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viernes, 14 de octubre de 2016

LA MISA NUEVA - Mons.Marcel Lefebvre

LA IGLESIA DESPUES DEL CONCILIO
(6-7-77)

Discurso de su Excia. Rvma. Monseñor Marcel Lefebvre, Arzobispo, Superior General de la Hermandad Sacerdotal San Pío X, pronunciado en Roma, el 6 de julio de 1977. 

(continuación)


Cambio de los sacramentos

El bautismo llega a ser solo la iniciación en una comunidad religiosa; no es más la destrucción del pecado original, para ser purificados por la sangre de Jesucristo, para resucitar en la sangre de Jesucristo, alejarse del pecado y de Satanás por medio de los exorcismos que se hacían en el bautismo. Si es solo una iniciación a la comunidad religiosa, el bautismo puede servir para todos, también los no cristianos. El mismo concepto se encuentra en la comunión. La comunión es ahora, como decía, una asamblea, una especie de colectividad que se comunica, que comparte el pan de la colectividad. Tenemos también la absolución colectiva, la penitencia colectiva; de ahí se sigue que el sacerdote no es más el santificador marcado por el carácter sacerdotal para ofrecer el Santo Sacrificio de la Misa; se convierte en presidente de la asamblea. Y si el sacerdote es solo un presidente, se puede elegirlo de entre los fieles. En consecuencia, no es más necesario que el sacerdote sea célibe, puede estar perfectamente casado. Todo esto deriva del nuevo concepto de la Iglesia. Se llega ahora a dar colectivamente la extremaunción. En Lourdes, en la ciudad mariana, han invitado a reunirse a todos los que tenían más de 65 años para recibir todos, colectivamente, la extremaunción. Eso es grave, muy grave, porque así el sacramento no es más válido. El sujeto de la extremaunción debe ser un enfermo. Y hasta ahora no había oído que después de los 65 años todos fuéramos enfermos. No es por tener 65 años que estamos enfermos. "Si quis infirmatur" -dice Santiago- "si alguno está enfermo venga el sacerdote y le administre... “pero si no está enfermo no puede ser sujeto de la extremaunción. Esto es grave porque denota toda una nueva orientación.

 Cambio de los ritos y oraciones

Debo insistir en por qué todo deriva de la nueva definición de la Iglesia, de haber cambiado el concepto de la Iglesia, y lo han cambiado para llegar a la comunión con todas las religiones. Era necesario cambiar el culto, no se podía dejar intacta la liturgia. Nuestra liturgia era demasiado católica, manifestaba demasiado claramente la victoria de Nuestro Señor Jesucristo, con la cruz, sobre el pecado, sobre el mundo, sobre la muerte. Todo fue modificado. Si tuviera más tiempo -pero no quiero abusar de vuestra paciencia- os hablaría de un trabajo que ha hecho uno de nuestros sacerdotes sobre las modificaciones de las oraciones. Es un estudio extraordinario para ver el espíritu con el cual han hecho la reforma litúrgica: las oraciones litúrgicas han sido modificadas en un sentido pacifista, no hay más herejes, no hay más enemigos de la Iglesia, no hay más pecado original, no hace falta más el combate, no más luchas espirituales.

El canónigo Rose, un belga miembro de la comisión litúrgica que renunció indignado por cuanto sucedía, ha hecho un trabajo sobre la liturgia de los difuntos en el cual demuestra que se han suprimido los dogmas; en la liturgia de los difuntos fue suprimida la palabra "alma", ¿Por qué? Porque no hay más distinción entre el cuerpo y el alma, no se habla más del purgatorio. Es increíble. Todo esto para hacerles el gusto a los no católicos, para poder estar con todos aquéllos que no creen en lo que creemos nosotros, que no creen en la distinción entre el alma y el cuerpo. Más nosotros debemos permanecer católicos, no podemos volvemos imprevistamente miembros de todas las religiones, cambiar toda nuestra liturgia para hacerles el gusto. Un cambio capital es el cambio de la fiesta de Cristo Rey. No se quiere más el reinado social de Nuestro Señor Jesucristo. La fiesta de Cristo Rey fue puesta al final del año litúrgico, porque Él vendrá en la Parusía, en el fin del mundo; aquí sobre la tierra no debe reinar más, o sólo sobre los individuos, estrictamente en privado en las familias, pero no más públicamente, no más sobre la sociedad civil. En el himno de Cristo Rey se han suprimido las dos estrofas que proclamaban a Nuestro Señor como Rey de la familia, del Estado, de la ciudad. Está claro por qué han sido suprimidas. He aquí una estrofa que fue suprimida: "Te nationum praesules, honore tollant publico, colant magistri, iudices, leges et artes exprimant"  (Es el reino de Nuestro Señor sobre los pueblos, los juristas, los jueces, las leyes y las artes, que deben honrar a Nuestro Señor Jesucristo). Son cosas graves.

Cambio de religión


Se cambia nuestra religión, esto es cierto. No es posible callarlo. Yo querría decir que esto no es verdad, pero no es posible. Una cosa que no se quiere afirmar más, es que la Iglesia Católica es la única religión verdadera. ¿Pero es esto cierto, o no? ¿Si no creemos que la Iglesia Católica es la verdadera religión, para qué estamos aquí? Es esto lo que decía a la prensa que me preguntaba: " ¿Por qué usted no es pluralista?". Yo no creo en el pluralismo, en el pluralismo ideológico, en el pluralismo de la verdad: No hay sino una sola Verdad. Esto no varía con el tiempo. ¿Para qué hacer una secta más, que podría ser la número seiscientos? Quizás haya más de mil grupos religiosos en el mundo ¿para qué hacer otra secta más? Podríamos formar parte de los testigos de Jehová, de los pentecostales, de los mormones. ¿Para qué tener una religión que es más difícil que las otras más exigentes, más dura, si existe el pluralismo de la verdad? ¿Para qué ir en misión, si todas las personas se salvan, si todas están listas para ir al cielo? Con el pluralismo de la verdad han destruido el espíritu misionero, las congregaciones misioneras están vacías, no hay más novicios misioneros. Las misiones son esenciales para la Iglesia Católica, pero sólo si nosotros creemos que hay una sola verdad. Sí. Creemos que hay una sola verdad, la única religión verdadera es la de la Iglesia Católica; pues fue fundada por Dios mismo. Creemos que  Jesucristo es Dios y Jesucristo fundó la Iglesia Católica. Credo in unum Deum - Credo in unurn Dominum Jesum Christum - Credo in unum baptisma - no en dos, sino en uno, uno y trino. Como hemos visto a través de este estudio sobre si es válida o invalida la nueva misa, hemos demostrado que para llegar a este pluralismo modernista era necesario cambiar de forma radical el culto, o sea, la Santa Misa, los sacramentos y otras tantas cosas convirtiendo o fundando una “NUEVA RELIGION” lo cual los aparta también radicalmente del verdadero catolicismo el cual conservan en apariencia, pero solo en apariencia con el fin de cumplir con la obra no de Dios sino de Satanás. ¿Acaso esta no es la religión del hombre? Porque ha desaparecido Dios de su religión. Y, ¿Esta religión del hombre no conduce al anticristo”. Es su fin último y no otro.