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lunes, 11 de mayo de 2020

EL SECRETO ADMIRABLE DEL SANTO ROSARIO POR SAN LUIS MARIA GRIGÑON DE MONFORT



Luis María Grignion de Montfort - Wikipedia, la enciclopedia libre
INTRODUCCION.
En cuanto a estos artículos de San Luis Maria Grigñon de Monfort nada tengo que agregar como introducción mía pues la del santo es más que suficiente para darse cuenta del valor inmenso del santo rosario que es, después del Santo Sacrificio, el arma más importante de la que disponemos contra el enemigo de la natura humana. Solo quiero recordar que san Luis María trata tan solo de los misterios tradicionales aquellos que fueron dados a Santo Domingo de Guzmán en su momento, a saber: Misterios gozosos, dolorosos y gloriosos, pero no comenta los “luminosos” agregados últimamente por los hombres y no por Dios. Aclarado esto que la Santísima Virgen María los bendiga y obtengan el fruto que buscan en la lectura de estos escritos del santo.


Rosa Blanca
A los sacerdotes.

1) Ministros del Altísimo, predicadores de la verdad, clarines del Evangelio, permitidme que os presente la rosa blanca de este librito para introducir en vuestro corazón y en vuestra boca las verdades que en él se exponen sencillamente y sin aparato.
En vuestro corazón, para que vosotros mismos emprendáis la práctica santa del Rosario y gustéis sus frutos.
En vuestra boca para que prediquéis a los demás la excelencia de esta santa práctica y los convirtáis por este medio. Guardaos, si no lo lleváis a mal, de mirar esta práctica como insignificante y de escasas consecuencias, como hace el vulgo y aun muchos sabios orgullosos; es verdaderamente grande, sublime, divina. El cielo es quien os la ha dado para convertir a los pecadores más endurecidos y los herejes más obstinados. Dios ha vinculado a ella la gracia en esta vida y la gloria en la otra. Los santos la han ejercitado y los Soberanos Pontífices la han autorizado.
¡Oh, cuán feliz es el sacerdote y director de almas a quien el Espíritu Santo ha revelado este secreto, desconocido de la mayor parte de los hombres o sólo conocido superficialmente! Si logra su conocimiento práctico, lo recitará todos los días y lo hará recitar a los otros. Dios y su
Santísima Madre derramarán copiosamente la gracia en su alma para que sea instrumento de su gloria; y producirá más fruto con su palabra, aunque sencilla, en un mes que los demás predicadores en muchos años.
2) No nos contentemos, pues, mis queridos compañeros, en aconsejarlo a los demás: es necesario que lo practiquemos. Bien podremos estar convencidos de la excelencia del Santo Rosario, más si no lo practicamos, poco empeño se tomará quien nos oiga en cumplir lo que aconsejamos, porque nadie da lo que no tiene "Coepit Jesus facere et docere" (1). Imitemos a Jesucristo, que comenzó por hacer aquello que enseñaba.
Imitemos al Apóstol, que no conocía ni predicaba más que a Jesucristo crucificado: y eso es lo que haréis al predicar el Santo Rosario, que, según más abajo veréis, no es sólo un compuesto de padrenuestros y avemarías, sino un divino compendio de los misterios de la vida, pasión, muerte y gloria de Jesús y de María.
Si creyera yo que la experiencia que Dios me ha dado de la eficacia de la predicación del Santo Rosario para convertir a las almas os pudiera determinar a predicarlo, a pesar de la moda contraria de los predicadores, os diría las conversiones maravillosas que he visto venir con la predicación del Santo Rosario; pero me contentaré con relatar en este compendio algunas historias antiguas y bien probadas. Y solamente en servicio vuestro he insertado también algunos textos latinos de buenos autores que prueban lo que explico al pueblo en francés.

Rosa Encarnada
A los pecadores.

