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miércoles, 24 de agosto de 2016

EL MANUSCRITO DEL PURGATORIO


(AÑO 1876)

ENERO 1876.- Cuando tengas alguna cosa que decir a la Superiora y si puedes esperar, no tengas demasiada prisa por decírsela. Deja para otro tiempo la cosa, a fin de moderarte y de mortificarte. Debes preparar a Jesús una morada en tu corazón, a fin de que más allá, pueda, como ya te lo he dicho, venir a reposar. Debes otras veces disponerte del mejor modo posible a la santa Comunión. Piénsalo el día anterior y sobre todo la mañana, al despertarte. Debes otras veces, no sólo preparar una morada a Jesús, sino que también invitarlo. Porque de qué serviría preparar un  bello apartamento a un amigo, sino se le invita nunca a entrar? Invita siempre con frecuencia a Jesús con tu deseo y sobre todo con tu amor. Tienes que ser tan interior que no pierdas nunca la presencia de Jesús, ni siquiera en el fervor de la escuela. Para llegar a esto, vigílate mucho a ti misma. Respecto de la gruta. el buen Dios te ayudará y suplirá en Tolo lo que no puedas hacer; pero si quieres complacerlo, el domingo no faltes nunca. Ruégaselo lo más posible, eso es todo. El buen Dios desea hacer de ti pronto su apoyo y de tu corazón su santuario!

FEBRERO.- Sí, es verdad que en el Cielo el buen Dios recibe adoración infinita, pero así como es en la tierra que Él es ultrajado, quiere igualmente en la tierra recibir la reparación y que seas precisamente tú la que hagas tal reparación, amándolo, compensándolo con tu ternura del abandono que Él sufre de todos. Tú sabes cuánto te he dicho al respecto.

(ANUNCIACION) .- Cuando el buen Dios quiere un alma todo suya, comienza por triturarla, poco a poco como la manzana bajo la muela de una prensa para exprimirle el jugo, en sus pasiones, en la busca de sí misma en una palabra, en todos sus defectos; después cuando tal alma ha sido así triturada, Él le da la forma que quiere y, si ella es fiel, no tarda en ser toda transformada; solamente entonces el buen Jesús la colma de sus gracias de elección y la inunda de su amor.

16 JULIO.- La Eucaristía debe ser para ti un imán que te atraiga cada vez más. La Eucaristía, en una palabra, debe ser el impulso de toda tu vida entera.

28 AGOSTO. - No tengas ningún deseo si no el de amar siempre más al buen Dios y de unirte a Él cada vez más. Debes buscar cada día ser más interior y estar más unida a Jesús. Tu vida debe ser una vida interior y de unión a Jesús mediante los sufrimientos corporales y espirituales y sobre todo mediante el amor. Si quisieras corresponder a los planes de Dios con esta vida que Él de modo particular pide de ti, no sabría decirte hasta qué grado de santidad y de unión con Él, Él quisiera llevarte, ni que gracias habría de concederte!  Ya te he hecho conocer algunas de estas gracias pero las otras. No las conozco. Oh! Vigílate mucho a ti misma. Tienes que verlo, que tu sola presencia inspire la piedad!

30 AGOSTO. - RETIRO- El Retiro será para toda la comunidad, es verdad pero el buen Dios permitirá que toda la predicación sea de algún modo  para ti. Estate muy atenta. Necesitas que el Retiro te haga llegar a ser santa!. El buen Dios ha hecho tu corazón para Él solo. Abandónate a Nuestro Señor sin mirar nunca ni atrás ni adelante. Arrójate en sus brazos  divinos, estréchate a su Corazón y no temas nada, ni de allí, ni de allá. Cada mañana haz una breve oración a Nuestro Señor para adorarlo en todas las Iglesias donde lo dejan en abandono. Lleva eso en pensamiento y dile entonces cuánto lo amas y quieres compensarlo del abandono en el que lo han dejado. Renueva estas intenciones otras veces durante el día. Será cosa agradable al buen Jesús. El buen Dios desea que pienses siempre en Él, que hagas todo bajo su divina mirada: La oración, el trabajo; en una palabra, que no lo pierdas de vista en cuanto sea posible. Pero todo esto debe hacerse con tranquilidad, sin afectación, que ni siquiera se note: que sólo Jesús sepa lo que sucede entre tú y Él. Ten siempre los ojos bajos cuando no es estés encargada de vigilar y también entonces hazlo del modo más modesto posible. No tengas ningún respeto humano. Sé siempre muy humilde. Haz amar al buen Dios lo más que puedas. Deja pasar lo que es transitorio y pasa tú entre la gran multitud modestamente, o bien, si estás obligada a mostrarte, hazlo con simplicidad y refiere todo a Dios, sin turbarte si, después de haber hecho todo para agradarle, tu iniciativa tendrá buen éxito o no! Al terminar el Retiro, toma como resolución pensar con frecuencia en esto que te diré: ¡Sólo Dios! Mi Dios y mi todo! . Todo pasa y pasa pronto! . El Tabernáculo es mi reposo; La Eucaristía mi vida!; la cruz, mi herencia; María mi Madre; El Cielo mi esperanza. Si, será cosa grata al buen Dios que en la mañana no tomes mantequilla con el pan.

20 NOVIEMBRE.- No debes nunca juzgar, investigar lo que hacen tus Hermanas, Tú no responderás por ellas y no debes ni siquiera modelarlas a ellas. El buen Dios no pide de todos la misma perfección. Mortifícate y no te fijes si los otros no hacen lo que tú haces, porque el buen Dios no lo pide. Tú nunca quieres creer en lo que te digo. Has visto esta mañana lo que el buen Dios quiere de ti, porque te ha concedido lo que Él te ha pedido como signo. Y bien, sí, el buen Dios quiere que te portes con Él como con el amigo más querido y más sincero, sin tener ningún miedo. Es verdad que su majestad asusta y que eres muy pobre para atreverte a tener relaciones tan íntimas con tu Jesús, pero no es quizás El Dueño de enriquecer a quien es pobre? Pídele cualquier cosa a este buen Jesús que te hará ser rica de virtudes como verás, mientras tanto continúa actuando conforme a las inspiraciones que recibes. Ensancha tu corazón porque sobre todo amor quiere ver Jesús en él. Cuántas gracias obtendrás, si eres fiel!... Gracias, en las cuales nunca habías pensado!.


NAVIDAD 1876.- Cuando sufras algún dolor, no debes lamentarte con todos!. Eso no te alivia. Debes hablar con Jesús primero y, a veces, con frecuencia le hablas de último. Sí, estoy muy consolada y creo que el fin de mi exilio no está lejos. Ah!. Si supieras cuánto deseo ver al buen Dios!... Pero ninguno lo sabe, excepto. y, entre todas estas cosas sobrenaturales, debes ser tan natural, sencilla que nadie lo advierta ni pueda entender de que cosa se trata. Igual en cuanto al resto. Tú entiendes: busca el mayor ocultamiento que puedas sin, por esto, traducir cuanto debes hacer; todo sea sencillo!. El buen Dios quiere saber que sólo Él acontece en tu interior.