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jueves, 11 de agosto de 2016

EL MANUSCRITO DEL PURGATORIO

EL MANUSCRITO DEL PURGATORIO

“Y bien, si voy al Purgatorio, tú me sacarás”

Esta es la respuesta pícara de Sor María Gabriela, del Convento de las Agustinianas de Valonges, a la Hermana Sor María de la Cruz, que con frecuencia, por el oficio la debía corregir. El Señor le tomó la palabra. Muerta a la edad de 36 años (el 22 de febrero 1871 víctima de la epidemia que hizo estragos entre las hermanas del Convento), desde Noviembre 1872 con Sor María de la Cruz con el fin preciso de manifestarle esta divina disposición. ¿Y cómo podrá Sor María de la Cruz obtener la liberación del Purgatorio? Con la santidad de vida. Por esto Sor María Gabriela no se limitará a revelaciones concernientes al más allá, sino que estimulará a Sor María de la Cruz a la santidad, más bien la dirigirá a la santidad. El presente volumen reproduce los interesantísimos apuntes del diario de Sor María de la Cruz. Es una lectura cuanto más impresionante y formativa.

INTRODUCCIÓN
Es vieja la fecha de la impresión, se publicó como un documento puramente histórico y con todas las reservas exigidas por la Iglesia, según el decreto de Urbano VIII. El manuscrito fue remitido a la dirección de un sacerdote misionero de gran dedicación, concerniente a la relación de una Religiosa con un alma del Purgatorio. Allí se acepta la posibilidad de la existencia de las apariciones de las ánimas del Purgatorio a vivientes en la tierra: Nosotros damos fe de que la narración que de eso hallamos en la vida de los santos y los testimonios de los teólogos, son documentos que hacen historia. Una recopilación de muchas apariciones publicadas por Mons. Palafox y Mendoza, Obispo de Osma (España) tiene este sugestivo Título: “Luces para vivir la experiencia de morir”. Esto explica perfectamente la razón providencial de la manifestación con la cual las ánimas purgantes se vuelven hacia los vivos para implorar piedad y solicitar sufragios.

EL MANUSCRITO
AUTENTICIDAD.

El presente manuscrito contiene noticias muy interesantes sobre la vida de ultratumba, especialmente del Purgatorio, mezcladas con muchísimos consejos de dirección espiritual. Su autenticidad es irrebatible. Confidente del mismo es Sor María de la Cruz, en el mundo Elisa Sofía Clementina Hébert,  nacida en Néhou-St-Georges (diócesis de Coutances) el 1 de diciembre 1840. Huérfana de padre a la edad de 6 años. A los 11 años recibe la Primera Comunión y la Confirmación en el Convento de las Agustinas de Valognes, donde es religiosa una tía materna, Sra. Ángela Quettier, que llega a ser Superiora del Convento hasta su muerte y es ejemplo de edificación. A la edad de 18 años Elisa regresó al convento de Valognes, como novicia. El 15 de Mayo 1861 hace la profesión religiosa. En 1884 casi por unanimidad fue electa Asistenta y al año siguiente vino a ser Madre Prefecta.

En 1904, a causa del decreto de expulsión de los Religiosos de Francia, expulsada del Convento, buscó refugio con algunos primos en la pequeña Villa de Vauvicard, Quettehou. Tenía 63 años. Algunos años después llega a Cherbourg, donde vive con otra prima. Aquí S.Pio X, de su espontánea voluntad, le concede el privilegio de un oratorio privado, con la facultad de conservar el Santísimo. Muere en Cherbourg en mayo de 1917. Sus restos reposan en la tumba de la familia en Quettehou. En 1871 hace estragos en la Comunidad de Valognes una gravísima epidemia que cobra varias víctimas entre ellas una joven Hermana de 36 años Sor María Gabriela.

La joven Hermana, en realidad, sobrenaturalmente no era muy perfecta...lo que le valía de parte de Sor María de la Cruz ser reprochada frecuentemente. A los cuales ella le respondía: “Y bien, si voy al Purgatorio, tú me sacarás”. No pensaba que realmente sería así. Noviembre 1873. Sor María de la Cruz está en la celda. Improvistamente siente gemidos prolongados...”Oh, exclama presa de espanto, 

¿Quíén eres? ¡Tú me infundes miedo! ... Sobre todo no aparezcas, pero dime quién eres¡”. Ninguna respuesta. Impresionada más que nunca, habla a la Superiora (su tía) la cual no se muestra sorprendida y le dice simplemente: “Es un ánima del Purgatorio, oremos por ella”.

