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sábado, 11 de febrero de 2017

Misiles crucero en el Golfo de México, la “Panza Vulnerable” de EEUU




ULTIMA PARTE

Otro blanco potencial estratégico, el número 16, de un ataque con misiles crucero por un submarino en el Golfo de México sería el importante astillero naval de Ingalls Shipbuilding en Pascagoula, estado de Misisipi. De acuerdo a Wertheim, el astillero de Ingalls ha construido hasta la fecha 30 destructores de misiles teledirigidos de la clase Arleigh Burke, además de haber construido grandes navíos de guerra anfibia para la Marina de Guerra de EE.UU. Actualmente hay 2 destructores más en construcción y 2 más contratados, probablemente participando en un futuro en la construcción de parte de 16 destructores más, de ser su construcción aprobada. Aparte de proporcionar defensa antiaérea, los Arleigh Burke pueden cumplir misiones de defensa antimisil y antisubmarina.
Un misil Kalibr 3M14 armado con una ojiva nuclear de 250 kilotones, volando a una velocidad de crucero de Mach 0.8 y lanzado desde el Golfo de México a una distancia de 582 km, llegaría a su objetivo en unos 36 minutos. La explosión en el aire sobre los astilleros de Ingalls en Pascagoula mataría a unos 25,000 y heriría a unos 15,000 según un estimado. La explosión nuclear destruiría también la refinaría de petróleo de la empresa Chevron en Pascagoula, considerada la mayor refinería de esta compañía en EE.UU. y una de las principales refinerías en este país.
El blanco número 17 de un ataque de misiles crucero Kalibr 3M14 armados con ojivas nucleares de 250 kilotones, lanzados por un submarino desde el Golfo de México, podría ser la Base Aérea de Barksdale en el estado de Luisiana, por albergar la 2ª Ala de Bombardeo del USAF dotada de bombarderos estratégicos B-52H con capacidad de bombardeo nuclear, por contener el cuartel general del Mando de Ataque Global de la Fuerza Aérea (Air Force Global Strike Command) americana y por ser también la sede de la 8ª Fuerza Aérea del USAF. Volando a una velocidad de crucero de Mach 0.8, un misil Kalibr 3M14 llegaría a la Base Aérea de Barksdale en unos 54 minutos, pudiendo causar por su detonación nuclear en el aire unos 15,000 muertos y unos 75,000 heridos según un estimado.
El objetivo número 18 de un ataque de misiles crucero por un submarino podría ser la Base Aérea de Peterson en el estado de Colorado, por ser la sede del cuartel general del Mando de Defensa Aeroespacial Norteamericana (NORAD) y por contener también el cuartel general del Mando Septentrional de Estados Unidos (USNORTHCOM), siendo éste último el mando que se encargaría de defender a EE.UU. en América de una invasión enemiga. Volando a una velocidad de Mach 0.8, un misil Kalibr 3M14 armado de una ojiva nuclear de 250 kilotones llegaría a la Base Aérea de Peterson en unas 2 horas, y su detonación aérea sobre la base causaría, según una estimación, más de 27,000 muertos y unos 125,000 heridos.
El objetivo número 19 de un ataque de misiles crucero desde un submarino en el Golfo de México podría ser el Centro Espacial Johnson de la NASA, dedicado a los vuelos espaciales tripulados, y en particular su Centro de Control de Misión Houston, así llamado por su cercanía a la ciudad de Houston, Texas, y que se encarga de controlar los vuelos tripulados espaciales de EE.UU. Un misil crucero Kalibr 3M14 armado de una ojiva de 250 kilotones podría ser lanzado a una distancia de 687 km, tomándole unos 42 minutos llegar a su objetivo volando a una velocidad de Mach 0.8, causando con una detonación aérea sobre el Centro de Control de Misión Houston unos 46,000 muertos y más de 113,000 heridos en el área afectada por la explosión nuclear, de acuerdo a un estimado.  
El siguiente escenario considera la posibilidad de que, de estallar una guerra nuclear entre EE.UU. y Rusia por Siria, Rusia buscará de forma asimétrica la manera de asestar un golpe devastador a EE.UU.
Una forma de hacerlo sería desplegando un submarino de propulsión nuclear y de ataque en el Golfo de México, armado de misiles crucero con ojivas nucleares. Dicho escenario no es meramente hipotético o ficticio.
La posibilidad de una guerra entre Rusia y EE.UU. por Siria era una amenaza que se pudo haber hecho realidad por la política del régimen de Obama de intervenir en Siria, estrecha aliada de Rusia. La amenaza de que dicha guerra se podía hacer realidad bajo una presidencia de Hillary Clinton era también patente mientras existía la posibilidad de que la ex Primera Dama fuese elegida Presidenta. Cabe aclarar que la intervención americana en Siria, por medio del patrocinio a grupos terroristas radicales sunitas, se hizo en gran medida por presiones de Israel, para destruir a su antiguo enemigo sirio.
El espectro de una guerra entre Rusia y EE.UU. en el Cercano Oriente aparentemente sigue siendo una posibilidad, ante el evidente apoyo incondicional de la nueva Administración Trump estadounidense a Israel y sus políticas agresivas contra Irán, éste también aliado estratégico de Moscú. De EE.UU. amenazar militarmente a Irán y a Siria por presiones del Estado Judío, esto puede llevar a perpetuar la Segunda Guerra Fría entre Rusia y EE.UU., que empezó bajo el régimen de George W. Bush y llegó al borde de la guerra bajo el régimen de Obama.
Una operación militar ofensiva contra Irán y Siria por EE.UU. y sus aliados, por las presiones de Tel Aviv, provocará una reacción militar rusa, que puede llevar a una escalada militar que desemboque en la III Guerra Mundial nuclear. Un acto de agresión conjunto americano-israelí contra El Líbano para destruir al partido político chiita y milicia armada de Hezbolá, éste aliado estratégico de Moscú en la Guerra de Siria y en la región, puede desembocar en una guerra regional que, por la escalada de acciones militares y el aumento de sus participantes, lleve al mundo a la guerra nuclear.
La nueva Administración Trump debe de evitar entrar en dicha guerra, ignorando para ello las presiones del régimen de Israel a cometer actos de agresión en el Cercano Oriente, como Tel Aviv logró al manipular a los regímenes de George W. Bush y Obama, dedicándose mejor a reforzar las defensas de EE.UU. en el Hemisferio Occidental contra misiles crucero armados de ojivas nucleares y submarinos, en vez de construir un muro que pretenderá, infructuosamente y a un alto costo, detener la marcha de hombres, mujeres y niños en busca de una vida y un futuro mejor, según el tan celebrado “sueño americano”.   

“A estas alturas no se puede negar que Medio Oriente sigue siendo uno de los objetivos de la actual administración estadounidense. El ejemplo más claro es la cuestión migratoria en donde se veto a Irán y también el deseo ya explicito de retroceder en el acuerdo nuclear que se logro entre Obama y la Unión Europea con Irán y las sanciones que aun mantienen a pesar del acuerdo (n. del corrector)