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miércoles, 3 de agosto de 2016

TRATADO DE LOS ANGELES - SANTO TOMAS DE AQUINO

INTRODUCCION A LA CUESTION LII
(CONTINUACION)

III.-EXPOSICION TEOLOGICA OE SANTO
TOMÁS


a) EL HECHO DE LA PRESENCIA DE LOS ÁNGELES EN EL LUGAR- Que los ángeles pueden de hecho estar de algún modo en el lugar, es una verdad que, como se ha visto, háyase expresamente en las divinas escrituras.

b) EL MODO.-Esto supuesto, al determinar el modo, la doctrina que, con la lógica de siempre, expone el Angélico en estos tres artículos, comparando los ángeles con el lugar, puede resumirse en las siguientes proposiciones:

1. Los ángeles no están en el lugar como los cuerpos, de una manera propia y circunscritiva, localmente (a. 1), sino de una manera que trasciende el lugar. Es consecuencia lógica de la naturaleza intrínseca de los ángeles, completamente inmaterial y perfectamente incorpórea, Las cosas ocupan un lugar en sentido propio por razón de la cantidad dimensiva, de la cual precisamente carecen los ángeles. "Dado que el lugar es una cosa corpórea, el que un ser esté en un lugar puede entenderse de dos maneras: o como están las demás cosas, esto es, al modo como una cosa está en otra, de cualquier manera que sea, por ejemplo, coma los accidentes de lugar están en un lugar; o bien que esté según el modo propio del lugar, como lo están los seres localizados.” Sobre este tema completa el angélico doctor: Conviene al ángel estar en un lugar, pero que el ángel y el cuerpo están en un lugar se dice de modo equívoco. El cuerpo está en un lugar, debido a que está unido al lugar por contacto de su cantidad dimensiva con él [21]. Esta no existe en el ángel, pero, en cambio, tiene la cantidad virtual. Luego por la aplicación de la virtud angélica a un lugar, de cualquier modo que sea, es por lo que se dice que el ángel está en un lugar corpóreo y por esto salta ara vista que no hay para qué hablar de que el ángel sea medido por el lugar ni que que ocupe un, sitio en lo extenso, ya que éstas son cosas que convienen al cuerpo localizado, precisamente por cuanto tiene cantidad dimensiva. Tampoco cabe decir que esté contenida por el lugar, porque la substancia incorpórea que se pone en contacto con una cosa corpórea (un cuerpo normado por el ángel) por su virtud, la contiene y no está contenida por ella; y así el alma está en el cuerpo como continente y no como contenida. Se dice, pues, que el ángel está en un lugar corpóreo, no como contenido, sino coma el que de algún modo lo contiene. Por si no queda claro lo anterior Santo Tomás señala tres diferencias entre el contacto de la cantidad dimensiva y el de la cantidad virtual u operatíva La primera es porque en este contacto (virtual) lo que es indivisible puede tocar a lo que es divisible, lo cual no acontece en el contacto corpóreo; así, con un punto no se puede tocar más que algo divisible, mientras que la substancia intelectual, aunque sea indivisible, puede tocar la cantidad divisible obrando en ella. Pues es distinto el modo como el punto y la substancia intelectual son indivisibles, El punto lo es como término de la cantidad, y de ahí que tiene una situación determinada en la cantidad continua, más allá de la cual no puede extenderse; pero la substancia intelectual es indivisible, en cuanto que está fuera de todo género de cantidad, por lo cual no es necesario que toque algo indivisible determinado.

En segundo lugar, el contacto de la cantidad se da sólo en y mediante las superficies, mientras que el contacto operativo se extiende al todo que se toca, pues en tanto se dice que una cosa se toca de este modo en cuanto que recibe la acción y se mueve, lo que acaece por estar en potencia para recibida, que se da en el todo y no sólo en la superficie del todo, por donde es al todo al que se aplica la acción.

De aquí se sigue la tercera diferencia, y es que, siendo el contacto cuantitativo sólo según las superficie, es necesario que el que toca sea algo extrínseco a lo que sé toca, y no puede penetrar las partes intimas por oponer resistencia; en cambio, el contacto virtual de las substancias intelectuales, alcanzando las partes íntimas, hace que la substancia que toca esté dentro de la tocada como cundiendo por toda ella sin impedimento alguno. Y así es como la substancia intelectual puede unirse al cuerpo por el contacto de su virtud operativa" (Cant. Gent., lib. n, cap. 56).

2."Dicese que el ángel está en el lugar en sentido trasladado e impropio, por analogía de proporcionalidad con el modo de estar los cuerpos localizados en cuanto que el ángel aplica a los cuerpos su virtud o poder operativo. La razón es que la cantidad dimensiva no existe en el ángel, pero, en cambio, tiene la cantidad virtual. Luego por la aplicación de la virtud angélica a un lugar, de cualquier modo que sea, es por lo que se dice que el ángel está en un lugar corpóreo" (a. 1). Cómo haya de entenderse esa aplicación de la virtud o poder angélicos, nos lo dice Santo Tomás en otra parte: "Que una cosa quede determinada a un lugar, en tanto se da en cuanto de alguna manera se aplica a aquel lugar y no a otro. Esta aplicación puede entenderse según la situación, o según el contacto, o según la forma, o según alguna operación. Según la forma, como el alma está en el cuerpo; mas el ángel no puede estar así en una cosa localizada, pues no es acto o forma de cuerpo alguno. Según una situación determinada, como el punto está en la línea que determina.

Tampoco así puede estar el ángel en el lugar, porque su esencia abstrae de toda situación. Según el contacto, como está el cuerpo en el lugar. Pero el contacto puede entenderse de dos maneras: propia y metafóricamente. Tocarse en, sentido propio es tener juntas las superficies, habere ultima simul; y es evidente que esto no puede convenir al ángel. Mas el contacto en sentido metafórico se da por la acción... Y este contacto es el, que puede convenir al ángel...; de ahí que, debiendo decir: "Aquí obra", abusivamente 'decimos: "Aquí obra" (I Sent., disto 37, q. 3, a. 1). y más adelante aclara:' "El lugar es nombre de una medida, por donde estar en el lugar propiamente se dice como estar en la medida; y así a ninguna cosa incorpórea le cuadra estar en el lugar localmente, sino como el que obra en lo que hace o como la forma está en la materia. Por consiguiente, tampoco el ángel se dice localizado sino sólo en cierto modo, a saber, en cuanto que tiene algo semejante a la cosa localizada, que lo determina más a un lugar que a otro" (1. c., ad 1). .