Lo gemidos continuaron acercándose más. Sor María de la Cruz tenía miedo. Temía fuera una trampa del diablo: a ella no le gustaban las cosas extraordinarias. Quería seguir la vía común. En el manuscrito hallamos indicios de este temor. Todavía en 1880 expresa estas dudas. El 15 de Febrero 1874 sucede el primer coloquio. Hasta el fin de Noviembre de 1890 entre las almas de Sor María Gabriela y Sor María de la Cruz se da la misteriosa relación que esta última confió al precioso Manuscrito.

CONCLUSIÓN

El manuscrito de Sor María de la Cruz, que llamaremos el Manuscrito del Purgatorio, para testimonio de los más exigentes se presenta sólo del lado histórico y humano con todas las garantías de crédito que podemos desear. La Dirección del Boletín de la Buena Muerte de Notre Dame ha publicado el edificante e impresionante contenido; las voces de ultratumba que se pueden oír, revelando la justicia y la misericordia del Purgatorio, proponiendo y aconsejando la piedad y la santificación, de lo que el manuscrito está lleno, será para nosotros una viva luz para la orientación de nuestra vida en el camino de la eternidad. Y no dudamos que con estas “Luces para vivir la experiencia de morir” será para muchos de nosotros, una escuela elocuente de buena vida y por lo mismo, una preparación saludable y eficaz a la buena muerte.

EL TEXTO DEL MANUSCRITO.

El presente manuscrito ha sido revisado y aprobado por muchos doctores en Teología como que no contiene nada contrario a lo dispuesto por la Doctrina Católica. Lo publicamos como un documento puramente histórico y con todas las reservas prescritas por la Iglesia, según el Decreto de Urbano VIII. La Madre Superiora está en el Cielo desde el día de su muerte porque ha sufrido mucho y ha sido muy caritativa. Si fuéramos perfectos como quiere el buen Dios, cuántas gracias nos habría de conceder. El buen Dios quiere que seamos más santas que otros. El Reverendo D. L está en el Purgatorio; porque le gustaba mucho dar retiros y predicar en cualquier parte que fuera. Sí, era por supuesto una cosa buena, pero descuidaba la Parroquia. El buen Dios agradece todo lo que se hace por todas las ánimas del Purgatorio como si se hiciera por una sola, aplicando Él tu intención. Yo soy, en este momento, la más sufriente de aquí, porque no estaba en mi vocación.

El Vía Crucis es la mejor oración después de la Santa Misa. Yo estoy sufriendo más que Sor., porque ella estaba en su vocación; los pecados le venían solamente de la fuerza de su carácter; además ella estaba mal aconsejada. No puedo darte ningún signo externo. El buen Dios no lo permitirá. Soy muy culpable.

Porque yo he rezado distraída, el buen Dios quiere que tú reces por mí. Podéis decirlo también a Sor. la cual también ha rezado distraída y ha hecho sufrir mucho a la Madre Superiora. Ella puede hacer celebrar una Misa en mi sufragio.

También el Rosario por mí. Tu meditación bien hecha porque yo no lo hice así. El Oficio bien recitado porque yo no lo he recitado bien. Una gran modestia para todo, porque yo tenía siempre los ojos alzados para ver todo lo que no necesitaba ver. Alguna elevación, y una gran humillación a la Madre Superiora que yo he hecho sufrir tanto. ¡Pobre Madre Superiora!... (Repetido diez o quince veces). ¡Ah, Si supieras lo que sufro!, Ay reza por mí. ¡Porque sufro extremadamente por todo! ¡oh, Dios mío! . Qué misericordioso eres! Ay de mí! No te figuras que cosa es el Purgatorio!

Debes ser buena y tener piedad de las ánimas!

Un buen consejo!... El vía crucis.

En la tierra sufrirás siempre en cuanto al cuerpo y en cuanto al espíritu, y con frecuencia en cuanto al uno y en cuanto al otro juntos! Cuánta felicidad en el Cielo! Hay una distancia tan grande entre el Purgatorio y el Cielo!. A veces tenemos como un eco del gozo que gustan los Bienaventurados en el Paraíso; más es casi un castigo, porque en nosotros está un gran deseo de ver al buen

Dios! En el Cielo puras luces; en el Purgatorio, profundas tinieblas! El buen Dios te ama más que a muchos otros. ¿No ves que Él te ha dado pruebas de esto?

Madre E. está en el Cielo. Ella era un alma oculta y extremadamente interior!.
Pero no!. No soy el diablo! Soy sor María Gabriela. No te dejaré tranquila hasta cuando no esté en el Cielo. Después a mi vez, rezaré por ti. Sí, ya al fin ahora bien puedo rezar y lo haré todos los días. Verás si las ánimas del Purgatorio son ingratas!

Los grandes culpables no ven a la Santa Virgen. Cuando viene a liberar un ánima del Purgatorio, es esto un gran gozo para el mismo Dios. Cuanto has leído al respecto en los libros en verdadero.

