utfidelesinveniatur

miércoles, 20 de junio de 2018

SÍNTESIS DE LOS ERRORES DEL CONCILIO VATICANO II


En vez de exhortar a los creyentes a tomar más aliento para convertir al mayor número posible de infieles, arrancándolos de las tinieblas en que están sumidos, 'el concilio exhorta a los católicos a que «reconozcan, guarden y promuevan aquellos bienes espirituales y morales, así como los valores socio-culturales que en ellos [los adeptos de otras religiones] existen (qua apud eos inveniuntur)» (NA § 2, cit.). Dicho de otro modo: los exhorta a afanarse para que los budistas, hindúes, moros, judíos, etc., sigan siendo tales, o por mejor decir, "progresen" en los "valores" de sus religiones y culturas respectivas, hostiles todas ellas a la verdad revelada (l).
Tamaña exhortación expresa un principio general señalado por el concilio a la "iglesia" que debía nacer de sus reformas y que se autodefine "iglesia conciliar" (cardenal Benelli), con el cual se muestra al "pueblo de Dios" -sacerdotes y seglares- la actitud que ha de adoptar tocante a los "hermanos separados" y a todos los acristianos.
Esta exhortación pastoral y otra semejantes traicionan sin rebozo la orden impartida a los Apóstoles por Jesús resucitado (Mt 28, 19-20: «Id, pues; enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar cuanto yo os he mandado ... »), una orden que, mutatis mutandis, atañe también a todo creyente, según su capacidad, por cuanto que todo creyente debe, en tanto que miles Christi, dar testimonio de la fe con obras de misericordia corporal y espiritual.
¿Cómo extrañarse de que, en aplicación de esa funesta exhortación, sean ya, a estas alturas, centenares de miles los católicos pasados al budismo o al islam, al paso que las conversiones de budistas y moros al catolicismo carecen de relevancia debido a su exigüidad? ¿Cómo negar que la exhortación de marras sea una prueba de que la crisis del postconciliar hunde sus raíces en las doctrinas falsas que penetraron en los textos conciliares?

10.  Errores sobre la política,
la comunidad política
y las relaciones entre Iglesia y Estado
10.1 Una noción de "vida política" que no es católica, pero que concuerda, por el contrario, con el principio laicista de humanidad: «La mejor manera de llegar a una política auténticamente humana estriba en fomentar el sentido interior de la justicia, de la benevolencia y del servicio al bien común, y robustecer las convicciones fundamentales en lo que toca a la naturaleza verdadera de la comunidad política, y al fin, recto ejercicio y límites de los poderes públicos» (GS § 73).
Aquí no late la menor inquietud por una "vida política" informada por los valores cristianos: toda la preocupación se centra en una "vida política" informada por los denominados valores humanos, puesto que tales son, con toda su vaguedad, «el sentido interior de la justicia, de la benevolencia y del servicio al bien común». Repárese en que no se habla de adhesión de la inteligencia y de la voluntad a los principios de la "justicia", de la "benevolencia" y del "servicio" fundados en la verdad revelada, principios objetivos que tienen a Dios por autor y que la Iglesia ha enseñado durante siglos, los cuales exigen nuestro asentimiento, sino que tan sólo se habla del "sentido interior" (interiorem...sensum) que el individuo tiene de dichos principios, que se fundan, pues, en el sujeto, en sus opiniones; he ahí una concepción subjetivista de la "vida política", de la praxis en general u ortopraxis (comportamiento recto), característica del pensamiento moderno, ajena por completo al catolicismo, o por mejor decir, fatalmente hostil a él. Esta "vida política auténticamente humana" exhibe, pues, una finalidad puramente terrena, intramundana.
10.2 La definición de la "naturaleza verdadera" de la comunidad política, que debe contribuir a la instauración de la "vida política auténticamente humana" (GS § 73 cit.), se mueve en la misma perspectiva laicista e inmanentista, acatólica; en efecto, no se dice qué es en sí la "comunidad política", sino tan sólo que existe «con vistas a una mejor procuración del bien común» (OS § 74), que «abarca el conjunto de aquella condiciones de vida social con las cuales los hombres, las familias y las asociaciones pueden lograr con mayor plenitud y facilidad su propia perfección» (GS § 74).
¿Es conforme dicha noción del bien común con la enseñanza tradicional de la Iglesia? No, porque lo identifica con "condiciones de vida social" que favorezcan un "perfeccionamiento" individual y colectivo ajeno a todo nexo con lo sobrenatural, 10 cual constituye un error doctrinal. La Iglesia, en efecto, ha insistido siempre en el hecho de que, aunque la procuración del bien común temporal goce de cierta autonomía, debe, con todo, concurrir siempre a la procuración del "bien sumo", constituido para dado uno por la salvación y la visión beatífica:
«Así que, estando, como está, naturalmente instituida la sociedad civil para la prosperidad de la cosa pública, preciso es que no excluya este bien principal y máximo; de donde nacerá que, bien lejos de crear obstáculos, provea oportunamente, cuanto esté de su parte, toda comodidad a los ciudadanos para que logren y alcancen aquel bien sumo e inconmutable que naturalmente desean. Y ¿qué medio hay cómodo y oportuno de que echar mano con ese intento, que sea tan eficaz y excelente como el de procurar la observancia santa e inviolable de la religión verdadera, cuyo oficio consiste en unir al hombre con Dios?» (León XIII, Immortale Dei, lIXI/1885 1).
El "perfeccionamiento" propugnado por el concilio concierne, en cambio, a los valores humanos, no a los cristianos; tan es así, que la existencia de la autoridad, que dirige la acción de todos hacia el bien común, se justifica con la reserva de que no debe ejercer su función «mecánica [?] o despóticamente, sino obrando principalmente como una fuerza moral [vis moralis] que se basa en la libertad y en la responsabilidad de cada uno» (OS ibid.); es decir: se justifica con una reserva a favor de la democracia, evidente por el hincapié que se hace en la "libertad" y la "responsabilidad de cada uno", entendidas como valores que determinan de manera absoluta el ejercicio de la autoridad.

