforzó en pelear contra los enemigos de la Iglesia Católica, no con la fuerza ni con las armas, sino con la más acendrada fe en la devoción del Santo Rosario, que él fue el primero en propagar y que sus hijos han llevado a los cuatro ángulos del mundo. Preveía en efecto, por inspiración divina, que esa devoción pondría en fuga, como poderosa máquina de guerra, a los enemigos y confundiría su audacia y su loca impiedad. Así lo justificaron los hechos. Gracias a este modo de orar, aceptado, regularizado y puesto en práctica por la Orden de Santo Domingo, principiaron a arraigarse la piedad, la fe y la concordia y quedaron destruidos los proyectos y artificios de los herejes; muchos extraviados volvieron al recto camino y el furor de los impíos fue refrenado por las armas católicas, empuñadas estas para resistirles.

 La eficacia y el poder de esa oración se experimentaron en el siglo XVI, cuando los innumerables ejércitos de los turcos estaban en vísperas de imponer el yugo de la superstición y de la barbarie a casi toda Europa. Con este motivo el Soberano Pontífice Pío V, después de reanimar en todos los Príncipes Cristianos el sentimiento de la común defensa, trató con cuanto estaba a su alcance, de hacer propicia a los cristianos a la Todopoderosa Madre de Dios y de atraer sobre ellos su auxilio, invocándola por medio del Santísimo Rosario. Este noble ejemplo que en aquellos días se ofreció a tierra y cielo, unió todos los ánimos y persuadió a todos los corazones; de suerte que a los fieles cristianos decídalos a derramar su sangre y a sacrificar su vida para salvar a la religión y a la patria; marchaban sin tener en cuenta su número, al encuentro de las fuerzas enemigas reunidas no lejos del golfo de Corinto; mientras que los que no eran aptos para empuñar las armas, cual piadoso ejemplo de suplicantes, imploraban y saludaban a María, repitiendo las formulas del Rosario y pedían el triunfo de los combatientes.

 La Soberana Señora así rogada, oyó muy luego sus preces, pues, empeñado el combate naval en las islas Echinadas, la escuadra de los cristianos, reportó, sin experimentar grandes bajas, una insigne victoria y aniquiló á las fuerzas enemigas. Por este motivo, el mismo Santo Pontífice, en agradecimiento a tan señalado beneficio, quiso que se consagrase con una fiesta en honor de María de las Victorias en recuerdo de ese memorable combate, y después Gregorio XIII sancionó dicha festividad con el nombre del Santo Rosario.

 Asimismo, en el siglo último alcanzáronse importantes victorias sobre los turcos en Tenesvar, Hungría y Corfú, las cuales se obtuvieron en días consagrados a la Santísima Virgen, y terminadas las preces públicas del Santísimo Rosario. Esto inclinó a Nuestro predecesor Clemente XI a decretar para la Iglesia universal la festividad del Santísimo Rosario.

 Así pues, una vez demostrado que esta fórmula de orar es agradable a la Santísima Virgen y tan propia para la defensa de la Iglesia y del pueblo cristiano, como para atraer toda suerte de beneficios públicos y particulares, no es de admirar que varios de nuestros predecesores se hayan dedicado a fomentarla y recomendarla con especiales elogios.

 Urbano IV aseguró que el Rosario proporcionaba todos los días ventajas al pueblo cristiano, Sixto V dijo que este modo de orar cede en mayor honra y gloria de Dios y que es muy conveniente para conjurar los peligros que amenazan al mundo; León X declaró que se había instituido contra los heresiarcas y las perniciosas herejías y Julio III le apellidó loor de la Iglesia. San Pío V dijo también del Rosario que con la propagación de estas preces los fieles principiaron a enfervorizarse en la oración y que llegaron a ser hombres distintos de lo que antes eran que las tinieblas de la herejía se disiparon y que la luz de la fe brilló en su esplendor.

 Por último, Gregorio XIII declaró que Santo Domingo había instituido el Rosario para apaciguar la cólera de Dios e implorar la intercesión de la bienaventurada Virgen María.

 Inspirándonos en este pensamiento y en los ejemplos de nuestros predecesores hemos creído oportuno establecer preces solemnes, elevándolas a la Santísima Virgen en su Santo Rosario, para obtener de Jesucristo igual socorro contra los peligros que Nos amenazan. Ya veis, Venerables Hermanos, las difíciles pruebas a que todos los días está expuesta la Iglesia, la piedad cristiana, la moralidad pública, la fe misma, que es el bien supremo y el principio de todas las virtudes; todo está amenazado cada día de los mayores peligros.