El día de Pascua hay un poco de consuelo (en las penas) Si tienes mucha vigilancia sobre ti misma, el buen Dios te concederá gracias que hasta ahora nunca ha concedido a nadie.

Puedes recitar el Salterio por muchos en un tiempo, esperando antes de recitarlo, dirigir la intención como si pudieras decirlo por alguno de ellos, y ellos tomarán como si lo dijeses por cualquiera de ellos.

Mira hay una pena en una parte del Purgatorio para las Religiosas que han causado disgustos a su Superiora: para ellas el Purgatorio es terrible. Ellas vendrán conmigo y verán la pena, que igualmente han de sufrir!

 (AÑO 1874)

24 Marzo 1874 (2º Domingo después de Pascua) Mañana ve lo más frecuente que puedas delante del Santísimo Sacramento. Dado que yo te acompaño, tendré la felicidad de estar cerca del Buen Dios. Sí, esto me da alivio.

(ANUNCIACIÓN)-En el presente estoy en el segundo Purgatorio. El día de mi muerte estaba en el primero, donde sí sufría grandes dolores. También en el segundo se sufre mucho, pero mucho menos que en el primero. Sé siempre apoyo para tu Superiora. No hables a menudo; espera que te pregunten para responder.

MAYO.- Estoy en el segundo Purgatorio desde el día de la Anunciación de la Santa Virgen. Ese día yo he visto por primera vez a la Santa Virgen (1), porque en el primero no se la ve. La visión de ella infunde ánimo; además esta buena Mamá nos habla del cielo. Durante el tiempo que la vemos nuestros sufrimientos parecen que se atenúan.

Ah! Yo deseo ir al Cielo! Ah! Que martirio sufrimos desde que conocimos al buen Dios.!

Qué estoy pensando! . El buen Dios lo permite por tu bien y por mi alivio!... 

Escucha bien lo que te diré: “El buen Dios tiene gracias para concederte. Él quiere que con tus buenos consejos y con tu ejemplo salves un gran número de almas. Si con tu conducta interpones obstáculos, un día responderás de todas aquellas almas que habrías podido salvar!”

Es verdad que no eres digna; pero desde el momento que el buen Dios permite todo esto. Él es Dueño de conceder sus gracias a quien Él quiera.

Haces bien en rezar y en rezar a San Miguel. En la hora de la muerte se es feliz de haber tenido confianza en algún santo, a fin de que sea nuestro protector ante el buen Dios en aquel terrible momento. No tengas temor recordar a todas tus jóvenes las grandes verdades de la salvación. 

Las almas con frecuencia necesitan ser sacudidas, actualmente más que nunca! El buen Dios quiere que te des a Él enteramente. Él te ama más que a tantos otros. Por consiguiente también te concederá mayor número de gracias. (El no es Dueño!). A ti también, por tanto, te será más fácil amarlo también más. No descuides ninguna de las gracias que Él te da.

Vive sólo para el buen Dios. Promueve su gloria en todo. Cuánto puedes hacer a las almas!.

No hagas nada si no para agradar al buen Dios. Antes de cada acción, recógete un momento en ti misma para ver si lo que vas a hacer será agradable a Él. Todo por Jesús! Oh, ámalo mucho!

Sí, yo sufro, pero el más grande tormento es el de no ver al buen Dios. Esto es un martirio continuo que me hace sufrir más que el fuego del Purgatorio. Después de amar al buen Dios como El desea, experimentarás un poco esta languidez que hace desear unirse al objeto del amor, al buen Jesús! Sí, a veces vemos a San José, pero no así de frecuente como a la Santa Virgen. Tienes que llegar a ser indiferente a todo, fuera del buen Dios. Ese es el modo de alcanzar la cima de la perfección a la cual Jesús te llama. Madre I. no ha tenido ningún beneficio de la Misa que hizo celebrar en su sufragio. Los Religiosos no tienen derecho de disponer de sus bienes; eso va contra la pobreza.

El buen Dios no niega nunca las gracias que le pidan en una oración bien hecha. Si no haces bien la oración, las almas que te han confiado no sentirán provecho. El Purgatorio de los Religiosos es más largo y más riguroso que el de las personas del mundo, porque ellas ha abusado de mayor número de gracias.  


El buen Dios lo ha permitido y la Madre Superiora difunta lo ha obtenido, porque hay en el Purgatorio muchas Religiosas abandonadas (por su culpa, ciertamente!) y en ellas no se piensa. La Madre Superiora difunta me ha dicho que si se puede, en la comunidad, hacer celebrar de tanto en tanto una Misa a su intención, el buen 

Dios no está muy satisfecho. Dile esto a la Madre Superiora. Sí, el buen Dios ama mucho a la Madre Superiora. Tú sabes que le ha dado: Llevar una buena cruz, esa es la mejor prueba de su amor por ella.

