utfidelesinveniatur

sábado, 25 de septiembre de 2021

¿QUE HEREJIAS SE ENCUENTRAN EN LOS LIBROS DE LUISA PICARRETA?


Nota. En una anterior publicación sobre este mismo tema, tan interesante como lo son los escritos de Luisa Picarreta, un comentario en el anterior articulo me pedía que le diese mayor información desde el punto de vista teológico y con citas más explicitas del magisterio de la Iglesia en donde expusiera a los autores de las herejías que expone Luisa Picarreta en sus escritos, gracias a Dios pude encausar con más profundidad el asunto Picarreta.

Advertencia. Lo encerrado entre paréntesis y resaltado en amarillo es obra del editor y no del autor del escrito.

“Pero es preciso reconocer que en estos últimos tiempos ha crecido, en modo extraño, el número de los enemigos de la cruz de Cristo, los cuales, con artes enteramente nuevas y llenas de perfidia, se esfuerzan por aniquilar las energías vitales de la Iglesia, y hasta por destruir totalmente, si les fuera posible, el reino de Jesucristo. Guardar silencio no es ya decoroso, si no queremos aparecer infieles al más sacrosanto de nuestros deberes, y si la bondad de que hasta aquí hemos hecho uso, con esperanza de enmienda, no ha de ser censurada ya como un olvido de nuestro ministerio. Lo que sobre todo exige de Nos que rompamos sin dilación el silencio es que hoy no es menester ya ir a buscar los fabricantes de errores entre los enemigos declarados: se ocultan, y ello es objeto de grandísimo dolor y angustia, en el seno y gremio mismo de la Iglesia, siendo enemigos tanto más perjudiciales cuanto lo son menos declarados. (Enciclica Pascendi Gregis de Su Santidad San Pío X)

Siguiendo la norma de este extracto de la Encíclica, es preciso levantar la voz sobre los errores (convertidos en devocio moderna en contraposición de la verdadera devoción mantenida por siglos en la verdadera Iglesia) que ya se han enraizado en muchas almas de buena voluntad y han adherido a esta vidente pasando los límites, sin querer, de la Santa Revelación Divina. Se, por experiencia, que a muchos no les va a gustar lo que aquí se ha hecho con arduo trabajo para reunir las pruebas contundentes en contra de esta “vidente”. Estas pruebas están en total consonancia con la tradición de la Iglesia, la teología católica y la Revelación divina y, quien esto escribe también sacerdote por la gracia de Dios, está totalmente de acuerdo con el Padre Rafael O. S. B. Mucho tiempo se cayó esto o se le resto la importancia debida o se ignoró por completo lo gravísimo de estas “revelaciones”. Quien esto lea no se escandalice ni despotrique contra quienes esto escribieron con el fin único de salvar sus almas señalando al enemigo de la FE católica. Dios Nuestro Señor les conceda paciencia y humildad para aceptar lo que con argumentos contundentes aquí se prueba y es preciso llegar hasta el fin para formarse una opinión completa sobre lo peligroso de estas denominada “revelaciones”.

En la octava de Pascua. R. V. Padre A. Vargas.

Revisado y aumentado con notas del magisterio de la Iglesia en la Vigilia de la Asunción de María Santísima.

 Hay verdaderas herejías en los escritos de Luisa Picarreta que explicaremos en seguida.

Herejías:

1) La primera y principal herejía es aquella que va en contra de la Revelación Divina aquella que nos fue legada por Jesucristo con la muerte del ultimo apóstol San Juan con él se cerró el depósito fidei como es llamado comúnmente. Ahora bien, las revelaciones privadas, dado que estas no se encuentran contenidas ni explícitamente ni implícitamente, serán tomadas, según el adagio latino, tantum quantum o tanto cuanto sirvan a la salvación del alma y tanto cuanto nos alejen de Dios serán dejadas sin que ello implique necesariamente la salvación del alma. Por lo tanto, las revelaciones de Luisa Picarreta entran dentro de este tanto cuanto y de ninguna manera ni bajo ningún concepto condicionan ni mucho menos puede ser “superiores al Deposito Fidei” afirmar lo contrario, como ella lo dice en sus libros, es atentar directamente contra el mismo depósito de la Fe lo cual es temerario de herejía y contrario a lo enseñado por la Iglesia Católica aquí y en todas partes. De aquí que lo que ella afirma haber recibido de parte de Dios todo poderoso es una “Nueva Revelación” condicionándola solamente a sus escritos sin hacer referencia alguna al depósito de la fe. Esta herejía es sostenida, entre otros, por el Modernismo herejía incrustada en la Iglesia Católica fundada por Jesucristo.

2) La segunda herejía en la que incurre Luisa Picarreta es la llamada MONOTELITA impulsada por Sergio Patriarca de Constantinopla allá por el año del Señor de 634 ( De la carta 1: Scripta Fraternitatis vestrae a Sergio, Patriarca de Constantinopla Dz 251) Herejía que niega las dos naturalezas en Cristo Jesús y admite una sola como lo es la divina en detrimento de la humana. Esta forma herética de expresarse sobre las dos naturalezas de Jesucristo fue refutada en su momento por el Concilio de Calcedonia (cf Denzinger 146) y, posteriormente condenada por el Concilio de Letran (Dz 258-267)

