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miércoles, 5 de octubre de 2016

EL MANUSCRITO DEL PURGATORIO

(AÑO 1881)

1881.- Los sufrimientos físicos y morales son la herencia de los amigos de Jesús hasta que estén en la tierra. Entre más Jesús ama a un alma, más le hace aumento de parte de los dolores que Él ha sufrido por nuestro amor. Felices las almas así privilegiadas!. Cuántos méritos pueden adquirir ellas! Y este es el camino más corto para llegar al Cielo. No tengas, sin embargo, miedo al sufrimiento; al contrario, ámalos, porque te acercan más al Que amas. No te he dicho quizás un día que el amor transformará en dulce lo que ahora te parece muy amargo, por el hecho de que no amas suficiente?

El medio infalible para llegar pronto a una unión íntima con Jesús es el amor, pero el amor unido al sufrimiento. Hasta que tengas no pocas cruces, entonces no le amarás todavía como Jesús quiere. Si supieras cuánto bien hace al alma el sufrimiento!. Los padecimientos son la más dulce caricia que el Esposo divino puede hacer a lo que Él quiere unir a sí íntimamente. El les envía, a estas almas privilegiadas, sufrimientos sobre sufrimientos, penas sobre penas, a fin de desasirlas de todo lo que las rodea. Entonces pueden hablarle al corazón. Qué sucede durante aquellos divinos coloquios? Si quieres lo sabrás. Jesús tiene detenidas las gracias que derramará a torrentes sobre ti, cuanto te vea preparada, como Él desea, y capaz de recibirlas. Jesús quiere que trabajes únicamente por Él, que hagas converger todas tus acciones a su gloria, que lo tomes como el confidente de todos tus gozos y de todas tus penas, que no hagas ninguna cosa, por pequeña que sea, sin pedirle consejos y luces, que, en recompensa de todo lo que hagas no quieras más que a Él solo. Estás empeñada ya desde hace muchos años!. “Jesús mío, dile entonces, que yo no reciba nunca ningún testimonio de reconocimiento en la tierra por el poco bien que he realizado!. Tú sólo me bastas” . Qué piensas de esta petición?

Está bien hacerla?. Jesús no se deja vencer en ús no se deja vencer en generosidad, verás. Igualmente piensa que no tanto tus oraciones me llevarán a las eternas moradas, cuanto tus acciones perfectas, tu unión íntima con Jesús. Cree que Él tiene grandes designios sobre tu alma enviándome a ti de este modo; se puede decir a lo que a eso se refiere!... Grandes es el amor de Jesús por ti! Cuánta delicadeza, cuánta preocupación tiene Él respecto a ti. Qué no lo desanime tu indiferencia!. A veces, cuando eres fría, olvidas los cuidados de un Dios tan bueno!. Pídele perdón de todas estas faltas y procede con Él como un hijito procedería con el mejor de los padres. No tengas miedo de fastidiarlo. Me complace ver la fe en tu corazón. Busca siempre agradarlo, desde el primer despertar hasta la noche, sin escuchar nunca los impulsos de tu naturaleza.


ABRIL 1881.- Si no avanzas más rápidamente en la perfección, es porque tu voluntad no está suficientemente unida a la de Dios. Te buscas demasiado a ti misma. Hay momentos que tienes miedo de ti misma. Jesús soporta pacientemente todos estos titubeos!... Permanecerás en esto? Tú! Sin embargo, si supieras que gracias te reserva, como desea Él unirse a ti, le darás esta voluntad rebelde, que hoy quiere y mañana no más, a Quien te la pide con tan gran bondad y sobre todo con tanto amor Jesús no te dejará en paz hasta que no hayas alcanzado la perfección, en la que quiere verte. Hará todo lo que quiera; hasta que tu voluntad no forme una con la suya, hasta que des la vuelta sobre ti misma, y todas tus acciones sean realizadas bajo su divina mirada, para complacerlo a Él, no tendrás la paz ni la calma interior!.