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miércoles, 14 de septiembre de 2016

Memorias de de un mártir Cristero o “Entre las patas de los caballos”

CAP.XXVI (CONTINUACION)


Hasta ahora en las Cámaras del Congreso de la Unión sólo se habían escuchado burlas para los "fanáticos, desarmados y sin organización", por lo que esas afirmaciones de los incondicionales de la política de Calles son muy significativas.  Soto y Gama afirmó también en pleno Congreso que el problema religioso y el movimiento armado de Jalisco es algo muy serio, muy trascendental, que exige estudio desapasionado de los diputados y el patriotismo de todos para volver por las libertades violadas.  Está demostrado que nuestra defensa armada es viva y eficaz, mantiene en alto el espíritu de México que lucha con dignidad por sus libertades y obligará al Gobierno a buscar una solución. Tendrán que reconocer nuestros derechos y la justicia de nuestra causa.

Se publica un Boletín Militar de Campaña para dar a conocer las actividades de la División del Sur de la Guardia Nacional, con noticias tomadas de los Partes de los jefes de Sector. Su impresión me recuerda los primeros meses de resistencia pasiva y los peligros que representaba publicar y distribuir el Boletín. de Guerra en la ciudad de México. Aquí, donde nosotros dominamos, se imprime y distribuye tranquilamente.

El número trece trae, entre otras, las siguientes noticias:

PARTES OFICIALES RENDIDOS POR EL C. GRAL. LUIS
E.  BARRA, JEFE DEL PRIMER SECTOR DE JALISCO:

Enero 27.-Fue sorprendida la acordada de San Felipe de Híjar y Camotlán. Se le dispersó y se recogieron armas y parque.  Enero 28.-Fracciones pertenecientes al 70., 90., Y 50. Regimientos, comandados por sus jefes los Grales. Luis E. Ibarra y Vicente Cueva, obedeciendo órdenes de la Jefatura de Operaciones, atacaron la población de Tanamaxtlán, en las primeras horas de este día ... Se recogió buen número de caballos, cuatro armas largas y más de un mil cartuchos, así como ropa, y otras cosas necesarias. Los gobiernistas tuvieron diez muertos; el jefe de los agraristas fue gravemente herido. Nosotros lamentamos la muerte de tres valientes soldados y tres heridos graves, entre ellos los mayores N. Cisneros y Rubio, que se distinguieron en forma notable.  Informa el Gral. Jefe de este Sector que en los movimientos hechos por los federales Leyva y Pardiñas, desertaron dieciocho soldados, a los que hay que agregar otros tres desertados a Cueto.  En vista del magnífico resultado obtenido con la artillería, ya se procede a acondicionarla debidamente en nuestros talleres de Cerro grande, Col., para atacar nuevas plazas.



INFORMES DEL GRAL. MANUEL C. MICHEL, JEFE
DEL TERCER SECTOR MILITAR DE JALISCO:

Enero 20.-El general Michel, al frente de 144 hombres, auxiliados por 110 soldados del Gral. Solazar, mandados por el Gral. Alberto B. Gutiérrez, atacó y rindió a las comunidades agrarias de Ayotitlán, Tenamaxtla y la Higuerita, municipio de Autlán. Se les causaron bajas, recogiéndoseles el archivo, dos mausers, parque y una pistola; se incendiaron sus madrigueras. Lamentamos un muerto.  Enero 21.-Fue pasado por las armas un correo federal.  Se le recogió su arma y documentos.  Enero 26.-Fue dinamitado el tren de pasajeros de Calima a Manzanilla entre Jala y Coquimatlán. Se destruyó la locomotora y se volcaron cuatro carros. A bordo viajaban el Gobernador y otros funcionarios, entre los cuales resultó uno herido.