 No sólo sabéis cuán difícil es esta situación y cuánto sufrimos por hoy, sino no que también por vuestra piedad se os hace experimentar con amargura, pues es muy doloroso y lamentable ver a tantas almas de Jesucristo, ser arrancadas de la salvación por el torbellino de un siglo extraviado, siendo precipitadas en el abismo y en consecuencia en la muerte eterna.

 En nuestros tiempos tenemos tanta necesidad del auxilio divino como en la época en que el gran Domingo levantó el estandarte del Rosario de María, a fin de curar los males de su época. Ese gran Santo iluminado por la luz celestial, entrevió claramente que para curar a su siglo, ningún remedio podía ser tan eficaz como el atraer a los hombres a Jesucristo, que es el camino, la verdad y la vida, impulsándoles a dirigirse a la Virgen, a quien está concedido el poder de destruir todas las herejías.

 La fórmula del Santo Rosario la compuso de tal manera Santo Domingo, que en ella se recuerdan por su orden sucesivo los misterios de nuestra salvación y en este asunto de meditación está mezclada y como entrelazada con la Salutación Angélica, una oración jaculatoria a Dios, Padre de Nuestro Señor Jesucristo; los que buscamos un remedio a males parecidos, tenemos derecho a creer, que valiéndonos de la misma oración que sirvió a Santo Domingo para hacer tanto bien, podremos ver desaparecer asimismo las calamidades que afligen a nuestra época.

 Por lo cual no sólo excitamos vivamente a todos los cristianos, a dedicarse pública o privadamente y en el seno de sus familias a recitar el Santo Rosario y a perseverar en este santo ejercicio, sino que queremos que el mes de octubre de este año se consagre enteramente a la Reina del Rosario.

 Decretamos por lo mismo y ordenamos que en todo el orbe católico se celebre solemnemente en el año, se comente con esplendor y con pompa la festividad del Rosario y que desde el primer día del mes de Octubre próximo hasta el segundo día del mes de Noviembre se rece en todas las Iglesias curiales y si los ordinarios juzgan oportuno, en otras iglesias y capillas a la Santísima Virgen, al menos cinco misterios del Rosario, añadiendo las letanías lauretanas. Deseo, así mismo que el pueblo concurra a estos ejercicios piadosos y que, o se celebre en ellos el santo sacrificio de la Misa, o se exponga el Santísimo Sacramento a la  adoración de los fieles y se dé luego la bendición con el mismo.

 Será también de nuestro agrado que las cofradías del Santísimo Rosario de María lo canten procesionalmente por las calles conforme a la antigua costumbre. Y donde por razón de las circunstancias esto no fuere posible, procúrese asistir con la mayor frecuencia a los templos y con el aumento de las virtudes cristianas.

 En gracia de los que practicaren lo que queda dispuesto y para animar a todos, abrimos los tesoros de la Iglesia y a cuantos asistieren en el tiempo antes designado a la recitación pública del Rosario y las Letanías y oraren conforme a nuestra intención, concedemos siete años y siete cuarentenas de indulgencias por cada vez. Y de la misma gracia queremos que gocen los que legítimamente impedidos de hacer en público dichas preces, los hicieren privadamente.

 Y a aquellos que en el tiempo prefijado practicaren al menos diez veces en público o en secreto, si públicamente por justa causa, no pudieren las indicadas preces y purificada debidamente su alma, se acercaren a la Sagrada Comunión, les dejamos libres de toda expiación y de toda pena en forma de indulgencia plenaria.

 Concedemos también plenísima remisión de sus pecados a aquellos que, sea en el día de la fiesta del Santísimo Rosario, sea en los ocho días siguientes, purificada su alma por medio de la confesión se acercaren a la Sagrada Misa y rogaren en algún templo, según nuestra intención, a Dios y a la Santísima Virgen, por las necesidades de la Iglesia.

¡Obrad, pues, Venerables Hermanos! Cuanto más os intereséis por honrar a María y por salvar a la sociedad humana, más debéis dedicaros a alentar la piedad de los fieles hacía la Virgen Santísima, aumentando su confianza en ella.

 Nosotros consideramos, que entra en los designios providenciales el que en estos tiempos de prueba para la Iglesia, florezca más que nunca en la inmensa mayoría del pueblo cristiano el culto de la Santísima Virgen.

 Quiera Dios que excitadas por nuestras exhortaciones e inflamadas por vuestros llamamientos, las naciones cristianas busquen con ardor cada día mayor, la protección de la Santísima Virgen María; que se acostumbren cada vez más al rezo del Santo Rosario, ese culto que nuestros antepasados tenían el hábito de practicar, no sólo como remedio siempre presente a sus necesidades, sino como noble adorno de la piedad cristiana.