Sólo después de esta precisión cita el concilio un texto de san Pablo (Rom 13, 1-5) que establece el origen divino de toda autoridad constituida; pero lo cita torciendo su sentido, invirtiéndolo, porque afirma: «Es, pues, evidente que la comunidad política y la autoridad pública se fundan en la naturaleza humana, y, por lo mismo, pertenecen al orden previsto por Dios... (cf. Rom 13, 1-5) y (GS § . 74 cit.). ¿Dónde está la distorsión, mejor dicho, la inversión? En decir que "la comunidad política y la autoridad pública" se fundan ante todo "en la naturaleza humana", y que, "por lo mismo (ideoque) pertenecen al orden previsto (praefinitum) por Dios", lo que significa poner al hombre por delante de Dios y asentar que la comunidad política de tipo democrático (ya que se basa en la "libertad" y en la "responsabilidad de cada uno") "pertenece" al orden previsto por Dios porque se "funda" en la "naturaleza humana". No es ése, empero, el concepto expresado por el Apóstol de las gentes, mediante el cual el Espíritu Santo nos hace saber que toda potestad viene de Dios, sea cual fuere su forma de gobierno, y a consecuencia de ello se "funda" en la naturaleza humana, y en la naturaleza humana corrompida por el pecado original, que necesita siempre de la espada del poder civil para ser refrenada (Rom 13, 4).
10.3 La oscura precisión según la cual «el ejercicio de la autoridad política, así en la comunidad en cuanto tal, como en las instituciones representativas, debe realizarse siempre dentro de los límites del orden moral, para procurar el bien común, concebido dinámicamente, etc» (GS § 74 cit.).
Precisión oscura, porque no se aclara de qué "orden moral" se trata, ni se comprende qué significa con exactitud "procurar el bien común concebido dinámicamente". En cualquier caso, el deseado dinamismo de marras se encuadra en una línea de pensamiento constituida por el mito del progreso, del crecimiento, de la expansión de actividad humana en el universo en una línea de pensamiento constituida, en suma, por los valores del siglo, no por los católicos.
10.4 Un tipo ideal de individuo (que la "comunidad política" así concebida debe "formar"), que nada tiene de católico: «un tipo de hombre culto [excultum], pacífico y benévolo respecto de los demás, para provecho de toda la familia humana» (GS § 74).
Cotéjese este retrato con el del masón perfecto, según se desprende de una de tantas constituciones de la orden masónica: «El masón es un súbito pacífico de los poderes civiles donde quiera que reside o trabaja, y no debe nunca inmiscuirse en complots o conspiraciones contrarias a la paz pública o al bien de la nación, ni desobedecer a sus superiores» (Gran Logia de las Siete Provincias Unidas de los Países Bajos 2). A mayor abundamiento, léase el art. 43 de la Gaudium et Spes, donde se invita a los cristianos a actuar como "ciudadanos del mundo" .
10.5 Una definición del amor a la patria más en el sentido del humanitarismo y de la fraternidad masónicos y mazzinianos que en el sentido de la tradición católica: «Cultiven los ciudadanos la magnanimidad y lealtad, el amor a la patria, pero sin estrechez de espíritu, de suerte que miren siempre también por el bien de toda la familia humana, unida por toda clase de vínculos entre las razas, los pueblos y las naciones [bonum totius humanae familiae quae variis nexibus inter stirpes, gentes ac nationes coniungitur]» (GS § 75). La tradición católica no ha visto jamás en la "familia humana" un valor superior al ínsito en las sociedades y naciones cristianas, que, por el contrario, habían de ser defendidas hasta con las armas en la mano del asalto del mundo hostil a Cristo (fue el caso, por ejemplo, de la expansión islámica en Europa).
10.6 Un tipo ideal de político (el que ejerce "el arte de la política"), que tampoco tiene nada de católico, puesto que repite el estereotipo del político democrático, entonces corriente (y hoy también): «Luchen [los políticos] con integridad moral y con prudencia contra opreción entre ellas, habida cuenta de las circunstancias de lugar y tiempo» (GS § 76), esto es, según un mero criterio de oportunidad, la injusticia y la opresión, contra la intolerancia y el absolutismo de un solo hombre o de un solo partido político; conságrese con sinceridad y rectitud, más aún, con caridad y fortaleza política, al
servicio de todos» (GS § 75).



martes, 19 de junio de 2018

¿Cómo se posiciona Donald Trump?


Los electores estadounidenses optaron por Donald Trump porque aspiraban a un cambio de paradigma y, ya en la Casa Blanca, Trump sigue sorprendiendo a quienes lo consideran una especie de desquiciado. Pero Trump no está haciendo otra cosa que aplicar las ideas que ya había desarrollado durante su campaña electoral, inscribiéndose así en una tradición política profundamente enraizada en la historia estadounidense, aunque fue ignorada por mucho tiempo. Haciendo abstracción de su particular manera de comunicarse con la opinión, Thierry Meyssan se concentra en los actos de Donald Trump en relación con sus compromisos.
urante la campaña electoral que precedió la elección presidencial estadounidense mostramos que la rivalidad entre Hillary Clinton y Donald Trump no tenía tanto que ver con sus estilos respectivos como con la cultura particular de cada uno de los dos candidatos [1]. Donald Trump, recién llegado a la política, cuestionaba la dominación puritana sobre Estados Unidos y reclamaba el regreso al compromiso original de 1789 –inscrito en la Carta de Derechos (The Bill of Rights)– entre los revolucionarios que luchaban contra el rey Jorge y los grandes terratenientes de las Trece Colonias.

Pero Donald Trump no era tan neófito en materia de política: en 2001, ya había manifestado claramente su oposición al sistema el día mismo de los atentados del 11 de septiembre  [2] y, posteriormente, con su polémica sobre el lugar de nacimiento del presidente Barack Obama.

En aquel momento tampoco interpretábamos la fortuna personal de Donald Trump como una señal de que actuaría obligatoriamente al servicio de los más ricos sino como prueba de que defendería el capitalismo productivo contra el capitalismo especulativo.

En materia de política exterior subrayábamos que los presidentes George W. Bush y Barack Obama habían iniciado guerras en Afganistán, Irak, Libia y Siria, en aplicación de la estrategia del almirante Cebrowski tendiente a destruir las estructuras de los Estados en todos los países del «Medio Oriente ampliado» (o «Gran Medio Oriente») [3], mientras que, en el plano interno, habían suspendido la aplicación de la mencionada Carta de Derechos y que todo eso había empeorado la situación de los «blancos pobres».

Donald Trump, por el contrario, denunciaba constantemente el Imperio estadounidense y anunciaba el regreso a los principios republicanos, señalando como referencia a Andrew Jackson (presidente de Estados Unidos de 1829 a 1837) [4], y obteniendo así el aval de los ex colaboradores de Richard Nixon (1969-1974) [5].

En materia de política interna, Trump sintetizaba su pensamiento en el eslogan «Make America Great Again», o sea apostando por dejar de lado la quimera imperial para volver al «sueño americano» de enriquecimiento personal. Y su política exterior la expresaba con el eslogan «America First», que nosotros no interpretábamos en el sentido que se le dio durante la Segunda Guerra Mundial sino con su sentido original. En resumen, no veíamos en Donald Trump un neonazi sino un político que se negaba a mantener su país al servicio de las élites transnacionales.