PARTES OFICIALES RENDIDOS POR EL GRAL. MIGUEL
ANGUIANO M., JEFE DEL PRIMER SECTOR
MILITAR DEL ESTADO DE COLIMA:

Enero 12.-El Gral. Anguiano y el mayor Félix Ramírez atacaron con su gente la ciudad de Calima. Se combatió en las calles por varias horas. Hicimos diez bajas al enemigo y nosotros lamentamos la pérdida de tres soldados y un herido.  Ese mismo día el capitán Navarro detuvo un camión en San Ramón y prohibió el paso por ese camino.  Enero 20.-Se puso una emboscada al enemigo en el cañón La Escondida. Se les hicieron nueve bajas. Por nuestra parte sin novedad. Enero 21.-En las faldas del volcán se combatió, en combinación con el Gral. Bouquet, contra una columna federal.  Muri6 el teniente que la mandaba y se les hicieron varios heridos.  Una comisión incendió la estación Alzada, destruyendo los documentos, aparatos y mercancías que había en la oficina.

PARTES OFICIALES DEL GRAL. ANDRÉS SALA ZAR,
JEFE DEL SEGUNDO SECTOR MILITAR
DEL ESTADO DE COLIMA:

Enero 21.-Una Comisión destrozó las líneas de la corriente eléctrica entre Comala y el Remate.  Enero 23.-Atacaron 200 federales por el Oeste del campamento; se formaron 4 líneas de fuego que resistieron perfectamente. Se retiraron los federales llevándose sus bajas.  El día siguiente volvieron a atacar y de nuevo se les rechazó con pérdidas de su parte.  Enero 26.-Los Grales. Solazar y Gutiérrez y parte de sus oficiales, al frente del Sexto Regimiento, atacaron y tomaron el pueblo de San Jerónimo, haciendo 8 bajas a los agraristas, incluso su jefe; se recogieron 20 armas largas, 5 pistolas reglamentarias, una máquina de escribir, 10 caballos ensillados y 2000 cartuchos, aparte de otros objetos. Tuvimos tres heridos leves.  Siguen los partes del Gral. Carlos Bouquet, Jefe de la Columna Expedicionaria de la División, y de los mayores Doroteo Silva y Miguel Ortiz, y las órdenes de la Jefatura de Operaciones. Firman el General Jefe de Operaciones Jesús Degollado y el capitán primero secretario, Efrén Quezada.  La situación de la Guardia Nacional en mayo de 1929, la resume su propio Jefe en comunicación confidencial que dice:  Tengo veinte mil hombres armados (casi todas las armas quitadas al enemigo), pero pésimamente municionados, lo que obliga a la acción de guerrillas. Mis contingentes son hombres de orden, de una moralidad como no ha habido ni habrá tropas en México y dudo puedan ser mejoradas en otro país. Por eso el fracaso del gobierno, a pesar del apoyo extraño; por eso ni con su oro, ni con sus crímenes han podido dominarnos.

Mi autoridad es un hecho real; cimentada en el cariño y no en el terror. Nuestro movimiento está respaldado por todo el pueblo y son vanos los esfuerzos del tirano para evitar su crecimiento. Sin contar con elementos del extranjero dentro de un año tendremos cuarenta mil hombres armados.  El callismo hace alarde de contar con el apoyo norteamericano y esto está sembrando un odio enorme contra aquella nación. Tengo la seguridad de que si dejaran a estos bribones solos, no durarían noventa días. Ayudados se va a prolongar la pelea uno o dos años más. Para ello estamos preparados y preparando al pueblo. Contamos con más de dos mil autoridades civiles establecidas en funciones y tenemos más de trescientas escuelas funcionando y sostenidas por nosotros.  El presidente interino, licenciado Emilio Portes Gil, conoce la situación, pues desde que era Secretario de Gobernación se dio cuenta de que el problema más importante Pera el Gobierno es el conflicto con la Iglesia. En alguna ocasión manifestó que la lucha con los cristeros es asunto molesto y costoso, que está ocasionando de 800 a 1000 bajas mensuales, aparte de los daños materiales y la intranquilidad en que se encuentra el país. Reconoce el presidente que se han cometido excesos en la aplicación de las leyes, y ha ordenado a los gobernadores de los Estados más afectados por nuestro movimiento libertador, que supriman los actos despóticos a que da lugar la aplicación de las leyes arbitrarias en materia de cultos.  