3) A vosotros, pobres pecadores y pecadoras, un pecador mayor todavía os ofrece esta rosa enrojecida con la Sangre de Jesucristo, para haceros florecer y para salvaros. Los impíos y los pecadores impenientes claman todos los días: "Coronemus nos rosis" (1): Coronémonos de rosas. Cantemos también nosotros, coronémonos con las rosas del Santo Rosario.
¡Ah, qué diferentes son sus rosas de las nuestras! Son las rosas de ellos sus placeres carnales, sus vanos honores y sus riquezas perecederas, que muy pronto se marchitarán y perecerán; más las nuestras (nuestros padrenuestros y avemarías bien dichos, junto con nuestras obras de penitencia) no se marchitarán ni pasarán jamás y su resplandor brillará de aquí a cien mil años como al presente.
Las pretendidas rosas de ellos no tienen sino la apariencia de tales, en realidad no son otra cosa que espinas punzantes durante la vida por los remordimientos de conciencia, que los atormentarán en la hora de la muerte (con el arrepentimiento) y los quemarán durante toda la eternidad, por la rabia y la desesperación.
Si nuestras rosas tienen espinas, son espinas de Jesucristo que Él convierte en rosas. Si punzan nuestras espinas, es sólo por algún tiempo; no punzan sino para curarnos del pecado y salvarnos.
4) Coronémonos a porfía de estas rosas del paraíso recitando diariamente el Rosario; es decir tres Rosarios de cinco decenas cada uno o tres ramos de flores o coronas: 1) para honrar las tres coronas de Jesús y de María, la corona de gracia de Jesús en su encarnación, su corona de espinas en su pasión y su corona de gloria en el cielo, y la triple corona que María recibió en el cielo de la Santísima Trinidad; 2) para recibir de Jesús y de María tres coronas, la primera de mérito durante la vida, la segunda de paz a la hora de la muerte, y la tercera de gloria en el paraíso.
Si sois fieles en rezarle devotamente hasta la muerte, a pesar de la enormidad de vuestros pecados, creedme: "Percipietis coronam immarcescibilem" (2), recibiréis una corona de gloria que no se marchitará jamás. Aun cuando os hallaseis en el borde del abismo, o tuvieseis ya un pie en el infierno; aunque hubieseis vendido vuestra alma al diablo, aun cuando fueseis unos herejes endurecidos y obstinados como demonios, tarde o temprano os convertiréis y os salvaréis, con tal que (lo repito y notad las palabras y los términos de mi consejo) recéis devotamente todos los días el Santo Rosario hasta la muerte, para conocer la verdad y obtener la contrición y el perdón de vuestros pecados. Ya veréis en esta obra muchas historias de grandes pecadores convertidos por virtud del Santo Rosario. Leedlas para meditarlas.
Rosal Místico
A las almas devotas.

5) No llevaréis a mal, almas devotas, alumbradas por el Espíritu Santo, que os dé un pequeño rosal místico, bajado del cielo para ser plantado en el jardín de vuestra alma: en nada perjudicará las flores odoríferas de vuestra contemplación. Es muy oloroso y enteramente divino, no destruirá en lo más mínimo el orden de vuestro jardín; es muy puro, bien ordenado y lo conduce todo al orden y a la pureza; crece hasta una altura tan prodigiosa, adquiere una tan vasta extensión, si se le riega y cultiva como conviene todos los días, que no sólo no estorba, antes conserva y perfecciona todas las restantes devociones. Vosotros que sois espirituales me comprendéis bien; este rosal es Jesús y María en la vida, en la muerte y en la eternidad.
6) Las hojas verdes de este rosal místico representan los misterios gozosos de Jesús y de María; las espinas, los dolorosos; y las flores, los gloriosos; los capullos son la infancia de Jesús y de María; las rosas entreabiertas representan a Jesús y a María en los sufrimientos; las abiertas del todo muestran a Jesús y a María en su gloria y en su triunfo. La rosa alegra con su hermosura: Ved aquí a Jesús y María en sus misterios gozosos, pica con sus espinas; ved aquí a Jesús y María en sus misterios dolorosos; regocija con la suavidad de su aroma: vedlos, en fin, en sus misterios gloriosos.
No despreciéis, pues, mi planta excelente y divina: plantadla en vuestra alma, adoptando la resolución de rezar el Rosario. Cultivadla y regadla rezando fielmente todos los días y haciendo buenas obras y veréis cómo este grano que parecía tan pequeño llegará a ser con el tiempo un árbol grande, donde las almas predestinadas y elevadas a la contemplación harán sus nidos y morada para guardarse a la sombra de sus hojas de los ardores del sol, para preservarse en su altura de las bestias feroces de la tierra y para ser, en fin, delicadamente alimentadas con su fruto, que no es otro que el adorable Jesús, a quien sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén. Dios solo.
Capullo de Rosa
A los niños.

7) A vosotros, amiguitos míos, os ofrezco un hermoso capullo de rosa; es el granito de vuestro Rosario, que os parecerá tan insignificante. Mas ¡oh, qué precioso es ese granito! ¡Qué admirable es ese capullo! ¡Cómo se desarrollará si rezáis devotamente vuestra avemaría! Mucho sería pediros que rezarais el Rosario todos los días; rezad por lo menos diariamente un tercio del Rosario con devoción, y será una linda corona de rosas que colocaréis en las sienes de Jesús y de María. Creedme; y escuchad una hermosa historia, y no la olvidéis.
8) Dos niñas, hermanitas, estaban a la puerta de su casa rezando devotamente el Santo Rosario.
Se les apareció una hermosa Señora, la cual se aproxima a la más pequeña, que tenía de seis a siete años, la toma de la mano y se la lleva. Su hermana mayor la busca llena de turbación y, desesperada de poder encontrarla, vuelve a su casa llorando. El padre y la madre la buscan tres días sin encontrarla. Pasado este tiempo, la encuentran a la puerta con el rostro alegre y gozoso.
Le preguntan de dónde viene y contesta que la Señora a quien rezaba el Rosario la había llevado a un lugar muy hermoso y le había dado a comer cosas muy buenas y había colocado en sus brazos a un Niño bellísimo. El padre y la madre, recién convertidos a la fe, llamaron al Padre Jesuita que los había instruido en ella y en la devoción del Rosario y le contaron lo que había ocurrido. De sus propios labios lo hemos sabido nosotros. Aconteció en el Paraguay (1).
Imitad, amados niños, a estas dos fervorosas niñas; rezad todos los días, como ellas, el Rosario, y mereceréis así ver a Jesús y a María: si no en esta vida, después de la muerte, durante la eternidad. Amén.
Sabios e ignorantes, justos y pecadores, grandes y pequeños, alaben y saluden día y noche con el Santo Rosario a Jesús y a María.
"Salutate Mariam, quae multum laboravit in vobis" (2).


