utfidelesinveniatur

martes, 4 de octubre de 2016

LA MISA NUEVA - Mons.Marcel Lefebvre

LA IGLESIA DESPUES DEL CONCILIO
(6-7-77)

Discurso de su Excia. Rvma. Monseñor Marcel Lefebvre, Arzobispo, Superior General de la Hermandad Sacerdotal San Pío X, pronunciado en Roma, el 6 de julio de 1977. 

(continuación)


¿Qué representan los cardenales de la Curia Romana? Son la Iglesia de Roma, son los párrocos de Roma, son el clero romano. Son los que ayudan al Papa, que es obispo de Roma y es Papa porque es Obispo de Roma. Son ellos que ayudan al Papa en el gobierno de la Iglesia Universal y en la atención de los asuntos tanto de su diócesis como los de la Iglesia Universal. Pues Roma es maestra, "magistral et mater omnium ecclesiarum, magistra veritatis" . Si siempre se dijo que, todo el clero de Roma no puede caer en la herejía, es porque Roma representa realmente el corazón mismo de la Iglesia, el corazón de la Cristiandad. Hacer callar oficialmente a los cardenales romanos, diciéndoles: "no habléis más, no repliquéis más, dejad hablar a las personas que vienen de afuera, del extranjero, que vienen de lejos" representó un desastre considerable para el Concilio.

Cambio de la definición de la Iglesia

En definitiva ¿cuál fue uno de los resultados más graves del Concilio? A mi parecer, haber cambiado la definición de la Iglesia; fue modificada la definición de la Iglesia. La Iglesia no es más una sociedad divina, visible, jerárquica, fundada por Nuestro Señor Jesucristo para la salvación de las almas. No, desde ahora la Iglesia es una comunión. ¿Qué significa esto? ¿Qué quiere decir Iglesia-comunión? ¿Comunión con todas las religiones? Comunión que acogerá en el seno de la Iglesia diversos grupos religiosos totalmente distintos a la Iglesia Católica. Y se llegará no sólo a aceptar a las religiones cristianas no católicas sino también a las religiones no cristianas y aun a los no creyentes. Habrá una comisión para las religiones no cristianas y una comisión para los no creyentes, para los ateos, en el seno de la Iglesia Católica. Esto está claro en un acta del Secretariado para los no cristianos, con fecha 14 de abril de 1972: "El fin de esta sesión: Las religiones tradicionales no cristianas, caracterizándose en su objeto, entran en la finalidad general de este Secretariado, que son el desarrollo, en el interior de la Iglesia, de los puntos de vista objetivos del diálogo y encuentro de las diversas religiones, el descubrimiento de recíproco conocimiento y estima para trabajar juntos". ¿Trabajar juntos en qué cosa? ¿Cómo se puede trabajar junto con los ateos? "En la liberación histórica del hombre y en su auténtica inserción en el sentido último de la vida y de la historia humana". ¿Qué quiere decir? ¿Dónde está la salvación, dónde la gracia, dónde Nuestro Señor Jesucristo? Nada de esté hay allí. Y agrega: "estas religiones pueden formar parte del patrimonio de la humanidad, pueden contribuir a la construcción del hombre, a la unidad entre los hombres, en definitiva, a un encuentro total con Cristo". ¡Un encuentro total con Cristo en las religiones, "por los no cristianos"! Y esto es un documento auténtico del Vaticano. Para llegar a esta unión, a esta comunión con las religiones no católicas, no cristianas, con los no creyentes, hace falta, como lo he escrito, "satelizar" la Iglesia. No debe existir más esta unión centralizada de la Iglesia, deben crearse satélites que serán las conferencias episcopales nacionales. Son los satélites que gravitan alrededor de la Iglesia y podrá haber otros satélites: los anglicanos, los ortodoxos, también algunas secciones musulmanas, secciones budistas, todas secciones de la Iglesia, una comunión. Por esto se cambió la definición de la Iglesia con todas sus consecuencias. La reforma se hizo en el sentido de la comunión, toda la reforma litúrgica tiene este sentido.

Cambio de la Misa

En la Santa Misa se sustituyó el sacrificio por la cena. Así, en vez del sacrificio de la Cruz se insistirá sobre la cena, sobre la comunión y la participación de los fieles. También esta orientación es completamente contraria a la Tradición de la Iglesia, a la Fe de la Iglesia. Lo que es importante en nuestra Misa es el sacrificio. El sacrificio de la Misa no es sólo una cena, no es la cena evangélica, es un verdadero sacrificio. Porque también si el sacerdote ofrece, él solo, el Sacrificio de la Misa, este sacrificio vale igual como si mil personas estuviesen con él, como si una multitud estuviera en la Iglesia. Ahora, en vez, parece que la Misa es sobre todo una asamblea, y el sacerdote es el presidente de la asamblea. Presidente y no sacrificador: es una noción nueva de la misa. Como veis, es un cambio radical muy grave. No digo que la nueva Misa sea herética, no lo dije jamás; no he dicho tampoco que esta Misa no sea válida de suyo, pero remarco que cada vez hay más misas inválidas, porque se cambian las bases mismas de la Misa. Pienso realmente que esta misa es una misa equívoca, porque puede ser dicha tanto por los protestantes como por los católicos. Los protestantes aceptan decir esta misa. Tengo aquí un documento que lo prueba, es un documento de los protestantes de Alsacia que se han reunido, documento de la confesión de Augsburgo, de Alsacia y Lorena. El documento dice: "Vistas las formas actuales de la celebración eucarística en la Iglesia Católica, vistas las convergencias teológicas actuales, muchos obstáculos que podían impedir a un protestante participar en la celebración eucarística católica están desapareciendo; parece, en consecuencia, que hoy puede ser posible a un protestante reconocer en la celebración eucarística católica la cena instituida por el Señor". Luego ellos no tienen más dificultad en aceptar la nueva Misa porque se ase meja cada vez más a una cena eucarística protestante. Un hecho más extremadamente grave y enseñado claramente por la nueva catequesis.

