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viernes, 20 de noviembre de 2015

INTERVENCIÓN DIVINA EN LAS CRISIS DE LA IGLESIA (4º Parte)


SAN SOFRONIO ANTE EL DILEMA CAPITAL DE OBEDECER AL PAPA, PERMITIENDO EL TRIUNFO DE LA HEREJIA O DEFENDER LA ORTODOXIA, DESOBEDECIENDO AL PAPA. 


En esta segunda carta el Papa daba definitivamente el triunfo a los herejes y ordenaba una vez más a San Sofronio guardar silencio, dicha carta en el santo, como es natural los más terribles conflictos en su conciencia. Por una parte, si por defender la verdad revelada por Dios y la verdadera doctrina de la Iglesia, desobedecía al Papa, podría quebrantar la fe y la confianza en el Primado de Pedro, además, desobedeciendo al Papa podría poner en peligro el principio de la autoridad en la Iglesia y sentaba un precedente, que podría conducir a la anarquía y al desastre. Pero, por otra parte, si por evitar tan grandes males, obedecía al Papa, traicionando a Cristo y a la verdad revelada, esto conduciría al desastre total de la Santa Iglesia, ya que en estos momentos, los únicos portavoces y defensores de la verdadera doctrina, eran San Sofronio y los pocos que aun le seguían. (El texto anterior nos pone ante una realidad que en la actualidad nos vemos constreñidos a meditar y analizar, con la luz del Espíritu Santo, la situación en la cual Nuestro Señor Jesucristo nos pone en estos momentos de la Iglesia. A mi humilde forma de ver San Sofronio nos ahorra mucho terreno en el tema, pues esta situación de la actual Iglesia modernista nos es más clara que en los tiempos de San Sofronio. Las mismas razones que lo llevaron a tomar tan dura decisión son, por fortuna las que nosotros debemos hacer nuestras sin resquemores de ninguna índole, sin ninguna reserva alguna de nuestra parte y sin temor a errar recordando aquellas memorables palabras de nuestro amado Redentor: “Todo el que me niegue en la tierra Yo lo negare en el cielo y todo el que me confesare en la tierra Yo confesare en el cielo” es como si dijera en otras palabras: Todo el que me defendiere en la tierra, hiciere lo mismo con mi doctrina y luchare por los derechos de mi casta Esposa la Iglesia Yo hare otro tanto y aun mas por él en el cielo. San Ambrosio, San Atanasio entre otros tantos nos enseñaron junto con San Sofronio que primero esta Dios antes que los hombres por muy altos cargos que estos tengan dentro de la Iglesia y todo esto porque el mismo apóstol San Pedro amenazado por el pontífice Caifás contesto con sencillez y simplicidad: “Es preciso obedecer a Dios antes que a los hombre” Demostrando con ello que los derechos y autoridad de Dios son superiores a los derechos de los hombres y su autoridad. Por último Mons. Lefebvre como Mons. De Castro Mayer, ¿acaso no hicieron lo mismo que sus antecesores? No prefirieron la reprobación de las autoridades Romanas modernistas, la critica amenazante del mundo y sus secuaces y hasta la traición de sus mismos discípulos? Basta recordar triste entrega de la obra de Mons. De Castro Mayer (asociación pía San Juan María Vianey entregada por don Rifan, hombre de confianza de Monseñor) a Roma de parte de quien en ellos confiaba, este mismo camino que sigue la Fraternidad San Pío X, sigamos con San Sofronio.) Ante terrible disyuntiva, San Sofronio opto por la que el considero el menor mal, o sea, DESOBEDECER AL PAPA Y ENFRENTARSE A EL, para defender la ortodoxia, en contra de la herejía y salvar así a la Santa Iglesia de la catástrofe que sobre ella se cernía.

La Iglesia Católica posteriormente dio su juicio definitivo sobre la decisión que San Sofronio tomo ante la disyuntiva a la que fue sometido, ya que, por una parte, lo canonizo, mientras que por otra, fulmino un terrible anatema en contra del Papa Honorio I, contra los Patriarcas y Obispos que encabezaban la herejía. Además al elevar a los altares a San Sofronio, santifico su REVELDIA en contra de un Papa y un episcopado mundial que habían faltado gravemente a sus deberes de sostener y defender la verdadera fe, sentando así un precedente que servirá de norma de conducta a los clérigos y seglares que, con el devenir de los siglos, se encuentren ante UNA SITUACION SEMEJANTE, ANTE EL TERRIBLE DILEMA (Estoy firmemente convencido que esta situación de SANTA REVELDIA enarbolada por los dos grandes Obispos fue justa y necesaria, como también la posición nuestra debe ser firme teniendo como fundamento mediato el ejemplo que nos legaron estos dos grandes defensores de la Verdad y la Doctrina de Nuestro Señor. En nuestros momentos de flaqueza, de duda y de incertidumbre miremos a estas dos grandes lumbreras que, desde su nada, con tan solo la confianza en la Providencia Divina hicieron frente a los Papas de su tiempo y al los episcopados de todo el mundo. Su ejemplo y valentía nos debe dar fuerza para continuar la lucha santa que ellos empezaron y preferir, como ellos, a morir “excomulgado” por esta Roma modernista antes que traicionar la causa de Cristo nuestro redentor. Conozco a un sacerdote que tuvo la valentía de decir ante uno de los Obispos consagrados por Monseñor Lefebvre que: “Prefería seguir “excomulgado” antes que aceptar la propuestas de la Roma modernista”, recemos por él para que permanezca firme si esta con aquellos que dijeron NO A LOS ACUERDOS) Y cuando esta toque a nuestras puertas recordemos que en una situación semejante, excepcional y extraordinaria San Sofronio se enfrento a ella; ya que en SITUACIONES NORMALES, todos los católicos, sacerdotes y seglares, debemos obediencia al Papa y a los Obispos, como sucesores respectivamente de San Pedro y de los Apóstoles, en todo aquello en que Cristo les dio potestad para atar y desatar.