jueves, 7 de mayo de 2020

El proyecto político global impuesto con ‎el Covid-19 como coartada


 Donald Rumsfeld y de George W. Bush.
Las reacciones ineptas de los gobiernos europeos ante la epidemia de Covid-19 fueron ‎dictadas por ex consejeros de Donald Rumsfeld y de George W. Bush. Al contrario de ‎lo que afirma la retórica pública, no tienen ningún objetivo médico. Lejos de ‎responder a la realidad de la epidemia, lo que se busca es transformar las sociedades ‎europeas para integrarlas al proyecto político-financiero de Estados Unidos. ‎

Independientemente de saber si la epidemia de Covid-19 es natural o si ha sido provocada, este ‎hecho ofrece a un grupo transnacional la posibilidad de imponer repentinamente su proyecto ‎político sin que nadie lo discuta y sin exponerlo siquiera. ‎
En cuestión de semanas hemos visto Estados supuestamente democráticos suspender las ‎libertades fundamentales, prohibiendo a la gente salir de sus casas, participar en mítines o hacer ‎manifestaciones, bajo la amenaza de multas o de ir a la cárcel. La escolarización obligatoria ‎establecida por ley para los menores de 16 años ha sido abolida temporalmente. Millones de ‎trabajadores han sido privados de empleo y enviados al paro de manera autoritaria y cientos ‎de miles de empresas también han sido obligadas a cerrar sus puertas, que no podrán reabrir. ‎
Sin ningún tipo de preparación previa, los gobiernos han empujado las empresas a establecer el ‎teletrabajo… y todas las comunicaciones a través de internet son grabadas por el sistema ‎Echelon. Eso significa que los «Cinco Ojos» (Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Reino Unido y ‎Estados Unidos) ya tienen en sus archivos lo necesario para descubrir los secretos de casi todos ‎los industriales europeos. En ese aspecto, ya es demasiado tarde. ‎
Esas transformaciones de orden social carecen de justificación médica. Ningún tratado de ‎epidemiología en el mundo había planteado, y menos aún aconsejado, un «confinamiento ‎general obligatorio» para luchar contra una epidemia. ‎
Los dirigentes políticos de los Estados miembros de la Unión Europea se quedaron paralizados ‎ante las proyecciones matemáticas delirantes que les predecían verdaderas hecatombes en sus ‎respectivos países [1]. Corrieron entonces a buscar la «salvación» en ‎las soluciones prefabricadas de un poderoso grupo de presión con cuyos miembros se habían ‎reunido en el Foro Económico de Davos y durante las conferencias de seguridad que se realizan ‎anualmente en Munich [2]. ‎
El «confinamiento general obligatorio» había sido concebido hace 15 años, en el seno de la ‎administración de George Bush hijo, pero no como una herramienta de salud pública sino para ‎militarizar la sociedad estadounidense utilizando como coartada un ataque previo de ‎bioterrorismo. Ese es el proyecto que se aplica actualmente en Europa. ‎
El plan inicial, concebido hace más de 20 años alrededor de Donald Rumsfeld –presidente de la ‎transnacional farmacéutica estadounidense Gilead Science antes de convertirse en secretario ‎de Defensa de la administración de George W. Bush– preveía adaptar Estados Unidos a la ‎financiarización global de la economía. Se trataba de reorganizar el mundo mediante una especie ‎de “división del trabajo” por regiones. Los países de las zonas geográficas no integradas a la ‎economía serían sometidos a un proceso de destrucción de sus Estados para convertirlos en ‎simples “tanques” o reservas de materias primas mientras que los países de las zonas ‎desarrolladas (incluyendo la Unión Europea, Rusia y China) serían responsables de la fabricación ‎de productos, con Estados Unidos como productor de armamento y en el papel de “policía del ‎mundo”. ‎