 La celestial Patrona del género humano escuchará esas preces y concederá fácilmente a los buenos, el favor de ver acrecentarse sus virtudes y a los descarriados el de volver al bien y entrar de nuevo en el camino de salvación. Ella obtendrá que el Dios vengador de los crímenes, inclinándose a la clemencia y a la misericordia, restituya al orbe cristiano y a la sociedad después de desviada, para lo sucesivo libre todo peligro y del tan apetecible sosiego.

 Alentado por esta esperanza suplicamos a Dios por la intercesión de Aquella en quien ha puesto la plenitud de todo bien, y le rogamos con todas nuestras fuerzas, que derrame abundantemente sobre vosotros, Venerables Hermanos, sus celestiales favores. Y como prenda de nuestra benevolencia, os damos de todo corazón a vosotros, a vuestro clero y a los pueblos confiados a vuestros cuidados la bendición apostólica.

 

Dado en San Pedro de Roma, el 1." De Septiembre de 1883, año sexto de Nuestro Pontificado.

 

 

 

jueves, 28 de enero de 2021

Un Dios prohibido

Carta del general francés Delawarde ‎sobre la elección presidencial ‎estadounidense

 





 Más que interrogarse sobre quién acabará siendo declarado ganador de la elección ‎presidencial en Estados Unidos, el general Delawarde expresa su sorpresa ante la ‎demostrada voluntad de los medios de difusión de ignorar los fraudes, ‎aunque ya son evidentes. ‎

Mis queridos amigos:‎

Muchos de ustedes me han preguntado mi opinión sobre lo que ha venido sucediendo en ‎Estados Unidos desde el 3 de noviembre en el marco de la elección presidencial. En mi doble ‎condición de experto en inteligencia y especialista del tema Estados Unidos me han hecho ‎numerosas preguntas que resumiré en 2 grandes grupos: ‎

‎1- ¿Hubo fraude electoral? ¿Es creíble la hipótesis de un golpe de Estado tendiente a invertir el ‎resultado de la elección? ‎

‎2- Si Biden fuese finalmente electo el 8 de diciembre y entronizado el 20 de enero de 2021, ‎‎¿qué consecuencias tendría su llegada al poder?‎

Me esforzaré por responder claramente estas preguntas en las siguientes líneas. ‎

¿Tiene el autor algún
conflicto de intereses?

Es importante que cada uno de ustedes sepa, antes de iniciar la lectura de esta carta, si su autor ‎tiene algún conflicto de intereses que pudiese orientar sus palabras sobre el tema que aborda. ‎

Mi respuesta es que no. Es cierto que viví en Estados Unidos, en Kansas, bajo administración demócrata ‎‎(Clinton) entre 1995 y 1998, época de la que guardo un excelente recuerdo. Estuve en ‎Estados Unidos en múltiples ocasiones, antes y después de aquel episodio profesional, visitando a ‎mi numerosa familia cercana –tres de mis hermanas y 48 de sus descendientes directos, todos ‎ciudadanos estadounidenses y residentes en diferentes Estados, gobernados unos por los ‎demócratas y otros por los republicanos. He visitado 46 de los 50 Estados de la Unión. ‎En el verano de 1998 recibí la Meritorius Service Medal de Estados Unidos, en aquel momento ‎bajo administración demócrata. No soy miembro de ninguno de los principales partidos políticos ‎franceses (Les Republicains, Partido Socialista, Rassemblement National, La France Insoumise, ‎LREM-Modem, Europe-Ecologie-Les Verts). ‎

Aunque me expreso a veces con vehemente severidad sobre las «modos de gobierno» ‎estadounidenses, esa severidad no está nunca dirigida al pueblo estadounidense que, como ‎muchos otros pueblos, es más bien generoso y sincero, pero es también ingenuo y está ‎manipulado. ‎

Hoy abrigo grandes reservas, incluso hostilidad, hacia la OTAN, por haber comprobado sus ‎derivas desde 1990, en el marco de mis funciones [1]‎

Mi experiencia en materia de inteligencia me ha llevado a dar cada vez menos credibilidad a la ‎enorme mayoría de las agencias de prensa y medios mainstream, en particular a los de ‎Occidente [2]. ‎

No siento aprecio por la acción y/o «la influencia poderosa y nociva de los grupos de presión» ‎transnacionales sobre el funcionamiento del mundo, independientemente de que sean grupos de ‎presión financieros, mediáticos, comunitarios o de cualquier otra naturaleza. ‎

Después de haber dejado claro todo esto, como autor, pasemos al tema que nos interesa. ‎

