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lunes, 9 de noviembre de 2015

EL PRINCIPIO DEL FIN DE LA OBRA DE MONS, MARCEL LEFEBVRE.(Continuación...)


IV. La Doble Respuesta de la Sociedad (30 de Noviembre 2011 y 12 de Enero de 2012) 

El 7 de Octubre de 2011, Mons. Fellay, viendo la importancia del momento y queriendo obtener la aprobación general de la Sociedad por su respuesta al Cardenal Levada, decidió consultar a los superiores generales y obispos en una reunión llevada a cabo en Albano-Laziale, Italia. Sin embargo, Mons. Fellay decidió excluir injustamente, de esta reunión, a Monseñor Williamson, porque se negó a prometer permanecer en silencio en relación al contenido del texto Romano y también se negó a detener la publicación de sus Comentarios Eleison. De hecho, la verdadera razón fue porque sería (Mons. Williamson) un obstáculo mayor para hacer compromiso con Roma. Más nos preguntamos cómo fue que Mons. Fellay logró tener el apoyo para esta injusta exclusión…

Los superiores que se presentaron, después de familiarizarse con el texto del Preámbulo, decidieron dejar a Mons. Fellay el trabajo de responderle al Cardenal Levada. Monseñor de Galarreta nos dio un buen resumen de lo que fue discutido en esa reunión, cuando dijo que las ofertas de Roma fueron “en su mayor parte, confusas, engañosas, falsas y esencialmente malas,” que el Preámbulo Doctrinal fue “peor que el Protocolo de 1988, en particular en relación al Concilio y el magisterio post-conciliar.” También, afirmó que buscar los contactos “necesariamente provocará males en el bien común que tenemos, a saber, el de la Sociedad y la familia de la Tradición” (7 de Octubre de 2011).

Pero el contenido del Preámbulo del Cardenal Levada y la respuesta a éste estuvieron envueltos en tal “misterio” que fueron guardados en secreto por más de un año para la mayoría de los miembros de la Sociedad, quienes no contribuyeron a preservar la confianza en los superiores. Muchos de estos documentos (pero no todos) fueron finalmente publicados en CorUnum no. 103 y 104 luego de que el texto de la Declaración Doctrinal del 15 de Abril de 2012 fue “filtrado” en Internet.
La respuesta dada por la Sociedad fue artera:
-              Una primera y corta respuesta, fechada el 30 de Noviembre de 2011.
-              Una segunda y más larga respuesta, fechada el 12 de Enero de 2012, siguiendo la petición de “información adicional” por Mons. Pozzo, Secretario de la Comisión Ecclesia Dei. CorUnumno publicó esta carta de Mons. Pozzo.

1.            La primer respuesta, fechada el 30 de Noviembre de 2011, con una propuesta para un nuevo Preámbulo Doctrinal (DP2).
Esta respuesta contenía dos partes:
             Una Nota Preliminar;
-              Un nuevo Preámbulo Doctrinal.
La respuesta de la Sociedad, fechada el 30 de Noviembre de 2011, contenía, mayormente, buenos pasajes con el espíritu de Mons. Lefebvre después de 1988, pero también comenzó a dar concesiones y contener ambigüedades. Veremos que carecían de dos elementos importantes y uno inaceptable fue introducido.
A.           La Nota Preliminar.
Después de recordar las discusiones teologales con Roma, que se llevaron a cabo entre 2009 y 2011, la Nota de Mons. Fellay indicó que estos intercambios:

Han resaltado diferencias de posición importantes que competen a la recepción del Concilio Vaticano II y el magisterio post-conciliar. Estas diferencias no podrían ni pueden superarse a través del argumento de la hermenéutica de la continuidad. Hay ahí algunas rupturas que son muy obvias.

Luego, la Nota recuerda que:

La Sociedad de San Pío X confiesa enteramente la fe Católica y sólo pretende vivirla y profesarla integralmente.También recuerda los principales errores conciliares: libertad religiosa, la negación de la unidad y exclusividad de la Iglesia, secularismo, ecumenismo y el sacerdocio universal de los fieles. Después, el rechazo del nuevo Código Canónico es claramente expresado por las “mismas ambigüedades que hay en el Concilio,” y piden guardar el Código de 1917. En la nueva Misa, después de conceder su “validez sacramental,” como también fue aseverado por Mons. Lefebvre, la Nota afirma que en esta Misa:

“Vemos que hay un mal detrás de sus deficiencias, que en sí mismas explican el desastre litúrgico en su mayor parte.”

Todo eso es corroborado por la muy conocida cita del Breve Examen Crítico(la “Intervención Ottaviani”) de los cardenales Ottaviani y Bacci. En lo que respecta a la posible normalización canónica de la Sociedad:

“Esto debe permitirnos, sin ambigüedad, continuar nuestra vida y apostolado, así como lo hemos hecho hasta hoy en día.”

Luego, la Nota agrega una cita de la famosa Declaración de Mons. Lefebvre del 21 de Noviembre de 1974. En la conclusión de esta respuesta uno encuentra lo siguiente en el quinto párrafo:“Esto es por lo que es imposible para nosotros aceptar el texto del preámbulo Doctrinal que nos fue enviado. Su aceptación sólo nos hubiera envuelto en una ambigüedad dañina y hubiera sembrado confusión entre los miembros de la Sociedad, así como entre los fieles que le están confiados. Queremos permanecer fieles al carisma de nuestra fundación a cualquier precio, llamando a los errores por su nombre y preservando la unidad en nuestras propias filas, a fin de servir mejor a la Iglesia.”

Así que Mons. Fellay rechazó abiertamente el DP1, porque en conciencia es gravemente inaceptable.
Sin embargo, notamos dos omisiones que crean ambigüedad: La respuesta de Mons. Fellay sólo se ocupa de la Nueva Misa; omite hablar de los nuevos sacramentos. Con respecto a la Misa, para él es sólo una pregunta sobre aceptar su validez en esta celebración. Se evita la pregunta importante sobre la legitimidad de su promulgación.

CONTINUA...