Con ese objetivo se creó en 1997, en el seno del American Enterprise Institute (AEI) [3] –think tank ya existente desde 1938–, un nuevo grupo: el «Proyecto ‎para el Nuevo Siglo Americano» (PNAC). Este último anunció con bastante crudeza parte de ‎su programa… pero sólo una parte, la parte destinada a convencer a los grandes donantes de ‎fondos para que financiaran la campaña electoral de George Bush hijo. El 11 de septiembre ‎de 2001, dos grandes aviones de pasajeros se estrellaron contra el World Trade Center en ‎Nueva York, se activó el programa llamado de «Continuidad del Gobierno» (CoG), a pesar de ‎que la situación existente no correspondía a los parámetros previstos para su aplicación. ‎Los miembros del Congreso estadounidense y sus equipos de trabajo fueron recluidos en un ‎inmenso bunker, a 40 kilómetros de Washington, y el «Gobierno de Continuidad», cuya ‎composición es altamente secreta, asumió el poder en Estados Unidos hasta el final de aquel día. ‎
Aprovechando el shock emocional provocado por los atentados del 11 de septiembre, ese grupo ‎impuso la adopción de un voluminoso código antiterrorista que ya había sido redactado desde ‎mucho antes –la llamada «Ley Patriota»(USA Patriot Act)–; creó un extenso y poderoso sistema ‎de vigilancia interna –el Departamento de Seguridad de la Patria (DHS o Homeland Security)–; ‎reorientó la misión de las fuerzas armadas estadounidenses en función de la división global del ‎trabajo que se planeaba imponer (Doctrina Cebrowski [4]) y emprendió la «guerra sin fin». En resumen, la pesadilla que ‎estamos viviendo desde hace 20 años es el mundo diseñado por ese grupo.‎
Si no nos despertamos, el grupo actual, cuyo elemento visible es el doctor Richard Hatchett, ‎trasladará a la Unión Europea aquel programa concebido para Estados Unidos. Impondrá de ‎forma duradera una aplicación de rastreo en los teléfonos móviles para vigilar los contactos ‎individuales de todos, arruinará las economías de ciertos países para transferir la fuerza de trabajo ‎hacia la industria del armamento y acabará convenciéndonos de que China es responsable de la ‎epidemia de Covid-19, con lo cual se justificaría aplicar a China la llamada «doctrina de ‎contención» (Containment).‎
Si no nos despertamos, la OTAN –que supuestamente estaba en «estado de muerte cerebral»– ‎va a reorganizarse. Se extenderá por el Pacífico, comenzando con la incorporación de Australia ‎‎ [5]. ‎
Si no nos despertamos, la enseñanza será reemplazada por un sistema de adquisición de saber a ‎domicilio, nuestros niños se convertirán en cotorras desprovistas de espíritu crítico, sabiendo ‎de todo pero sin conocer nada. ‎
En el mundo que se prepara para los ciudadanos de la Unión Europea, los grandes medios de ‎comunicación ya no serán financiados por la industria del petróleo sino por lo que ha dado en ‎llamarse «Big Pharma». Nos convencerán de que todas las medidas adoptadas eran las más ‎adecuadas y en internet los motores de búsqueda impondrán a las fuentes no conformes las ‎peores calificaciones en términos de credibilidad, en función de lo que piensan los autores de sus ‎artículos pero sin importar la calidad de sus razonamientos. ‎
Todavía estamos a tiempo de reaccionar. ‎
………………………………………………………………………………….
[1] «Covid-19: Neil Ferguson, el Lysenko del liberalismo», Thierry ‎Meyssan, Red Voltaire, 19 de abril de 2020.
[2] «Covid-19 y “Amanecer Rojo”», por Thierry ‎Meyssan, Red Voltaire, 28 de abril de 2020.
[3] «El Instituto ‎Norteamericano de la Empresa», por Red Voltaire, ‎‎13 de marzo de 2005.
[4] ‎«El proyecto militar de Estados Unidos ‎para el mundo», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, ‎‎22 de ‎agosto ‎de 2017.‎
[5] «La OTAN pretende convertirse en ‎alianza atlántico-pacífica», por Thierry ‎Meyssan, Red Voltaire, 10 de diciembre de 2019.