3) La tercera herejía contenida en los libros de esta autora es la MONOFISITA que afirmo categóricamente que en Jesucristo había una sola voluntad contrario al sentir de San SOFRONIO que defendió contra el Papa Honorio las dos voluntades en Jesucristo y al sentir de la Iglesia (DZ 251 Y 1465) La herejía de estos consistía en afirmar que en Cristo había en efecto una sola voluntad, la Divina Voluntad, y que la voluntad humana de Cristo estaba totalmente absorbida por la Divinidad. Su heresiarca fue el Obispo Sergio, obispo de Constantinopla. (en realidad el Patriarca Sergio promovió el monofisismo, pro no el monotelismo, sin embargo, se le atribuye a él por haber apoyado a quienes profesaban esta herejía y a Honorio I por prestar su consentimiento) Esta “absorción” entonces no puede suceder. Es imposible que la voluntad de cualquier persona sea absorbida por la Divina Voluntad se suprime en nosotros el libre albedrio lo cual es una aberración. (Santo Tomas de Aquino en su tratado de VERBO INCARNATO de la suma teológica trata sobre el libre albedrío de Jesucristo a el remito a los lectores para un mayor conocimiento de esta cuestión) Y eso es exactamente lo que Luisa enseña una y otra vez en sus “revelaciones”. Luisa enseña clara y repetidamente que cuando uno recibe este nuevo “Sacramento” de la Divina Voluntad, la voluntad humana deja de funcionar como tal, quedando solo la Divina Voluntad en nosotros, aquí se refiere a un error grosero de naturaleza atribuido a Jesucristo que es la suma perfección y no cave de ninguna manera la imperfección. Dios soberano creador y redentor respeta en el hombre común su libre albedrío con el cual ese mismo hombre puede elegir libremente entre el bien y el mal. Ahora bien, si Dios hace esto con cualquier hombre, ¿porque a su Hijo a su VERBO encarnado le negara este libre albedrío una vez hecho HOMBRE? Por lo tanto, a la luz de la teología católica (Suma Teológica de Santo Tomas: tratado de VERBO INCARNATO) SOBRE ESTE TEMA Luisa Picarreta se equivoca totalmente incurriendo necesariamente en herejía al confirmar obstinadamente su “teoría” antes mencionada, es decir, el monotelismo.

4) La cuarta herejía se llama Quietismo. Antes de continuar con esta otra herejía debemos distinguir ente el quietismo molinista de Luis Molina (Dz 1097) y el quietismo de Miguel de Molinos, (bajo el título: “Errores de Miguel de Molinos” el Magisterio de la Iglesia condena por decreto del 28 de agosto y ratifica esta condena en la Constitución Caelestis Pastor, del 20 de noviembre de 1687, pueden leer todos sus errores condenados en Dz. 2221 hasta 2288, por su amplitud es muy largo y no podemos citarlos todos aquí, pero les recomiendo vivamente leerlos porque es muy interesante saber en los errores en los que incurrió este sacerdote jesuita.

Para este Quietismo molinista, existen dos vías para llegar a Dios: a través del discurso y la meditación; y mediante el recogimiento interior y la contemplación. Se trataba de una concepción dualista esotérico-elitista.  Miguel de  Molinos consideraba que su modelo de fe era superior, el otro inferior; por ello lanzó críticas contra el método escolástico y los padres espirituales, que defendían un tipo de fe conceptual y externa.

La doctrina molinista representa la autonegación del Yo llevada a su máximo extremo: la aniquilación personal como espacio de relación con Dios. Para llegar a la paz interior, es necesario renunciar a la propia voluntad y someterse sin condiciones a la voluntad divina, eliminando todo vestigio de amor propio y de autoestima: “Esta hidra de siete cabezas del amor propio se ha de degollar para llegar a la cumbre del alto monte de la paz”. Quien ama a Dios no puede amarse a sí mismo: "No está la dicha en gozar sino en padecer con quietud y resignación."

A este error ya condenado por la Iglesia como hemos visto se aferró Luisa Picarreta que enseña, siguiendo fielmente a Miguel de Molinos, la aniquilación interior y, por este medio se alcanza la “santidad”. Además, afirma que nuestro libre albedrio no es responsable de nuestras acciones negando de esta manera la moralidad a dichas acciones (vg. Si uno peca contra el sexto mandamiento en este estado que ella propone no comete pecado porque su libre albedrío simplemente no funciona o esta “suspendido”)

Ante estas “nuevas” aberraciones salidas de una mente herética, como hemos visto. La Iglesia reacciono condenando sus errores.

 “El miércoles 13 de julio de 1938, en la Sesión General de la Suprema Congregación Sagrada del Santo Oficio, los Cardenales más Eminentes y Reverendos, preocupados por la defensa de la fe y la buena moral, siguiendo la recomendación anterior de los Reverendos Consultores, han CONDENADO y ordenado insertar en el Índice de libros prohibidos los siguientes trabajos escritos por Luisa Picarreta y publicados por otros en diferentes momentos en varios lugares:

1. La Contemplación de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, junto con un Tratado sobre la Divina Voluntad.

2. El Reino de la Divina Voluntad.

3. La Reina del Cielo en el Reino de la Divina Voluntad.

El jueves siguiente, 14 de julio del mismo mes y año, Nuestro Santísimo Padre, Pío XI, Papa por la Divina Providencia, en la audiencia habitual que otorgó a los más Excelentes y Reverendos Asesores del Santo Oficio, aprobó la decisión de los Eminentísimos Cardenales, y confirmó y ordenó su publicación” (Acta Apostolicae Sedis, 30 de agosto de 1938).

PRINCIPIOS CATÓLICOS PARA TENER EN CUENTA:

1.- La fe cristiana no puede aceptar “revelaciones” que pretendan superar o corregir la Revelación que efectivamente se cerró con la muerte del último Apóstol, San Juan Evangelista. (Decir entonces que estas revelaciones privadas tienen más importancia que las divinas desoyendo al sumo Pontífice Pío XI es ir contra la tradición bimilenaria de la Iglesia Católica y en contra de la misma revelación DIVINA LO CUAL RAYA EN LA HEREGIA)

2- La enseñanza dada en cualquier revelación privada debe ser sometida a las Sagradas Escrituras y la Tradición para probarla. (En este sometimiento a la revelación divina se prueba la falsa y verdadera doctrina. “nunca la revelación privada está sobre la DIVINA tomar una posición contraria a esta última es un acto imprudente de consecuencias eternas)

3.- Jesucristo y los apóstoles nos dieron todo lo que necesitamos para nuestra salvación y santificación hacia la más alta perfección. Enseñanzas que han sido transmitidas fielmente por la Iglesia Católica.