No sé si puedes imaginarte las penas que se sufren en el Purgatorio!. En el mundo nadie lo piensa. También las Comunidades Religiosas lo olvidamos. Por esto el buen Dios quiere que se rece de modo especial por las pobres ánimas del Purgatorio, que se inculque esta devoción a los alumnos, a fin de que estos a su vez lo comuniquen en el mundo.

No temas mínimamente la fatiga. Cuando se trate del buen Dios, sacrifícate todo por Él!.

Obedece rápidamente a tu Superiora, atiende todas sus órdenes. Sé muy humilde. Humíllate siempre, hasta el centro de la tierra si se pudiera.

Madre. está en el Purgatorio porque con frecuencia, con su palabra astuta ha obstaculizado el bien que la Superiora habría podido hacer.

Toma como práctica la presencia de Dios y la pureza de intención.

El buen Dios busca almas de dedicación que lo amen por Él mismo. Son muy pocas!. El quiere que tú seas del número de sus verdaderos amigos. Muchas personas aman al buen Dios; así creen, pero lo aman por el mismo! Eso es todo!
No! En el Purgatorio no vemos al buen Dios. Sería entonces el Cielo!

Cuando un alma busca verdaderamente, con sinceridad, por amor, al buen Dios en su corazón, Él no permite que ella quede frustrada.

Es verdad,; pero desde el momento que el buen Dios hace sobre abundar sus gracias con frecuencia allá donde ha abundado el pecado. por qué tú le rechazas?
Date toda, sacrifícate, inmólate por el buen Dios!. Nunca podrás hacer demasiado por él.!

Piensa bien que sólo el que da más de su propia compasión recibirá de los otros.

No tengas ningún respeto humano, tampoco respecto a las Hermanas ancianas. Diles siempre cualquier cosa cuando se trate de defender a tu Superiora.

El buen Dios no se sirve de sus grandes amigos para probar y hacer sufrir a los otros. Agradécele no ser de ese número. Es mejor ser yunque que martillo! 

No tienes que cansarte de sufrir en cuanto al cuerpo y en cuanto al espíritu., porque apenas, apenas has satisfecho en consideración al pasado. Tu Corona está comenzando apenas.


JUNIO. - Cuando se levanta una tempestad provocada para hacer sufrir un alma, nota que todo esto pronto desaparece!   El demonio tiene secuaces para todo. también para el convento!

No, no veo al buen Dios cuando está expuesto; siento su presencia. Lo veo a la par tuya con los ojos de la fe, nuestra fe es más viva que la vuestra. Nosotros sabemos bien que cosa es el buen Dios!.

Ten siempre al buen Dios presente contigo. Dile todo como a un amigo y sé muy vigilante en tu interior.

Para prepararse bien a la Santa Comunión necesitas el amor antes, el amor en la acción de gracias, el amor siempre.

El buen Dios quiere que vivas únicamente para Él, que pienses sólo en Él, que no desees más que a Él.

Mortifica tu espíritu, tus ojos, la lengua, esto agradará más al buen Dios que la mortificación corporal, que, con frecuencia, vienen de nuestra propia voluntad.

Se debe proceder con el buen Dios como se procede con un padre, con un amigo muy afectuoso, con un esposo muy querido.

Tienes que volcar la ternura de tu corazón sobre Jesús solo, todo cuánto sea, toda cuánta sea sobre Él.

Sí, toda la eternidad, cantarás la misericordia infinita de Dios sobre ti. Debes amar tanto al buen Jesús que Él pueda hallar en tu corazón una morada agradable en la que reposar, por decirlo así, de las ofensas que recibe por todas partes. Tienes que amarlo por los indiferentes, por las almas débiles y por ti en primer lugar; en una palabra: debes amarlo tanto que, a Valognes, el tuyo sea un ejemplo que impresione. Es verdad que Santa Teresa y Madre Eust. lo han amado mucho; pero tú, que le has dado disgustos, debes amarlo más en comparación de aquellas almas inocentes.

12 DICIEMBRE. - Si lo amaras mucho, el buen Dios no te negaría nada. Cuando uno ama realmente a su semejante, sabe que gira y gira a su alrededor para lograr algo y cuánto pide siempre lo obtiene. La misma cosa sucede del buen Dios respecto a ti. Él te concederá todo lo que pidas. El buen Dios quiere que te ocupes sólo de Él, de su amor, y de cumplir su santa voluntad. Pero ocupándote del buen Dios. tienes igualmente que ocuparte de las almas. No te será gran mérito salvarte sólo a ti misma. El buen Dios pide de ti una gran perfección que no exige de tantos otros!

(1) Muchos santos doctores teólogos afirman que, por un favor divino, la Santa Virgen a veces se muestra a las almas del Purgatorio, para su alivio y consolación, especialmente los días de sus grandes fiestas.