martes, 5 de mayo de 2020

ESTUDIO DOCTRINAL SOBRE EL MILAGRO. (Santo Tomás de Aquino)

Archivo:La resurrección de Lázaro, de Juan de Barroeta (Museo del ...
Posibilidad del milagro (segunda parte y final)

Posible, en general,  es todo aquello que puede ser o suceder, o sea, todo lo que es apto para existir. Pero esta noción general admite diversidad de aspectos. Y así, es posible:

1) Todo lo que existe realmente.

2) Todo lo que podría ser o existir realmente, o sea, todo lo que es intrínseca mente apto para existir:

a) Por no envolver contradicción alguna (ejemplo; una casa de oro)

b) Ni ser contrario a las leyes naturales, físicas o psicológicas (a no ser que las anule en un caso dado el Autor mismo de esas leyes; aquí es donde cabe el milagro.)

En cuanto a la noción de imposible es todo aquello que no puede ser ni existir, por contener contradicción intrínseca o ser contrario a las leyes de la naturaleza. Pero también en esto se pueden considerar tres casos completamente distintos, según que la imposibilidad sea de orden metafísico, físico o moral. Y así:

a) Imposibilidad metafísica. Es la de aquellas cosas que de ninguna manera se puede hacer por haber una intrínseca contradicción, (por ejemp; que dos más dos sean cinco, que el circulo sea cuadrado). La imposibilidad metafísica es tan absoluta, que no puede ser hecha ni siquiera por la potencia infinita de Dios, ya que la contradicción es una mera quimera que no existe ni puede existir más que en nuestra imaginación. El milagro no entra o no es posible en las cosas que son metafísicamente imposibles.

b) Imposibilidad física. Son aquellas cosas que no pueden ser hechas naturalmente por oponerse a las leyes fijas y constantes de la misma naturaleza (que un muerto resucite, que una piedra después de lanzada asía arriba no caiga, que el sol retroceda en su camino etc.) Aquí cabe y se da perfectamente el milagro, porque no es contrario sino perfectamente posible siempre y cuando excepcionalmente Dios suspenda las leyes de la naturaleza y no de otra manera.

c) Imposibilidad moral Es la de aquellas cosas que no suelen suceder según la marcha normal y el curso ordinario de las cosas (que una madre mate a su hijo); pero no implicando contradicción intrínseca o metafísica, y no oponiéndose tampoco a ninguna ley física de la naturaleza, pueden ocurrir alguna vez sin la necesidad de la intervención divina. Santo tomas nos da la razón teológica de lo que arriba hemos dicho: “Si se atiende al orden de las cosas en cuanto este depende de la primera causa, Dios no puede hacer nada contra el orden de las cosas. Obraría contra su presciencia, o bondad, si lo hiciera. Pero si se considera el mismo orden de las cosas en cuanto dependiendo de cualquiera de las causas segundas, de este modo Dios puede obrar fuera del orden de las cosas. San Agustín dice: “Dios obra contra el curso ordinario de la naturaleza; pero de ningún modo contra la ley suprema, porque no puede obrar contra sí mismo” (de doctrina católica)

Causa de los Milagros; (Causa Material)

La materia o sujeto potencial donde puede realizarse el milagro es la naturaleza individual, o cualquier cosa natural individualmente considerada (agua, pan, cadáver, ciego, ranas etc.). Más en esto se deben considerar en dos aspectos, el acto primero y el acto segundo. En el caso del acto primero, la ley  natural es absolutamente inmutable. No puede ser alterada por nadie dado que es la razón de ser y ni aun Dios puede cambiar las esencias de las cosas (que el fuego deje de quemar porque lo suyo es quemar). En el segundo aspecto o acto segundo, puede suspenderse el efecto sin incurrir en contradicción alguna; y esto solo en virtud de un milagro (como el caso de los tres jóvenes del horno ardiente) (Cf. Santo Tomas, de potentia q. 6 a ad 20)

Causa formal

La causa formal del milagro, o sea, aquello que lo constituye intrínsecamente en cuanto tal dándole el ser y la categoría de milagro, es su trascendencia sobre todo el orden natural, su especialidad trascendente. Esto lleva consigo las siguientes notas: 

1) La simple naturaleza no tiene poder alguno para producir por sí misma un milagro

2) Existe en el sujeto del mismo una tendencia o disposición  a la que el milagro realiza (la tendencia del fuego a quemar, aunque milagrosamente no queme)

3) Sin embargo, hay en el sujeto del milagro una potencia obediencial para recibir la acción milagrosa de Dios (capacidad en que el agua para convertirse en vino)

4) Dios es su causa eficiente, ya sea directamente sin intermediario alguno, ya valiéndose de una criatura como causa instrumental (de un santo taumaturgo)

Causa eficiente del milagro

La causa eficiente del milagro es doble: principal e instrumental, he aquí lo que dice santo Tomas: “Lo que está comprendido totalmente dentro del orden establecido no puede obrar por encima de él. Pero toda criatura está comprendida dentro del orden que Dios estableció en las cosas. Luego ninguna criatura puede obrar por encima de este orden, es decir, hacer milagros” (Cf. II-II 178, 2.) Sin embargo Dios puede utilizar como una causa instrumental para hacer un milagro a una criatura racional (ángeles, hombres) e incluso irracionales como el caso de la burra de Balam. Santo tomas al respecto dice: “Hablando de milagros, los hay que no son verdaderos, sino hechos fantásticos, con los que queda el hombre burlado, pareciéndoles ver lo que no es. Otros son hechos reales, pero no tienen verdadera razón de milagro, pues se realizan con la ayuda de las causas naturales, ambas cosas pueden ser ejecutadas por los demonios como ya vimos en su lugar. (tratado de angelis) Pero los verdaderos milagros no pueden ser obrados sino es por el poder divino, y los obra Dios para utilidad de los hombres. Y esto es de dos modos: uno, para confirmación de la verdad predicada: otro, para demostración de la santidad de algunos a quien Dios quiere proponer como ejemplo de virtud. En la solución de las dificultades. Añade Santo Tomas las siguientes interesantes precisiones:

1) Los milagros son verdaderos testimonios de aquello para que se realiza, de suerte que los malos no pueden obrar verdaderos milagros para confirmación de su doctrina ; aunque si los pueden hacer en confirmación del nombre de Cristo, que invocan, o de la virtud de los sacramentos que administran (ad. 3)

2) Como dice San Agustín: “No se atribuye a todos los santos el obrar milagros para  que los débiles de entendimiento no sean engañados por el pernicioso error de creer que son mayores esos dones extraordinarios que las obras de santidad y justicia con las que se merece la vida eterna” (ad, 4)

Causa final.

a) El fin último absoluto del milagro no puede ser otro que el fin último de la creación: la gloria de Dios, o más exactamente, el mismo Dios glorificado en sus obras.

b) El fin último relativo no puede ser el mundo físico sino un ser inteligente que los perciba, o sea, el hombre o el ángel.

c) El fin próximo o inmediato es muy variado: beneficiar a un desgraciado, poner de manifiesto la santidad de uno de sus siervos, testificar la sobrenatulalidad de una aparición (la Virgen de Lourdes o Fátima.) y otras cosas semejantes.