Siguiendo el orden establecido más arriba, Picarreta atenta contra el primer punto que es la REVELACION DIVINA cuando dice lo siguiente en sus obras

1. Jesús a Luisa: “Deseo emitir un tercer FIAT ya que no puedo contener más mi Amor. Esto completará el trabajo que comencé. De lo contrario el trabajo tanto de la Creación como de la Redención quedaría incompleto. ¨ (BH, pág. 119). Un nuevo FIAT es contrario a aquel que está escrito en el Evangelio de San Juan y que reafirma la perfección de la obra redentora cuando dice CONSUMATUM EST. TODO ESTA CONSUMADO. Suponer un nuevo FIAT fuera del depósito de la fe es una osadía inaudita ya que supondría la imperfección de la redención he iría contra las perfecciones divinas expuestas por Santo Tomas en su suma teológica en su tratado de Trinitate. Además, es ir en contra de su sabiduría divina y de su providencia divina o gobierno del universo en todos los tiempos y circunstancias, demás está decir que estas “palabras” de Jesucristo a esta mujer son inadmisibles y son heréticas.

2. Jesús a Luisa: “No habrá ni antes ni después de ti, ninguna criatura hacia quién obligaré, por necesidad, la ayuda de mis ministros”. Esta proposición va más allá del molinismo de Miguel de Molina porque va directamente contra el sacramento de la penitencia y la extremaunción que, como sabemos son de institución divina, las citas de tales instituciones están en Evangelio se San Juan con estas palabras: “Recibid el Espíritu Santo, todo lo que atéis en la tierra quedara atado en el cielo y todo lo que desatéis en la tierra quedara desatado en el cielo” y Santiago Apóstol: “El que está enfermo llame a los presbíteros para que le unjan con el óleo de la salvación”. Esta proposición es también semejante a los protestantes ya que ellos rechazan el sacramento de la penitencia. No estamos obligados a seguir por necesidad estas revelaciones privadas sin detrimento de la salvación de nuestras almas.

3. Jesús a Luisa: “Mi madre tiene supremacía sobre toda la Iglesia. He hecho lo mismo contigo… todo lo que te revelo acerca de mi Voluntad: los Bienes que contiene y cómo la criatura debe entrar en ella y cómo la bondad paterna quiere abrir otra era de gracia “. (BH pág.14)

COMENTARIO: Luisa afirma haber recibido un nuevo “depósito de fe” que es paralelo a la revelación dada a los apóstoles. Santo Tomás enseña lo contrario: “Hay un triple estado de la humanidad; el primero estaba bajo la Ley antigua; el segundo es el de la nueva Ley; el tercero no tendrá lugar en esta vida, sino en el Cielo… no debemos esperar un estado en el que el hombre posea la gracia del Espíritu Santo más perfectamente de lo que lo ha poseído hasta ahora “. (Summa I-II, 106).

Contra Santo Tomás está otra vez la “revelación” de Luisa por parte de “Jesús”: “Estas revelaciones con respecto a mi Voluntad serán como un bálsamo para curar las heridas producidas por la voluntad humana. Quien tenga el beneficio de este conocimiento sentirá el flujo de una nueva vida de luz, de gracia y fortaleza para cumplir mi Voluntad en todo… Mi hija, el Reino de mi Voluntad es invisible. En estos escritos he colocado luz, gracia y atracción superabundantes para hacer que mi reino sea victorioso. EN LA PROPORCION DE QUE ESTOS ESCRITOS SEAN CONOCIDOS, ellos librarán una dulce batalla contra la voluntad humana y ganarán “. (p.16, BH) (Contra los principios 1 y 3) La Iglesia venera como a la única criatura perfecta a la Santísima Virgen María por el gran privilegio de ser la Madre de Dios y esta exaltación esta sobre todas las criaturas así lo dice en San Lucas cap. 1. V. 42: “Bendita eres entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre” y más adelante la misma virgen dice: “Por eso todas las generaciones me llamaran bienaventurada”. En cuanto a lo último podríamos decir, según ella, que la redención no conlleva todos los beneficios que se dice en su libro lo cual es contrario a lo que San Pedro dice en su carta: “Por sus llagas hemos sido sanados” y en otro lado: “Sin la efusión de sangre no hay remisión” Por donde podemos concluir que la muerte de Jesucristo nos dio las sufrientes gracias no solo para este mundo sino también la gracia especial que nos abre las puertas del cielo.

4. Jesús a Luisa: “Incluso esta manera como te pido que ores no se encuentra en ningún otro” (p. 19, BH). 

COMENTARIO: Aquí bastará que el Magisterio responda por nosotros: “Dejemos que la comprensión, el conocimiento y la sabiduría de los individuos como de todos, de un hombre como de toda la Iglesia, crezcan y progresen fuertemente con el paso de las edades y los siglos; pero tiene únicamente que ser en su propio género, es decir, en el mismo dogma, con el mismo sentido y la misma comprensión “. (Dz 1800). San pablo confirmando esto dice: “Me maravillo de que tan pronto os apartéis del que os llamo por la gracia de Cristo, y os paséis a otro Evangelio. Y no es que haya otro Evangelio, sino es que hay quienes os perturban y pretenden pervertir en Evangelio de Cristo. Pero, aun cuando nosotros mismos, o un ángel del cielo os predicase un Evangelio distinto del que os hemos anunciado, SEA ANATEMA. Por donde queda al descubierto el engaño del demonio con estas dos citas del Magisterio de la Iglesia y de San Pablo.

