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viernes, 30 de octubre de 2015

EL PRINCIPIO DEL FIN DE LA OBRA DE MONS, MARCEL LEFEBVRE.


EL PRINCIPIO DEL FIN DE LA OBRA DE MONS, MARCEL LEFEBVRE.


¡No lo olvidemos!

Mucho se ha dicho y escrito en tiempos recientes sobre la Declaración Doctrinal (DD) presentada a Roma por el Obispo Bernard Fellay el 15 de Abril del 2012 en nombre de la Sociedad San Pío X. Sin embargo, nos parece importante hacer un estudio detallado del texto mismo y las circunstancias que lo rodean. También lo compararemos con textos similares.

El siguiente estudio del documento no pretende ser exhaustivo. Su único objetivo es el contribuir a la búsqueda de la verdad y el abrir un honesto y franco debate en las consecuencias del texto.
Además, este estudio se ha vuelto necesario para responder a todos aquellos quienes  han tomado recientemente la defensa de esta Declaración, -no sólo el mismo Monseñor Fellay, sino los otros obispos, sacerdotes y laicos de la Sociedad San Pío X. Para comprender de mejor manera la evolución de las circunstancias que rodean la composición de la Declaración Doctrinal.


PARTE I: DECLARACIÓN DOCTRINAL DEL 15 DE ABRIL DE 2012 

Parte I: Antes de la Declaración;

Parte II: Análisis de la Declaración;

Parte III: Respuesta a las Objeciones.


La Parte I no debe ser descuidada, porque sirve para situar las diferentes etapas a través de las cuales pasó Monseñor Fellay antes de escribir su Declaración Doctrinal.


La Parte II, que es más larga, analizará la Declaración en sí y las circunstancias que   inmediatamente la precedieron.


La Parte III expondrá principalmente las consecuencias y las reacciones que siguieron a la publicación de la DD y responderá a los argumentos de quienes toman la defensa de su autor.



PARTE I: ANTES DE LA DECLARACIÓN DOCTRINAL


I.- ¿Por qué hablar de esto?

II.- La situación antes del Preámbulo del 15 de Abril de 2012 


1) Monseñor Fellay empezó por ignorar lo que Monseñor Lefebvre siempre había mantenido. 

2) Después, Monseñor Fellay decide ignorar lo que el Capítulo General del 2006 claramente había decidido.

3) La carta de los tres Obispos de la Sociedad, Monseñores Williamson, Tissier de Mallerais y de Galarreta.

4) Finalmente, Monseñor Fellay se contradijo a sí mismo.


III.- El Primer Preámbulo Doctrinal (DP1) de Roma, 14 de Septiembre 2011.

1.- La “Nota Preliminar.”
   
2.- El Preámbulo Doctrinal (DP1) del 14 de Septiembre de 2011.

A. El Preámbulo Doctrinal del 14 de Septiembre de 2011 en general.

B.- El Preámbulo Doctrinal del 14 de Septiembre de 2011 en particular.



IV. La Doble Respuesta dela Sociedad (30 de Noviembre 2011 y 12 de Enero)


1.  La primer respuesta, fechada el 30 de Noviembre de 2011, con una propuesta para un nuevo Preámbulo Doctrinal (DP2).


A.  Nota Preliminar.

B.  El Preámbulo Doctrinal 2 (DP2)


2.  La segunda respuesta, fechada el 12 de Enero 2012 al Cardenal Levada (apéndice DP2, fechada el 30 de Noviembre 2011)


A.  Sobre el tema del Preámbulo en general.

B.  Sobre el tema del Preámbulo en particular.

a.   Sobre el tema de “criterio de interpretación”:
b.  Sobre el tema de “progreso de la Tradición”
c.   Sobre el tema de una aplicación práctica.


Entremos en materia.  




1. ¿Por qué hablar de esto? 