COLOFON.

Al elaborar el presente estudio sobre los milagros según la teología católica, mi intención es el tratar de ser lo más objetivamente posible para el beneficio general de quienes nos hacen el favor de seguir este blog, no es nuestra intención hacer polémica sobre este asunto. Mas también es inevitable no abordar los temas de actualidad dado que ellos han generado indignación en unos y perturbación en otros, como ya lo dije al principio de este escrito. Más concretamente sobre los milagros de la nueva misa o novus ordo, sobre este tema hay unas cosas por aclarar, siguiendo siempre a Santo Tomas de Aquino, partiendo de las conclusiones sacadas por el doctor angélico en las cuales, a modo de resumen, quedo claro que:

En general

a) Solo Dios es el único que puede realizar milagros absolutamente en el orden sobrenatural, dejando el orden preternatural a los ángeles y los hombres

b) Los demonios no pueden obrar milagros en absoluto en cuanto al orden sobrenatural, pero si actúan en el plano u orden natural acción que se conoce como preternatural

c) tanto los santos como los ángeles que quedaron confirmados en gracia si pueden obrar milagros. No por si mismos sino como instrumentos de Dios, como dice santo Tomas, ya sea para exaltar a tal o cual santo y dar gloria a Dios o hacer ver sus maravillas a los hombres por medio de los ángeles como lo dice San Rafael Arcángel: “Bendecid al Dios de los cielos y glorificadle delante de todos los vivientes, pues ha mostrado en vosotros su misericordia” (Tob. XII, 6)

d) Los malos no pueden obrar milagros para fundamentar sus doctrinas erróneas, según dice Santo Tomas, y, entran en este apartado; los herejes de todos los tiempos, cismáticos etc. Pero Dios si puede obrar milagros por medio de ellos y a pesar de ellos.
En particular.

Se trata de saber si en la “nueva misa”, aplicando los principios que rigen los milagros según Santo Tomas, se pueden dar milagros en sentido más estricto de la palabra y en el orden sobrenatural. Absoluto. La respuesta es no, por múltiples razones que las podemos resumir a dos si nos apegamos a lo expuesto en este articulo:

1) dice un dicho latino: “Nadie da lo que no tiene”. El rito moderno o “nueva misa” ha sido modificado desde la raíz de tal manera que no tiene en absoluto la santidad del venerable rito latino (rito canonizado por San Pio V) para no dar la gracia del sacramento propiamente asignada al mismo. Ahora bien, en virtud, de estos cambios radicales, no pueden darse milagros en este rito que, además NO TIENE INTENCION DE CONSAGRAR, según se desprende del comentario acertado de los cardenales Otaviani y Bacchi (breve examen crítico y Mons. Lefebvre sermón de ordenaciones del 30 de noviembre de 1986, en la Reja Argentina) y su origen es herético según lo señala san Pio X en su encíclica Pcendi Gregis al hablar del modernismo señalándolo como la CLOACA DE TODAS LAS HEREJIAS, modernismo que ya, en su tiempo, estaba destruyendo a la Iglesia como el salitre lo hace con las casas. Por lo tanto no puede haber milagros dentro de la “nueva misa” y si tales motivos dados más arriba NO son insuficientes recordemos que en el orden sobrenatural en virtud de su imposibilidad física dado que la forma ha sido cambiada no por Dios sino por los hombres (Concilio Vaticano II) quienes le negaron su fin último que es la gloria y alabanza de Dios.

Por lo tanto queda claro que, “Un árbol malo no puede dar frutos buenos”




lunes, 4 de mayo de 2020

Covid-19 y “Amanecer Rojo”‎



La epidemia de Covid-19 ha matado hasta ahora más de 200 000 personas en todo ‎el mundo y sumido en el pánico a miles de millones. Ese pánico priva a quienes ‎lo sienten de todo sentido crítico, lo cual les lleva a aceptar decisiones políticas ‎estúpidas. Un grupo de personalidades, que se denomina a sí mismo ‎“Amanecer Rojo”‎ (Red Dawn) y cuya correspondencia ha sido dada a conocer en Kaiser Healt ‎News y en el sitio web del New York Times, ha logrado imponer una ideología ‎apocalíptica según la cual China ha declarado la guerra a Occidente, cuya única ‎posibilidad de protegerse consistiría en confinar a todos los civiles.‎
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El doctor Richard Hatchett fue consejero del presidente estadounidense George Bush hijo, bajo ‎cuya administración él mismo concibió la idea del confinamiento obligatorio de la población ‎civil. Richard Hatchett dirige hoy la Coalition for Epidemic Preparedness Innovations (CEPI), un ‎grupo de coordinación mundial para la inversión en vacunas creado por el Foro de Davos ‎alrededor de la fundación de Bill Gates. Hatchett fue el primero en hablar del Covid-19 como ‎de una “guerra”.‎