5. Jesús a Luisa: “El alma que hace mi Voluntad de acuerdo con la perfección que te enseñé … ella superará a todos los demás Santos … porque al permanecer en mi Voluntad, actuarán de manera divina, secreta y de manera extraordinaria” (BH, p 38).

COMENTARIO: Esta proposición es absolutamente quietista de origen molinista según lo expresado más arriba sobre ella. En este punto, creo que es el tercero, es interesante leer las tesis condenadas por la Iglesia sobre esta doctrina herética, condenada siglos antes que apareciera este genio de Picarreta diciendo algo tan novedoso como antiguo a la vez, citare algunos pasajes de Miguel de Molinos sobre este error de Picarreta: “Querer obrar activamente es ofender a Dios, que quiere ser ÉL  el único agente; y por tanto es necesario abandonarse a sí mismo todo y enteramente en Dios, y luego permanecer como un cuerpo exánime (Dz. 1222) “No obrando nada, el alma se aniquila y vuelve a su propio origen, que es la esencia de Dios, en la que permanece transformada y divinizada, y Dios permanece en sí mismo; porque entonces no son ya dos cosas unidas, sino una sola y de este modo vive y reina Dios en nosotros y el alma se aniquila a sí misma en el ser operativo. (Dz. 1225) En las últimas palabras entra la herejía monofisita que niega las dos voluntades en Cristo Jesús y en nosotros suprime el libre albedrio.

6. “Yo (Luisa), al oír esto, me dije: ‘Pronto dirá que Su Voluntad es más que la Comunión Sacramental misma’. Entonces Él inmediatamente agregó: “¡Correcto! ¡Correcto! Porque la comunión sacramental dura unos minutos. Es temporal, Mi Voluntad, por otro lado, es la Comunión perenne.” (p.36 BH).

COMENTARIO: Esto es completamente incorrecto. Si bien la Eucaristía en cuanto a sus accidentes de pan y de vino duran unos minutos no es así en cuanto al orden espiritual que se prolonga por mucho tiempo mientras el alma no pierda la gracia y se considera un aumento de la misma gracias a esta permanencia espiritual en nuestras almas. Por otro lado, la comunión no es el fin de nuestro peregrinaje sobre la tierra sino el MEDIO para alcanzar la vida eterna, por lo tanto, con toda propiedad podemos decir que la Eucaristía no es la morada eterna del alma sino el alimento espiritual para llegar a esta morada eterna. Matices de Monotelismo y quietismo encontramos en esta proposición de Picarreta.

7. Jesús a Luisa: “Ah, te repito y te confirmo que mi Voluntad es sacramento y supera todos los sacramentos juntos de una manera mucho más admirable, ya que no necesita la intervención de nadie ni nada material. El Sacramento de mi Voluntad se forma entre mi Voluntad y la voluntad de un alma. Cuando ambas voluntades se funden entre sí, forman el Sacramento.” (P. 106, BH).

COMENTARIO: Esta proposición no es acorde con la teología escolástica porque, según la definición de hombre, se distinguen las dos acciones del alma como son la inteligencia y la voluntad y como Jesucristo es el Hombre-Dios también existen en Él estas dos acciones del alma. Luego pretender que esta voluntad humana emanada de la naturaleza humana es sacramento y sacramento mucho mayor y único desechando los sacramentos instituidos por el mismo Jesucristo, es aberrante y herético y suena a monotelismo y monofisismo. Finalmente, debido a la unión hipostática en Jesucristo, no se puede separar la naturaleza divina de la naturaleza humana ni tampoco se puede suprimir la una en detrimento de la otra, sería una destrucción o aniquilación lo cual es imposible en Dios. (suma teológica tratado de Verbo incarnato)

8. “Cuando un alma actúa en mi Voluntad, su humanidad está, por así decirlo, suspendida. Entonces la Vida Divina de mi Amor toma su lugar y actúa”. (p. 86, BH).

“Así es como el alma, hasta que es enterrada en mi Voluntad y muere completamente en Ella, se desintegra su voluntad en la Mía” (p. 28 BH).

COMENTARIOS: Es la herejía del Quietismo. Aniquilación de nosotros mismos cuando nos ponemos en manos de Dios. San Atanasio explica: “La voluntad humana no resistirá ni dudará, sino que se someterá siempre a la omnipotente Voluntad Divina. Porque es necesario que la voluntad de la carne actúe, pero estando sujeta a la Voluntad divina “.  Antes de la creación solo éramos ideas en la mente o intelecto divino carentes de ser, pero cuando menos subsistíamos en el como algo que sería después, una vez creados dejamos de ser una idea en Dios y pasamos a ser algo fuera de Él, es decir, un ser ya sea animal o vegetal, pero somos algo, pero Picarreta nos reduce a algo a lo que Dios es imposible que haga, la ANIQUILACION, es decir, NO SER NADA eso expresa la palabra aniquilación en sentido estricto (Suma teológica tratado de la creación)

9. “Jesús me dijo: ‘Querida mía, mira cómo para el que vive en mi Querer no hay gracia que salga de mi Voluntad hacia todas las criaturas en el Cielo o en la tierra en la que él (es decir, el que vive en la Divina Voluntad) no es el primero en participar. Esto es natural porque el que vive en la casa de su padre abunda en sus posesiones. Y si aquellos en el exterior reciben algo, es en virtud de aquél que vive dentro”. (p.25 BH).

COMENTARIOS: Evidentemente para Luisa el ¡vivir en la Divina Voluntad es unirse a Nuestra Señora como Mediadora de todas las gracias! (??).