Más sorprendente aún, nos parecía imposible que Trump lograra llegar a un acuerdo cultural con la minoría de origen mexicano y pronosticábamos que facilitaría a largo plazo una especie de divorcio por consentimiento mutuo a través de la independencia de California (CalExit) [6].

No obstante, nuestra lectura de los objetivos de Donald Trump y de su método dejaba abierta la cuestión sobre las posibilidades reales que un presidente estadounidense puede tener para modificar la estrategia militar de su país [7].

Durante 2 años, nuestros artículos han ido contra la corriente de la totalidad de los comentaristas, y hemos sido clasificados como partidarios de Donald Trump, lo cual es una interpretación errónea del sentido de nuestro trabajo. No somos electores estadounidenses y, por ende, no apoyamos a ningún candidato a la Casa Blanca. Somos analistas políticos y sólo tratamos de comprender los hechos y anticipar sus consecuencias.

¿Cuál es la situación en este momento?

Tenemos que concentrarnos en los hechos y hacer abstracción de todo lo que Trump dice.
Tenemos que distinguir los resultados de los actos de Donald Trump de lo que constituye la continuidad de sus predecesores así como lo que tiene que ver con la tendencia del momento preciso.
En el plano interno
Donald Trump apoyó una manifestación de los supremacistas blancos en Charlottesville y el derecho a portar armas, incluso después de la matanza de Parkland. Esas posiciones han sido interpretadas como un respaldo a la extrema derecha y a la violencia. En realidad, para Trump se trataba de defender la versión estadounidense de los «derechos humanos», la que se enuncia en la Bill of Rights.

Por supuesto, es válido enumerar las duras críticas contra la definición estadounidense de los «derechos humanos», que nosotros mismos criticamos constantemente, pero ese es otro debate.

A falta de los medios necesarios, está lejos de terminarse la construcción –iniciada por los predecesores de Trump– del muro en la frontera con México. Es pronto aún para sacar conclusiones al respecto. No ha tenido lugar el enfrentamiento con el sector de los inmigrantes hispanoamericanos que rechazan hablar inglés e integrarse al compromiso de 1789. Donald Trump se ha limitado a suprimir el servicio de comunicación pública de la Casa Blanca en lengua hispana.

En el sector del medioambiente, Donald Trump rechazó el Acuerdo de París, no porque no le importe la ecología sino porque ese acuerdo impone un arreglo financiero que sólo beneficia a los responsables de las bolsas creadas para la compra-venta de derechos de emisión de gases de efecto invernadero [8].

En el plano económico, Donald Trump no ha logrado imponer su revolución, que consistía en favorecer la exportación y gravar la importación. Pero sacó a Estados Unidos de los tratados de libre comercio que aún no estaban ratificados, como el Acuerdo de Asociación Transpacífica. Su Border Adjustment Tax fue modificada por el Congreso y ahora está tratando de evadir la oposición de los parlamentarios y de instaurar gravámenes prohibitivos a la importación de ciertos productos, sorprendiendo con ello a los aliados de Estados Unidos y provocando la cólera de China [9].

Al mismo tiempo, Donald Trump encuentra dificultades para iniciar su programa rooseveltiano de construcción y reacondicionamiento de infraestructuras –hasta el momento sólo ha encontrado un 15% del financiamiento. Y tampoco ha iniciado aún su programa de utilización de cerebros extranjeros para mejorar la industria estadounidense, a pesar de tratarse de un tema recogido en su Estrategia de Seguridad Nacional [10].

Sin embargo, lo poco que ya ha podido hacer ha bastado para reactivar la producción y el empleo en su país.

En el plano exterior
En su intento de renunciar al Imperio estadounidense, Trump había anunciado su intención de poner fin al apoyo de Estados Unidos a los yihadistas, disolver la OTAN, abandonar la estrategia del almirante Cebrowski y traer de regreso las tropas estadounidenses que ocupan varios países. Es claramente mucho más difícil reformar el más extenso de los entes federales –las fuerzas armadas de Estados Unidos– que modificar por decreto las reglas económicas y financieras.

El presidente Trump priorizó poner personas de confianza a la cabeza del Departamento de Defensa y de la CIA, para evitar todo intento de rebelión. Reformó el Consejo de Seguridad Nacional restringiendo el papel del Pentágono y el de la CIA [11]. Y de inmediato puso fin a las «revoluciones de colores» y a otras formas de golpes de Estado utilizadas por sus predecesores.
Luego convenció a los países árabes, como Arabia Saudita, para que pusieran fin a su apoyo a los yihadistas [12]. Los resultados de esa decision no tardaron en aparecer con la caída del Emirato Islámico (Daesh) en Irak y en Siria.
Al mismo tiempo, Trump postergó la disolución de la OTAN y se limitó a agregarle una función antiterrorista [13]. Mientras tanto, en el contexto de la campaña británica contra Moscú, la OTAN desarrolla su dispositivo anti-ruso [14].
Si Donald Trump ha conservado la OTAN ha sido sólo para mantener bajo control a los vasallos de Estados Unidos. Y al mismo tiempo acaba de desacreditar deliberadamente al G7, poniendo con ello a sus desorientados líderes ante sus propias responsabilidades.
Para interrumpir la aplicación de la estrategia de Cebrowski en el «Medio Oriente ampliado», Trump está preparando una reorganización de esa región alrededor de la salida de Estados Unidos de los acuerdos con Irán (o sea el acuerdo llamado 5+1, o JCPOA, y el acuerdo bilateral secreto entre Washington y Teherán) y de su plan para el arreglo de la cuestión palestina. Si bien ese proyecto –que Francia y el Reino Unido ya tratan de sabotear– tiene pocas posibilidades de instaurar una paz regional, al menos permite paralizar las iniciativas del Pentágono. Pero los oficiales superiores preparan ahora la aplicación de la estrategia Cebrowski en la «cuenca del Caribe».
La iniciativa tendiente a resolver el conflicto en la península de Corea, último vestigio de los tiempos de la guerra fría, debería permitir a Trump poner nuevamente en tela de juicio la razón de ser de la OTAN ya que si los países europeos se hicieron miembros de ese bloque militar fue, supuestamente, para evitar en Europa una situación comparable a la guerra de Corea.
A fin de cuentas, las fuerzas armadas estadounidenses ya no serían utilizadas para aplastar pequeños países sino única y exclusivamente para aislar a Rusia y para impedir que China pueda desarrollar sus «Rutas de la Seda».

