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martes, 17 de julio de 2018

LA MISA INVALIDA (Mons. Marcel Lefebvre)

MONS. LEFEBVRE

Cuantos fieles, cuantos sacerdotes jóvenes, cuantos obispos han perdido la fe desde la adopción de esas nuevas reformas. No se puede contrariar a la naturaleza y a la fe sin que ella se tome su venganza.
Señora Y Señores; esta tarde hablare de la misa evangélica de Lutero y sus semejanzas asombrosas del nuevo rito de la misa con las innovaciones rituales de Lutero ¿porque estas consideraciones? Porque nos las inspira la idea de ecumenismo que presidio la reforma litúrgica, según palabras del propio presidente de la comisión, porque si se probare esa nueva filiación del nuevo rito, existe de verdad el problema teológico, es decir, el problema de la fe no puede dejarse de plantear. Pues bien los documentos históricos de la reforma litúrgica de Lutero resultan muy instructivos para explicar la reforma actual.
Para comprender con claridad cuáles fueron los motivos de Lutero en esas formas litúrgicas debemos recordar brevemente la doctrina de la Iglesia referente al sacerdocio y el Santo Sacrificio  de la Misa, el Concilio de Trento en su sesión 22° NOS ENSEÑA que Nuestra Señor Jesucristo para no poner fin con su muerte a sus sacerdocio instituyo en la ultima sena un sacrificio visible destinado a aplicar la virtud salvadora de su redención a los pecados que cometemos todos los días con ese fin estableció que sus apóstoles y sus sacerdotes fueran sacerdotes del Nuevo Testamento instituyendo el sacramento del orden que imprime el carácter sagrado e indeleble a esos sacerdotes de la nueva alianza. Ese sacrificio visible se cumple sobre nuestros altares por una acción sacrificial por la cual Nuestro Señor, realmente presentes bajo las especies del pan y del vino se ofrece como víctima a su Padre y al ingerir esa victima comulgamos en la carne y en la sangre de Nuestro Señor Jesucristo, ofreciéndonos también en unión a Él. Así pues la Iglesia nos enseña que el sacerdocio de los ministros es esencialmente diferente al sacerdocio de los fieles que no tienen sacerdocio, pero que forman parte de la Iglesia que requiere absolutamente del celibato y una señal externa que los distinga de los fieles, o sea al habito sacerdotal.
MARTIN LUTERO
El acto esencial del culto realizado por el sacerdote es el Santo Sacrificio de la Misa que difiere del sacrificio de la Cruz en que este fue incruento y aquel cruento se cumple por un acto sacrificial realizado por las palabras de la consagración y no por un simple relato memorial de la pasión o de la cena. Por ese acto sublime y misterioso se aplican los beneficios de la redención a cada alma y también a las almas del purgatorio. Y eso se expresa admirablemente e en el ofertorio. La presencia real de la víctima se hace por tanto necesaria y se opera por el cambio de la substancia del pan y del vino en la substancia del cuerpo y la sangre de Nuestro Señor. Por consiguiente se debe adorar la Eucaristía y tener por ella un inmenso respeto de ahí la tradición de reservar a los sacerdotes el encargarse de la Eucaristía. La Misa del sacerdote solo en la cual es el que solo comulga es pues un acto público, un sacrificio del mismo valor que todo sacrificio de la Misa y  soberanamente útil al sacerdote y a todas las almas. Por eso la Misa privada es algo recomendado  y deseado por la Iglesia. Estos son los principios de dan origen a las oraciones, a los cantos y a los ritos que han hecho de la misa latina una verdadera joya preciosa cuya piedra preciosa en el canon.
No puede leerse sin emoción, a cerca de eso dijo el Concilio de Trento. Como conviene tratar santamente las cosas santas y como ese sacrificio es la más santa de todas para que fuese ofrecido y recibido dignamente la Iglesia Católica instituyo muchos siglos atrás el santo canon de tanta pureza que no exalte de el tanta santidad y que no eleve a los espíritus de quienes se ofrecen. En efecto se compone de las palabras mismas del Señor, de las tradiciones de los apóstoles y de las piadosas instrucciones de los Santos Pontífices.
Veamos ahora como Lutero realizo su reforma, es decir, su misa evangélica, como el mismo la llama, y con que espíritu. Para eso recuremos a una obra de León Cristiani que data de 1910 y, que por tanto, está libre de que se sospeche de alguna influencia de las reformas actuales. Esa obra se titula del protestantismo al luteranismo nos interesa por las citas que trae de Lutero o de sus discípulos que trae sobre el tema de la reforma litúrgica. Este estudio es muy instructivo ya que Lutero no vacila en manifestar el espíritu liberal que lo anima.
CONCILIO VATICANO II, PABLO SEXTO Y JUAN XIII
Ante todo, escribe, suplico amigablemente a todos los que quieran seguir la presente ordenanza del servicio divino no ver el ella una ley obligatoria que, por ello, esclavice a ninguna conciencia, que cada uno la adopte cuando y como donde le plazca asi lo quiere la libertad. El culto se dirigía a Dios como homenaje, de ahora en adelante se dirigirá al hombre para consolarlo e iluminarlo. El sacrificio ocupaba el primer lugar, ahora lo suplantara el sermón ¿qué piensa Lutero sobre el sacerdocio? En su obra la misa privada busca demostrar que el sacerdocio católico es una invención  del demonio, para ello invoca un principio en lo sucesivo fundamental, lo que no está en la Escritura es un agregado de Satanás. Ahora bien la Escritura no conoce en sacerdocio visible, no conoce más que un sacerdote, un pontífice, el único Cristo, con Cristo todos somos sacerdotes. El sacerdocio es a la vez único y universal ¿Qué locura quererlo acaparar por unos pocos? Toda distinción jerárquica entre los cristianos es digan del Anticristo. Por lo tanto malditos sean los pretendidos  sacerdotes.
En 1520, escribe, su manifiesto a la nobleza cristiana de Alemania en la cual ataca a los romanonistas y pide un concilio libre. La primera muralla alzada por los romanistas es la distinción entre clérigos y laicos. Se ha descubierto, dice, que el Papa, los obispos , los sacerdotes y los monjes componen el estado eclesiástico, en tanto que los príncipes, los señores los artesanos y los campesinos forman el estado secular. Eso es una pura invención y mentira, en verdad todos los cristianos son el estado eclesiástico, entre ellos no hay más que una diferencia, o distinción, si el Papa o un obispo dan la unción . hace tonsuras u ordena o consagra se viste de distinta forma que los laico; puede ser que su ídolo tramposo sean ungidos, pero no pueden hacer un cristiano o eclesiástico. Todo lo que sale del bautismo puede jactarse de ser consagrado sacerdote, obispo o Papa aunque no convenga a todos esa función de esa doctrina de esa doctrina Lutero saca consecuencias contra el habito eclesiástico y contra el celibato. El mismo y sus discípulos dan el ejemplo, abandonan el celibato y se casan. ¿Cuantos hechos derivados de las reformas de Vaticano II, se asemejan a las conclusiones de Lutero? El abandono del habito eclesiástico, los numerosos matrimonios aprobados por la Santa Sede, o sea, la ausencia de todo carácter distintivo del sacerdote y el laico.
continuara...