10.-Después de que su confesor le rechazó la Absolución, Luisa, sin embargo, recibió la Sagrada Comunión. Después de esa negativa ella nos dice que Jesús le dijo a ella que no se preocupara… “Porque una vez que una persona es liberada de su propia voluntad humana y entregada a mi Divina Voluntad, no hay necesidad de una absolución sacerdotal, ya que ésta te será dada por tu amoroso Jesús”. (BH, Vol. 16. 5 de noviembre de 1923) 

COMENTARIOS: Excelente ejemplo de las herejías del Monotelismo y Quietismo. ¡Al hacer este acto de “abandono en la Divina Voluntad”, uno será justificado automáticamente sin necesidad de practicar la religión en absoluto! ¿Dónde quedo el dogma del pecado original, donde quedaron los pecados actuales que se cometen a diario mientras estemos en este mundo y no estemos confirmados en gracia como la Santísima Virgen María, san Juan Bautista y los apóstoles después de Pentecostés?

CONCLUSIÓN:

La Divina Voluntad de Luisa Picareta es más que una herejía. Es una religión completamente nueva que tiene una mezcla de protestantismo, Modernismo, budismo, Monotelismo, y Quietismo. Estas herejías destruyen la responsabilidad humana con respecto a las propias acciones. Esta nueva religión “revela” la “fórmula mágica” para convertirse esencialmente en igual a Dios. El eslogan de Satanás esgrimido contra Adán y Eva. Ya decía que esto me huele a AZUFRE

 Nota 1.- BH = Traducida de la versión en inglés del libro:

“When the Divine Will Reign in souls, Book of Heaven: A selection of Passages. Luisa Piccarreta Center for the Divine Will. Jacksonville, FL. 1995.

Partager :

Padre Rafael O. S. B.

Revisión y ampliación: Padre Arturo Vargas Meza

viernes, 17 de septiembre de 2021

HUMILDADE E ORGULHO. SAO BERNARDO

 

Num mundo tão avançado em tecnologia, mas tão pobre em espiritualidade, dado o pouco interesse da Igreja atual em ensinar e, sobretudo, em praticar esta bela virtude da humildade.  Só podemos lamentar com dor quantas almas não praticam esta virtude sem a qual é difícil agradar a Deus.  Que Deus, na sua infinita bondade, nos conceda a graça de meditarmos nestas palavras do grande santo, fiel imitador de Nosso Senhor Jesus Cristo.

 Já havia escrito quase a metade deste tratado quando me ocorreu confirmar e corroborar uma afirmação, citando aquela passagem do Evangelho em que o Senhor confessa sua ignorância sobre o dia do julgamento.  E eu fui imprudente; Pois então percebi que o Evangelho não se expressa dessa forma.  O texto diz apenas: Nem mesmo o Filho sabe.  Eu, por outro lado, auto-sugerido e sem intenção de pressionar, não me lembrava da expressão exata, mas apenas do significado; Por isso escrevi: Nem mesmo o Filho do homem sabe.

 Ao iniciar a seguinte discussão, tentei provar sua autenticidade, partindo de uma afirmação contra a verdade.  Mas, como só percebi esse erro muito depois de o livro ter sido divulgado e transcrito por muitas pessoas, não encontrei outra solução senão fazer essa retratação; visto que, por estar espalhado em tantos manuscritos, não foi possível para mim resolver esse erro.

  Em outra ocasião, expressei uma opinião sobre o serafim, que nunca ouvi ou li.  Que o leitor perceba a prudência do autor, que se expressa dizendo: "Eu acho".  Não queria propor mais do que uma simples opinião sobre o que não fui capaz de provar nas Escrituras.

 Em suma, até a oportunidade do título, "Sobre os graus de humildade" pode ser discutida, já que descrevo mais os graus de orgulho.  Os menos inteligentes ou aqueles que ignoram os motivos do título carregarão as tintas aqui.  No final do tratado, tento justificá-lo muito brevemente.

 PREFÁCIO

  Você me pediu, irmão Godofredo, para colocar por escrito e com relativa extensão o que eu preguei aos irmãos sobre os graus de humildade.  Tentei satisfazer o seu pedido como merece, embora com medo de não o poder cumprir.  Confesso que o conselho do Evangelho nunca me saiu da cabeça.  Não me atrevi a começar sem parar, embora tivesse meios para o fazer.

  E quando a caridade já havia jogado fora esse medo de não conseguir terminar a obra, outro do signo oposto me invadiu.  Se terminasse, seria ameaçado pelo perigo de me gabar, um perigo muito mais sério do que o próprio desprezo de não terminar.  Portanto, entre o medo e a caridade, perplexo por dois caminhos, duvidei por muito tempo sobre qual deles deveria seguir.  Tive medo de que, se falasse proveitosamente de humildade, pudesse dar a impressão de não ser humilde; e que, se ficasse quieto por humildade, poderia ser rotulado de inútil.

  Eu não confiava em nenhum desses dois caminhos, mas fui forçado a escolher um.  Pareceu-me melhor partilhar convosco o fruto das minhas palavras do que ficar a salvo, sozinho, no porto do meu silêncio.  Espero que, se por acaso disser algo que lhe agrada, a sua oração não me deixará inchar.  E se, ao contrário -o que me parece mais normal-, eu não conseguir escrever algo digno do seu talento, não terei mais motivos para ser arrogante.

 

Capítulo 1

VANTAGENS RELATADAS PELAS GRAUS DE ATUALIZAÇÃO

  Antes de começar a falar sobre os graus de humildade que São Bento propõe, não para listá-los, mas para carregá-los, quero mostrar-lhe, se puder, aonde nos levam.  Assim, sabendo de antemão quais são os frutos que não esperam na chegada, o trabalho da subida não nos surpreenderá.

  Quando o Senhor diz: Eu sou o caminho, a verdade e a vida, ele nos declara o esforço do caminho e a recompensa sem esforço.  A humildade é chamada de caminho que conduz à verdade.  Humildade é esforço; a verdade, a recompensa pelo esforço.  ¿Por que você sabe?, Você dirá, que esta passagem se refere à humildade, já que dizia de forma indefinida: Eu sou o caminho?  Ouça-o mais concretamente: Aprenda comigo, sou manso e humilde de coração.