La reciente publicación del Preámbulo Doctrinal (o Declaración Doctrinal) firmada por Monseñor Fellay y presentada al Cardenal William Levada el 15 de Abril de 2012, continúa provocando una gran controversia  entre los sacerdotes y fieles de la Sociedad San Pío X junto con el mundo Católico Tradicional. Quienes han tomado la defensa de Monseñor Fellay han intentado demostrar que este Preámbulo o Declaración es “ortodoxa” y ofrecen como prueba el hecho de que Roma lo rechazó el 13 de junio de 2012. De cualquier manera, ellos dicen que Monseñor Fellay  la ha “retirado” y por otra parte, que ha prometido no referirse a este documento en  futuras conversaciones con Roma, (Parte III: Respuestas a las objeciones).
Pero otros afirman lo contrario, diciendo que un estudio atento del documento mismo, revela que ha habido un cambio serio en las posiciones doctrinales que el Arzobispo Lefebvre, la Sociedad de San Pío X y, anteriormente, el mismo Monseñor Fellay, tuvieron en relación al Concilio Vaticano II, la Nueva Misa y el nuevo Código de Derecho Canónico.

Hay mucho en juego, porque este documento doctrinal se supone va a delinear la posición doctrinal de la Sociedad San Pío X frente a frente  las novedades conciliares,  antes de avanzar hacia un posible acuerdo práctico con la Iglesia oficial, similar a lo prometido por Roma y deseado por Monseñor Fellay.

Es por esto que durante la redacción de este documento, cada palabra debe ser cuidadosamente pesada a fin de verificar si está conforme con la Teología Católica de todos los tiempos. Además, este documento debe corresponder con la realidad de la crisis, situación en la cual la Iglesia ha estado sufriendo durante los últimos cincuenta años; y su posible solución.

Debemos tener en mente que hansido 24 años desde que la Sociedad ha presentado a Roma un documento de tal importancia, un documento en el fundamento doctrinal para una regularización canónica. En efecto,  desde el 5 de Mayo de 1988, fecha en la que el Arzobispo Lefebvre firmó el Protocolo de acuerdo del Cardenal Ratzinger, mismo que retractó al día siguiente, la Sociedad nunca había estado tan cerca de entrar a un acuerdo doctrinal y práctico de consecuencias incalculables, un acuerdo que decidiría su futuro, si continuar o  no el trabajo de condenar los errores modernistas, defendiendo la Tradición y la restauración de la Iglesia.

Sobre todo, los sacerdotes (a quienes este estudio está destinado principalmente) no deben descuidar el estudio de las preguntas doctrinales subyacentes a este documento, a través de la pereza intelectual o bajo el pretexto de que es sólo el  trabajo “pastoral” lo que cuenta. Desafortunadamente, bien sabemos cómo después del Concilio estas mismas actitudes negligentes condujeron a la mayoría del clero y obispos a aceptar los errores conciliares, de una manera lenta pero segura. Por lo tanto, no debemos repetir estas mismas  acciones y errores.

Me gustaría invitar especialmente a mis hermanos sacerdotes de la Sociedad San Pío X, quienes están ya sea perplejos  o desorientados, o incluso presentan una disposición favorable hacia este documento, que miren este grave problema, porque de esto depende si mantenemos o no los principios siempre mantenidos por el Arzobispo Lefebvre, y hasta no hace mucho, por Monseñor Fellay.

En estas circunstancias particulares, si queremos ser fieles a nuestro trabajo sacerdotal y producir fruto espiritual en las almas, debemos primero que nada defender la pureza doctrinal. Pero la defensa de la doctrina requiere la refutación de y el combate a los errores modernos que han estado devastando la Iglesia por 50 años; hacerlo de otro modo sería cometer pecado de omisiónAsí que los puntos principales son: si la continuación de nuestra pelea por la Tradición está comprometida  por textos oficiales ambiguos firmados por nuestros superiores, el bien común de la Sociedad se pondría en peligro por traición a la verdad y un grave compromiso con las autoridades conciliares. 

CONTINUA...