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jueves, 11 de agosto de 2016

TRATADO DE LOS ANGELES - SANTO TOMAS DE AQUINO

"Tiburcio espía a Cecilia y Valeriano y contempla la aparición del Ángel"





3. Los ángeles no están contenidos en el lugar corpóreo sino que están contenidos en cierto modo”  (a. 1).


Porque los seres incorpóreos no están en el lugar por el contacto de cantidad dimensiva, como están los cuerpos, sino por contacto de su poder operativo, o lo que es igual, por la aplicación de su virtud operativa (1 ,p., q. 8, a. 1 art. 2). Así el alma en el cuerpo que informa, el ángel en el cuerpo que toma y Dios en todos los cuerpos del universo, están más bien como continentes que como contenidos, y por ello, en el lugar en que impropiamente se dicen estar, no están parcialmente en cada una de las partes del lugar, sino totalmente en todas y cada una. Hay, sin embargo, en los tres casos notable diferencia.

El alma, aunque no está localmente en el cuerpo, dícese que está en él por sí y primariamente; por ser forma del mismo, dándole formalmente el ser. Dios está en todas partes primariamente y por sí, dándole formalmente el ser y conservándolo en todas las cosas. Mas el ángel no da, ni formal ni eficientemente, el ser al cuerpo en que está; por lo cual no está en el lugar primariamente y por sí, ya que el efecto del ángel no se recibe dentro del ser del cuerpo, del cual no es causa, pero se recibe dentro de las dimensiones del mismo, por lo cual se dice que el ángel está dentro de dicho cuerpo" (1 Sent. Dist. 37, q. 3, a. 3 ad 4). Al no estar los ángeles en el lugar primariamente y por sí, siguese que están secundaria y accidentalmente, es decir, por la aplicación de su poder operativo (1. c., a. 1 ad 2). No con su esencia sino con su virtud operativa y a esta forma de estar el ángel en un cuerpo se le llama ACCIDENTAL. Lo cual, sin embargo, no excluye, antes bien supone, que esté allí su substancia de no estarlo tampoco estaría el cuerpo, pues mal podría obrar donde su substancia no estuviese, ya que el obrar sigue al ser, aunque no sea su substancia o esencialmente y esta la razón formal e inmediata por la cual está presente el ángel en el lugar.

4. Trascendiendo el ángel por su inmaterialidad el lugar propiamente tal, cuando de alguna manera no obra en el lugar no está en él de ningún modo. O sea no se da esa relación ángel-cuerpo n de manera esencial, como ya se dijo, ni de manera accidental, es decir, simplemente no está.

"No veo inconveniente alguno escribe Santo Tomás en que el ángel pueda estar sin lugar y no localizado, cuando no ejerce su operación en algún lugar, ni hay inconveniente en que se diga entonces que no está en ningún sitio ni en ningún lugar. Aunque no podamos imaginamos esto, por no poder nuestra imaginación ir más allá de la cantidad continua" 1. (Sent. Dist. 37, q, 3, a. 1 ad 4; De Potentia, q. 3. a. 19 ad 2). Por ello es posible que los ángeles fuesen creados antes que el mundo corpóreo, ya que ni en su ser ni en el obrar dependen intrínsecas y necesariamente de los cuerpos.

5. Como el ángel esta en el lugar por la aplicación de su virtud en aquel lugar, siguese que no está en todas partes, ni siquiera en muchos lugares, sino tan solo en uno, divisible o indivisible, según que el ángel voluntariamente aplique su virtud a un cuerpo grande o pequeño, y de este modo todo el cuerpo a que se une por su virtud con respecto a él un solo lugar " (a. 2). Es evidente Siendo la esencia y, consiguientemente, la virtud o poder operativo del ángel finitos, no se extienden simultáneamente a todos los lugares ni a todos los efectos, lo cual es propio de Dios (1. p., q. 8, a. 4). En cambio, sucesivamente, supuesta la permisión de Dios, podría cualquier ángel estar presente en todos los lugares, y dado que el ángel puede estar en un lugar divisible o indivisible, mayor o menor, y que el número de cuerpos existentes es finito, así como también lo es en cada uno su cantidad dimensiva, no aparece repugnancia alguna en que Dios diese a uno de los ángeles ya existentes, o a uno nuevo que crease, tal poder operativo que pudiese estar simultáneamente en todos los lugares corpóreos, refiriéndose entonces todos los cuerpos al ángel como un solo todo, pues entonces "todo aquello a lo cual se aplicase inmediatamente la virtud del ángel es para él un solo lugar" de esto quedan excluidos los demonios ya que no tienen la gracia y por si mismos, según su naturaleza, no pueden obrar de la misma manera que el angel en gracia de Dios (a. 2, resp. a las obj.). Como si el ángel ejerciese su operación inmediatamente en una casa, toda la casa le corresponde como lugar único, de tal forma que estará en cada una de sus partes, como decimos también que el alma está en cada una de las partes del cuerpo. Y digo inmediatamente, porque si el ángel moviese una piedra con cuyo movimiento se moviesen otras muchas cosas, no era necesario que estuviese sino en donde se da el primer movimiento, como se ve también en el motor corpóreo, que no necesita tocar sino sólo aquello que él mueve" (1 'Sent. Dist. 37, q. 3, a. 2).

Mas cuando Santo Tomás en este segundo artículo de la SUMA afirma que el ángel no puede estar "ni siquiera en muchos lugares, sino tan sólo en uno", intenta afirmar que no puede el ángel estar naturalmente al mismo tiempo en varios lugares adecuados, ni en varios lugares inadecuados en cuanto que, son varios, pero sí en cuanto que, aun siendo varios y distantes, no excedan su virtud operativa y se consideran como uno solo. Lo cual queda manifiesto con sólo conocer el significado de estos términos.

Llámase lugar adecuado al que es igual al poder o virtud operativa del ángel, que, al ser  limitada, si se aplica toda a un lugar, no puede aplicarse al mismo tiempo naturalmente a otro alguno. En cambio, lugar inadecuado es aquel que no iguala ni agota toda la virtud operativa, por donde ésta, dentro de aquello a que puede extenderse, podrá ejercerse simultáneamente parte en un lugar inadecuado y parte en otro, incluso distantes, pues siendo el ángel substancia espiritual, no depende del lugar y puede aplicar su virtud voluntariamente a partes distantes sin necesidad de aplicarla a las partes intermedias.


Precisamente en esto está una de las principales diferencias entre el ángel y los cuerpos en cuanto al modo de estar en el lugar. El cuerpo, estando en el lugar necesariamente, es decir, de modo circunscritiva, no puede ocupar lugares distantes sin ocupar también al mismo tiempo el lugar intermedio. No así los ángeles. Mas, cuando aplican su virtud operativa simultáneamente a varios lugares contiguos o distantes, su operación no se refiere a ellos en cuanto que son varios lugares, sino en cuanto que se consideran como uno solo, pues el ángel que está en el lugar por la operación, por ser su poder limitado, no puede ejercer a la vez varias operaciones, en cuanto que son formalmente distintas.