Thierry Meyssan

[1] «Estados Unidos, ¿se reforma o se desgarra?», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 26 de octubre de 2016.
[3] «El proyecto militar de Estados Unidos para el mundo», por Thierry Meyssan, Haïti Liberté (Haití), Red Voltaire, 22 de agosto de 2017.
[4] “Trump has picked a deeply disturbing hero”, Michael Gerson, The Washington Post, 16 de marzo de 2017.
[5] “Donald Trump’s ‘America First’ Foreign Policy Speech”, by Donald Trump, Voltaire Network, 27 de abril de 2016.
[6] «Balance y perspectivas de Donald Trump», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 5 de diciembre de 2017.
[7] «La alternancia del Poder imperial», por Manlio Dinucci, Il Manifesto(Italia), Red Voltaire, 16 de noviembre de 2016.
[8] «1997-2010: La ecología financiera», por Thierry Meyssan, Оdnako(Rusia), Red Voltaire, 28 de abril de 2010.
[9] «En Estados Unidos, imperialismo contra ultraimperialismo» y «¿Guerra económica o “guerra absoluta”?», por Jean-Claude Paye, Red Voltaire, 3 de junio y 9 de junio de 2018.
[10Security Strategy of the United States of America, White House, 18 de diciembre de 2017.
[11] “Presidential Memorandum: Organization of the National Security Council and the Homeland Security Council”, por Donald Trump, Voltaire Network, 28 de enero de 2017. «Donald Trump disuelve la organización del imperialismo estadounidense», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 30 de enero de 2017.
[12] “Presidential Memorandum: Plan to Defeat the Islamic State of Iraq and Syria”, por Donald Trump, Voltaire Network, 28 de enero de 2017. “Donald Trump’s Speech to the Arab Islamic American Summit”, por Donald Trump, Voltaire Network, 21 de mayo de 2017.
[13] “Remarks by Donald Trump at NATO Unveiling of the Article 5 and Berlin Wall Memorials”, por Donald Trump, Voltaire Network, 25 de mayo de 2017.
[14] «La OTAN no “obsoleta” se prepara con Mattis para otras guerras», por Manlio Dinucci, Il Manifesto (Italia) , Red Voltaire, 16 de febrero de 2017.