 

Contexto pre-electoral de la elección presidencial estadounidense

Desde el fracaso de Hillary Clinton en la elección presidencial de 2016, Estados Unidos se ha ‎dividido profundamente en 2 bandos irreconciliables que se detestan y se han enfrascado en una ‎lucha “a muerte”. Al contrario de lo que la gente cree en Francia o en Europa, esos dos bandos ‎no son los bandos republicano y demócrata, que sólo son las partes visibles del iceberg. Los ‎dos bandos a los que yo me refiero tienen dos concepciones opuestas del mundo: son los ‎‎«soberanistas» y los «globalistas». Los representantes de los «globalistas» los hallamos ‎mayoritariamente entre los demócratas, pero también podemos encontrarlos, aunque en menor ‎proporción, entre los republicanos. ‎

El 24 de septiembre de 2019, desde la tribuna de la Asamblea General de la ONU, Donald Trump ‎claramente escogió su bando, expresó su visión del mundo y declaró la guerra a los globalistas ‎al declarar:
«Como mi bien amado país, todas las naciones representadas en este recinto tienen una ‎historia, una cultura y un legado que aprecian y que merecen ser defendidos y celebrados, y que ‎nos dan una fuerza y un potencial particular. El mundo libre debe abarcar sus cimientos ‎‎“nacionales”. No debe tratar de renunciar a ellos y reemplazarlos…» [3]‎

Segundos después, Donald Trump agregaba:‎
«Si quieren ustedes la libertad, estén orgullosos de su país. Si quieren democracia, aférrense a ‎su soberanía. Si quieren paz, amen su nación. Los jefes de Estado perspicaces siempre ponen ‎el interés de su propio país en primer lugar. El porvenir no pertenece a los globalistas. ‎El porvenir pertenece a los patriotas. El porvenir pertenece a las naciones independientes y ‎soberanas que protegen a sus ciudadanos, que respetan a sus vecinos y que aceptan las diferencias ‎que hacen a cada país especial y único.»‎

Es comprensible para todos que ese discurso pueda suscitar la adhesión de un vasto sector de la ‎población estadounidense, como lo demuestran los más de 73 millones de votos por Trump contabilizados en ‎noviembre de 2020 –o sea, 10 millones más que en 2016, cuando obtuvo menos de ‎‎63 millones de sufragios. Para todos los que creían que Trump estaba perdiendo apoyo, ese ‎‎15% de aumento es una inmensa sorpresa… como en 2016. ‎

Es evidente que el bando de los globalistas no puede aceptar ese «discurso-programa». Así que ‎hará todo lo que pueda por cerrarle al presidente saliente el camino a la reelección. Mayoritario ‎en el «Estado Profundo estadounidense» (Deep State), disponiendo del control de la finanza y ‎de los GAFAM (Google, Apple, Facebook, Amazone, Microsoft y Twitter), disponiendo también del ‎control de la cuasi totalidad de los medios mainstream y de las agencias de prensa anglosajonas ‎y europeas, el bando de los globalistas va a coordinar la acción de sus “brazos armados” para ‎sacar a Donald Trump de la presidencia de Estados Unidos. ‎

El presidente Trump, por su parte, no es estúpido ni está solo. Dispone de un fortísimo apoyo ‎popular, de una mayoría en el Senado, en la Corte Suprema y 27 de los 50 gobernadores de ‎los Estados de la Unión son republicanos. En la Cámara de Representantes, acaba de reducir en ‎‎12 escaños (por ahora…) la ventaja que tenían los demócratas sobre los republicanos. ‎Ha instalado una administración federal que le es mayoritariamente fiel (no totalmente…), ‎ha cambiado a una mayoría de los jueces federales, resistió exitosamente a 2 intentos del ‎Estado Profundo y de los demócratas de destituirlo (el Rusiagate fabricado desde 2016, que ‎acabó desinflándose… porque era falso y los investigadores, los jueces y la opinión pública ‎estadounidense acabaron dándose cuenta, y el intento de destitución iniciado en la Cámara de ‎Representantes, que se fue a pique cuando llegó al Senado).‎

Por cierto, Trump mostró lucidez cuando dijo, en su último discurso electoral, el 2 de noviembre ‎de 2020, en Carolina del Norte: «Si algo he hecho durante mi mandato ha sido poner ‎en evidencia la deshonestidad de los medios.» [4] Los medios mainstream estadounidenses siempre han suscitado y ‎respaldado las acciones antiTrump. ‎

Es en este contexto de tensiones extremas y después de una campaña electoral durante en la que ‎se han visto todos los golpes bajos posibles –de ambas partes– que se produce la elección del 3 ‎de noviembre de 2020. ‎

¿Han sido honestos los medios y los institutos de sondeos o han tratado de manipular a ‎la opinión?