En un artículo anterior [1], ya demostré cómo las aterradoras ‎previsiones sobre la cantidad de decesos que provocaría el Covid-19 fueron elaboradas sobre ‎bases erróneas y por un charlatán, el profesor Neil Ferguson, cuyas predicciones siempre han ‎acabado estrellándose contra las cifras reales durante las dos últimas décadas. ‎

También mostré en otro artículo [2] que el ‎objetivo de las medidas de confinamiento adoptadas en China no era de naturaleza médica sino ‎que más bien político. Queda por explicar de dónde sale la idea del ‎confinamiento obligatorio y generalizado de toda la población, cuya implantación se inició ‎en Occidente. ‎

Aunque pasé semanas enteras consultando libros sobre epidemiologia, no encontré en ninguno ‎algo similar a esa medida. En toda la Historia nunca se ha combatido una epidemia encerrando ‎en sus casas a toda la población sana. Fue entonces cuando Kaiser Health News vino a levantar una ‎esquina del velo con la publicación de cierta correspondencia: se trata de una medida concebida y ‎planificada en 2005-2007 por la administración de George Bush hijo.‎


Acuartelamiento de militares y civiles

En 2005, el Departamento de Estado estadounidense estudiaba cómo prepararse para enfrentar ‎eventuales acciones de bioterrorismo contra las tropas de Estados Unidos desplegadas en otros ‎países. Partiendo del principio neoconservador según el cual los terroristas siempre son ‎extranjeros, y por ende nunca podrían penetrar en las instalaciones militares estadounidenses, el ‎servicio de Salud se preocupaba por prevenir los ataques a los que los soldados de ‎Estados Unidos podrían verse expuestos al salir de sus bases. Desde ese punto de vista, aislar a ‎los enfermos en los hospitales y mantener a los soldados sanos dentro de los cuarteles era una ‎opción lógica. De hecho, las bases militares estadounidenses son como pequeñas ciudades, están ‎concebidas para enfrentar un asedio y es teóricamente posible vivir dentro de ellas durante meses. ‎

Sin embargo, el entonces secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, tenía intenciones de ‎transformar la sociedad, llegando a hacer desaparecer la diferencia que separa a los civiles de los ‎militares, lo cual permitiría incorporar más fácilmente los civiles a la guerra total contra ‎el terror. Así lo explicaba, en septiembre de 2001, el propio Donald Rumsfeld en las páginas del ‎‎Washington Post [3].‎

Por consiguiente, el doctor Carter Mecher, del servicio de salud a cargo de los veteranos ‎de guerra (Department of Veterans Affairs) y el doctor Richard Hatchett, miembro del Consejo de ‎Seguridad Nacional de George W. Bush, recibieron entonces la tarea de extender al ámbito de ‎los civiles lo que en el mundo militar se denomina “acuartelamiento”. Pero no fue hasta 2006, ‎justo antes de que Rumsfeld dejara el Pentágono, que los doctores Carter Mecher y Richard ‎Hatchett lograron imponer esa norma al CDC (la agencia estadounidense a cargo de la ‎prevención y el control de enfermedades). ‎

La adopción de esa norma desató en Estados Unidos un vendaval de protestas, encabezado por ‎el profesor Donald Henderson, quien había dirigido tanto la escuela de salud pública de la ‎Universidad Johns Hopkins como el sistema estadounidense de respuesta a las epidemias. Para ‎el profesor Donald Henderson –y para todos los médicos que se expresaron en aquel ‎momento– el confinamiento generalizado de la población no tiene ningún sentido desde el punto ‎de vista médico y además viola las libertades fundamentales. Se trata ni más ni menos que de la ‎deriva totalitaria de la administración de Bush hijo, que impuso la adopción de la llamada ‎‎«Ley Patriota» (USA PATRIOT Act) a raíz de los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001. ‎

En 2017, todos los documentos oficiales estadounidenses sobre la adopción como norma del ‎confinamiento generalizado de la población fueron destruidos por la administración Trump. ‎Richard Hatchett se convirtió en director de la Coalition for Epidemic Preparedness Innovations ‎‎(CEPI), que coordina las investigaciones mundiales en materia de vacunas. ‎
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Uno de los correos electrónicos de Amanecer Rojo. En este mensaje, ‎el doctor Lawler se refiere al plan de encierro forzoso de la población civil elaborado bajo ‎el presidente George Bush hijo por los doctores Carter Mecher y Richard Hatchett.