EL SANTO ABANDONO.DOM VITAL LEHODEY



Una de las pruebas más fuertes es la pérdida de los seres queridos. Después de la muerte de su madre, el dulce Obispo de Ginebra escribe a Santa Juana de Chantal: «¿No es preciso en todo y por todo adorar esta suprema Providencia, cuyos consejos son santos, buenos y amables? He aquí que ha sido de su agrado retirar de este miserable mundo a nuestra muy querida madre para tenerla, como lo espero, cerca de Si, y a su derecha. Confesemos que Dios es bueno y eterna su misericordia. Todas sus voluntades son justas; todos sus decretos, equitativos, su beneplácito es siempre santo y sus decisiones, muy dignas de amor.» Como hijo amante, experimentó con esta muerte un dolor vivísimo, pero tranquilo; no osaría manifestar descontento ni aun lamentarse porque es Dios quien ha descargado ese golpe. Después de la muerte de su hermana, escribe a Santa Juana de Chantal, muy afligida con tal motivo: «Menester es no sólo aceptar el que Dios nos hiera, sino también conviene conformarse en lo que haga en la parte que sea de su agrado. Es preciso dejar a Dios la elección, porque le pertenece... ¡Jesús, Señor mío!, sin reserva, sin condiciones, sin peros, sin excepción, sin limitación, hágase vuestra voluntad acerca del padre, de la madre, de la hija, en todo y por todo. Y no digo que no se haya de rogar y desear su salud, pero decir a Dios: "dejad esto y tomad aquello", en manera alguna conviene, hija mía, tal lenguaje... Tenéis cuatro hijos, un suegro, un hermano muy amado, además un padre espiritual, todo esto es muy querido y con razón, porque Dios lo quiere. ¡Bien! Si Dios os arrebatara todo esto, ¿no tendríais lo suficiente con poseer a Dios? ¿No pensáis así? Aunque nada poseyéramos fuera de Dios, ¿no sería esto mucho?» Por una parte, la muerte es tan sólo una breve separación. Un fin dichoso después de una santa vida y la eterna reunión cerca de Dios, ¿no es lo esencial? ¿Y no sabe Dios mejor que nadie el tiempo y el modo más favorable ya para nosotros, ya para los nuestros? «Que se viertan algunas lágrimas en la muerte de un pariente, de un amigo -dice San Alfonso-, es una debilidad perdonable, mas abandonarse a toda la vehemencia del dolor, es falta de virtud, falta de amor de Dios. Esto no es decir que las buenas religiosas no sientan la pérdida de los parientes y de ciertas personas particularmente estimadas, pero piensan: Así lo quiere Dios, y se van resignadas y tranquilas a suplicar por estas almas queridas, multiplicando oraciones y comuniones, a fin de unirse más estrechamente a Dios, y de consolarse con la santa esperanza de volver a encontrar un día a todos reunidos en el Cielo.»
San Bernardo perdió a uno de sus hermanos. «Resistía -nos dice- a los sentimientos de mi corazón con todas las fuerzas de mi fe, representándome que la muerte es el tributo a la naturaleza, la deuda universal, la necesidad de nuestra condición, la orden del Todopoderoso, la decisión del justo Juez, el azote del Dios terrible, y finalmente el beneplácito del Señor. Pude imponerme a mis lágrimas, mas no a mi dolor, que cuanto más lo comprimía dentro, más violento se hacía; y declaro que fui vencido. Vosotros sabéis cuán justo es mi dolor, qué fiel compañero era aquel que me ha sido arrebatado, hasta qué extremo era vigilante, laborioso, dulce y agradable. ¿Quién me amó como él? ¿Quién me fue tan necesario? Era yo débil de cuerpo y él me llevaba y animaba, perezoso y negligente y él me excitaba, olvidadizo y sin previsión y él me advertía. Menos unidos estábamos por los lazos de la sangre que por el parentesco del espíritu, la armonía de sentimientos y la conformidad de carácter.
Nuestras almas no formaban sino una sola, y un mismo golpe las ha herido, enviando una mitad al cielo y dejando la otra en la tierra. Y mi Gerardo ¡era tanto para mí! ... hermano mío por la sangre, hijo mío por la profesión, mi padre por su piadosa solicitud, un otro yo por el espíritu, mi íntimo por el cariño. Me ha dejado, y siento el golpe, herido como estoy hasta el fondo del alma. Lloro, pero no dirijo reconvención alguna a la mano que me ha herido. Mis palabras están llenas de dolor, mas no de murmuración, reconociendo que una misma sentencia ha castigado al uno y coronado al otro, a cada cual según su mérito; el Señor dulce y justo ha hecho misericordia a Gerardo su servidor, y a mí me ha hecho sentir el peso de su justicia.
Señor, vos me disteis a Gerardo, Vos me lo habéis quitado. Lloro porque me ha sido arrebatado, pero no olvido que de Vos lo había recibido y os doy gracias por haber podido disfrutar de él. Habéis reclamado vuestro depósito y tomado lo que era vuestro. Mis lágrimas ponen fin a mi discurso; poner, Señor, medida y fin a mis lágrimas.»
Artículo 3º.- Riquezas y pobreza
«Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos». Y San Francisco de Sales añade: «Desdichados, pues, los ricos de espíritu, porque a ellos pertenece la miseria del infierno. Rico de espíritu es aquel que tiene las riquezas en su espíritu o su espíritu en las riquezas.
Pobre de espíritu es aquel que no tiene ningún género de riquezas en su espíritu, ni su espíritu en las riquezas. Los halcones hacen su nido como una pelota, y no dejan sino una pequeña abertura en su parte superior; los construyen a la orilla del mar, y además los hacen tan firmes e impenetrables que aun pasándoles las olas por encima, jamás el agua ha podido penetrar en ellos, mas sobrenadando siempre permanecen en el mar, sobre el mar y dueños del mar. Así debe ser, amada Filotea, vuestro corazón, abierto solamente hacia el cielo, impenetrable a las riquezas y a las cosas caducas; si las poseéis, conservad vuestro corazón libre de afición a ellas; que se mantenga siempre en alto y que en medio de las riquezas permanezca sin riqueza y dueño de las riquezas. No, no coloquéis este espíritu celestial en los bienes terrestres, haced que les supere, que esté sobre ellos, y no en ellos.» Así queda descrita la pobreza afectiva, la cual ofrece una variedad de grados desde la simple resignación en la miseria o desapego en la posesión, hasta el amor apasionado de San Francisco de Asís, por su Señora la Pobreza. Cuando esta pobreza alcanza una elevada perfección es la bienaventuranza alabada por nuestro Señor. La pobreza afectiva es necesario pedirla de una manera absoluta y procurarla con asiduidad en la fortuna y en la miseria, por ser el fin que hemos de proponernos alcanzar, ya que según la observación de San Bernardo, «no es la pobreza reputada por virtud, sino el amor de la pobreza». Las riquezas, por el contrario, lo mismo que la pobreza afectiva, son uno de los principales objetos del Santo Abandono.
Sin un mínimo de bienes temporales una familia no podría conservarse, atender a sus buenas obras y proveer moderadamente el porvenir. Si lo temporal marcha bien, el espíritu se hallará menos abrumado de cuidados, más libre para entregarse todo a lo espiritual. Como Dios nos ha constituido sus administradores y los dispensadores de esos bienes, con ellos podrá hacerse un fructuoso apostolado, puesto que al aliviar los cuerpos se tiene ocasión de ganar las almas para Dios, a la vez que se siente el placer de hacer dichoso a otros, porque «es mucho más agradable dar que recibir». Tiene, pues, razón San Francisco de Sales al decir en este sentido: «que ser rico de hecho y pobre de afecto es la gran dicha del cristiano, pues por este medio se obtienen las comodidades de las riquezas para este mundo y el mérito de la pobreza para el otro».
Mas, según San Buenaventura, «la abundancia de los bienes temporales es una especie de liga, que se adhiere al alma y la impide volar a Dios». Por consiguiente, pone al religioso en peligro de derramarse más de lo conveniente en las cosas de la tierra, de apegar a ella su corazón, de sacrificar más o menos la austeridad de su vida, de ir en busca de comodidades y de entibiarse así en el amor de Dios.
Al seglar le expone a tentaciones más temibles, puesto que el dinero es la llave de una vida mundana y disipada. Con las riquezas entran fácilmente la estima de si, el deseo de ser honrado, el orgullo y la ambición; en una palabra, «puesto que el amor de las riquezas es la raíz de todos los males», difícilmente entrará el rico en el reino de los cielos, al menos si sólo es rico para sí mismo y no según Dios, y con mayor razón, si a diario celebra opíparos festines, mientras que a su puerta sufre Lázaro la necesidad.
Por otra parte, la miseria, pesando sobre el espíritu con sus cuidados y preocupaciones, apenas deja libertad para entregarse a Dios sólo, pues expone a las almas todavía débiles al desaliento, a la murmuración, a la insubordinación; y si es persistente y demasiado dura, hace la existencia, por decirlo así, imposible.
Entre la fortuna y la miseria háyase un grado intermedio, que el Apóstol mira como una riqueza: es la piedad con lo necesario para vivir, o bien con esa moderación de espíritu que se contenta con el alimento y el vestido. Hablábase a San Francisco de Sales de la pobreza de su Obispado: «Después de todo -respondió-, teniendo honestamente con qué alimentarnos y vestirnos, ¿no hemos de estar contentos? Lo demás no es sino trabajo, cuidados, superfluidad... Mis rentas bastan a mis necesidades, y lo que sobre esto hubiera, sería superfluo. Los que tienen más, no lo tienen sino para llevar mayor ostentación; no es para ellos, sino para servidores que comen, por lo regular sin hacer nada, los bienes del Obispado.


sábado, 16 de junio de 2018

Un equipo secreto de Facebook manipula las opiniones del público



¿Qué pueden tener en común la AfD (Alternativa para Alemania), el presidente de Filipinas Rodrigo Duterte, el presidente argentino Mauricio Macri, el primer ministro indio Narendra Modi, el Partido Nacional Escocés y el presidente estadounidense Donald Trump? Todos basaron sus campañas electorales en los consejos de Mark Zuckerberg. Tomando el caso de las elecciones en la India, Shelley Kasli revela cómo Facebook manipula los procesos democráticos.
n reciente artículo de Bloomberg ha revelado de qué manera un grupo secreto de Facebook permitió crear un ejército de troles [1] a favor de gobiernos, incluyendo en la India, como medio de propaganda tendiente a manipular las elecciones [2].
Bajo la luz de los proyectores debido al papel que ha desempeñado Facebook como plataforma de propaganda política, el cofundador de esa empresa, Mark Zuckerberg, ha respondido que su misión va más allá de las diferencias entre partidos políticos.
Pero la realidad es que Facebook no es un simple espectador en materia de política. Lo que no dice Zuckerberg es que su compañía colabora activamente con partidos y dirigentes, incluyendo a los que utilizan esa plataforma para contrarrestar la oposición –a veces con ayuda de numerosos troles que propagan información falseada («fake news») e ideologías extremistas [3].