Los medios mainstream estadounidenses –por cierto, al igual que los medios europeos– ‎no brillan precisamente por su honestidad, pluralismo e imparcialidad. Bajo el control de un ‎puñado de multimillonarios, esos medios defienden las causas e intereses de sus «patrones», ‎miembros activos o simples colaboradores del Estado Profundo. Todo se vale, hasta las mentiras ‎más descaradas. Se pone de relieve todo lo que perjudique al adversario (Trump) y se oculta ‎todo lo que pudiera perjudicar al bando al que se quiere beneficiar (Biden). Los periodistas ‎hacen carrera sólo si se someten o/y se autocensuran. Hoy estamos en una situación de ‎‎«guerra informativa» electoral [5]. Los simples mortales encuentran muchas ‎dificultades para informarse correctamente [6].‎

Hace 4 años que esos medios estadounidenses, perfectamente secundados por los medios ‎‎“hermanos” europeos vienen dedicándose, las 24 horas del día, a denigrar la imagen del ‎presidente Trump ante la opinión pública estadounidense, occidental y mundial. Durante ‎los meses anteriores a la elección se apoyaron en sondeos ampliamente sesgados para hacerle ‎creer al pueblo estadounidense y al mundo –como en 2016– que la elección estaba “decidida” y ‎que una gran ola demócrata iba a sumergir el país. Por citar sólo el ejemplo de la Florida, 4 días antes de la elección una amplia mayoría de los sondeos daba a Biden ganador con entre 1 y ‎‎5 puntos… pero el ganador fue Trump por 3,4 puntos. Las diferencias comprobadas entre esos ‎últimos sondeos y el resultado del escrutinio son tales que no puede hablarse del margen de error ‎sino de mentira y manipulación, interesada y… descarada. Esos sondeos y artículos engañosos ‎se repitieron en la casi totalidad de los Estados de la Unión. Los resultados de Trump y del ‎Partido Republicano, el día de la elección, revelaron la envergadura de esas mentiras-‎manipulaciones mediáticas y de los falsos sondeos preelectorales. ‎

¿Es creíble la hipótesis de un fraude importante en varios Estados claves el día del escrutinio?

Mi íntima convicción me dice que sí ya que existen, en mi opinión, demasiados índices ‎concordantes tendientes a que la jauría “mediática” occidental –de la que ya sabemos quién ‎la controla– pueda convencerme de lo contrario. Los presidentes de China y Rusia no se ‎equivocan en esperar a que se proclamen resultados oficiales, lo cual no sucederá hasta el 8 de ‎diciembre, antes de felicitar al vencedor, cuando realmente se sepa quién es [7].‎

Estos son los indicios que me hacen dudar de la honestidad del escrutinio. ‎

‎1 – La curiosa precipitación, por demás sospechosa, de la jauría mediática estadounidense, ‎seguida de inmediato por su “hermana” de la Unión Europea –que también sabemos quién ‎la controla– en querer imponer un vencedor cuando todavía no se conocen los resultados ‎oficiales de 5 o 6 Estados. Todos sabemos que esos medios estadounidenses son «partidistas» y ‎que son los más feroces adversarios de Trump. Conocemos su método consistente en criticar, ‎cuestionar, modificar, no reconocer, poner en tela de juicio todos los resultados electorales que ‎no les convienen en todo el planeta (como las elecciones presidenciales de Siria, en 2014; ‎de Venezuela, en 2018; de Bolivia, en 2019, y de Bielorrusia, en 2020, por citar sólo 4). ‎También conocemos su propensión a querer promover, más bien imponer, el candidato que ‎les conviene, sin importar que ese candidato sólo cuente con un apoyo muy minoritario (como en ‎los casos de Francia, en 2017; de Bolivia, en 2019; de Bielorrusia, en 2020. También es el caso ‎de Navalni, quien no representa estrictamente nada en Rusia, y sin embargo nuestros medios ‎nos lo “venden” como el contrincante número 1 de Putin). ‎

‎2 – Las muy desacostumbradas acciones de Google, Facebook, YouTube y Twitter censurando, ‎de manera concertada y simultánea, nada más y nada menos que al presidente de ‎Estados Unidos. Esta colusión evidente de esas ‎grandes empresas de servicios, de las que también sabemos quién las controla, simplemente no es ‎‎“natural” ni democrática… ‎

