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martes, 8 de marzo de 2016

Memorias de de un mártir Cristero o “Entre las patas de los caballos”

Brigadas Santa Juana de Arco

LA PARTICIPACION DE LAS MUJERES EN AQUELLA GUERRA CRISTERA.
"Es la dama mexicana
Flor que recuerda simbólica,
Algo a Isabel la Católica
y algo a la Guadalupana."

LAS BRIGADAS FEMENINAS “SANTA JUANA DE ARCO”
(Organización femenina fundada por Anacleto Gonzales Flores)

La CRISTIADA fue una lucha muy especial. Por lo común, en las guerras toda la actividad bélica es atribuida, casi exclusivamente, a los hombres. Pero, en la guerra de los Cristeros, "los hombres marchaban al combate impelidos por las esposas, madres y hermanas; además, no hubieran podido mantenerse sin la AYUDA CONSTANTE DE LAS ESPIAS, DE LAS APROVISIONADORAS, DE LAS ORGANIZADORAS, SOBRE LAS QUE RECAÍA TODO EL PESO DE LA LOGISTICA y DE LA PROPAGANDA". Con efecto, en muchas regiones del país ellas fueron LAS PRIMERAS EN DEFLAGRAR LA LUCHA CONTRA LOS CALLISTAS. En 1926, cuando se formalizaron las hostilidades, las mujeres eran las más decididas a montar guardia en las iglesias. "Reina en todas partes ilimitada y entusiasta admiración por las mujeres católicas de México, quienes en presencia de los sótanos de Roberto Cruz, y la deportación a la espantosa colonia de las Islas Marías, han noblemente y sin descanso defendido nuestra civilización cristiana y mostrado al mundo la heroica raza a qua pertenecen».

En diversas partes, los hombres limitáronse a desempeñar tímidamente un papel secundario, no enfrentándose con las fuerzas federales, sino para defender a las compañeras. «Ellas, dice Kéraly, conclamaban a los maridos a "ser hombres" lo que en todo el mundo hispánico constituye un acicate suficiente. Ellas daban sus hijos, uno después de otro, a los regimientos de Cristo Rey».

Anacleto González Flores, de quien ya antes hicimos mención, jefe de la UNION POPULAR y llamado «el Maestro», dio inicio a la movilización de las mujeres en 1925, en su campaña cívica contra el Gobierno. Pero cuando en 1926 la campaña cívica se transformó en lucha armada, él comenzó a organizar el apoyo a los Cristeros con algunas socias de la UNION DE LAS EMPLEADAS CATOLICAS -UEC- de Guadalajara. Sociedad moralizadora que reclutaba sus asociadas en la clase media y entre el pueblo. Muerto Anacleto, continuaron la organización de ayuda a los Cristeros, Luis Flores González y la joven dinámica y combativa María Goyaz. Para actuar con más eficiencia resolvieron Luis Flores y María Goyaz proceder de manera militar y formaron en Zapopan, Jalisco, la primera BRIGADA FEMENINA, constituida por 17 jóvenes, que en pocos días ya eran 135 y que al final ¡LLEGARON A CONTAR 25 MIL MILITANTES; DECIDIDAS, VALIENTES Y DISPUESTAS A ENFRENTAR TODO! Era una organización militar destinada a obtener dinero y abastecer de víveres a los combatientes y suministrarles armas y municiones, informes y refugios, a curarlos y esconderlos. Organización secreta que imponía a sus miembros un juramento de obediencia y secreto.

Es sumamente interesante y conmovedor contemplar aquellas chicas en los extremos de sacrificio y heroísmo; y ver en las componentes de aquellas Brigadas hasta donde lleva una fe profunda y un amor ardiente al Salvador y a su Iglesia Santa. Meyer nos ofrece varias fuentes de informaciones. Digo "varias fuentes de informaciones", porque, infelizmente, la Liga Nacional de Defensa de la Libertad Religiosa -LNDLR-que por indicación del Episcopado, coordinaba las organizaciones católicas, discordaba de las Brigadas Femeninas por causa del secreto y del juramento, y al final de todo, el P. Darío Miranda, Jefe del Secretariado Social, quemó los archivos de las Brigadas, que había recibido de Luis Flores. La diligencia de Meyer, procurando cuidadoso otras informaciones complementarias, suplió, en parte considerable esa falta, trazando un esquema de la organización de las Brigadas Femeninas y de sus actividades.

En los ESTATUTOS se define la organización de las Brigadas Femeninas como: "Una sociedad mexicana, exclusivamente femenina, cívica, libre, autónoma y RACIONALMENTE secreta, esto es: sus miembros JURAN guardar todo y sólo aquellos secretos que sean necesarios para salvaguardar la vida de la Institución, la de sus miembros y el amplio desarrollo de sus finalidades y de sus objetivos.

Su finalidad era la de proveer a los Cristeros de todos los artículos y prevenciones necesarias para el proseguimiento de la lucha, con el mínimo de fracasos y con garantías de éxito. Para este fin se servían de los medios siguientes: fabricación, adquisición y entrega de pertrechos de guerra de toda especie a los combatientes: espionaje en los dos campos para descubrir y prevenirse de posibles traidores o desleales; beneficencia en todas sus formas para los combatientes y sus familiares.

La Organización, debido al talento singular de Luis Flores, era militar. Cada Brigada contaba con 750 afiliadas y tenía al frente una Coronel, asistida por una Teniente Coronel y cinco Mayores, y a sus órdenes varios capitanes, tenientes y sargentos, etc. La Organización llegó a contar 26 Brigadas completas y 36 menores, éstas compuestas de 100 a 250 miembros. En el comienzo tuvo un bastión inicial y más fuerte en Guadalajara y luego en México. Con celo y actividad extraordinarios lograron establecer destacamentos en grande número de ciudades y poblados. Las Brigadas Femeninas eran secreto completo para todos los que a ellas no pertenecían. El JURAMENTO era prestado de rodillas DELANTE DEL CRUCIFIJO:

«Ante Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ante la Santísima Virgen de Guadalupe y ante la Faz de mi Patria, yo, N.(nombre) juro que aunque me martiricen o me maten, aunque me halaguen o prometan todos los reinos del mundo, guardaré todo el tiempo necesario secreto absoluto sobre la existencia y actividades, sobre los nombres de personas, domicilios, signos... que se refieran a sus miembros. Con la gracia de Dios, primero moriré que convertirme en delatora».

¿Más, quiénes eran estas jóvenes que, en tan gran número, trabajaron durante tanto tiempo en las mismas barbas del ejército y de la policía con una eficacia y una seriedad notables? Jóvenes y solteras en su mayoría (de 15 a 25 años), dirigidas por jefes ninguna de las cuales tenía más de 30 años, se buscaron grupos auxiliares en los que había mujeres de más edad, mujeres casadas y niños.