  É proposto como exemplo de humildade e modelo de mansidão.  Se você o imitar, não estará caminhando nas trevas, mas terá a luz da vida.  ¿E o que é a luz da vida senão a verdade?  A verdade ilumina todo homem que vem a este mundo; indica onde está a verdadeira vida.  Por isso, quando dizia: Eu sou o caminho e a verdade, acrescentou: e a vida.  Como se dissesse: Eu sou o caminho que conduz à verdade; Eu sou a verdade, que prometo vida; Eu sou a vida e a dou;  pois ele mesmo diz: Esta é a vida eterna, que eles te conheçam, o único Deus verdadeiro, e teu enviado Jesus Cristo.

  Mas se você disser: “Vejo perfeitamente o caminho, a humildade; Eu quero o fruto, a verdade; mais, ¿o que farei se o esforço da estrada for tão grande que não consigo alcançar o prêmio desejado? “ Ele responde: Eu sou a vida, o viático de onde você extrairá energia para a jornada.

 O Senhor clama aos perdidos e aos que ignoram o caminho: Eu sou o caminho; aos que duvidam e aos que não acreditam: Eu sou a verdade;  e os que já escalam arrastando o cansaço: eu sou a vida.  Parece-me que na passagem proposta é suficientemente claro que o conhecimento da verdade é fruto da humildade.

  Veja também estes textos: Eu te louvo, Pai, Senhor do céu e da terra, porque tu escondeste essas coisas - sem dúvida referindo-se aos segredos da verdade - dos sábios e prudentes, isto é, dos soberbos, e tu tens revelou-os aos mais pequenos, ou seja, aos humildes.  Também aqui se mostra que a verdade é escondida dos orgulhosos e revelada aos humildes.

 

Episódio 2

  A humildade pode ser definida da seguinte forma: é uma virtude que incita o homem a desprezar-se à luz do seu próprio conhecimento.  Esta definição é muito adequada para aqueles que decidiram progredir no fundo de seus corações.  Eles avançam de virtude em virtude, de grau em grau, até atingir o cume da humildade.  Lá, em uma atitude contemplativa, como em Sião, eles são arrebatados pela verdade;  porque se diz que o legislador dará sua bênção.  Aquele que promulgou a lei também dará a bênção; aquele que exigiu humildade conduzirá à verdade.

  Quem é este legislador?  É o Senhor gracioso e justo que promulgou sua lei para aqueles que se perdem.  Todos aqueles que abandonam a verdade se perdem.  ¿E eles serão abandonados por um Senhor tão bondoso?  Não. É precisamente a estes que o Senhor, bom e justo, oferece como lei o caminho da humildade.  Dessa forma, eles poderão retornar ao conhecimento da verdade.  Isso lhes dá a oportunidade de reconquistar a salvação, porque é gentil.  Mas, atenção!, Eles estão minando a disciplina da lei, porque ela é reta.  Ele é bom porque não se resigna a se perder; ele é justo, porque não perde o castigo que merece.

 

  Capítulo 3

 

 Esta lei, que nos orienta para a verdade, foi promulgada por São Bento em doze graus.  E como por meio dos dez mandamentos da lei e da dupla circuncisão, que no total somam doze, Cristo é alcançado; havendo elevado esses doze graus, a verdade é alcançada.

  O próprio fato da aparição do Senhor no topo daquela rampa que, como uma espécie de humildade se apresentou a Jacó, ¿não indica que o conhecimento da verdade está situado no topo da humildade?  O Senhor é a verdade, que não pode ser enganado ou enganado.  Do alto da rampa, ele olhava para os filhos dos homens para ver se havia algum sensato que buscasse a Deus.  E não te parece que o Senhor, que conhece tudo o que é seu, clama do alto àqueles que o procuram: Vinde a mim, todos os que me desejam e fartai-vos dos meus frutos; e também: ¿Venham a mim todos os que estão exaustos e oprimidos, ¿que eu lhes darei descanso?

  Venha, ele diz.  ¿Para onde?  Para mim, a verdade.  ¿Por onde?  Por humildade.  Vantagem?  Eu vou te dar uma trégua.  ¿Que trégua a verdade promete a quem sobe e dá a quem chega?  Caridade, talvez?  Sim, bem, segundo São Bento, uma vez que todos os graus de humildade foram elevados, a caridade é alcançada imediatamente.  A caridade é um alimento doce e agradável que revive os cansados, fortalece os fracos, alegra os tristes e torna o jugo suportável e o fardo da verdade leve.

 

Capítulo 4

   A caridade é uma iguaria excelente.  É o prato principal da mesa do Rei Salomão.  Exale o aroma das várias virtudes, semelhante à fragrância das especiarias mais surpreendentes.  Satisfaça os famintos, anime os clientes.  Paz, paciência, bondade, integridade mental, alegria no Espírito Santo e todos os outros frutos e virtudes que estão enraizados na verdade ou sabedoria também são servidos com isso.

  A Humildade também tem seus acessórios nesta mesma mesa.  O pão da dor e o vinho do remorso é a primeira coisa que a verdade oferece aos incipientes e diz-lhes: Quem come o pão da dor levanta-se depois de se sentar.

  Nem falta à contemplação o alimento sólido da sabedoria, amassado com farinha fina, e o vinho que alegra o coração do homem; com ele, a verdade dá presentes aos perfeitos, e lhes diz: Comam, meus amigos, bebam e se embriaguem, queridos.  A caridade, diz ela, é o prato principal das filhas de Jerusalém; ases almas imperfeitas, sendo ainda incapazes de digerir aquela iguaria sólida, têm que se alimentar de leite em vez de pão, e de azeite em vez de vinho.  E com razão, metade do banquete é servido, já que sua suavidade não beneficia os incipientes, que vivem com medo; nem basta para os perfeitos, que gostam da intensa doçura da contemplação.