‎3 – Por primera vez en la historia de Estados Unidos, el voto por correspondencia se utilizó ‎masivamente ya que más de un 42% de los electores que votaron lo hicieron por correspondencia (más de 64 millones), a pesar de ser mundialmente reconocido que ese tipo de voto ‎favorece el fraude electoral.‎
El voto por correspondencia incluso se eliminó en Francia en 1975 porque se juzgó propicio al ‎fraude electoral [8].‎

Dicho sea de paso, es extraño que algunos diputados de la mayoría LREM [9] estén tratando ahora de restablecer en Francia el voto por correspondencia, ‎aprovechando la oportunidad que ofrece la epidemia de Covid-19 [10].‎
¿Será que esos diputados tienen intenciones de ampliar las posibilidades de fraude en Francia ‎para alcanzar la reelección en las próximas elecciones locales?‎

Afirmar que no hubo el menor fraude electoral en Estados Unidos, con 64 millones de votos por ‎correspondencia, simplemente no es creíble. ‎

Sin asumir por mi cuenta todo el conjunto de denuncias de fraudes emitidas por los republicanos, y ‎enumeradas en un artículo reproducido en Profession Gendarme [11], voy a retener, sin embargo, un solo ejemplo –‎reconocido por los dos partidos, tanto el demócrata como el republicano– que no es ‎por lo tanto cuestionable ni cuestionado. ‎

Según confesó ella misma al New York Times, Abigail Bowen, la secretaria electoral del condado ‎de Shiawassee (Estado de Michigan), agregó, por error según ella, un cero de más en el conteo ‎de los votos de Biden. En vez de inscribir 15 371 votos a favor del demócrata, su equipo ‎agregó 150 371 sufragios. Dado el hecho que en los teclados de computadora la tecla del 0 no está ‎cerca de la tecla del 5, es extraño decir que fue un error involuntario. La secretaria agrega que ‎el error le fue notificado 20 minutos después y que lo corrigió enseguida. (Felizmente alguien ‎se dio cuenta de este error, al parecer involuntario…)‎

Está muy bien que ese error haya sido rectificado… pero eso plantea, de todas maneras, varias ‎interrogantes:

·         ¿Cuántos “errores” de 0 similares a este se cometieron, voluntariamente o no?‎

·         ¿Cuántos “errores” de ese tipo fueron detectados, notificados y corregidos?‎

·         ¿Cuántos de esos “errores” fueron validados en el conteo final?‎

·         ¿Tiene entonces o no razones justificadas un candidato, sea demócrata o republicano, para ‎solicitar que vuelvan a contarse los votos cuando el resultado se sitúa en un margen del 1% en ‎uno de los Estados de la Unión? ¿No es eso lo que se hace en todas las democracias dignas de ‎ese nombre? ¿Acaso es competencia de los medios proclamar un ganador sin disponer de ‎resultados avalados? ‎

Lo que yo observo es que en 5 Estados calificados de swing states [12] los resultados están en ese margen del 1%: se trata de ‎los Estados de Arizona, Georgia, Wisconsin, Pensilvania y Nevada [13]. En esos 5 Estados, Trump encabezaba la votación, pero Biden supuestamente acabó ‎aventajándolo en todos por unos miles de votos gracias a la llegada oportuna, ‎milagrosa, masiva y repentina de votos por correspondencia que le resultaron muy, muy, muy ‎favorables. ‎

A estas alturas ya ustedes habrán comprendido que, en mi opinión, el voto por correspondencia ‎es la puerta abierta al fraude. Cuando ese voto por correspondencia es masivo, el fraude puede ‎hacerse importante y ser ampliamente suficiente para invertir un resultado en el margen del 1%. ‎Es infinitamente poco probable que no haya habido fraudes. No especularé aquí sobre a quién ‎pudieran haber favorecido esos fraudes y estoy seguro de que nunca llegarán a obtenerse todas ‎las pruebas. Digo solamente que los “ingenuos” medios mainstream estadounidenses ‎y europeos, que tanto quisieran negar a Trump el derecho a que vuelvan a contarse los votos, a ‎que se abran investigaciones y a que se realicen verificaciones, esos mismos medios que –‎tratándose de otros países– tanto se preocupan por los conteos de votos y que tan fácilmente ‎denuncian un «fraude electoral», no se engrandecen con todo esto. Sabíamos que Francia y ‎sus periodistas que se mofan del presunto perdedor –porque se llama Trump– transmitían ‎la imagen de una “mediocracia”. Pero, ¿también deben convertirse en una mediacracia que trata ‎de imponernos presidentes y todo lo que debemos pensar, sobre todos los temas? ‎

Abordemos ahora el segundo tema de mi carta. ‎

Si el “globalista” Biden fuese electo el 8 de diciembre y entronizado el 20 de enero de 2021, ‎‎¿qué evolución podemos esperar para el planeta los europeos y los franceses?

