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lunes, 24 de octubre de 2016

EL MANUSCRITO DEL PURGATORIO


(AÑO 1886)

MAYO 1886.- Es verdad que nadie merece las gracias del buen Dios; esos son sus favores, pero cuando Él los da conviene recibirlos con humildad y sacar provecho. Al alma religiosa le es necesario el espíritu interior, la vida de sacrificio, la pureza de intención: eso es el resumen de la vida. Aprende a respetar la Regla y a los sacerdotes. Los que la toman con los Ministros de Jesucristo, lo hieren en la pupila del ojo. Ay!, Tres veces ay por aquellos y aquellas que así actúan. Lo que una Religiosa puede hacer más agradable al buen Dios en sufragio de los propios parientes difuntos no son tanto algunas oraciones, cuanto todas las acciones realizadas con una gran pureza de intención y de unión con Nuestro Señor. En la tierra Jesús crucifica más el alma que más ama, pero la cruz enviada por Dios tiene siempre la dulzura unida a la amargura. No es lo mismo con la cruz que se tiene por propia culpa: esta contiene sólo amargura.

NOVIEMBRE 1886. - Todas estas pruebas!... El buen Dios ha permitido cada cosa para ponerte toda en la prueba, para infundirte fuerza de ánimo y otras veces para hacer triunfar su gloria, su justicia y su amor.. Él desea. la vida de unión con Él, de reparación y de oración. Si tomas seriamente en el corazón los intereses de Jesús, Él igualmente tomará de corazón los tuyos.


NAVIDAD 1886.- Si quieres. Pronto será quitado de ti lo incomodo y a mí me devolverá la libertad.