Ese trabajo es realizado desde Washington por un equipo de Facebook extremadamente discreto, especializado en temas de política global y encabezado por Katie Harbath, la ex estratega numérica del grupo republicano que trabajó en 2008 en la campaña presidencial del ex alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani. Katie Harbath también trabajó en las elecciones realizadas en la India en 2014.
Han pasado 3 años desde que Facebook contrató a Katie Herbath para dirigir ese grupo secreto. En esos 3 años, su equipo ha viajado por todo el mundo, incluyendo la India, y ha ayudado a ciertos dirigentes políticos, poniendo a su disposición las poderosas herramientas numéricas de la compañía, bajo la forma de un verdadero ejército de troles, con fines de propaganda.
En la India, y en muchos otros países, los empleados de ese grupo han ejercido de hecho funciones de agentes de campañas electorales. Y después de la elección del candidato, la compañía ha supervisado funcionarios o proporcionado ayuda técnica en materia de difusión numérica en encuentros oficiales entre jefes de Estados.
En Estados Unidos, empleados de ese equipo trabajaron en el terreno durante la campaña de Donald Trump. En la India, Facebook favoreció la presencia en la red del primer ministro Narendra Modi, quien hoy cuenta con más seguidores en Facebook que cualquier otro dirigente político del mundo.

Durante los mítines de campaña hay miembros del equipo de Katie Harbath junto a responsables comerciales del sector publicitario de Facebook cuyo papel consiste en ayudar a la compañía a sacar provecho financiero de la atención que las elecciones suscitan en las masas. Esos especialistas enseñan a políticos y dirigentes cómo crear una página de Facebook para su campaña –página que autentifican con una marca azul–, cómo optimizar el uso de videos para atraer a la gente y cómo seleccionar eslóganes publicitarios. Al resultar electos esos candidatos, su colaboración con Facebook permite a la compañía extender aún más su propia influencia política y mejorar sus posibilidades de evadir las leyes.
El problema se acentúa cuando Facebook se erige antidemocráticamente en pilar de la democracia. Freedom House, una seudo ONG con sede en Washington, que milita por la democracia en todo el mundo [4], reportó en noviembre de 2017 que un número creciente de Estados «manipulan las redes sociales para socavar las bases de la democracia» [5]. Eso se traduce en campañas de difamación, de acoso o de propaganda, campañas que el gobierno respalda discretamente para imponer su versión de los hechos, silenciar la disidencia y reforzar el poder.
Facebook abrió su primera oficina en Washington en 2007. La elección presidencial del año siguiente marcó el surgimiento del primer «presidente Facebook» en la persona de Barack Obama, quien –con ayuda de la plataforma– logró llevar su mensaje a millones de votantes durante las semanas que antecedieron la elección. La cantidad de usuarios de Facebook creció de forma exponencial con los acontecimientos de las «primaveras árabes» que sacudieron el Medio Oriente en 2010 y 2011, poniendo de relieve la enorme influencia que la plataforma ejerce sobre la democracia.
Durante el periodo en que Facebook escogió a Katie Harbath, la ex partidaria de Giuliani, para dirigir su grupo político, las elecciones se convertían en un tema constante en las redes sociales. Facebook comenzó a implicarse poco a poco en procesos electorales en todas partes del mundo.
Facebook se asoció a varios de los partidos políticos más controvertidos del mundo, mientras pisoteaba el principio mismo de la transparencia. Desde 2011, la compañía está reclamando a la Comisión Electoral de Estados Unidos que le otorgue una dispensa para la ley que exige transparencia en todo lo concerniente a la promoción de un partido político, lo cual le habría evitado la crisis que ahora enfrenta sobre los gastos publicitarios rusos relacionados con las elecciones de 2016.
Las relaciones entre la compañía y los gobiernos siguen siendo complicadas. La Unión Europea ha cuestionado a Facebook por haber permitido que el islamismo radical prospera a través de su red. La compañía acaba precisamente de publicar su informe de transparencia, donde explica que entregará a los gobiernos datos sobre sus usuarios sólo si el pedido está legalmente justificado. De no ser así, Facebook no vacilará en recurrir a la justicia [6].

Ejércitos de troles en la India
El mercado indio es sin dudas el más beneficioso para Facebook en este momento, por encima del estadounidense. En la India, la cantidad de usuarios crece dos veces más rápido, sin entrar a mencionar los 200 millones de indios que utilizan la mensajería WhatsApp, mucho más que en cualquier otro país del mundo.
En la época de las elecciones indias de 2014, Facebook ya había trabajado durante meses en otras campañas. Narendra Modi aprovechó a fondo el respaldo de Facebook y de WhatsApp para reclutar voluntarios que a su vez extendieron el mensaje a través de las redes sociales. A partir de la elección de Modi como primer ministro de la India, la cantidad de suscritos aumentó en 43 millones, dos veces más que en el caso de Trump.
En las semanas posteriores a la elección de Modi, Zuckerberg y la directora de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg, viajaron los dos a la India para desarrollar un controvertido proyecto de internet gratuito, que tuvo que ser abandonado debido a las enérgicas protestas que suscitó. Katie Harbath y su equipo también fueron a la India para impartir encuentros de formación en los que participaron más de 6 000 altos funcionarios.
A medida que aumentaba la influencia de Modi en las redes sociales, sus seguidores iniciaron una campaña de acoso contra sus rivales políticos en Facebook y WhatsApp. La India se convirtió en un nodo de desinformación, incluso con propagación de información falsa que provocó motines en los que murieron varias personas. El país se hizo además extremadamente peligroso para los partidos de oposición y los periodistas.
Pero Modi y el Partido Popular Indio (Bharatiya Janata Party, BJP) no fueron los únicos en utilizar los servicios que Facebook propone. La compañía pretende poner las mismas herramientas y servicios a la disposición de todos los candidatos, sin importar su orientación política, así como de grupos poco conocidos de la sociedad civil.
Lo interesante es que el propio Mark Zukerberg quiere ser presidente de Estados Unidos y ya contrató a David Plouffe –consejero de campaña de Barack Obama en 2008– y a Ken Mehlman –consejero de campaña de George Bush hijo en 2004. Actualmente está trabajando con Amy Dudley –ex consejera del senador Tim Kaine–, con Ben LaBolt –ex encargado de prensa de Barack Obama– y con Joel Benenson –consejero de campaña de Hillary Clinton en 2016 [7].