  Os incipientes, enquanto não forem curados das más paixões das delícias carnais com a amarga purificação do medo, não podem experimentar a doçura do leite.  Os perfeitos já foram desmamados; agora, eufóricos, eles se alegram em comer aquela outra iguaria, um antegozo da glória.  Só aproveita quem está no centro, o proficiente, que já experimentou o seu paladar agradável em alguns goles.  E eles são simplesmente felizes por causa de sua tenra idade.

  O primeiro curso é, portanto, o da humildade, uma purificação amarga.  Depois o prato da caridade, um consolo bem gostoso.  Segue-se o da contemplação, o prato principal.  ¡Pobre de mim!  ¿Por quanto tempo, Senhor, você sempre ficará zangado com o seu servo que lhe implora?  Por quanto tempo você vai me alimentar com o pão das lágrimas e me oferecer as lágrimas como uma bebida em goles?  Quem vai me convidar para comer desse último prato, ou pelo menos a saborosa iguaria da caridade, que é servida no meio do banquete!  Os justos os comem na presença de Deus transbordando de alegria.  Então não devo mais pedir a Deus com amargura de alma: ¡não me condene!  Pelo contrário, ao celebrar a festa com os frutos ázimos da pureza e da verdade, eu cantaria com alegria nos caminhos do Senhor, porque a glória do Senhor é grande.

  O bem é, portanto, o caminho da humildade; nele se busca a verdade, se encontra a caridade e se compartilham os frutos da sabedoria.  O fim da lei é Cristo; e a perfeição da humildade, o conhecimento da verdade.  Cristo, quando veio ao mundo, trouxe graça.  A verdade, como a caridade é oferecida.  Mas sempre se manifesta para os humildes.  Por isso, a graça é concedida aos humildes.

  Na medida do possível, acabo de expor o fruto que nos espera no final da escalada em todos os graus de humildade.  Agora, se possível, vou me referir à ordem em que esses graus nos guiam para o prêmio mais saboroso da verdade.

 

HUMILITY AND PRIDE. SAINT BERNARD

 

In a world so advanced in technology, but so low in spirituality given the little interest of the current Church in teaching and, above all, in practicing this beautiful virtue of humility. We can only deplore with pain how many souls do not practice this virtue without which it is difficult to please God. May God, in his infinite goodness, grant us the grace to meditate on these words of the great saint, faithful imitator of Our Lord Jesus Christ.

I had already written almost half of this treatise when it occurred to me to confirm and corroborate a statement, quoting that passage from the Gospel in which the Lord confesses his ignorance about the day of judgment. And I was reckless; Well then I realized that the Gospel is not expressed that way. The text says only: Not even the Son knows. I, on the other hand, self-suggested and without the intention of pressing, did not remember the exact expression, but only the meaning; That is why I wrote: Not even the Son of man knows.

As I began the following discussion, I tried to prove its authenticity, starting from a statement against the truth. But since I did not realize this error until long after the book was publicized and transcribed by many people, I have found no other solution than to make this retraction; since, because it is scattered in so many manuscripts, it has not been possible for me to tackle this error.

On another occasion I expressed an opinion on the seraphim, which I have never heard or read. Let the reader notice the prudence of the author, who expresses himself by saying: "I think." I did not want to propose more than a simple opinion of what I have not been able to prove in Scripture.

In short, even the opportunity of the title, "On the degrees of humility" can be discussed, since I describe more the degrees of pride. The less intelligent or those who ignore the motifs in the title will load the inks here. At the end of the treaty I try to justify it very briefly.

PREFACE

You asked me, brother Godofredo, to put in writing and with relative length what I preached to the brothers about the degrees of humility. I have tried to satisfy your request as it deserves, although with fear of not being able to fulfill it. I confess that the counsel of the Gospel never left my mind. I did not dare to start without stopping despite whether I had the means to carry it out.

And when charity had already thrown away this fear of not being able to finish the work, another one of the opposite sign invaded me. If finished, I would be threatened by the danger of boasting, a danger far more serious than the very contempt of not finishing it. Therefore, between fear and charity, as perplexed by two paths, I was doubting for a long time about which of them I should take. I was afraid that if he spoke usefully of humility, he might give the impression of not being humble; and that, if he kept quiet out of humility, he could be labeled useless.

I did not trust either of these two paths, but I was forced to take one. It seemed better to share with you the fruit of my words than to remain safe, by myself, in the harbor of my silence. I trust that if by chance I say something that pleases you, your prayer will prevent me from being puffed up by it. And if, on the contrary, which seems more normal, I do not get to write something worthy of your talent, then I will no longer have any reason to be proud.

  Chapter 1

ADVANTAGES REPORTED BY UPGRADING GRADES

Before starting to talk about the degrees of humility that Saint Benedict proposes, not to list them, but to upload them, I want to show you, if I can, where they lead us. Thus, knowing in advance the fruit that does not wait on arrival, the work of the climb will not overwhelm us.

When the Lord says: I am the way, the truth and the life, he declares to us the effort of the way and the reward without effort. Humility is called the path that leads to the truth. Humility is effort; the truth, the reward for effort. Why do you know? You will say that this passage refers to humility, since it said in an indefinite way: ¿I am the way? Listen to him more concretely: Learn from me, I am meek and humble of heart.

It is proposed as an example of humility and as a model of meekness. If you imitate him, you are not walking in darkness, but you will have the light of life. And what is the light of life if not the truth? The truth illuminates every man who comes to this world; indicates where true life is. That is why, when he said: I am the way and the truth, he added: and the life. As if to say: I am the way, which leads to the truth; I am the truth, that I promise life; I am life, and I give it; for he himself says: This is eternal life, that they know you, the only true God, and your envoy Jesus Christ.