Biden es un anciano, de quien todos saben que ya no goza de todas sus facultades mentales ‎–el próximo 20 de enero habrá cumplido 79 años. Debido a ello, si Biden resulta electo, se hallará bajo la ‎influencia de otras personas y tomaría sus decisiones únicamente siguiendo consejos y bajo el ‎‎«estrecho control» de su entorno cercano, emanación del «Deep State» o Estado Profundo y ‎conformado con «globalistas» acérrimos. Es además ese entorno lo que habrá ayudado a Biden ‎a ganar, así que sería ese entorno quien gobernaría, de hecho, Estados Unidos. ‎

Dado su obediencia «neoconservadora», ese entorno de Biden es resueltamente proisraelí y ‎favorable a que se mantenga sobre el planeta una hegemonía absoluta de Estados Unidos. ‎El profundo estudio de ese entorno (biografías, influencias a las que se somete, redes y ‎comunidades de las que forma parte) resultaría muy revelador pero, por desgracia, ‎nada sorprendente. En Francia tenemos los mismos. Habría que prepararse, por ende, con vista a un ‎recrudecimiento de la injerencia agresiva de Estados Unidos tanto en el Medio Oriente (Líbano, ‎Siria, Irak, Irán), por supuesto, a favor de Israel. Pero también en las fronteras de Rusia, en el ‎Mar de China y en Sudamérica. El nuevo equipo de gobierno, brazo armado del «Deep State», ‎creará los pretextos –aunque no existan– e instrumentalizará la nebulosa terrorista, como ‎siempre lo ha hecho Washington en el pasado, para justificar sus actos de injerencia. ‎

Trump logró reducir gradual y considerablemente los bombardeos estadounidenses en el planeta ‎‎(Estados Unidos utilizó 47 000 bombas en 2017, 16 000 en 2018, 12 000 en 2019 y 928 ‎en enero y febrero de 2020, según los últimos datos conocidos) [14]. Trajo de regreso a ‎Estados Unidos gran cantidad de soldados que estaban desplegados fuera del país, principalmente ‎del Medio Oriente. Bajo el primer mandato de Trump, la coalición occidental mató ‎mucho menos gente que bajo los 2 mandatos de su predecesor [el demócrata Barack Obama]. ‎Si un equipo globalista se apodera de la Casa Blanca, esa tendencia podría invertirse a partir de ‎la primavera de 2021… y la sangre correría otra vez. La OTAN sigue sin entender que debería –‎incluso en su propio interés– poner fin a tales derivas. ‎

La mala noticia es que una administración Biden también trataría de implicar a la OTAN, al Reino ‎Unido, a Francia y a la Unión Europea en todos los trabajos sucios que sus estrategas ‎neoconservadores sean capaces de urdir [15]. La mala noticia para Francia es que su dependencia ‎económica (su deuda y el CAC40) y el creciente servilismo hacia Estados Unidos de las élites ‎francesas, formadas precisamente para que sean serviles, le impedirán rechazar todas las ‎invitaciones de Estados Unidos a ser parte de coaliciones creadas en defensa de causas dudosas. ‎

La buena noticia es el hecho que, a ambos lados del Atlántico, los pueblos están empezando a ‎abrir los ojos. Sea o no del agrado de nuestros medios de difusión, de nuestros políticos y de ‎nuestra opinión pública manipulada, el «soberanista» Trump incrementó en un 15% el total de ‎votos que obtuvo en 2016. Sus partidarios controlan la Corte Suprema, el Senado, una mayoría ‎de Estados y se acercan a la paridad en cuanto al número de escaños que controlan en la ‎Cámara de Representantes. Sus partidarios también controlan las zonas rurales estadounidenses. ‎Los demócratas sólo controlan realmente las grandes ciudades. ‎

En esas condiciones, no será fácil gobernar Estados Unidos y hacer cualquier cosa, sobre todo ‎teniendo en cuenta que la economía estadounidense está en baja y que la deuda es abismal. ‎

Tampoco será fácil gobernar una Unión Europea cuya parte occidental está en bancarrota, con ‎poblaciones a punto de rebelarse, con PIBs en retroceso y presupuestos militares que se verán, ‎quiérase o no, inevitablemente afectados. ‎