«Amanecer Rojo»

Todos hemos podido seguir las evidentes contradicciones de la Casa Blanca en sus contactos con ‎la prensa sobre el Covid-19. El doctor Anthony Fauci, efímera referencia científica de la ‎Casa Blanca, aconsejó la adopción de las medidas autoritarias para contener la epidemia mientras ‎que el aparentemente inconsciente Donald Trump se oponía a las medidas de confinamiento ‎en nombre de la Libertad de todos. ‎

Para demostrar la incompetencia del presidente Trump, los aliados del doctor Anthony Fauci ‎‎“filtraron” a la prensa una parte de su propia correspondencia [4]. En ella puede verse que ‎los aliados del doctor Fauci formaron un grupo de discusión y de acción llamado Red Dawn ‎‎(Amanecer Rojo) [5]. ‎

‎El nombre “Amanecer Rojo” (Red Dawn) hace referencia a una ‎operación organizada en 1984 por el entonces secretario de Defensa Caspar Weinberger, quien ‎envió a Europa y Latinoamérica una delegación que reclamaba la ayuda de todos los países ante ‎una invasión inminente contra Estados Unidos. ‎

Jean-Michel Baylet, en aquella época secretario de Estado ante el ministro de Exteriores ‎de Francia, me contó aquel grotesco intento estadounidense de manipulación. Un nutrido grupo ‎de generales estadounidenses llegó a París para explicar –con toda la seriedad del mundo y ‎presentando un montón de diapositivas– que dos pequeños países latinoamericanos, Cuba ‎y Nicaragua, amenazaban a Estados Unidos. En la sala, los diplomáticos franceses pasaron del ‎estupor inicial, al ver que los estadounidenses los creían verdaderamente imbéciles, a los ‎esfuerzos por no estallar de risa ante tales afirmaciones. En respaldo a aquella campaña, ‎el Pentágono hizo rodar en Hollywood una película de propaganda con Patrick Swayze y Charlie ‎Sheen. En 2003, el Pentágono recuperó la denominación “Red Dawn” para designar la operación ‎de captura del presidente iraquí Saddam Hussein.‎

Hoy en día, al identificarse como Red Dawn (Amanecer Rojo), las 37 personalidades que ‎componen el grupo en cuestión ponen de manifiesto su anticomunismo visceral. La URSS ya ‎no existe pero el Partido Comunista sigue dirigiendo China, país designado como origen del ‎Covid-19. Amanecer Rojo dice tener que recuperar el poder para dirigir la guerra. ‎

Entre los miembros de ese grupo también están los inevitables doctores Anthony Fauci (director ‎del National Institute of Allergy and Infectious Diseases) y Robert Redfield (director de los Centers ‎for Disease Control and Prevention, o CDC) y también los doctores Carter Mecher (consejero en el ‎Department of Veterans Affairs) y Richard Hatchett (ahora director del CEPI), los mismos que, ‎bajo la administración de George W. Bush, impusieron extensión a la población civil de la regla ‎militar del acuartelamiento. ‎

Las ideas del doctor Richard Hatchett han sido adoptadas de forma íntegra en Francia por ‎el presidente Emmanuel Macron, o sea “esto es una guerra y tenemos que confinar a todos ‎los civiles en sus domicilios para protegernos”. También las han adoptado algunos gobernadores ‎estadounidenses, pero no el presidente Donald Trump. ‎

El resto es lo que ya conocemos. El pánico se ha apoderado de la opinión pública en la mayoría de ‎los países. Los dirigentes políticos, temiendo ser acusados de negligencia, imitan a los que ‎iniciaron la aplicación del confinamiento generalizado. La regla estadounidense de origen militar, adoptada ‎en Francia, se ha propagado como el virus que supuestamente debería combatir, deteniendo ‎prácticamente la economía mundial. Ahora están empezando a verse problemas de ‎aprovisionamiento alimentario en casi todas partes y, si no se hace algo pronto, comenzarán a ‎aparecer hambrunas, incluso en ciertos sectores sociales de los países ricos. ‎

Thierry Meyssan
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[1] «Covid-19: Neil Ferguson, el Lysenko del liberalismo», por ‎Thierry Meyssan, Red Voltaire, 19 de abril de 2020.
[2] «Covid-19: propaganda y manipulación», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 21 de marzo de 2020.
[3] “A New Kind of War”, Donald Rumsfeld, The Washington Post, 7 de ‎septiembre de 2001.
[4] Documento: ‘Red Dawn’ Emails (80 p., 24,8 Mo).
[5] “‘Red Dawn Breaking Bad’: Officials Warned About Safety Gear Shortfall Early ‎On, Emails Show”, Rachana Pradhan y Christina Jewett, Kaiser Health ‎News, 28 de marzo de 2020; “The ‘Red Dawn’ Emails: ‎‎8 Key Exchanges on the Faltering Response to the Coronavirus”, ‎Eric Lipton, The New York Times, 11 de abril de 2020; “The Social Distancing Origin Story: ‎It Starts in the Middle Ages”, Eric Lipton y Jennifer Steinhauser, The New York Times, 23 de abril ‎de 2020.