Debería poder leer numerosos pasajes de esta catequesis oficial en Francia, del centro "Jean Bart", que es el centro oficial de la catequesis en Francia. He aquí lo que dice: "¿La Misa no es acaso la cena de Nuestro Señor?". Del mismo modo: “... en el corazón de la Misa que es un relato" y también esto es muy grave, porque ahora no se habla más de la acción que se realiza durante el Sacrificio de la Misa, "infra actionem". Se dice en nuestro canon: "infra actionem", durante la acción; indica que la acción se hace, la acción del Sacrificio que se realiza en la consagración, una verdadera acción, no solamente un relato, como desafortunadamente ahora es presentada la idea en la mayor parte de los documentos oficiales. He aquí un documento oficial de los Obispos suizos a propósito de la Misa. Siempre es la misma manera de expresarse: "el relato de la institución, la anamnesis y la epiclesis son el centro de la plegaria eucarística". Luego, disminuyendo siempre la idea del sacrificio, lentamente se desnaturaliza la Misa, se termina por alterar la Misa y dar a los fieles un espíritu protestante.

Por otra parte, podéis notar que es con este espíritu que se hicieron todas las reformas, como la comunión en la mano. Si es un sacrificio, la presencia real de Nuestro Señor Jesucristo es necesaria, porque en un sacrificio tiene que existir una víctima. ¿Quién es la víctima? Nuestro Señor Jesucristo mismo que, en consecuencia, debe estar realmente presente. Si es una cena no es necesaria la presencia real, basta una presencia espiritual; el pan partido, el pan de la amistad, el pan de la unión a Nuestro Señor Jesucristo con el relato de la institución de la cena. Ved ahora que si la Misa se volvió una simple cena se comprende muy bien la comunión en la mano. Igualmente, si se trata de una comida, la actitud del sacerdote, de frente a los fieles, es normal. . El 'presidente de un banquete no da la espalda a sus convidados. Si, en vez, se trata de un sacrificio, entonces el sacrificio es ofrecido a Dios, y el sacerdote se vuelve hacia Dios, hacia la Cruz, que es el signo del sacrificio que realiza en el altar, y no hacia los fieles. Así, es todo el significado del Sacrificio de la Misa que cambia, y todo esto es de una importancia capital, porque es también todo el significado de la espiritualidad católica que desaparece; la espiritualidad católica es el signo de la Cruz, es el sacrificio. Vivimos bajo el signo de la Cruz, vivimos del Sacrificio, de la sangre de Nuestro Señor, estamos bautizados en la sangre de Nuestro Señor. Somos pecadores, tenemos necesidad de la cruz, tenemos necesidad del sacrificio, de la sangre de Nuestro Señor, de unirnos a Nuestro Señor en su sacrificio.

Si no hay más sacrificio, si no hay más cruz, si no hay más presencia real, no existe más la espiritualidad católica. Nuestra vida no tiene más sentido si no existe la Cruz, si no existe la sangre de Nuestro Señor. Si no estamos unidos a Nuestro Señor Jesucristo por su sangre que es la gracia, la gracia sobrenatural, nuestras acciones no son meritorias no merecemos el cielo, no merecemos la salvación eterna. Naturalmente puede haber buenas acciones en las otras religiones, en la  naturaleza humana. Podemos hacer buenas acciones pero no meritorias, no salvíficas, si no tienen la impronta de la sangre de Nuestro Señor Jesucristo.

El mismo Señor dijo: "Yo soy la vid y vosotros sois los sarmientos". Es necesario estar unido a la vida, a la raíz de la vida, si queremos llevar frutos. Nuestro Señor es la puerta del redil, si no se entra por la puerta del redil, a través de Nuestro Señor, no entraremos al reino de los cielos. "No podéis hacer nada sin mí" dijo Nuestro Señor. Nihil, nada. Es muy grave. Se sigue que tenemos necesidad de estar unidos a Nuestro Señor, al, Sacrificio de la Misa, a la cruz, a su Sangre. Indudablemente esta conferencia de Mons. Lefebvre es muy esclarecedora y, a la vez, precisa no hay equívocos en ella ni un lenguaje ambiguo tan en boga hoy día. Las ideas principales que cambian y ponen en una clara contradicción a la Iglesia de Siempre con esta nueva religión, son las nociones de Iglesia, Sacrificio de la Misa y sacerdocio.

Al hablar de estas nociones confirma que hay un cambio radical, como lo explica, y considero que al haber un cambio radical también lo habrá en sus efectos sin lugar a duda. Tales afirmaciones de Mons. Lefebvre sobre esta grave situación coinciden perfectamente con el estudio titulado “Es válida o invalida la nueva Misa”, ahí como aquí tímidamente se afirma no directa sino indirectamente su invalides aunque haya quienes defiendan la posición contraria, la cual, a estas alturas me parece insostenible la opinión de su VALIDEZ.


Como dije si bien no se afirma dicha INVALIDEZ de la Misa Nueva sin embargo no solo Mons. Lefebvre sino también el Padre Joaquín Sáenz y Arriaga llegan a la misma conclusión. Monseñor afirma en este escrito que CADA VEZ HAY MAS MISAS INVALIDAS, pero no da las razones teológicas de dicha afirmación, pero las dará más tarde más concretamente en el sermón de las ordenaciones en la Reja Argentina en el año 1986, ahí no deja lugar a dudas sobre la INVALIDEZ de la nueva Misa, de exponer sus puntos teológicos lo haremos más adelante.