Facebook manipula las emociones
Un estudio publicado en 2014 bajo el título Evidencia experimental de un fenómeno de contagio emocional a gran escala a través de las redes sociales [8] analizó la proporción entre los mensajes positivos y negativos vistos por 689 000 usuarios de Facebook. El experimento, realizado entre el 11 y el 18 de enero de 2012, trató de identificar efectos de contagio emocional que modificaban el peso emocional de las informaciones enviadas a los usuarios. Los investigadores concluyen que por primera vez hallaron «la prueba de que las emociones pueden propagarse a través de una red informática, [aunque] los efectos vinculados a esas manipulaciones son limitados».
Este estudio fue criticado tanto por sus bases éticas como por la metodología utilizada. Ante la intensificación de la polémica, uno de los principales instigadores de esa investigación y miembro del equipo responsable de los datos de Facebook, Adam Kramer, defendió el estudio en un comunicado de la compañía [9]. Días después, la directora de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg, emitió una declaración [10], durante su estancia en la India. En una actividad organizada en Nueva Delhi por la Cámara de Comercio, Sheril Sandberg declaró: «Este estudio se realizó en el marco de las investigaciones que las empresas desarrollan para poner a prueba diferentes productos, ni más ni menos. La comunicación al respecto fue muy mala y nos excusamos por ello. No quisimos contrariarlos a ustedes.»
¿Para qué nuevo producto revolucionario realizó Facebook experimentos sicológicos tendientes a manipular las emociones de sus usuarios? Esos productos revolucionarios son los ejércitos de troles numéricos utilizados con fines propagandísticos que difunden fake news (información falsa) para ayudar a sus clientes durante las elecciones.

Poco después, el 3 de julio de 2014, USA Today reporta que el grupo EPIC, defensor del respeto a la vida privada del ciudadano, presentó a la Comisión Federal del Comercio una denuncia oficial donde estipula que Facebook violó la ley al realizar una investigación sobre las emociones de sus usuarios sin consentimiento de estos últimos, y sin tomarse siquiera el trabajo de informarlos al respecto [11].
EPIC señala en su denuncia que Facebook engañó a sus usuarios al realizar en secreto un experimento sicológico sobre sus emociones:
«En el momento del experimento, Facebook no expuso en su política sobre el uso de los datos que las informaciones sobre sus usuarios se utilizarían con fines experimentales. Facebook también omitió informar a sus usuarios que esas informaciones serían puestas a disposición de los investigadores.»
La mayoría de los conejillos de Indias utilizados en esos experimentos de manipulación de las emociones eran ciudadanos de la India [12].
La mayoría de nosotros no prestamos verdadera atención a lo que se divulga a través de las redes sociales y la mayor parte de lo que en ellas aparece es más bien inofensivo. Al menos eso parece a primera vista.

La realidad es que lo que se pone en internet tiene un impacto aterrador. Según una investigación conjunta del Laboratorio Nacional del Noroeste del Pacífico y la Universidad de Washington, el contenido de lo que se pone en las redes sociales puede ser utilizado por un programa informático para predecir acontecimientos futuros –quizás incluso para predecir quién será el próximo primer ministro de la India.
En un trabajo que acaba de publicar ArXiv [13], un equipo de investigadores descubrió que las redes sociales pueden ser utilizadas para «detectar y predecir acontecimientos en el mundo real» [14]. Analizando Twitter es posible predecir con precisión desórdenes sociales, por ejemplo, cuando las personas utilizan ciertos hashtags para intercambiar sobre determinados problemas, antes de que la cólera acabe propagándose en el mundo real.
El ejemplo más conocido de ese fenómeno tuvo lugar durante las «primaveras árabes», cuando evidentes señales de protestas y de levantamientos inminentes aparecieron en la red antes de que la gente se lanzara a la calle.
Pero también puede ser lo contrario: las redes sociales pueden generar la cólera que, luego de alcanzar un grado óptimo, puede ser encauzada para provocar acontecimientos en la vida real, como puede comprobarse en la India desde hace al menos 2 años, incluso con casos de linchamientos colectivos.

El funcionamiento de la
industria del «fake news» en la India
En la India ha surgido una gigantesca industria de la desinformación o «fake news», cuya influencia es muy superior al discurso político tradicional y que, a falta de control, puede llegar a convertirse en un problema de seguridad, como sucedió con las «primaveras árabes». En momentos en que está en su apogeo el debate sobre los linchamientos, es necesario que se entienda que ese tipo de incidentes no se habría propagado tan rápidamente sin el acceso de la juventud a Facebook, Twitter, Youtube y otras redes sociales que permiten a esa industria de la desinformación generar y propagar los montajes de videos falsos y de «fake news». El fenómeno de los linchamientos, que apareció desde hace ya varios años, es una consecuencia directa de esa industria del «fake news» o desinformación, que pasa de las redes sociales al mundo real.
Esto toma otro cariz ahora que se ha revelado que Facebook y WhatsApp conspiraron con el establishment creando «un ejército de troles» con fines de propaganda numérica y engendrando explosiones de violencia en suelo indio. Esto es un caso típico de terrorismo. Hay que recordar que el terrorismo se define como «la utilización sistemática del terror o de la violencia por parte de un individuo o un grupo con fines políticos». En el caso que nos ocupa, ese terrorismo es obra de una compañía extranjera –Facebook– en suelo indio mediante una guerra numérica de (des)información. ¿Qué estamos esperando para reaccionar contra tales actos?
Durante las elecciones presidenciales estadounidenses hubo una campaña de «fake news» o desinformación. Esta fue parte de la campaña oficial, realizada a su vez con la colaboración de empresas tecnológicas, y se afirma que hasta los rusos utilizaron sus propias redes. Ese mismo método se utilizó también para orientar el debate sobre el Brexit. Mientras escribimos este artículo, esa enorme industria del «fake news» extiende sus tentáculos sobre la India. Numerosos deportistas de renombre, «celebrities», economistas y políticos ya han sido víctimas de la diseminación de contenidos falaces. Es una peligrosa tendencia que debería ser objeto de estrecha vigilancia por parte de nuestros servicios de inteligencia en aras de prevenir futuros desastres.
Veamos, en una breve explicación, cómo funciona todo eso. Se ponen en marcha numerosos sitios y portales web de diversa legitimidad y financiamiento. Se crean contenidos específicos para diversas categorías de personas, en función de la región donde viven, de su ideología, su edad, su religión… contenidos que se mezclan con una enorme cantidad de material erótico que disimula el objetivo verdadero. Ese contenido falaz se introduce después en la red social y en grupos específicos previamente identificados mediante herramientas de análisis desarrolladas por empresas tecnológicas. A medida que se propaga, esa información falsa va adquiriendo su propia dinámica y alguien –una celebridad, algún político o incluso un periodista– acaba repitiéndola. Lo que sucede entonces ya cae en el rango de la verdadera locura.
Ya sea a propósito o por ignorancia, los medios dominantes comienzan a propagar esas mentiras, dedicando la integralidad de sus revistas de prensa al análisis de esa información falsa o «fake new»… quién dice qué y por qué lo dice, bla bla bla, en vez de tratar de verificar la autenticidad de tales afirmaciones. Dado el carácter sensacional de esas falsedades, y también porque personas influyentes las repiten, esa visión falseada del mundo va a contaminar el mundo real. ¿Testigos? Las víctimas de linchamientos. Se llega así a un momento en que es casi imposible distinguir entre lo verdadero y lo falso, diferenciar el hecho de la ficción, con toda la sociedad radicalizándose en diferentes facciones que se oponen entre sí basándose en mentiras.

