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jueves, 4 de mayo de 2017

AVISOS ESPIRITUALES DE SANTA TERESA DE JESUS



¡SALVA TU ALMA!

Quien esto publica se lamenta  del poco o casi nulo cuidado del hombre en preparar su alma para este paso tan importante y único porque no se muere dos veces. ¡Pensamos cada día en todo menos en este transe! ¡Cuidamos de todo menos del negocio más importante…salvar nuestra alma! Que vana ilusión del hombre que amontona riquezas y llega la muerte y las dispersa porque al fin de la historia de nuestras vidas no llegaremos sino a lo que pocos recapacitan cada día…la MUERTE

97...- Si te cogiese sin aprenderle, ¿qué sería de ti en aquel
universal teatro de cielos y tierra, en que has de salir a plaza, y decir tu dicho a vista de todos? Si los que lo supieron muy bien  se turbaron viéndose en aquella publicidad y delante de tan Venerable Senado, ¿qué harás en que tan descuidado has vivido  y vives ahora, como si no hubieras de morir? ¿Qué turbación tendrás, cuando te despojen de todo 10 que ahora amas, y te saquen a que hagas tu papel en el trance de la muerte y en el Juicio Final?
98.- Despierta, despierta, vuelve sobre ti, que ya es tiempo y no sabes, si será ésta la ultima hora. Lee las Vidas de los Santos y hallaras que S. Hilarión, varón de extremada perfección después de haber vivido 70 años en áspera penitencia, y de haber hecho muchos milagros, en la hora de la muerte tembló y temió.
99.- Y S. Arsenio, no desigual a él en santidad, tembló de verse en aquella hora, certificando a sus discípulos que siempre había vivido con el mismo temor. Y lo que es más es, el mismo CRISTO no teniendo por qué, empezó a temer cuando se acercó su tránsito para enseñar a los suyos a vivir con temor de este paso tan estrecho y peligroso en que tantos han padecido naufragio.
100.- Todo esto te aviso, porque como prudente te prevengas, y como sabio te enseñes, y como cristiano te prepares con buenas y santas obras desde ahora para la muerte. Mira ahora de espacio qué será de ti si yerras esta acción única del morir, y si por no tomar mi consejo te sucede lo que a muchos, que han leído ésta o semejante escritura, y, por no haberla creído y puesto en ejecución sus consejos, han muerto mal, y al [m, después de haber navegado muchos anos, a vista del puerto se anegaron y dieron con todo en el profundo del abismo, y están ahora gimiendo y doliéndose de su desgracia sin poderla remediar.
101.- Pues mira por ti y escarmienta en su desgracia, y sea la última sentencia la de Séneca .a su amigo Lucilo a quien dice: pues sabes de cierto que te busca la muerte, y qué te ha de hallar, tarde que temprano, y no sabes en qué lugar te espera, ESPÉRALE TU EN TODAS PARTES Y estarás seguro.
NI TIENES MÁS QUE UNA VIDA BREVE
102.- Otro aviso es éste para despertar a los hombres del sueño en que están sepultados, muertos a DIOS, vivos al siglo entregadas a lo presente, olvidados de lo por venir, tan descuidados como S1 no hubiera otra vida, y ésta caduca y breve fuera eterna. Solía Séneca decir: tememos como mortales, y deseamos, como eternos, las riquezas y bienes de este mundo.
103.- Pues ¿de qué otra 'manera desearan los hombres los bienes del siglo, si fueran inmortales, que como ahora los desean? Y ¿qué diligencias más apretadas pudieran hacer para alcanzarlos, si fueran eternos, de las que al presente se hacen? Pues ni perdonan a trabajo, ni a diligencia, ni a mares ni a tierras, ni a cosa alguna imaginada de riesgos o dificultades a que no se pongan para alcanzarías, siendo así que toda la vida es un soplo, y que no han de gozar lo que granjean: atesoran, y no saben para quién.
104,- Pues ¿qué linaje de imprudencia se hallará igual a ésta, que afane un hombre por lo que no ha de gozar, y por cosas de suyo tan inútiles que tan presto se pasan y que tanto presto ha de perder? Y que, creyendo que hay otra vida, y pena y gloria, y ambas eternas, ¿no haga diligencia alguna por escapar de aquella, y alcanzar ésta, ni atesore aquellos bienes eternos, y que busque con tan vivas diligencias éstos? 105.- La razón es porque no los considera, ni atiende a más de lo que tiene presente, sin cuidado de lo por venir. Que si considerara atentamente la brevedad de la vida, la fragilidad de todo lo terreno, las molestias y trabajos que lo acompañad, la incertidumbre de la muerte, la eternidad de la vida que esperamos, sin duda se movería a despreciar ésta, y buscar aquella.
106.- De Guarrico, insigne Filósofo y grande médico, se cuenta que, después de haber leído en varias universidades de Europa, y con aplauso de excelentísimo Maestro, leyendo tal vez en la Biblia las vidas de aquellos antiguos Patriarcas que vivieron 800 y 900 años, reparó que todos remataban en la muerte, porque al fin de cada historia se ponía: ET MORTUUS EST: pero murió. Vivió 800 años, y murió; vivió 900, y murió.
107.-Y como acabasen esta consideración, viendo el fin de todas las cosas, y que él con todos sus aplausos iba caminando a la muerte, se resolvió a despreciar el mundo, y a buscar lo eterno, que nunca tiene fin, ni espera muerte, ni se puede acabar, y tomó el sagrado hábito de S. Domingo, en cuya Religión resplandeció como un Sol en santidad y letras.
108.- Este efecto hizo la memoria de la brevedad de la vida, y duración de la eterna en el pecho de este varón sabio y discreto, pues supo prevenirse para lo venidero; y el mismo efecto hará con la gracia divina, en los que abrieren los ojos para conocer lo presente, y considerar lo futuro, la brevedad de esta vida y eternidad de la otra.
109.- ¡Oh, sí tú que lees estos Avisos, cargaras el peso de la consideración en la brevedad con que pasa esta vida, que nunca cesa de caminar, y en la incertidumbre de ella, pues no hay un día ni una hora segura, en el cimiento sobre que carga, que es un cuerpo de tierra, sujeto a tantas miserias, combatido de tantos enemigos, y acosado de tantas enfermedades" en los afanes que padece, en el engaño de todo lo temporal, que ofrece lo que no cumple y promete lo que no da; pues, ofreciendo descansos, da fatigas, y prometiendo hartura, da hambre y sed, porque nunca satisface los apetitos! Todo es tormento y dolor; y no hay honra ni hacienda, por crecida que sea, que no traiga intolerable pensión de cuidados y trabajos.

 NO TIENES MAS QUE UNA