En tales condiciones, lo sabio sería dedicarse a resolver sus propios problemas en vez de ir a ‎hacer el papel de sheriff en otras partes del mundo. Lo inteligente sería también no inmiscuirse ‎en los asuntos de Estados soberanos bajo el falso pretexto de luchar contra un terrorismo que ‎nosotros mismos contribuimos ampliamente a crear y a mantener mediante nuestra política ‎exterior calamitosa (hacia países como Libia, Siria, Irak, Yemen, Irán, Rusia, Bielorrusia, ‎Venezuela, Brasil y Bolivia, entre otros) y con posicionamientos oficiales irresponsables ‎insultantes para decenas de países (como en el asunto de las caricaturas) [16]. ‎

Tarde o temprano, una coalición occidental orquestada por globalistas agresivos acabará por ‎romperse los dientes en algún lugar, se asombrará de lo que le ha sucedido, tendrá que bajarse de su pedestal y ‎ser menos arrogante. Se multiplicarán entonces las marchas, las ceremonias fúnebres, las ‎manifestaciones ruidosas y ostentosas contra un enemigo que nosotros mismos habremos ‎provocado y los pueblos tendrán que contar sus muertos y llorarlos. ‎

Basta con ver la “brillante” campaña que han dirigido los gobiernos de los países miembros de tales ‎coaliciones en la llamada «guerra contra el coronavirus» para intuir que tampoco ganaremos ‎la próxima… ‎

 

[1] «L’OTAN: artisane de paix ou fautrice de ‎troubles et de chaos?» [En español, “La OTAN: ‎‎¿artífice de la paz o causante de desórdenes y caos?”], General Dominique Delawarde, Revue ‎Méthode, abril-mayo de 2020.

[2] «Le grand naufrage des médias mainstream occidentaux», ‎General Dominique Delawarde, Réseau International, 18 de septiembre de 2020.

[3] «Discurso de Donald Trump en el 74º Período de Sesiones de la Asamblea General de la ONU», ‎por Donald Trump, Red Voltaire, 24 de septiembre de 2019.

[4] “Trump Closing Message: “If I’ve Done One ‎Thing, It’s To Expose The Dishonesty In The Media”, Donald Trump, Real Clear Politics, ‎‎2 de noviembre de 2020.

[5] «La Guerre de l’Information», General Dominique Delawarde, ‎‎Réseau International, 14 de abril de 2017.

[6] «Être bien informé: ça se mérite!», General Dominique ‎Delawarde, Réseau International, 29 de marzo de 2018.

[7] China felicitó a Joe ‎Biden el 13 de noviembre de 2020 (NdlR).

[8] «Pour réduire la fraude électorale, le vote par correspondance est supprimé» [En español, “Para reducir ‎el fraude electoral, se suprime el voto por correspondencia”], Le Monde, 13 de noviembre ‎de 1975.

[9] LREM son las siglas de ‎La República en Marcha, el partido –creado de la nada en solo meses– para respaldar la candidatura ‎del actual presidente, Emmanuel Macron, a la elección presidencial francesa de 2017. Nota de la ‎‎Red Voltaire

[10] «Des députés de la majorité ‎proposent de rétablir le vote par correspondance en France, le gouvernement réticent», Julie ‎Pacaud , France Info, 11 de noviembre de 2020.

[11] «La Tempête qui arrive ‎‎(Enquêtes sur les Fraudes Électorales US)», Comité Trump France, Profession ‎Gendarme, 8 de noviembre de 2020.

[12] Los Estados ‎estadounidenses que los especialistas califican como swing states son aquellos donde la ‎mayoría de los electores no suele votar habitualmente por un mismo partido –a veces dan la ‎victoria a un partido y otras veces a otro. Se les llama swing states por oposición a los ‎‎safe states, donde ya se sabe que los electores suelen votar mayoritariamente por el mismo ‎partido –por ejemplo, California se considera un safe state porque suele votar a favor de los ‎demócratas. Nota de la Red Voltaire.

[13] “If there’s fraud in the 2020 ‎election, then we must find it”, Miranda Devine, New York Post, 8 de noviembre ‎de 2020.

[14] “Combined Forces Air ‎Component Commander 2013-2019 Airpower Statistics”, US Air Force Central, 29 de febrero de 2020.

[15] Ver “Le plan US post 11/9: envahir 7 pays, selon le ‎général US Wesley Clark” [En español, “El ‎plan de Estados Unidos post 11 de septiembre: invadir 7 países, según el general estadounidense ‎Wesley Clark], Wesley Clark, ‎ ‎Reopen911, 20 de octubre de 2011.

[16] «Regreso a las caricaturas de Mahoma ‎¿Se ha vuelto loco el ministerio francés de Educación? ¿O es Francia entera?», por Arno Mansouri, Red Voltaire, 25 de octubre de 2020.

Général Dominique Delawarde

Corrección: Alfredo Davila