Facebook y las elecciones indias
En la época de las elecciones indias de 2014 apareció en la prensa un artículo sobre el tema «¿Puede Facebook influir en el resultado de la elección india?». El título revelaba la existencia de un verdadero iceberg. Si Facebook es capaz de modificar nuestras emociones y de hacernos votar… ¿qué más puede hacer? [15].
Asombrosamente, la Comisión Electoral India no encontró nada mejor que firmar un documento asociándose con Facebook para censar a los votantes durante el proceso electoral [16]. El doctor Nasim Zaidi, jefe de la Comisión Electoral India (ECI), declaró:
«Me siento feliz de anunciar que la Comisión Electoral India va a iniciar un procedimiento especial destinado a enrolar a los no votantes y, sobre todo, a quienes nunca han votado. Esto representa un paso adelante hacia la realización de la consigna de la ECI “Ni un ciudadano olvidado”. Como parte integrante de esta campaña, Facebook divulgará un recordatorio en diferentes dialectos indios para el momento de la elección, [recordatorio destinado] a todos los usuarios de Facebook de la India. Invito a todos los ciudadanos a que se inscriban y a votar, o sea a reconocer sus derechos y asumir sus deberes. Estoy convencido de que Facebook dará una nueva envergadura a la campaña de inscripción de electores iniciada por la Comisión y estimulará futuros votantes a participar en el proceso electoral y a convertirse en ciudadanos indios responsables.»
Las 17 agencias de inteligencia de Estados Unidos emitieron serias advertencias en cuanto al impacto de este fenómeno de desinformación sobre su proceso electoral y su sociedad. Según un centro de investigación en estadística, la mayoría de los estadounidenses –un espectacular 88%– piensa que la difusión de «fake news» perjudica su percepción de la realidad cotidiana [17].
Nosotros, en la India, nos dirigimos hacia un escenario aún más catastrófico. ¿Por qué? Porque, al revés de lo que sucede en la India, el gobierno de Estados Unidos y su comunidad de inteligencia exponen públicamente el problema y han trabajado en una solución ante esa amenaza. ¿Puede la India hacer lo mismo con Facebook metiendo sus narices en los asuntos internos del país?
Se crean todo tipo de comisiones, se programan audiencias senatoriales para aclarar este asunto y se establecen nuevos equipos para contrarrestar eficazmente esta amenaza contra la sociedad. Mientras se investiga el papel de Facebook en la elección presidencial estadounidense, se presta poca atención a cómo el equipo secreto de Facebook influyó en las elecciones indias.
A la luz de estas revelaciones habría que investigar detalladamente el impacto de Facebook en las elecciones indias. Es evidente que, para hacerlo, el gobierno tiene que empezar por reconocer la existencia de esa industria del «fake news» o de la desinformación para poder después actuar contra ella.
Junto a Facebook, American Microchip Inc. y la firma japonesa Renesas, contratados para piratear el código secreto EVM (banco de datos de usuarios) [18], también deberían ser objeto de una investigación por interferir en las elecciones indias todos los que han conspirado junto a esas empresas.

Tomar esta amenaza a la ligera sería un grave error.

Shelley Kasli
Fuente
Great Game India (India)
 [1] En el lenguaje de los internautas un trol es alguien que se dedica a generar polémicas, generalmente con objetivos oscuros. En un foro puede tratarse de alguien cuyos mensajes provocan constantemente debates que desvirtúan el interés en determinado asunto o desvían la discusión hacia otra cosa.
[2] “How Facebook’s Political Unit Enables the Dark Art of Digital Propaganda”, Lauren Etter, Vernon Silver y Sarah Frier, Bloomberg, 21 de diciembre de 2017.
[3] “India’s Fake News Industry & Mob Lynchings”, Great Game India News, 6 de julio de 2017.
[4] «Freedom House: cuando la “libertad” no es más que un pretexto», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 3 de enero de 2005.
[5] “Freedom on the Net 2017. Manipulating Social Media to Undermine Democracy”, Freedom House, 14 de noviembre de 2017.
[6] “Facebook Transparency Report 2017”, Facebook, enero de 2017.
[7] «¿Será Mark Zuckerberg el próximo presidente de Estados Unidos?», Red Voltaire, 7 de agosto de 2017.
[8] “Experimental evidence of massive-scale emotional contagion through social networks”, Adam D. I. Kramer, Jamie E. Guillory y Jeffrey T. Hancock, Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNSA), Vol 111, #24, 17 de julio de 2014.
[9] “The Author of a Controversial Facebook Study Says He’s ‘Sorry’”, Stephanie Burnett, Time, 30 de junio de 2014.
[10] “Facebook still won’t say ’sorry’ for mind games experiment”, David Goldman, CNN, 2 de julio de 2014.
[11] “Privacy watchdog files complaint over Facebook study”, Jessica Guynn, USA Today, 3 de julio de 2014.
[12] “Facebook apologises for psychological experiments on users”, Samuel Gibbs, The Guardian, 2 de julio de 2014.
[13] ArXiv es un archivo online de trabajos que van a publicarse en diferentes sectores de las ciencias. Nota de la Red Voltaire.
[14] “Using Social Media To Predict the Future: A Systematic Literature Review”, Lawrence Phillips, Chase Dowling, Kyle Shaffer, Nathan Hodas y Svitlana Volkova, ArXiv, 19 de junio de 2017.
[15] “If Facebook can tweak our emotions and make us vote, what else can it do?”, Charles Arthur, The Guardian, 30 de junio de 2014.
[16] “Election Commission of India partners with Facebook to launch first nationwide voter registration reminder”, Facebook, 28 de junio de 2017.
[17] “Many Americans Believe Fake News Is Sowing Confusion”, Michael Barthel, Amy Mitchell y Jesse Holcomb, Pew Research Center, 15 de diciembre de 2016.
[18] “Are Indian Elections Hacked By Foreign Companies?”, Shelley Kasli, Great Game India News, 17 de diciembre de 2017.