El 8 de mayo de 1929 Portes Gil, en entrevista con un corresponsal de la prensa norteamericana, hizo en substancia las siguientes declaraciones:  Aunque algunos católicos en particular y algunos sacerdotes, han tomado parte en la rebelión de Escobar -no menciona al movimiento libertador cristero, fiel a la conspiración del silencio fijada como norma por la masonería-, mi gobierno está persuadido de que la Iglesia, como tal, no se halla mezclada en ello, y si así lo desea, puede libremente reanudar los cultos, de acuerdo con las leyes, ya que no hay conflictos que no puedan resolverse cuando hay buena voluntad de ambos lados. Esta es la ramita de oliva que el político revolucionario lanza sin modificar la situación, puesto que habla de reanudación de cultos de acuerdo con las leyes". Se dice que algunos señores obispos han tomado en serio la insinuación y están dispuestos a tratar.

El General Gorostieta, alarmado por la posibilidad de una precipitada y no garantizada solución del conflicto religioso, escribió el 16 de mayo de 1929 a los miembros del Comité Directivo de la Liga Nacional Defensora de la Libertad.  Desde que comenzó nuestra lucha, no ha dejado de ocuparse esporádicamente la prensa nacional y aun extranjera, de posibles arreglos entre el llamado Gobierno y algún miembro señalado del Episcopado Mexicano, para terminar el problema religioso.  Una vez más, vuelve la prensa a esparcir el rumor de posibles pláticas entre el actual Presidente y el Sr. Arzobispo Ruiz y Flores. No sé lo que haya de cierto en el asunto, pero como la Guardia Nacional es institución interesada en él, quiero de una vez por todas y por el digno conducto de ustedes exponer la manera de sentir de los que luchamos en el campo, a fin de que llegue a conocimiento del Episcopado Mexicano. 

La Guardia Nacional es el pueblo mismo; vela por los intereses de ese mismo pueblo de donde ha nacido. Tiene todos los elementos necesarios para hacerla; la Guardia es el contrincante natural de todo lo que en México hay de indigno y de espurio. La Guardia tiene ya algunas armas y son éstas la única seguridad que tenemos de vivir en un relativo ambiente de justicia. Si se nos objetara que la fuerza material con que contamos no es de tomarse en consideración, podemos desmentir tal dicho con sólo hacer notar que es nuestra actitud la que provoca el intento del tirano para solucionar el conflicto. Esto está en la conciencia de todos.


Pero aún hay más; nuestra fuerza está constituida por un pequeño ejército pobre de armas, riquísimo de virtudes militares, que lucha cada día con más éxito por libertarse de una jauría rabiosa que los esclavizaba; por un pueblo entero que está decidido a conquistar todas las libertades y que tiene puestos sus ojos no en la promesa banal que puede hacerse al Episcopado, sino en la obligada transacción a que tiene que someterse el grupo que ahora nos tiraniza. Lo que nos hace falta en fuerza material no lo pedimos al Episcopado, lo obtendremos por nuestro esfuerzo; si pedimos al Episcopado fuerza moral que nos haría omnipotentes y está en sus manos dárnosla, con sólo unificar su criterio y orientar a nuestro pueblo para que cumpla con su deber aconsejándole  una actitud digna y viril, propia de cristianos y no de esclavos... Que los señores Obispos tengan paciencia, que no desesperen, que día llegará en que podamos con orgullo llamarlos en unión de nuestros sacerdotes a que vengan otra vez entre nosotros a desarrollar su Sagrada misión, entonces sí en un país de libres. ¡Todo un ejército de muertos nos manda obrar así!