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martes, 18 de julio de 2017

AVISOS ESPIRITUALES DE SANTA TERESA DE JESUS



FIN DE LA OBRA

252.- Porque lo uno, viendo el dejo tan amargo que tienen en la muerte, y la costa tan crecida a que se compran en las penas del infierno, y el sinsabor de sus culpas, a los avisos de la eterna, todos pierden el gusto, y, como dice S. Gregorio, son desabridos al paladar, como los otros manjares, después de haber gustado miel; y así los da de mano y los fastidia quien rumia con la memoria las verdades dichas.
253.- También dará de mano a las honras, viendo su brevedad, y conociendo su vanidad con la luz de la última candela, pues entonces se desvanecen todas y se convierten en humo que atormenta y mucho más a vista del juicio, del infierno y de la gloria, en que descubren que no fueron más que sombras aparentes y sueños de la imaginación.
254.-En tercer lugar entra la hacienda, y el afán y cuidado de adquirirla, a que da de mano el que medita con atención las verdades evangélicas, a cuyos resplandores conoce cuán poco valor tiene todo en el acatamiento de DIOS, el cual no hace diferencia del oro al lodo, ni de la plata al estiércol, ni de las piedras diamantes a las piedras que pisamos; y que, al pasar los  puertos de esta vida, nos desnudan de todo; y que, cuando nos acompañaran, no pudieran servimos de cosa alguna para el cuerpo y el alma.
255.- ¡Desengaño grande! para los fieles, con que reciben aliento para pisarlo todo y atesorar el cielo solamente. En esta lista entran también las pretensiones del siglo, los valimientos con los que pueden y mandan, el aprecio del linaje y de la sangre, las noblezas que tanto el mundo adora, el cuidado de adquirirlas y el ansia de aumentarlas, mirando, a los avisos de lo eterno, cuán frágil y mentiroso es todo.
256.- ¡A cuántos ha derribado en el infierno, conociendo su inconstancia, sus sinsabores y amarguras, el poco tiempo que duran y la hiel que se bebe con todo ello!
257.- ¿Qué diré de los mandos y prelacías? ¿Qué de los bandos y parcialidades? ¿Qué de la ambición de los puestos y de salir con la suya, que a tantos ha condenado en el Tribunal de DIOS?
258.- Todo lo desprecia y da de mano el que aprecia los bienes celestiales, y no se le da nada de los hombres, ni de sus amistades y favores, contento con el de DIOS. Da de mano también a las cortesías y pundonores del mundo, a las habilidades y dotes naturales, a la hermosura del cuerpo, conociendo a estas luces que es un muladar cubierto de nieve, y que a un sol o un aire se deshace y se pudre y hierve en gusanos. Y finalmente da de mano a todo lo que el mundo aprecia, y sólo estima lo que DIOS estima, con que vive libre de los cuidados de este siglo, superior a todo lo terreno, y su corazón alegre en las moradas del Cielo, cuya paz y tranquilidad empieza a gozar desde acá, como ciudadano suyo y peregrino en la tierra.

ASPIRACION DE VIDA ETERNA
Vivo sin vivir en mí
Y tal alta vida espero
Que muero porque no muero

Aquesta divina unión
Del amor con que yo vivo
Hace a DIOS ser mi cautivo
y libre mi corazón;
mas causa en mi tal pasión
ver a mi DIOS prisionero,
que muero porque no muero

¡Ay , larga es esta vida,
Que duros estos destierros,
Esta cárcel y estos hierros
En que el alma está metida!
Solo esperar la salida
Me causa un dolor tan fiero,
Que muero porque no muero.

¡Ay qué vida tan amarga
Do no se goza al Señor!
Y si es dulce el amor,
No lo es la esperanza larga.
Quíteme Dios esta carga
Más pesada que de acero.
Que muero porque no muero.

Solo con la confianza
Vivo de que he de morir
Porque el muriendo el vivir
me asegura mi esperanza.
Muerte, do el vivir se alcanza,
No te tardes, que te espero,
Que muero porque no muero.