But if you say: “I see perfectly the way, the humility; I want the fruit, the truth; ¿more, what will I do if the effort of the road is so heavy that I cannot reach the desired prize? " He answers: I am life, the viaticum from which you will draw energy for the journey.

The Lord cries out to the lost and to those who ignore the way: I am the way; to those who doubt and those who do not believe: I am the truth; and those who are already climbing dragging their fatigue: I am life. It seems to me that in the proposed passage it is sufficiently clear that the knowledge of the truth is the fruit of humility.

Also look at these texts: I praise you, Father, Lord of heaven and earth, because you have hidden these things - no doubt referring to the secrets of truth - from the wise and prudent, that is, from the proud, and you have revealed them to the little ones, that is, to the humble. Here too it is instilled that the truth is hidden from the proud and revealed to the humble.

Episode 2

Humility could be defined as follows: it is a virtue that incites man to despise himself in the clear light of his own knowledge. This definition is very suitable for those who have decided to progress deep down in their hearts. They advance from virtue to virtue, from degree to degree, until they reach the summit of humility. There, in a contemplative attitude, as in Zion, they are enraptured by the truth; because it is said that the legislator will give his blessing. He who promulgated the law will also give the blessing; he who has demanded humility will lead to the truth.

Who is this legislator? It is the gracious and upright Lord who has promulgated his law for those who lose their way. All those who abandon the truth go astray. And are they going to be forsaken by such a kind Lord? No. It is precisely to these that the Lord, kind and upright, offers as law the way of humility. In this way they will be able to return to the knowledge of the truth. It gives them the opportunity to win back salvation, because it is kind. But, Attention !, they are undermining the discipline of the law, because it is straight. He is kind, because he does not resign himself to being lost; he is righteous, because he does not miss the punishment he deserves.

  Chapter 3

This law, which guides us towards the truth, was promulgated by Saint Benedict in twelve degrees. And as by means of the ten commandments of the law and of the double circumcision, that in total add up to twelve, one arrives at Christ, raised these twelve degrees the truth is reached.

Doesn't the very fact of the Lord's appearance at the top of that ramp which, as a type of humility, presented himself to Jacob, does it not indicate that the knowledge of the truth is situated at the top of humility? The Lord is the truth, who cannot be deceived or deceived. From the top of the ramp he was looking at the sons of men to see if there were any sensible who would seek God. And does it not seem to you that the Lord, who knows all his own, is crying out from on high to those who seek him: Come to me, all who desire me and be satisfied with my fruits; and also: ¿Come to me all who are exhausted and overwhelmed, that I will give you respite?

Come, he says. Where to? To me, the truth. Where? For humility. Advantage? I will give you respite. What respite does the truth promise to the one who ascends, and gives it to the one who arrives? Charity, maybe? Yes, well, according to Saint Benedict, once all the degrees of humility have been raised, charity is immediately reached. Charity is a sweet and pleasant food that revives the weary, strengthens the weak, cheers the sad, and makes the yoke bearable and the burden of truth light.

  Chapter 4

  Charity is an excellent delicacy. It is the main dish at King Solomon's table. Exhale the aroma of the various virtues, similar to the fragrance of the most surprising spices. Satisfy the hungry, cheer up the diners. Peace, patience, goodness, integrity of mind, joy in the Holy Spirit and all the other fruits and virtues that are rooted in truth or wisdom are also served with it.

Humility also has its accessories on this same table. The bread of pain and the wine of compunction is the first thing that the truth offers to the incipient, and tells them: Those who eat the bread of pain, get up after sitting down.

Nor does contemplation lack the solid food of wisdom, kneaded with fine flour, and the wine that gladdens the heart of man; with him, the truth gives gifts to the perfect, and says to them: Eat, my friends, drink and get drunk, dear. Charity, she tells us, is the main dish of the daughters of Jerusalem; imperfect souls, being still unable to digest that solid delicacy, have to feed on milk instead of bread, and oil instead of wine. And with good reason, half of the banquet is served, since its softness does not benefit the incipient, who live in fear; nor is it enough for the perfect, who like the intense sweetness of contemplation.

The incipient, as long as they are not cured of the evil passions of carnal delights with the bitter purge of fear, cannot experience the sweetness of milk. The perfect ones have already been weaned; now, euphoric, they rejoice to eat that other delicacy, a foretaste of glory. It only takes advantage of those who are in the center, the proficient, who have already experienced its pleasant palate in a few sips. And they are simply happy because of their tender age.

The first course is therefore that of humility, a bitter purge. Then the plate of charity, a very tasty consolation. The one of contemplation follows, the main course. Poor me! How long, Lord, ¿will you always be angry with your servant who pleads with you? How long will you be feeding me the bread of tears and offering me the tears as a drink in gulps? Who will invite me to eat from that last dish, or at least the tasty delicacy of charity, which is served in the middle of the banquet! The righteous eat them in the presence of God overflowing with joy. Then I should no longer ask God with bitterness of soul: ¡do not condemn me! On the contrary, when celebrating the treat with the unleavened fruits of purity and truth, I would sing joyfully in the ways of the Lord because the glory of the Lord is great.

Good is, therefore, the path of humility; in him the truth is sought, charity is found and the fruits of wisdom are shared. The end of the law is Christ; and the perfection of humility, the knowledge of the truth. Christ, when he came into the world, brought grace. The truth, how charity is offered. But it always manifests itself to the humble. For this reason, grace is given to the humble.

As far as possible, I have just exposed the fruit that awaits us at the end of the climb through all degrees of humility. Now, if possible, I am going to refer to the order in which these degrees guide us towards the most palatable prize of truth.